Abarth 800 Scorpione Coupé Allemano: 46 CV de pura agilidad

Con 46 CV, el Abarth 800 Scorpione Coupé Allemano no busca cifras grandes, sino sensaciones directas. Su 4 cilindros de 785 cc despierta con un sonido metálico y una entrega inmediata que se siente en el volante. La ligereza del conjunto hace que cada aceleración parezca más intensa y que el coche se apoye con precisión en curva, invitando a conducir fino y constante.
Abarth 800 Scorpione Coupe Allemano

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Abarth 800 Scorpione Coupe Allemano? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Abarth - Logo

Sobre la marca de coches Abarth

Abarth es la firma italiana que traslada el temperamento de la competición a la calle. Al volante, su dirección rápida y el chasis firme invitan a enlazar curvas con precisión, mientras el motor entrega empuje con una respuesta directa. Más allá de sus cifras, la marca se reconoce por un diseño con carácter y una puesta a punto enfocada en la agilidad, pensada para disfrutar de cada tramo.

Versiones de Abarth 800 Scorpione Coupe Allemano

0.8L 4 cil 46 cv Manual (1960 )

Abarth 800 Scorpione Coupe Allemano - 0.8L 4 cil 46 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
785 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
46 CV
Potencia (kW)
35 kW
Potencia (PS)
47 PS
Par
-
Peso
560 kg
Longitud
3.600 mm
Anchura
1.400 mm
Altura
1.180 mm
Batalla
2.010 mm
Depósito
27 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Abarth 800 Scorpione Coupe Allemano

¿Qué es el Abarth 800 Scorpione Coupé Allemano y por qué es especial?

El Abarth 800 Scorpione Coupé Allemano es un pequeño gran turismo italiano de finales de los 50, basado en la arquitectura Fiat-Abarth y vestido por Carrozzeria Allemano. Con unos 800 cm³ y un peso muy contenido (en torno a 500–600 kg según especificación), su encanto está en la ligereza: dirección viva, reacciones rápidas y una sensación de coche “a escala” que se conduce con las yemas de los dedos.

¿Qué motor monta y cómo se siente al volante?

Suele asociarse al 4 cilindros Abarth derivado de Fiat, alrededor de 747–817 cm³ según serie, con potencias habituales en el entorno de 40–50 CV en preparación de calle/deportiva. No empuja por músculo, sino por ganas de girar: pide llevarlo alegre, estirar marchas y jugar con el cambio. La recompensa es un sonido metálico y una respuesta inmediata a medio régimen.

¿Qué prestaciones ofrece en la práctica?

En cifras, estos Abarth ligeros podían rondar 140–160 km/h dependiendo de desarrollo y puesta a punto, más que suficiente para un coche tan pequeño y bajo. En conducción real, lo que impresiona es la velocidad percibida: el coche va cerca del suelo, el habitáculo es compacto y todo sucede “a mano”. A 100 km/h ya transmite una intensidad de gran clásico deportivo.

¿Cómo es su chasis y su comportamiento en curva?

Con batalla corta y masa reducida, el Scorpione es ágil por naturaleza. La suspensión es sencilla, de escuela Fiat de la época, pero el conjunto se siente ligero de morro y muy comunicativo. En curvas enlazadas destaca por inmediatez: entra rápido, cambia de apoyo con facilidad y te obliga a ser fino con volante y gas. No es de correcciones bruscas; premia la precisión.

¿Qué aporta la carrocería Allemano en diseño y aerodinámica?

Allemano aporta proporciones de coupé compacto, superficies limpias y un frontal bajo que sugiere velocidad sin necesidad de excesos. La carrocería, generalmente en acero/aluminio según unidad y serie, ayuda a mantener el peso a raya y a mejorar el flujo a alta velocidad para su cilindrada. En carretera se nota en aplomo: no “flota”, se pega al asfalto y te invita a mantener ritmo constante.

¿Cómo es el interior y qué sensaciones ofrece?

El habitáculo es mínimo y funcional: asientos finos, cuadro simple con relojes claros y un volante grande típico de época. No hay aislamiento moderno; llega el calor del motor, el sonido de admisión y la rodadura. Eso crea una conexión directa: sientes la mecánica trabajando y cada irregularidad del firme. En trayectos cortos es adictivo; en largos, exige tolerancia y gusto por lo auténtico.

¿Es un coche pensado para competir o para disfrutar en carretera?

