Abarth 210: 33 CV de pura agilidad

Con 33 CV, el Abarth 210 no busca imponerse por fuerza, sino por tacto. Sus 4 cilindros y 633 cc entregan una respuesta viva al acelerador, con un régimen que invita a estirar marchas y disfrutar del sonido mecánico. La ligereza se traduce en dirección comunicativa y cambios de ritmo rápidos, perfectos para enlazar curvas con precisión y mantener una conducción activa.

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Abarth - Logo

Sobre la marca de coches Abarth

Abarth es la firma italiana que traslada el temperamento de la competición a la calle. Al volante, su dirección rápida y el chasis firme invitan a enlazar curvas con precisión, mientras el motor entrega empuje con una respuesta directa. Más allá de sus cifras, la marca se reconoce por un diseño con carácter y una puesta a punto enfocada en la agilidad, pensada para disfrutar de cada tramo.

Versiones de Abarth 210

A Spider Boano (1955 )

Abarth 210 - A Spider Boano - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
633 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
33 CV
Potencia (kW)
24 kW
Potencia (PS)
33 PS
Par
-
Peso
410 kg
Longitud
3.680 mm
Anchura
1.380 mm
Altura
940 mm
Batalla
1.960 mm
Depósito
27 L
Velocidad máx.
140 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Abarth 210

¿Qué es el Abarth “210” y qué lugar ocupa dentro de la marca?

El Abarth “210” suele referirse a una configuración Abarth de unos 210 CV, normalmente asociada a preparaciones sobre base Fiat (muy habitual en 500/595), pensada para acercar sensaciones de tramo a un coche urbano. Con esa cifra, el coche gana respuesta en medio régimen, empuje más lleno al salir de curvas y una entrega más contundente, manteniendo tamaño compacto y un tacto “nervioso” típico Abarth.

¿Qué motor y arquitectura mecánica suelen acompañar a una preparación Abarth 210?

Lo más común es partir del 1.4 T‑Jet turbo de la familia Abarth, un bloque pequeño pero con carácter, ideal para subir par con reprogramación y mejoras de admisión/escape. En conducción se nota como un “tirón” más claro desde bajas, un golpe de turbo más presente y una estirada más aprovechable en marchas cortas, sin perder el sonido grave y metálico que define a la marca.

¿Cómo se traduce en aceleración y recuperaciones un Abarth con 210 CV?

Con 210 CV en un chasis ligero, la sensación es de inmediatez: el coche “salta” al mínimo apoyo del acelerador y las recuperaciones en 3ª y 4ª se vuelven más resolutivas para adelantamientos. No es solo velocidad: cambia el ritmo al enlazar curvas, porque llegas antes a la frenada y puedes abrir gas antes. Es una conducción más intensa, más física.

¿Qué tal es el sonido y la experiencia sensorial en un Abarth 210?

En un Abarth de este nivel, el sonido es parte del coche: el turbo se escucha más, el escape suele ganar presencia y aparecen petardeos al levantar si la calibración lo permite. En marcha, la vibración y el “latido” mecánico se perciben más cerca del conductor, haciendo que cada aceleración se sienta como una acción deliberada. Es un coche que invita a conducir con intención.

¿Qué cambios en chasis, suspensión y frenos son recomendables para 210 CV?

Para que 210 CV se conviertan en confianza, lo habitual es reforzar el conjunto: amortiguación más firme, estabilizadoras y un buen alineado para ganar apoyo delantero. En frenos, discos ventilados y pastillas deportivas mejoran mordida y resistencia a la fatiga. En carretera de curvas, el coche deja de “flotar” y pasa a apoyarse con más decisión, con un pedal de freno consistente vuelta tras vuelta.

¿Cómo se comporta la tracción delantera con 210 CV en un coche pequeño?

La tracción delantera con 210 CV puede traducirse en pérdidas de motricidad si el asfalto está frío o bacheado, especialmente al abrir gas pronto. Con neumáticos adecuados y, si existe, un diferencial autoblocante, la entrega se vuelve más limpia y el coche “tira” hacia dentro de la curva con menos subviraje. La sensación final depende mucho del control del acelerador y del agarre disponible.

¿Qué consumo puede esperarse en un Abarth 210 y qué influye más?

Con 210 CV, el consumo varía mucho con el pie derecho: en uso tranquilo puede ser razonable para un 1.4 turbo, pero cuando se aprovecha el par y se enlazan aceleraciones sube con rapidez. Influyen la calibración, el escape, la presión de turbo y el tipo de ruta. En conducción real, lo que más cambia es la frecuencia con la que buscas esa pegada a medio régimen.

¿Es un coche recomendable para uso diario o es más “juguete” de fin de semana?

Puede usarse a diario, pero su personalidad manda: suspensión más firme, sonido más presente y respuesta más viva. En ciudad se siente ágil y fácil de colocar, aunque el embrague y la entrega pueden resultar más exigentes en atascos si hay mejoras de rendimiento. Donde más encaja es en trayectos cortos y carreteras secundarias, cuando apetece conducción activa y sensaciones inmediatas.

¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene vigilar en una preparación a 210 CV?

En un Abarth subido a 210 CV, el mantenimiento pasa a ser “deportivo”: aceite de calidad y cambios más frecuentes, bujías adecuadas, control de temperatura y revisión de manguitos/abrazaderas de admisión. El embrague y la caja pueden sufrir más si se abusa de salidas fuertes. En conducción, cuando todo está en orden, notas un motor lleno; cuando algo falla, aparecen tirones y pérdida de empuje.

¿Qué opciones de neumáticos y medidas mejoran más la experiencia en un Abarth 210?

El neumático es el “mod” que más se siente: con un buen UHP (alto rendimiento) el coche frena antes, gira más preciso y tracciona con menos intervención electrónica. Una medida algo más generosa en anchura, dentro de homologación, ayuda a poner el par en el suelo. En volante, la diferencia es clara: menos correcciones al acelerar y un apoyo más consistente en cambios rápidos de dirección.

¿Qué diferencias de sensaciones hay frente a un Abarth de potencia inferior (160–180 CV)?

El salto a 210 CV se percibe sobre todo en el tramo medio: donde antes “andaba”, ahora empuja con intención. La aceleración se vuelve más continua y el coche gana una urgencia que te hace mirar más lejos en la carretera. También exige más: frenar antes, elegir mejor la trazada y dosificar gas. La experiencia es más intensa, con más carga sobre neumáticos y frenos.

¿Qué debo confirmar para saber exactamente qué “Abarth 210” tienes o vas a comprar?

Conviene identificar base exacta (modelo, año, caja), ficha de modificaciones (turbo, intercooler, escape, admisión), potencia medida en banco y si está homologado. Pide historial de mantenimiento y facturas, y comprueba si hay mejoras de frenos y suspensión acordes. En prueba dinámica, busca entrega limpia, ausencia de detonación, temperatura estable y una frenada firme: son señales de una preparación bien ejecutada.

Rivales de Abarth 210

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026