Alpine A110 138 CV: cómo se conduce el deportivo ligero
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Sobre la marca de coches Alpine
Alpine representa la deportividad francesa entendida como ligereza, precisión y respuesta inmediata. Al volante, cada curva se siente limpia y conectada, con una dirección que invita a trazar con confianza y un chasis pensado para mantener el ritmo sin esfuerzo. Su ADN nace de la competición y se traduce en una filosofía clara: rendimiento real, equilibrio dinámico y placer de conducción en carretera abierta.Versiones de Alpine A 110
1.0L 4 cil 47 cv Manual Coupé (1964 - 1964 )
1.0L 4 cil 49 cv Manual Coupé (1966 - 1966 )
1100 (1966 - 1966 )
1300 (1970 - 1970 )
1600 S (1971 - 1971 )
1600 S Tour de France (1971 - 1971 )
Berlinette (1962 - 1977 )
Berlinette 1.6 (1973 - 1973 )
SX (1976 - 1976 )
Información sobre Alpine A 110
¿Qué es el Alpine A110 y qué propone al volante?
El Alpine A110 es un coupé biplaza de motor central y chasis de aluminio que prioriza ligereza y precisión. Con unos 1.100 kg según versión, cada cambio de apoyo se siente inmediato y natural. La dirección es rápida y comunicativa, y el coche gira “con el eje trasero”, pero con progresividad. En carreteras reviradas transmite fluidez, más que fuerza bruta.¿Qué motor lleva el Alpine A110 y cómo se siente en conducción real?
Monta un 1.8 turbo de cuatro cilindros (252 a 300 CV según versiones) con par lleno desde medio régimen. En práctica, empuja con decisión sin necesidad de estirar siempre, y la respuesta del turbo es rápida. El sonido es contenido pero presente, más mecánico que teatral. En adelantamientos, el golpe de par es limpio y constante, ideal para enlazar curvas.¿Qué prestaciones ofrece y cómo se traducen en sensaciones?
Según versión, acelera de 0 a 100 km/h en torno a 4,2–4,5 s y supera los 250 km/h. Lo relevante no es el número, sino la facilidad con la que gana velocidad entre 60 y 140 km/h, donde realmente se disfruta en carretera. La ligereza hace que cada décima se note: el coche se siente “vivo” y reactivo al gas.¿Cómo es el cambio automático del Alpine A110?
Equipa una caja de doble embrague de 7 marchas (Getrag), rápida y suave en uso normal. En modo Sport/Track reduce con contundencia y mantiene la marcha con más decisión. No busca la sensación de “patada” violenta, sino continuidad de empuje. En puertos de montaña, los cambios a leva permiten dosificar el equilibrio del coche sin romper el ritmo.¿Qué tal va de chasis, suspensión y paso por curva?
El chasis de aluminio y la puesta a punto priorizan agilidad y lectura del asfalto. La suspensión es firme pero no seca: filtra mejor de lo esperado para un deportivo ligero. En apoyo, el morro entra con precisión y el trasero acompaña, permitiendo ajustar la trayectoria con el acelerador. Es un coche que invita a redondear curvas con tacto.¿Cómo frena el Alpine A110 y qué confianza transmite?
Ofrece un pedal fácil de modular y frenadas consistentes; en versiones más prestacionales puede montar Brembo con discos generosos. Lo mejor es la relación entre peso y freno: requiere menos esfuerzo para detenerse, y eso se traduce en confianza al apurar. En tramo, puedes frenar tarde sin sensación de fatiga inmediata, manteniendo la estabilidad en apoyo.¿Es cómodo para usar a diario o está pensado solo para disfrutar?
Sorprende por su usabilidad: la visibilidad es correcta, el tamaño es contenido y la suspensión no castiga en ciudad. En autopista es estable y silencioso dentro de lo razonable, aunque el aislamiento no es de GT. Los asientos sujetan bien sin resultar duros. Es un deportivo que puedes usar entre semana y seguir disfrutándolo en una carretera secundaria.¿Cómo es el interior del Alpine A110 y su ergonomía?
El habitáculo es bajo y envolvente, con una posición de conducción muy centrada. Los asientos tipo baquet (según acabado) sujetan el torso y transmiten lo que ocurre bajo las ruedas. La calidad mezcla materiales correctos con algunos mandos de origen compartido, pero todo queda compensado por la sensación de coche “de conductor”. La instrumentación prioriza información útil y clara.¿Qué capacidad de carga tiene y qué tal para escapadas?
Dispone de dos maleteros: uno delantero y otro tras el motor, sumando alrededor de 190–200 litros según configuración. No es para grandes maletas, pero sí para una escapada de fin de semana con equipaje blando. En carretera, esa practicidad se siente como libertad: puedes salir ligero, sin renunciar a lo esencial, y disfrutar de la ruta sin logística pesada.¿Qué consumos reales puede hacer el Alpine A110?
