Aston Martin Lagonda: V8 de 286 CV y 5.340 cc
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Sobre la marca de coches Aston Martin
Aston Martin representa la tradición británica llevada a la carretera con una mezcla de refinamiento y rendimiento. Al ponerte al volante, la dirección transmite aplomo desde el primer metro y el motor entrega una respuesta llena de matices, ideal para enlazar curvas con precisión. Sus líneas atemporales y su enfoque artesanal acompañan una dinámica pensada para disfrutar, tanto en ciudad como en rutas abiertas.Versiones de Aston Martin Lagonda
5.3L 8 cil Automática Sedán (1974 - 1976 )
Limited (1994 - 1994 )
V8 (1974 - 1990 )
Información sobre Aston Martin Lagonda
¿Qué es el Aston Martin Lagonda y qué lo hace diferente?
El Aston Martin Lagonda es la interpretación más lujosa y tecnológica de la marca: una gran berlina de representación con diseño afilado, morro largo y silueta baja. Con casi 5,3 metros de longitud, se siente como un salón rodante, pero con postura de GT. Al volante, prioriza el aislamiento, la finura de rodadura y una presencia que impone respeto en cada llegada.¿Cómo es su diseño exterior y qué transmite en carretera?
Sus líneas en cuña, superficies tensas y voladizos largos le dan una estética futurista sin perder elegancia británica. La carrocería baja y ancha (cerca de 2,0 m sin espejos) se traduce en aplomo visual y real: ocupa carril con autoridad. En marcha, el capó interminable y la cintura elevada crean una sensación de control “desde el centro”, como pilotar un yate rápido.¿Qué motor suele montar el Aston Martin Lagonda y qué se siente al acelerar?
La versión moderna más conocida, Lagonda Taraf, emplea un V12 atmosférico de 5.9 litros con alrededor de 540 CV y 630 Nm, asociado a cambio automático de 8 marchas y tracción trasera. La entrega es progresiva y contundente: no empuja a golpes, empuja como una ola continua. La aceleración es seria, pero lo mejor es la suavidad y el empuje infinito.¿Cómo es la conducción: cómodo, deportivo o ambos?
Es, sobre todo, un gran turismo de cuatro puertas. El chasis prioriza confort y estabilidad: suspensión pensada para filtrar, distancia entre ejes larga y una puesta a punto que invita a viajar rápido sin tensión. En curvas, el peso se nota, pero el coche se apoya con nobleza y dirección precisa. La sensación es de seguridad silenciosa más que de ataque.¿Qué tal es su interior y qué ambiente crea?
Dentro manda el cuero cosido, los ajustes artesanales y una atmósfera de salón inglés moderno. Hay plazas traseras tipo “business class”, con mucho espacio longitudinal y una postura relajada. La experiencia es de aislamiento: se oye un murmullo grave del V12, pero el resto es calma. La posición de conducción es baja, envolvente y muy “Aston”: más GT que berlina clásica.¿Cómo es la tecnología y el equipamiento en el Lagonda?
En el Taraf, la tecnología se orienta al lujo: infotainment, navegación, conectividad y asistentes, pero sin convertirlo en un coche “digital” por encima de lo emocional. Lo importante es cómo se integra: mandos con tacto sólido, pantallas discretas y un enfoque de confort premium. En uso real, transmite control y serenidad, evitando distracciones y manteniendo una experiencia de conducción analógica.¿Qué consumo y autonomía se pueden esperar en un V12?
Un V12 atmosférico de 5.9 litros suele moverse en cifras elevadas: en conducción realista es habitual ver entre 14 y 20 l/100 km según ciudad, autopista y ritmo. No es un coche de “ahorro”, sino de reserva de potencia y suavidad. Con un depósito grande, su autonomía es razonable en viajes, pero la esencia es viajar con margen, no con calculadora.¿Es un coche práctico para el día a día?
