AC 2-Litre 76 CV: 6 cilindros y 1991 cc con tacto clásico
Con 76 CV, el AC 2-Litre prioriza la conducción de ritmo sereno, donde cada aceleración se vive sin prisas y con respuesta progresiva. Su motor de 6 cilindros y 1991 cc aporta un funcionamiento redondo, con un sonido mecánico continuo y agradable que acompaña en carretera. Es un clásico pensado para disfrutar del tacto, la suavidad y la conexión directa con la ruta más que de las cifras.
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Sobre la marca de coches AC
AC Cars representa una visión clásica del deportivo británico, donde la ligereza y el carácter marcan el ritmo. Al ponerse al volante, la dirección transmite cada irregularidad del asfalto y el motor responde con un pulso directo, invitando a conducir con precisión. Su historia, ligada a la competición y a modelos emblemáticos como el Cobra, mantiene vivo un legado de pasión mecánica y artesanía.Versiones de AC 2-Litre
2.0L 6 cil 76 cv Manual (1948 - 1958 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
1.991 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
76 CV
Potencia (kW)
57 kW
Potencia (PS)
77 PS
Par
136 Nm
Peso
1320 kg
Longitud
4.680 mm
Anchura
1.710 mm
Altura
1.560 mm
Batalla
2.980 mm
Depósito
52 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre AC 2-Litre
¿Qué es el AC 2-Litre y qué lo hace especial?
El AC 2-Litre fue una de las berlinas y tourers británicas más refinadas de entreguerras, producida por AC Cars principalmente entre 1922 y 1929. Montaba un motor de 6 cilindros en línea de alrededor de 2,0 litros, pensado para rodar con suavidad más que para correr. Al volante transmite finura mecánica, silencio relativo y un ritmo de crucero sostenido, muy “gran turismo” clásico.¿Qué motor lleva el AC 2-Litre y cómo se siente en marcha?
Su corazón era un seis en línea de unos 1.991 cm³, apreciado por su funcionamiento redondo y su entrega progresiva. No empuja con brusquedad: construye velocidad de forma continua, ideal para carreteras secundarias y trayectos largos. La sensación dominante es de elasticidad y ausencia de vibraciones, con un sonido grave y contenido. Es un motor para llevarlo “largo”, disfrutando del par y la inercia.¿Qué prestaciones ofrece y qué tipo de conducción propone?
En cifras de época, la velocidad punta y la aceleración variaban según carrocería y puesta a punto, pero su enfoque era mantener cruceros altos con estabilidad. En conducción real se percibe como un coche que premia la anticipación: frena, gira y acelera con tiempos más amplios. La recompensa es un avance fluido, elegante, con una reserva de empuje suficiente para enlazar cambios de ritmo sin estrés mecánico.¿Cómo es la caja de cambios y qué tacto tiene?
El AC 2-Litre solía montar cambio manual de 4 velocidades, propio de su tiempo, con recorridos largos y un acoplamiento que pide decisión y sincronía. No es una caja “rápida”, pero sí coherente con su carácter: invita a conducir con manos suaves y a elegir la marcha adecuada antes de la maniobra. Cuando está bien ajustada, el conjunto transmite solidez y una sensación mecánica muy auténtica.¿Qué tal es el chasis, la dirección y el aplomo en carretera?
Con bastidor de largueros y una puesta a punto orientada al confort, el 2-Litre ofrece un aplomo sorprendente para su época, especialmente en trazados rápidos y firmes. La dirección comunica más por peso que por inmediatez: notas el esfuerzo en el volante y la adherencia llega como información “en bruto”. Es un coche que se conduce con trazadas amplias y un ritmo constante, estable y noble.¿Cómo son los frenos y qué sensación de seguridad transmite?
Según versiones y años, el AC 2-Litre empleó frenos de tambor, con eficacia correcta para la década, pero lejos del estándar moderno. La sensación es clara: hay que frenar antes y con más progresividad, usando la retención del motor y evitando improvisaciones. En buen estado, responde con pedal firme y deceleración consistente, pero su conducción segura se basa en lectura del tráfico y distancia.¿Qué carrocerías existieron y cómo cambia la experiencia?
Se ofreció con distintas carrocerías, desde berlinas hasta tourers y variantes más lujosas según carroceros y configuraciones. Un tourer enfatiza el viaje sensorial: viento, olor a mecánica y un contacto directo con el entorno. En berlina, la experiencia se vuelve más reposada y señorial, con mejor protección y un rodar más “silencioso”. La base es la misma: suavidad, finura y ritmo de crucero.¿Cómo es el interior y qué nivel de confort ofrece?
El habitáculo del AC 2-Litre refleja el lujo británico de entreguerras: asientos amplios, postura erguida, mandos grandes y una instrumentación pensada para leer de un vistazo. El confort llega por suspensión y por la entrega del seis cilindros, que evita sacudidas. No esperes ergonomía moderna, pero sí una atmósfera de club: madera, cuero y una conducción que se disfruta con calma y método.¿Qué consumo y mantenimiento cabe esperar en un clásico así?
El consumo depende mucho del estado, carburación y carrocería, pero un seis cilindros 2.0 clásico suele exigir un gasto apreciable frente a coches actuales. La experiencia es más de “ritual” que de eficiencia: calentar, ajustar, escuchar. El mantenimiento requiere especialistas en encendido, carburación y frenos de tambor, además de lubricación frecuente. Bien cuidado, devuelve fiabilidad razonable y un tacto mecánico exquisito.¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?
Antes de comprar, revisa compresión y lubricación del seis en línea, holguras en dirección, estado de frenos y ovalización de tambores, además de corrosión en bastidor y anclajes de carrocería. En marcha, vigila temperaturas y estabilidad a velocidad de crucero. La sensación debe ser de suavidad continua: si vibra, golpea o deriva, hay trabajo pendiente. La documentación y el historial de restauración valen oro.¿Para quién tiene sentido hoy un AC 2-Litre?
Tiene sentido para quien busca conducción clásica refinada, más cercana a un gran viaje que a un tramo deportivo. Es ideal para rallies de regularidad, concentraciones y paseos largos por carreteras tranquilas, donde su suavidad y presencia marcan el ritmo. No es un coche para prisas: su placer está en el gesto, la mecánica audible y el avance sereno. Es un clásico para disfrutar con conocimiento y paciencia.Rivales de AC 2-Litre
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026