Alvis TA 21: 93 CV y 6 cilindros, placer clásico

El Alvis TA 21 combina 93 CV con un seis cilindros de 2993 cc para ofrecer un avance progresivo: acelera sin brusquedades y mantiene un ritmo cómodo en carretera. La entrega lineal se traduce en una conducción relajada, con respuesta dulce al acelerador y un sonido grave que acompaña cada kilómetro. Un clásico británico para disfrutar del viaje, no de la prisa.

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Sobre la marca de coches Alvis

Ponerse al volante de un Alvis es viajar a la era dorada del automovilismo británico: dirección comunicativa, ritmo sereno y una sensación de calidad hecha a mano. La marca destacó por su ingeniería refinada, carrocerías de gran porte y un enfoque claro en el confort y la clase. Repasamos su historia, sus modelos más representativos y el legado que mantiene vivo su nombre.

Versiones de Alvis TA 21

3.0L 6 cil 93 cv Manual (1950 - 1954 )

Alvis TA 21 - 3.0L 6 cil 93 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.993 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
93 CV
Potencia (kW)
69 kW
Potencia (PS)
94 PS
Par
200 Nm
Peso
1448 kg
Longitud
4.630 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.600 mm
Batalla
2.840 mm
Depósito
64 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Alvis TA 21

¿Qué es el Alvis TA 21 y qué lugar ocupa en la historia de la marca?

El Alvis TA 21 (1950-1953) marca el renacimiento de Alvis tras la posguerra: un turismo británico de enfoque artesanal, pensado para viajar con aplomo más que para correr. Normalmente montaba un seis cilindros en línea de 3.0 litros y chasis separado, base ideal para carrocerías de Mulliners o Tickford. Al volante se siente serio, con una calidad “de taller” y un paso firme.

¿Cómo es su conducción en carretera: rápido, cómodo o más bien señorial?

Con alrededor de 90-100 CV según versión, el TA 21 no busca aceleraciones bruscas, sino una entrega progresiva que invita a conducir con anticipación. A ritmos de crucero se percibe estable y “pesado” en el buen sentido, como un tren pequeño: recto, consistente. La suspensión prioriza confort y control, filtrando irregularidades sin perder compostura, ideal para secundarias largas y elegantes.

¿Qué se siente con su motor seis cilindros 3.0: sonido, respuesta y carácter?

El seis cilindros en línea de 2.993 cm³ ofrece una suavidad clásica: gira con poca vibración y un tono grave, educado, que acompaña sin invadir. La respuesta es lineal, con mejor empuje a medio régimen que en la zona alta, por lo que pide cambios tempranos y acelerador progresivo. En conducción real transmite serenidad mecánica y una sensación de reserva, más “gran turismo” que deportivo.

¿Qué tal es la caja de cambios y el ritmo de viaje que permite?

Suele asociarse a caja manual de 4 velocidades, con un tacto mecánico y recorrido algo largo, típico de la época. El ritmo de viaje se disfruta entre medias y largas, aprovechando la elasticidad del seis cilindros para sostener velocidad sin forzar. No es un coche de “punta” constante, sino de cruceros sólidos y silenciosos para su tiempo, donde la calma y el control mandan.

¿Cómo es la dirección, el radio de giro y la sensación en curvas?

La dirección transmite peso y sinceridad: requiere manos y técnica, especialmente en maniobras lentas, pero en carretera recompensa con estabilidad y lectura clara del apoyo. En curvas se siente noble, con inercias marcadas por su construcción y dimensiones, por lo que conviene trazar redondo, sin brusquedades. El TA 21 disfruta de curvas amplias y enlazadas, donde su chasis se asienta y fluye.

¿Qué frenos lleva y cómo se comporta al detenerse en conducción real?

En esta época lo habitual son frenos de tambor, eficaces si están bien ajustados, pero con una resistencia al calor inferior a sistemas modernos. En uso real piden conducción previsora: frenar antes, con presión progresiva y descansos en descensos largos. Bien mantenidos, dan una detención estable y recta, con un pedal de recorrido característico. La sensación es de control “analógico”, más que de mordiente.

¿Cómo es el interior: postura, visibilidad y ambiente a bordo?

El habitáculo suele ofrecer una postura erguida y dominante, con asientos amplios y una sensación de salón rodante. La visibilidad es buena para su época gracias a superficies acristaladas generosas y a un capó largo que marca el eje del coche. Maderas, pieles y mandos clásicos crean un ambiente cálido, de viaje formal. Conduce a un ritmo relajado, disfrutando del tacto de cada mando.