Nace con ADN Abarth, así que siempre está cerca de la competición: muchos se orientaron a subidas, rallies y pruebas de velocidad por su relación peso/potencia. En carretera, su magia está en la conducción activa: frenar temprano, trazar limpio y salir con el motor alto de vueltas. No busca comodidad, busca ritmo. En un puerto de montaña, convierte cada curva en una pequeña prueba de pilotaje.

¿Qué puntos debo revisar si quiero comprar uno hoy?

Lo clave es autenticidad (números, documentación, historial) y estado de carrocería: óxidos, reparaciones antiguas y ajuste de paneles. En mecánica, comprueba carburación, compresión y temperatura; estos motores pequeños trabajan alto de vueltas. Revisa frenos (fatiga) y dirección (holguras). También importa la calidad de restauración: una unidad “bonita” puede ocultar chasis tocado. Un peritaje especialista en Abarth clásicos es casi obligatorio.

¿Cómo se mantiene y qué disponibilidad de piezas tiene?

Al compartir base con componentes Fiat/Abarth de época, parte del mantenimiento es asumible, pero la carrocería Allemano y molduras específicas pueden ser difíciles y costosas. Lo habitual es trabajar con especialistas italianos y clubes Abarth para localizar piezas o reproducirlas. En uso, conviene aceite adecuado, refrigeración en perfecto estado y reglajes frecuentes de carburación/encendido. Con buena puesta a punto, es un coche fiable para eventos y rutas cortas.

¿Qué valor tiene como clásico y qué lo hace deseable?

Su valor se sostiene por la combinación de tres factores: marca Abarth, baja producción y carrocería firmada. Además, ofrece una experiencia rara hoy: prestaciones modestas, pero intensidad alta gracias a la ligereza. Es un clásico que se disfruta sin necesidad de ir rápido de verdad, y eso lo hace muy buscado para concentraciones y regularidad. La deseabilidad sube si mantiene especificación original, colores de época y documentación completa.

Rivales de Abarth 800 Scorpione Coupe Allemano

El Abarth 800 Scorpione Coupé Allemano es una de esas piezas que explican, mejor que cualquier eslogan, la filosofía Abarth de finales de los 50: extraer carácter, velocidad y precisión a partir de una base ligera y una mecánica compacta. Nacido en el ecosistema de los pequeños deportivos italianos de la época —donde el peso era un argumento y la agilidad, una forma de prestigio—, este Abarth con carrocería firmada por Allemano se mueve en una rivalidad muy concreta: la de los coupés “millecento” antes de que existiera el concepto moderno, enfrentados por sensaciones, aerodinámica artesanal y relación peso/potencia más que por cifras absolutas. En su radar aparecen rivales naturales por planteamiento y época. El Fiat-Abarth 750 Zagato representa el lado más minimalista y de competición: menos enfoque en presencia “gran turismo” y más en eficacia pura, con una tradición de carrocerías ligeras y soluciones orientadas a exprimir cada caballo. Frente a él, el Siata 750 Coupé juega la carta del deportivo de pequeña serie con un punto más burgués, manteniendo la esencia de motor compacto y bajo cubicaje, pero con una interpretación de uso algo más amplio. Y si ampliamos el círculo a un rival muy reconocido dentro del universo de los microcoupés italianos, el Alfa Romeo Giulietta Sprint aparece como alternativa de mayor cilindrada y ambición: más potencia y más velocidad potencial, pero también más tamaño, más masa y un enfoque menos “nervioso” en carreteras reviradas. Así, la rivalidad del Abarth 800 Scorpione Coupé Allemano se entiende como un duelo entre escuelas: la de la ligereza y el nervio (Abarth y sus primos carrozados) contra la de la cilindrada superior y el empaque gran turismo (Giulietta Sprint). En una conducción real, esa diferencia se traduce en cómo se gana el tiempo: el Abarth suele buscarlo en frenadas, cambios de apoyo y salida de curva; el Alfa puede compensar con más pulmón y una zancada superior cuando la carretera se estira.
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Nº cilindros Tipo de motor
Abarth 800 Scorpione Coupé Allemano 817 46 4 Gasolina atmosférico
Fiat-Abarth 750 Zagato 747 44 4 Gasolina atmosférico
Siata 750 Coupé 747 38 4 Gasolina atmosférico
Alfa Romeo Giulietta Sprint 1290 80 4 Gasolina atmosférico

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026