Alfa Romeo Eagle 122 CV: motor 1.8 de 4 cilindros

Con 122 CV, el Alfa Romeo Eagle ofrece una respuesta suave que invita a estirar cada marcha sin esfuerzo. Su motor de 4 cilindros y 1.779 cc traduce la cilindrada en empuje lineal: acelera con progresividad, mantiene el ritmo con solvencia y transmite una sensación de control fácil, ideal para carreteras secundarias y desplazamientos diarios. Un conjunto pensado para disfrutar de una conducción equilibrada, con tacto mecánico y buen margen para adelantamientos.

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Alfa Romeo - Logo

Sobre la marca de coches Alfa Romeo

Alfa Romeo combina diseño italiano y herencia deportiva con una puesta a punto pensada para disfrutar cada curva. Al volante, la dirección se siente directa y el chasis transmite confianza, incluso en cambios de ritmo. Sus motores entregan respuesta con carácter y un sonido reconocible, mientras el interior prioriza al conductor con una ergonomía clara. Una marca para quienes buscan emoción y precisión diaria.

Versiones de Alfa Romeo Eagle

Spider-Coupe (1975 - 1975 )

Alfa Romeo Eagle - Spider-Coupe - Imagen no disponible
Carrocería
Cabrio
Combustible
-
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.779 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
122 CV
Potencia (kW)
91 kW
Potencia (PS)
124 PS
Par
167 Nm
Peso
870 kg
Longitud
4.090 mm
Anchura
1.640 mm
Altura
1.230 mm
Batalla
2.410 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Alfa Romeo Eagle

¿Qué es el Alfa Romeo Eagle y qué lugar ocupa en la gama?

El “Alfa Romeo Eagle” no aparece como modelo oficial en catálogos europeos recientes de Alfa Romeo, por lo que suele referirse a una denominación comercial local, una edición, un acabado de concesionario o incluso una conversión. En la práctica, conviene identificar primero la base (Giulietta, Giulia, Stelvio u otro) por matrícula/VIN. Solo así se puede precisar motor, potencia, chasis y equipamiento real.

¿Cómo se siente al volante: dirección, chasis y carácter dinámico?

Si el “Eagle” parte de un Alfa moderno, la firma suele estar en una dirección rápida y comunicativa, con un morro que entra en curva con ganas y un tren trasero que acompaña con aplomo. El tacto del chasis tiende a ser firme sin resultar seco, buscando control de carrocería. En conducción diaria se percibe ágil, y en carreteras enlazadas transmite precisión y ritmo.

¿Qué motores podría llevar y qué sensaciones entrega cada uno?

Dependiendo del modelo base, es habitual encontrar gasolina turbo (1.4/2.0) o diésel (1.6/2.2). En gasolina, la respuesta suele ser más elástica y progresiva, con empuje desde medio régimen y un sonido más presente al estirar. En diésel, el par llega antes y facilita adelantamientos sin reducir tanto, con un andar más relajado en autopista y consumos contenidos.

¿Qué consumos y autonomía puedes esperar en uso real?

En Alfa con motores turbo modernos, en uso mixto realista es frecuente ver cifras aproximadas de 6–9 l/100 km según potencia, peso, llanta y tipo de cambio; en diésel, 5–7 l/100 km. Más allá del número, lo importante es la sensación: a ritmo tranquilo mantiene cruceros con poco esfuerzo, y al exigirle, el consumo sube con coherencia por la entrega de par.

¿Qué cambios y tracciones son más probables y cómo afectan a la conducción?

Según la base, puede montar manual o automático (a menudo ZF 8 en modelos de propulsión), y tracción delantera, trasera o total (Q4). Manual aporta más implicación y control del par en salidas. El automático prioriza fluidez, sobre todo en ciudad y autopista, y en modo dinámico sostiene marchas para enlazar curvas con más continuidad. La tracción total mejora motricidad en lluvia.

¿Qué equipamiento suele incluir y qué se nota en el día a día?

En ediciones o acabados “de paquete” suele haber llantas específicas, detalles estéticos, asientos con mayor sujeción, iluminación mejorada y conectividad ampliada. Eso se traduce en una postura de conducción más baja y centrada, más apoyo lateral en curvas y una sensación de coche “bien plantado”. En uso diario, se agradecen cámara, sensores, CarPlay/Android Auto y buen sistema de audio.

¿Cómo es por dentro: ergonomía, calidad percibida y postura de conducción?

El interior de Alfa suele priorizar el puesto de mando: volante con buen grosor, pedales bien alineados y una posición que invita a conducir. La calidad puede variar por generación, pero normalmente destaca el diseño y la orientación al conductor. En marcha, la cabina se siente envolvente, y si lleva asientos deportivos, el cuerpo queda más sujeto, lo que reduce fatiga en carreteras con curvas.

¿Qué espacio ofrece para pasajeros y maletero?

