Aston Martin DB4: 314 CV de gran turismo clásico
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Sobre la marca de coches Aston Martin
Aston Martin representa la tradición británica llevada a la carretera con una mezcla de refinamiento y rendimiento. Al ponerte al volante, la dirección transmite aplomo desde el primer metro y el motor entrega una respuesta llena de matices, ideal para enlazar curvas con precisión. Sus líneas atemporales y su enfoque artesanal acompañan una dinámica pensada para disfrutar, tanto en ciudad como en rutas abiertas.Versiones de Aston Martin DB4
2.6L 6 cil 125 cv Manual Coupé (1953 - 1953 )
3.7L 6 cil 240 cv Manual Coupé (1958 - 1958 )
Cabriolet (1961 - 1962 )
Cabriolet GT (1961 - 1961 )
Coupe (1958 - 1962 )
Coupe 3700 (1959 - 1959 )
GT (1959 - 1959 )
GT Jet Bertone (1962 - 1966 )
GT Zagato (1961 - 1963 )
Vantage (1961 - 1961 )
Vantage GT (1961 - 1961 )
Información sobre Aston Martin DB4
¿Qué es el Aston Martin DB4 y por qué es tan importante?
El Aston Martin DB4 (1958-1963) marcó el salto de la marca a la gran turismos moderna: chasis más rígido, diseño italiano de Touring con Superleggera y un seis cilindros 3.7 “Twin Cam” de hasta 240 CV (DB4 GT: 302 CV). En carretera se siente largo, estable y con dirección comunicativa; transmite nobleza mecánica y un ritmo rápido, sin brusquedades, a base de par y finura.¿Cómo es conducir un DB4 hoy en día?
Conducir un DB4 es una experiencia analógica: pedales firmes, cambios con recorrido claro y un motor que empuja con elasticidad desde medio régimen. Con 0-100 km/h alrededor de 9 s (según versión) y más de 220 km/h en las variantes más potentes, la velocidad llega de forma progresiva. Se percibe la carrocería ligera Superleggera y un aplomo gran turismo, pensado para devorar kilómetros con serenidad.¿Qué motor lleva el Aston Martin DB4 y qué sensaciones ofrece?
Monta un seis en línea de 3.670 cm³, doble árbol (DOHC) y carburadores SU, con potencias aproximadas de 240 CV en el DB4 y hasta 266 CV en el DB4 V. El sonido es metálico y redondo, más de precisión que de estruendo, y la respuesta es suave pero contundente. En marchas largas se disfruta su par: adelanta sin dramatismo y anima a conducir fluido.¿Qué tal es el chasis, la dirección y el paso por curva?
El DB4 combina un bastidor robusto con una carrocería Touring Superleggera que aporta ligereza y sensación de unidad. La dirección (asistida no siempre) es pesada a baja velocidad, pero en carretera se vuelve informativa, con mucha lectura del asfalto. No es un deportivo nervioso: entra con calma, apoya con equilibrio y premia la trazada limpia. Se disfruta más por precisión y estabilidad que por agresividad.¿Cómo frena un DB4 y qué hay que saber en conducción actual?
Los primeros DB4 equipaban frenos de disco delanteros y tambores traseros, evolucionando a discos en las cuatro ruedas en versiones posteriores, con tacto firme y progresivo. En tráfico moderno conviene anticipar: su masa y neumáticos clásicos piden distancia y suavidad. La mejor sensación llega en carretera abierta, donde el pedal se siente consistente y la deceleración, lineal, invitando a conducir con ritmo constante y sin frenadas bruscas.¿Qué cambios y configuraciones mecánicas existen?
La mayoría monta caja manual de 4 velocidades (con overdrive en muchos casos), y en ciertas series posteriores aparece una ZF de 5 marchas, más aprovechable hoy. El escalonamiento de 4v transmite una conducción “gran turismo”: largas estiradas y menos juego de palanca. Con 5v, el motor cae mejor de vueltas y se siente más relajado a 120 km/h. En ambos, el tacto es mecánico, con recorridos claros.¿Qué versiones del DB4 existen y cómo se diferencian al volante?
Las principales son DB4 Serie I-V, DB4 Vantage, DB4 GT y el rarísimo GT Zagato. El Vantage suele sentirse más despierto arriba por su puesta a punto y carburación, mientras el GT (aligerado, más potencia) es más directo y exigente: pide manos y recompensa con reacciones más rápidas. Un DB4 “normal” es el más viajero: suave, estable y con esa mezcla de lujo y energía contenida.¿Cómo es el interior y la posición de conducción?
