Alfa Romeo 33 1.7 127 CV (1712 cc)
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Sobre la marca de coches Alfa Romeo
Alfa Romeo combina diseño italiano y herencia deportiva con una puesta a punto pensada para disfrutar cada curva. Al volante, la dirección se siente directa y el chasis transmite confianza, incluso en cambios de ritmo. Sus motores entregan respuesta con carácter y un sonido reconocible, mientras el interior prioriza al conductor con una ergonomía clara. Una marca para quienes buscan emoción y precisión diaria.Versiones de Alfa Romeo 33
1.3 (1983 - 1983 )
1.3 Sportwagon (1990 - 1990 )
1.3 Sportwagon 4x4 (1990 - 1990 )
1.3L 4 cil 87 cv Manual (1994 - 1994 )
1.4 (1983 - 1984 )
1.4L 4 cil 78 cv Manual (1984 - 1989 )
1.4L 4 cil 79 cv Manual (1987 - 1988 )
1.4L 4 cil 87 cv Manual (1991 - 1993 )
1.5 (1983 - 1990 )
1.5 Giardinetta (1984 - 1984 )
1.5 IE (1990 - 1990 )
1.5L 4 cil 104 cv Manual (1990 - 1990 )
1.7 (1986 - 1990 )
1.7 IE (1990 - 1990 )
1.7 IE Quadrifoglio Verde 4 (1990 - 1990 )
1.7 IE Sportwagon QV4 (1990 - 1990 )
1.7 Sportwagon (1987 - 1987 )
1.8 Sportwagon TD Intercooler (1990 - 1990 )
1.8 TD Eco (1990 - 1990 )
2 (1986 - 1990 )
Sport Wagon (1990 - 1994 )
Sport Wagon 1.7 (1990 - 1990 )
Sportwagon (1992 - 1992 )
Ti (1985 - 1985 )
Información sobre Alfa Romeo 33
¿Qué es el Alfa Romeo 33 y por qué tiene tanta personalidad?
El Alfa Romeo 33 fue el compacto de la marca entre los 80 y primeros 90, con un enfoque ligero y muy “italiano”. Sus motores bóxer (1.3, 1.5, 1.7) colocan el peso bajo, y eso se nota en cambios de apoyo rápidos y una dirección con tacto mecánico. Con alrededor de 900–1.000 kg según versión, transmite agilidad y una conducción directa, sin filtros.¿Cómo se siente al volante: ágil, cómodo o más bien deportivo?
Se conduce con sensación de kart “de calle”: el bóxer baja el centro de gravedad y el morro entra con facilidad en curvas enlazadas. La suspensión prioriza respuesta frente a aislamiento, por lo que el asfalto se lee con claridad en el volante y el asiento. En carretera secundaria brilla por ritmo y ligereza; en autopista es estable, aunque más ruidoso que compactos modernos.¿Qué motores ofrece el Alfa Romeo 33 y qué carácter tiene cada uno?
Los más comunes son los 1.3 y 1.5 bóxer, suaves y elásticos para uso diario, con una entrega progresiva. El 1.7 bóxer (en versiones 16V en algunos mercados) aporta más empuje arriba y una respuesta más viva al estirar marchas. En diésel existieron opciones en ciertas series, pero el encanto del 33 está en el bóxer y su sonido metálico.¿Cuánta potencia tiene y cómo se traduce en prestaciones reales?
Según versión y año, el Alfa Romeo 33 ronda aproximadamente entre 79 y 137 CV en gasolina, con pesos contenidos que favorecen la relación peso/potencia. En práctica, se siente rápido por cómo sube de vueltas y por el desarrollo de cambio, más que por cifras absolutas. Los adelantamientos se hacen “a oído”: bajar una marcha, dejar respirar al bóxer y ganar velocidad con decisión.¿Qué consumo se puede esperar en conducción normal?
En uso real, un 1.3–1.5 suele moverse alrededor de 7–9 l/100 km, mientras un 1.7 puede acercarse a 8–10 l/100 km si se aprovecha su zona alta. El consumo depende mucho de carburación/inyección, estado de mantenimiento y estilo de conducción. Lo importante: cuando vas fino con el gas, el coche rueda ligero; cuando lo exiges, bebe como un clásico.¿Cómo es la dirección, el cambio y el tacto de frenos?
La dirección transmite textura del asfalto y carga en apoyo, algo que hoy se echa de menos. El cambio suele ser mecánico, con recorridos claros y un punto de dureza típico de la época; con silentblocks y varillaje en forma, mejora mucho. Los frenos cumplen bien para su peso, pero piden material en buen estado: latiguillos, líquido y pastillas marcan la confianza al entrar en curva.¿Qué tal es el interior y la posición de conducción del Alfa Romeo 33?
El habitáculo es funcional, con diseño ochentero y mandos simples. La postura es relativamente baja para un compacto de su tiempo, lo que refuerza sensación deportiva. La visibilidad es buena por superficies acristaladas y pilares menos gruesos que en coches modernos. No esperes aislamiento premium: escuchar motor, rodadura y viento forma parte de la experiencia, especialmente a velocidad de crucero sostenida.¿Es práctico para el día a día: maletero, plazas y uso urbano?