Homologa cifras contenidas para su rendimiento (en torno a 6,7–7,0 l/100 km según versión), y en uso real es razonable si se conduce con suavidad, rondando 7–9 l/100 km. En conducción viva sube, pero menos de lo esperado por su peso bajo. Esa eficiencia se nota en viajes: permite mantener ritmos alegres sin estar pendiente del surtidor.¿Qué versiones del Alpine A110 existen y qué diferencias se notan?
Suele ofrecerse en niveles como A110 (equilibrado), GT (más enfoque rutero), S (más firme y directo) y R/R Turini (máxima ligereza y precisión). La diferencia clave está en suspensión, aerodinámica, llantas/neumáticos y potencia (hasta 300 CV). En conducción, las versiones más radicales se sienten más tensas y comunicativas, mientras GT resulta más amable en largos trayectos.¿Qué rivales tiene el Alpine A110 y por qué elegirlo?
Compite con Porsche 718 Cayman, Toyota GR Supra o BMW Z4, pero su carta fuerte es el peso y la sensación analógica. Donde otros ganan por potencia o empaque, el A110 destaca por cómo enlaza curvas con mínima inercia. Se elige por tacto, por esa sensación de coche pequeño y preciso, y por convertir cualquier carretera secundaria en un escenario técnico.¿Para quién es el Alpine A110 y qué perfil lo disfrutará más?
Es para quien valora la conducción por sensaciones: dirección, equilibrio y ritmo, más que cifras o tamaño. Encaja con conductores que frecuentan carreteras de curvas, pero también con quien quiere un deportivo usable y diferente. Si buscas un coche que “hable” al volante, que premie la finura y no la brusquedad, el A110 tiene una personalidad muy marcada.Rivales de Alpine A 110
El Alpine A110 es uno de esos deportivos que se entienden mejor en una carretera revirada que en una ficha técnica: compacto, ligero, de reacciones limpias y con un equilibrio que pone el foco en la precisión antes que en la fuerza bruta. Su receta —motor central trasero, tracción trasera y una puesta a punto pensada para “leer” el asfalto— lo sitúa en una liga donde el placer de conducción depende tanto de la masa contenida como de la calidad del chasis.
En su entorno natural, el Porsche 718 Cayman aparece como el antagonista más directo por concepto: biplaza, motor en posición central y vocación de deportivo puro. Frente al carácter ágil y fluido del A110, el Cayman tiende a proponer una sensación más sólida y metódica, con un nivel de estabilidad muy alto y un tacto de conducción de corte más “gran turismo” en algunas configuraciones. Donde el Alpine gana por ligereza percibida y rapidez de apoyos, el Porsche suele replicar con una plataforma muy madura y una oferta mecánica amplia que escala en potencia.
El Lotus Emira juega otra carta: la del chasis como argumento central. Es un rival que se apoya en el tacto de dirección, el control de carrocería y la conexión conductor-coche, con una estética más musculosa y una presencia más “exótica”. En comparación, el A110 mantiene un enfoque más minimalista y eficiente, buscando la agilidad sin necesidad de cifras elevadas. Emira puede resultar más contundente por potencia (según versión), mientras que el Alpine compensa con menor masa y una facilidad de uso cotidiana notable para un deportivo de motor central.
Por último, el Audi TT RS representa una rivalidad distinta: no replica la arquitectura del A110, pero sí compite en el terreno del deportivo compacto de altas prestaciones. Su motor de cinco cilindros y la tracción total priorizan la tracción y la efectividad, especialmente en firmes deslizantes o en aceleración. Frente a esa eficacia “por adherencia”, el A110 contrapone una experiencia más orgánica, con transiciones de peso más claras y un enfoque que invita a hilar fino con la trazada.
En conjunto, el Alpine A110 se mide con rivales que pueden ser más potentes o más polivalentes, pero su valor diferencial está en cómo entrega el rendimiento: con ligereza, equilibrio y una sensación de coche hecho para conducir, no solo para correr.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Potencia (CV) | Par (Nm) | Tracción | Caja de cambios |
| Alpine A110 | 1.798 | L4 turbo | 252 | 320 | Trasera | Automática DCT 7 |
| Porsche 718 Cayman | 1.988 | B4 turbo | 300 | 380 | Trasera | Manual 6 / Automática PDK 7 |
| Lotus Emira | 1.998 | L4 turbo | 365 | 430 | Trasera | Manual 6 / Automática DCT 8 |
| Audi TT RS | 2.480 | L5 turbo | 400 | 480 | Total (quattro) | Automática S tronic 7 |
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