Sin saber el modelo base exacto, el espacio cambia mucho: un compacto tipo Giulietta es correcto para cuatro, con plazas traseras más justas en rodillas; una berlina/SUV tipo Giulia/Stelvio ofrece mayor desahogo. El maletero suele ser suficiente para uso familiar, y lo relevante es la sensación práctica: boca de carga, formas aprovechables y asientos abatibles marcan la diferencia en viajes reales.

¿Qué fiabilidad y mantenimientos conviene vigilar en un Alfa de este tipo?

La fiabilidad depende del motor y la generación, pero conviene revisar historial: aceite y filtros a tiempo, estado de correa/cadena según versión, refrigeración, frenos y suspensión. En diésel, EGR/DPF y uso urbano pueden condicionar. Lo que se nota al conducir: un motor bien mantenido entrega par sin tirones, el cambio actúa suave y el coche rueda sin vibraciones ni ruidos parásitos.

¿Qué debes comprobar antes de comprar un “Alfa Romeo Eagle”?

Primero, identifica exactamente qué es “Eagle”: ficha técnica, VIN, año, motor y acabado real. Después, prueba en frío: arranque limpio, ralentí estable, humo inexistente, y respuesta progresiva. En carretera, busca dirección centrada, frenada recta y ausencia de golpeteos en baches. Revisa neumáticos (desgaste irregular delata alineación) y confirma mantenimientos con facturas, no solo con palabras.

¿Qué rivales tiene y qué aporta diferente en sensaciones?

Frente a alternativas alemanas o generalistas equivalentes, Alfa suele apostar por tacto de dirección y chasis con más implicación, una manera de girar más natural y una puesta a punto que invita a conducir. En el día a día, se traduce en un coche que no se siente “electrodoméstico”: responde con más intención al volante y permite llevar buen ritmo sin necesidad de ir rápido.

Para afinar el contenido, ¿qué datos necesito de tu Alfa Romeo Eagle?

Dime año, país de venta, modelo base (si lo sabes), motor (cilindrada/combustible), cambio, tracción y, si puedes, una foto de la ficha técnica o el VIN (con parte final oculto). Con eso puedo redactar una ficha editorial exacta con potencia, 0–100, consumos, medidas, maletero, equipamiento típico, puntos débiles conocidos y una descripción de conducción ajustada a tu unidad.

Rivales de Alfa Romeo Eagle

El Alfa Romeo Eagle es una de esas denominaciones que suenan a proyecto de nicho: un “Eagle” que, por planteamiento y época, encaja mejor como interpretación de mercado (serie corta, preparación o denominación local) que como un pilar de gama. En la práctica, si lo que buscas es entender su posición, la rivalidad natural del Alfa Romeo Eagle no se mide tanto por volumen de ventas como por concepto: un deportivo ligero de filosofía clásica, centrado en la respuesta del motor, la conexión del chasis y la sensación mecánica, enfrentado a cupés y roadsters de potencia contenida pero carácter muy marcado. En ese territorio, el Mazda MX-5 aparece como antagonista lógico por receta: tracción trasera, bajo peso, equilibrio y una comunidad enorme que lo ha convertido en referencia dinámica. Frente a él, el Alfa Romeo Eagle se entiende como una alternativa de corte más emocional y de tacto “a la italiana”: dirección con intención, entrega de potencia con personalidad y una puesta a punto que prioriza la vivacidad. Donde el MX-5 suele ganar por precisión repetible y facilidad de convivir con el coche día a día, el Alfa se compra por lo que transmite a cada giro del volante y por la forma en que te invita a conducir “a la antigua”. El BMW Z3, por su parte, representa el enfoque premium noventero: más músculo disponible según versión, mayor aplomo en vías rápidas y un tacto de propulsión que apuesta por la contundencia. Comparado con él, el Alfa Romeo Eagle suele jugar la baza del tamaño contenido y del temperamento: no siempre necesita más potencia para ser más estimulante, porque su encanto reside en cómo entrega lo que tiene. El Z3 convence por empaque y elasticidad; el Alfa, por intimidad mecánica y la sensación de coche “hecho para carreteras secundarias”. Cierra el triángulo el MG F, una rivalidad más conceptual: motor central, ligereza y un enfoque de roadster accesible. Aquí, el Alfa Romeo Eagle se compara por pureza de sensaciones: el MG F apuesta por una arquitectura distinta que le da agilidad, mientras que el Alfa se valora por el carácter del conjunto motor-chasis y por una experiencia de conducción más visceral. No es tanto una lucha por cifras como por estilo: el MG F seduce por su planteamiento, el Alfa por su narrativa al volante.
Modelo Arquitectura Cilindrada (cc) Potencia (CV) Cilindros Tracción Cambio
Alfa Romeo Eagle
Mazda MX-5 (NA 1.6) Delantero longitudinal 1597 115 4 Trasera Manual 5v
BMW Z3 (1.9) Delantero longitudinal 1895 140 4 Trasera Manual 5v
MG F (1.8) Central transversal 1796 120 4 Trasera Manual 5v

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026