Por tamaño y enfoque, es más adecuado para uso selectivo que para rutina urbana. Los casi 5,3 m complican maniobras y aparcamiento, aunque ayudas como cámara y sensores son casi imprescindibles. En autopista se vuelve fácil: dirección estable, gran aislamiento y comodidad constante. El maletero es correcto para equipaje de viaje, pero su practicidad real está en desplazamientos largos y con estilo.¿Qué fiabilidad y mantenimiento requiere un Aston Martin Lagonda?
Como berlina V12 de baja producción, exige mantenimiento preventivo estricto, piezas específicas y un especialista con experiencia en Aston Martin. Aceites, refrigeración, electrónica y frenos deben revisarse con rigor. En sensaciones, esto se traduce en confianza: cuando está al día, el coche funciona con una finura exquisita. El coste es alto, pero forma parte de su exclusividad y del nivel de materiales y mecánica.¿Qué valor como clásico o pieza de colección tiene el Lagonda?
El Lagonda, especialmente por su rareza y diseño distintivo, tiene atractivo coleccionista. Versiones como el Taraf se fabricaron en series muy limitadas, lo que sostiene el interés en el mercado premium. Su valor no es solo numérico: es un coche que se compra por presencia, historia y carácter. Con el paso de los años, su estética arriesgada se entiende como una declaración de época.¿Qué rivales tiene y por qué elegirlo frente a ellos?
Por concepto se cruza con berlinas de lujo de alto rendimiento como Bentley Flying Spur o Mercedes-AMG S 63, pero el Lagonda juega otra carta: artesanía, rareza y un tacto de conducción más “GT británico”. No busca ser el más rápido ni el más tecnológico, sino el más distinguido al rodar. Elegirlo es priorizar personalidad, sonido V12 y una experiencia de lujo menos convencional.Rivales de Aston Martin Lagonda
Hablar del Aston Martin Lagonda es entrar en una categoría aparte dentro del gran turismo británico: la de las berlinas de representación concebidas con la lógica artesanal de una marca deportiva. Nacido para transportar con solemnidad y, a la vez, mantener un pulso mecánico genuino, el Lagonda se posicionó históricamente como una alternativa más emocional y exclusiva frente a las grandes limusinas europeas. Su rivalidad no se construye tanto desde el volumen de ventas como desde el concepto: lujo con carácter, diseño de presencia y un V8 pensado para empujar con autoridad.
En su terreno natural aparecen rivales de corte similar, pero con filosofías distintas. El Mercedes-Benz 450 SEL 6.9 (W116) representa la escuela alemana de la ingeniería sobria y la capacidad de devorar kilómetros con una reserva de par casi inagotable; es una referencia por refinamiento mecánico y solvencia dinámica para su época. Por su parte, el Jaguar XJ12 (Serie III) juega la carta británica del confort aterciopelado y la suavidad de un doce cilindros, con un equilibrio muy particular entre elegancia y fluidez. Y como contrapunto desde Italia, el Maserati Quattroporte III pone sobre la mesa el enfoque latino: una berlina de representación con ADN deportivo, respuesta inmediata y un V8 que prioriza la sensación de conducción por encima de la discreción.
Así, la rivalidad del Aston Martin Lagonda se entiende como un pulso entre interpretaciones del lujo: el Aston propone exclusividad y un aura casi ceremonial; el Mercedes impone rigor técnico; el Jaguar seduce por suavidad; y el Maserati busca un tacto más incisivo. En cifras, no siempre es el más potente ni el más grande, pero su valor reside en cómo combina presencia, artesanía y una mecánica V8 que encaja con la idea clásica del gran turismo en formato berlina.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Potencia (CV) |
| Aston Martin Lagonda | 5.340 | V8 | 305 |
| Mercedes-Benz 450 SEL 6.9 (W116) | 6.834 | V8 | 286 |
| Jaguar XJ12 (Serie III) | 5.343 | V12 | 295 |
| Maserati Quattroporte III | 4.930 | V8 | 280 |
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