Como compacto, es utilizable: plazas delanteras cómodas y traseras correctas para adultos en trayectos medios, dependiendo de carrocería. El maletero cumple para compras y equipaje de fin de semana, aunque no destaca frente a rivales más recientes. En ciudad, su tamaño y visibilidad ayudan a maniobrar, pero el radio de giro y la ausencia de ayudas modernas exigen más atención y tacto.¿Qué versiones y carrocerías existen y cuál conviene más?
Hubo variantes según mercado: 3/5 puertas y versiones deportivas como Quadrifoglio Verde en determinadas series, además de evoluciones (Series 1, 2 y 3) con cambios estéticos y de equipamiento. Si buscas sensaciones puras, un 1.7 (mejor si 16V donde exista) ofrece el punto más vivo. Para uso tranquilo, 1.3–1.5 equilibran consumo, mantenimiento y carácter bóxer.¿Qué averías y puntos débiles son típicos en el Alfa Romeo 33?
Como clásico, el enemigo es la corrosión en bajos, pasos de rueda y zonas estructurales; revisar óxidos es prioritario. En mecánica, vigila refrigeración (manguitos, radiador, termostato), carburación/inyección y fugas de aceite típicas de edad. Silentblocks, amortiguadores y rodamientos cambian el coche si están fatigados. Un 33 bien mantenido se siente preciso; uno descuidado, impreciso y ruidoso.¿Qué mantenimiento clave necesita para conservar su tacto original?
Aceite y refrigerante al día son sagrados, porque el bóxer agradece lubricación constante y temperatura estable. Ajuste de encendido, carburación (si aplica) y sustitución de correas según especificación del motor mantienen respuesta y finura. En chasis, renovar amortiguadores, alineación y bujes devuelve la agilidad. La diferencia se nota al primer apoyo: dirección más limpia, menos rebotes y una pisada que invita a enlazar curvas.¿Merece la pena comprar un Alfa Romeo 33 hoy como clásico?
Sí, si buscas sensaciones analógicas: peso contenido, motor bóxer con carácter y una conducción comunicativa. No es un coche para quien prioriza silencio o tecnología, pero sí para quien disfruta del proceso: calentar, escuchar, elegir marcha y trazar. La clave es encontrar una unidad sana de óxidos y con historial de mantenimiento. Bien elegido, ofrece placer de conducción a ritmo realista.Rivales de Alfa Romeo 33
El Alfa Romeo 33 representa una etapa muy reconocible de la marca: compacto, ligero de sensaciones y con una identidad mecánica marcada por el motor bóxer (en muchas de sus versiones), que aportaba un centro de gravedad bajo y un tacto particular en carretera. En su contexto europeo, competía en el núcleo más disputado del mercado generalista de los años 80 y primeros 90, donde la decisión de compra se resolvía tanto por precio y practicidad como por carácter dinámico y tecnología.
Entre sus rivalidades más directas, el Volkswagen Golf II actuaba como referencia por calidad percibida, consistencia general y una gama de motores muy amplia. Frente a él, el 33 respondía con un enfoque más pasional: un comportamiento con más “nervio” y un sonido mecánico distintivo en las versiones bóxer, aunque el Golf solía imponer una ventaja en acabados y valor de reventa.
El Peugeot 309 (especialmente en sus variantes de gasolina más briosas) era un adversario natural por concepto: compacto ligero, reacciones vivas y orientación al conductor. El francés destacaba por equilibrio de chasis y sencillez efectiva, mientras que el 33 aportaba una personalidad de conducción diferente, con un tren delantero y una entrega de potencia condicionados por su arquitectura mecánica.
En el lado más pragmático aparecía el Opel Kadett E, que jugaba la carta de la eficiencia industrial: motores solventes, mantenimiento generalmente sencillo y una propuesta global muy racional. El 33, en comparación, ponía el acento en sensaciones y en una forma “italiana” de entender el compacto, aunque el Kadett acostumbraba a ser más homogéneo en uso diario y coste de propiedad.
Finalmente, el Renault 19 era un rival por equilibrio y comodidad, con un planteamiento muy orientado a la vida real (confort, ergonomía, uso familiar). El Alfa trataba de inclinar la balanza con una conducción más comunicativa y una estética con carácter, en una época donde el comprador dudaba entre la cabeza y el volante.
Nota editorial: el Alfa Romeo 33 tuvo múltiples motorizaciones y evoluciones (carburación/inyección, diferentes cilindradas y potencias). Para una comparativa técnica clara y representativa, se muestran a continuación versiones gasolina habituales en el mercado europeo.
| Modelo | Arquitectura motor | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Configuración / cilindros | Alimentación |
| Alfa Romeo 33 1.7 i.e. | Delantero transversal | 1.712 | 118 | Bóxer, 4 cil. | Inyección |
| Volkswagen Golf II 1.8 GTI | Delantero transversal | 1.781 | 112 | En línea, 4 cil. | Inyección |
| Peugeot 309 GTI 1.9 | Delantero transversal | 1.905 | 130 | En línea, 4 cil. | Inyección |
| Opel Kadett E GSi 2.0 | Delantero transversal | 1.998 | 115 | En línea, 4 cil. | Inyección |
| Renault 19 1.8 16V | Delantero transversal | 1.764 | 137 | En línea, 4 cil. | Inyección |
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