¿Qué versiones de carrocería existen y cómo cambian la experiencia?

El TA 21 aparece como berlina y también con carrocerías especiales de carroceros como Mulliners o Tickford, incluyendo variantes más exclusivas y refinadas. En conducción, las diferencias se notan en aislamiento, peso y aerodinámica: algunas se sienten más “gran turismo”, otras más señoriales. El denominador común es la fabricación cuidadosa y una presencia elegante. Elegir carrocería es elegir el matiz del viaje.

¿Qué consumo y autonomía son razonables en un Alvis TA 21 hoy?

Un seis cilindros 3.0 carburado suele moverse en consumos aproximados de 14-18 l/100 km según puesta a punto y uso. En carretera tranquila puede bajar algo, pero en ciudad sube con facilidad. La autonomía depende del depósito, aunque lo sensato es planificar rutas con paradas, como se hacía entonces. La experiencia no es “eficiencia”, es ritual: arrancar, calentar, rodar y escuchar el motor.

¿Qué fiabilidad y mantenimiento requiere: qué vigilar antes de comprar?

Es un clásico robusto si está bien conservado, pero exige mantenimiento constante: sistema de refrigeración, carburación, encendido y frenos de tambor deben estar perfectos. Revisa óxidos en chasis y carrocería, holguras en dirección/suspensión y estado eléctrico. La sensación al conducir un ejemplar sano es de solidez y precisión antigua; uno descuidado se nota enseguida por vibraciones, temperaturas altas y frenada irregular.

¿Qué puntos de corrosión y desgaste son típicos en este modelo?

En coches de esta era, la corrosión suele atacar bajos, pasos de rueda, uniones de paneles y zonas donde se acumula humedad. También conviene mirar puertas, marcos y el estado del chasis separado. El desgaste aparece en silentblocks, rótulas, tambores y cableado. Cuando está sano, el coche rueda “entero”, sin crujidos ni tirones; cuando no, aparecen ruidos de estructura y dirección imprecisa.

¿Para quién es el Alvis TA 21 y qué tipo de uso le encaja mejor?

Es para quien busca un clásico británico de conducción ceremoniosa, más cercano a un gran turismo tradicional que a un deportivo. Encaja en rutas tranquilas, concentraciones y viajes cortos-medios por carreteras escénicas, donde el coche puede mantener un ritmo sostenido sin estrés. Su encanto está en el tacto: embrague, cambio, freno y motor dialogan contigo. Te pide tiempo, y a cambio te da presencia y calma.

Rivales de Alvis TA 21

El Alvis TA 21 representa la última gran etapa de Alvis como constructor de turismos de alto nivel con carrocerías tradicionales y un enfoque inequívocamente británico: seis cilindros en línea, entrega de potencia elástica, tacto de conducción refinado y una calidad de construcción pensada para viajar con calma y autoridad. En la posguerra, su papel no era el de un deportivo radical, sino el de un gran turismo discreto: confortable, serio y con una mecánica diseñada para durar.

Su rivalidad natural se dibuja con otros “gentlemen’s express” del Reino Unido. Frente al Jaguar Mk VII, el TA 21 juega la carta de la sobriedad técnica y el confort a ritmo sostenido; el Jaguar, en cambio, pone el acento en mayores prestaciones y presencia, con motores más capaces y un carácter más expansivo. El Rover P4 75 se sitúa en la órbita más racional: también refinado y muy británico en su concepción, pero con una orientación más generalista; el Alvis se percibe como un escalón por encima en distinción y acabado, aunque el Rover puede resultar más fácil de mantener y más sencillo en uso cotidiano.

Con el Bentley Mark VI, la comparación cambia de tono: aquí entra el lujo de liga mayor. El Bentley suele imponer cilindrada y par, además de un porte de auténtica gran berlina de representación. Sin embargo, el Alvis conserva un atractivo especial: es más contenido, más íntimo, y ofrece esa sensación de coche “de conocedor” que no busca deslumbrar, sino acompañar. En conjunto, el Alvis TA 21 compite con una idea: la del viaje elegante, con mecánica noble y una personalidad que hoy se siente tan artesanal como auténtica.

Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV)
Alvis TA 21 2.993 L6 ~90
Jaguar Mk VII 3.442 L6 ~160
Rover P4 75 2.105 L6 ~75
Bentley Mark VI 4.257 L6 ~130

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026