El habitáculo mezcla cuero y metal con una ergonomía clásica: volante grande, asientos más planos que en un deportivo moderno y una visibilidad sorprendentemente buena para su época. Se conduce con brazos algo más abiertos, y el coche invita a sostener un ritmo alto sin tensión. La instrumentación es clara y orientada a la conducción: presión de aceite, temperatura y revoluciones te hacen sentir el pulso mecánico en cada kilómetro.¿Es un coche usable para viajes o más de colección?
Nació como gran turismo, así que viajar le sienta bien: mantiene cruceros altos para su era y ofrece una pisada estable. Hoy, su uso depende del estado: refrigeración, encendido y frenos deben estar al día para que la experiencia sea tranquila. En ruta, el motor gira con calma y el coche “respira” bien a velocidad sostenida. En ciudad, el peso de dirección y el calor mecánico pueden cansar.¿Qué consumo y mantenimiento caben esperar en un DB4?
El consumo suele moverse en cifras clásicas para un 3.7 carburado: aproximadamente 14-20 l/100 km, según puesta a punto y ritmo. El mantenimiento exige especialistas: reglajes de carburación, encendido, refrigeración y holguras son clave para que el seis cilindros vaya fino. Cuando está bien ajustado, el coche se siente sedoso y fiable, pero si algo se descompensa, lo notas en tirones, temperatura y respuesta perezosa.¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?
Hay que inspeccionar corrosión en estructura y paneles, alineación de carrocería Superleggera, estado del bastidor, y comprobar que el motor mantiene buena presión de aceite y temperatura estable. Revisa frenos (equilibrio, fugas), dirección (holguras), y la caja por sincronizados. Un DB4 sano transmite solidez: arranca limpio, no huele a gasolina en exceso y acelera con progresión uniforme, sin detonaciones ni vacíos.¿Qué valor de mercado y coleccionismo tiene el Aston Martin DB4?
Su cotización depende muchísimo de serie, historial y originalidad: un DB4 estándar suele ser más accesible que un Vantage, y los GT/GT Zagato están en otra liga por rareza. En colección, cuenta la trazabilidad y el matching numbers. En conducción, un ejemplar bien conservado se siente “tenso”, sin crujidos ni vibraciones extrañas, y eso también se paga: la calidad percibida al rodar marca la diferencia.¿Qué alternativas tiene si te atrae el DB4 pero buscas algo distinto?
Si te atrae su aura, un DB5 ofrece evolución y un tacto algo más refinado; un DB4 “late” o Vantage acerca ese punto de nervio sin perder elegancia. Como rivales de época, un Jaguar XK150/early E-Type da una conducción más deportiva, y un Ferrari 250 (en cualquier variante) es más afilado y costoso. El DB4 se queda en el equilibrio: ritmo rápido, confort clásico y mucha conexión mecánica.Rivales de Aston Martin DB4
El Aston Martin DB4 (1958–1963) marcó un antes y un después para la marca: fue el gran turismo británico que consolidó el paso a una ingeniería moderna, con chasis más avanzado, una carrocería firmada por Touring y un seis cilindros en línea que buscaba equilibrio entre elasticidad, refinamiento y velocidad sostenida. En la carretera, su rivalidad no se entendía solo por cifras, sino por carácter: el DB4 apostaba por un andar sólido y una entrega progresiva, con el tacto aristocrático que se esperaba de un GT de alto linaje.
En su entorno natural aparecían contendientes con filosofías distintas. El Jaguar E-Type 3.8 ofrecía una relación prestaciones/precio difícil de igualar en la época, con un motor de fuerte personalidad y un planteamiento más cercano al deportivo puro; frente a él, el DB4 respondía con una experiencia más gran turismo: menos teatral, más madura, pensada para recorrer largas distancias con aplomo.
La comparación con el Ferrari 250 GT llevaba la conversación a otro terreno: el V12 italiano aportaba un régimen de giro más alto y un aura de competición muy presente. El DB4, en cambio, defendía una identidad británica más contenida, con potencia notable y una forma de empujar más llena en medios, ideal para carreteras rápidas y viajes prolongados sin fatiga.
Finalmente, el Maserati 3500 GT jugaba la carta del confort y la cilindrada generosa, con un seis cilindros de gran capacidad y una orientación también viajera. En esa rivalidad, el DB4 destacaba por una puesta a punto más precisa y una imagen más afilada, manteniendo el punto exacto entre lujo, deportividad y control.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Potencia (CV) |
| Aston Martin DB4 | 3.670 | L6 | 240 |
| Jaguar E-Type 3.8 | 3.781 | L6 | 265 |
| Ferrari 250 GT | 2.953 | V12 | 240 |
| Maserati 3500 GT | 3.485 | L6 | 220 |
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