Austin-Healey 3000 Mk II (129 CV): 6 cilindros y 2.912 cc
El Austin-Healey 3000 Mk II combina 129 cv con un seis cilindros de 2.912 cc para ofrecer una entrega de par suave y continua. Esa cifra se traduce en aceleraciones llenas desde medio régimen, perfectas para enlazar curvas sin estar jugando con la palanca. El motor respira con un tono grave y metálico que acompaña cada cambio de carga, mientras la conducción a cielo abierto amplifica la sensación de velocidad.
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Sobre la marca de coches Austin-Healey
Austin-Healey: historia, modelos y legado británicoVersiones de Austin-Healey 3000 Mk II
2.9L 6 cil 129 cv Manual (1962 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.912 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
129 CV
Potencia (kW)
96 kW
Potencia (PS)
131 PS
Par
167 Nm
Peso
1158 kg
Longitud
4.010 mm
Anchura
1.540 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.340 mm
Depósito
27 L
Velocidad máx.
181 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Austin-Healey 3000 Mk II
¿Qué es el Austin-Healey 3000 Mk II y por qué sigue siendo tan deseado?
El Austin-Healey 3000 Mk II (1961-1962) es un roadster británico de gran cilindrada con motor 2.9 L de seis cilindros en línea (2.912 cc). Con alrededor de 132 CV SAE y un par contundente, transmite empuje desde bajo régimen y una conducción física, de brazos y oído. Su receta: tracción trasera, cambio manual de 4 marchas y carrocería ligera, pensada para disfrutar cada curva.¿Cómo se siente al volante: rápido, cómodo o más bien exigente?
Se siente vivo y directo. La dirección, sin asistencia, pide manos firmes y anticipación, y el eje trasero empuja con carácter al abrir gas. Con un 0-60 mph cercano a 11 segundos y punta alrededor de 180 km/h, no va de cifras modernas, va de sensaciones: sonido grave del seis en línea, vibración mecánica honesta y un ritmo de carretera que engancha, especialmente con el techo bajado.Motor y prestaciones: ¿qué aporta el seis cilindros de 2.9 litros en la vida real?
El 2.9 L ofrece par utilizable y una entrega progresiva, ideal para enlazar curvas sin estar cambiando constantemente. Su carburación (doble SU HD6 en muchas unidades) aporta respuesta suave si está bien afinado. Con unos 132 CV SAE, la aceleración es más “muscular” que explosiva: empuja en marchas largas, permite adelantar con solvencia y convierte cada aceleración en un acompañamiento sonoro profundo.¿Qué tal es su chasis y su comportamiento en carreteras reviradas?
El Mk II mezcla nobleza y carácter. Delante, suspensión independiente; detrás, eje rígido con ballestas, lo que da tracción y sensación clásica, pero exige respeto en baches y apoyos fuertes. Los frenos (discos delanteros, tambores traseros) ofrecen mordiente razonable para la época. En un tramo revirado se disfruta por su equilibrio y por cómo comunica el asfalto al volante y al asiento.Diseño y posición de conducción: ¿cómo es convivir con su cabina?
La cabina es baja, estrecha y envolvente, con parabrisas vertical y un salpicadero sencillo donde manda la instrumentación analógica. La postura es deportiva: piernas estiradas y volante grande, ideal para sentir cada corrección. No es un coche de ergonomía moderna; es de ritual: cinturón, contacto, el seis cobra vida y el aire entra. Con capota, mejora la protección, pero sigue siendo un clásico auténtico.Versiones y detalles del Mk II: ¿qué lo diferencia de otros “Big Healey”?
El 3000 Mk II llega como evolución del Mk I, con mejoras de puesta a punto y frenos delanteros de disco que elevan la confianza en conducción rápida. Se ofreció en configuración biplaza (BN7) y 2+2 (BT7), según mercado y año. Su identidad está en el balance: más maduro que los primeros 3000, pero todavía puro y sin filtros, con una mecánica fácil de entender y disfrutar.Consumo, mantenimiento y fiabilidad: ¿qué debes esperar hoy?
Por cilindrada y carburación, el consumo suele moverse en cifras de clásico: aproximadamente 12-15 L/100 km según ajuste y uso. La mecánica es robusta si se respeta: aceite frecuente, refrigeración en orden y carburadores bien sincronizados. Los puntos clave son corrosión de chasis/carrocería, sistema eléctrico y frenos. Bien mantenido, arranca con regularidad y transmite confianza, con ese tacto mecánico que invita a conducir.¿Qué revisar antes de comprar un Austin-Healey 3000 Mk II?
Prioriza la estructura: óxidos en largueros, suelos, pasos de rueda y anclajes de suspensión. Comprueba holguras de dirección, estado del eje trasero y fugas en motor y caja. Valora la calidad de restauración: paneles alineados, soldaduras y pintura coherentes. En marcha, busca temperatura estable y una entrega limpia del seis cilindros. La documentación y la correspondencia de números (motor/chasis) influyen mucho en valor.¿Para qué uso encaja mejor: paseos, concentraciones o rutas largas?
Encaja especialmente en rutas de fin de semana y carreteras secundarias, donde su par y su chasis se disfrutan sin prisas. En trayectos largos puede hacerlo, pero con compromisos: ruido aerodinámico, calor mecánico y confort justo. Es un coche para viajar “a ritmo clásico”, parando a estirar y a mirar el capó largo. En concentraciones aporta presencia elegante, y en puertos de montaña, una conexión directa con la carretera.Sonido y experiencia emocional: ¿qué lo hace tan especial al conducir?
El protagonista es el seis en línea: un sonido grave que crece con suavidad y llena el habitáculo sin artificios. Al acelerar, sientes el tirón desde abajo; al levantar, el coche se asienta y te deja trabajar con la dirección. No es un deportivo de precisión moderna, es una máquina de comunicación: vibración, olor a gasolina y respuesta inmediata. Cada kilómetro tiene textura, como una carretera contada en voz alta.Valor clásico y coleccionabilidad: ¿merece la pena frente a otros roadsters?
El Mk II combina linaje, disponibilidad de recambios y una comunidad amplia, lo que facilita propiedad responsable. Su demanda se sostiene por estética atemporal y conducción con carácter. Frente a roadsters más pequeños, ofrece más motor y presencia; frente a GT más pesados, da ligereza y aire libre. El valor depende de originalidad y restauración, pero su atractivo es estable: es un clásico para usar, no solo para mirar.Rivales de Austin-Healey 3000 Mk II
El Austin-Healey 3000 Mk II representa uno de los momentos más maduros del roadster británico clásico: un seis cilindros de larga carrera, abundante par a medio régimen y una puesta a punto pensada para devorar carreteras secundarias con esa mezcla tan inglesa de músculo y elegancia funcional. En su época, su rivalidad no se medía solo en cifras, sino en sensaciones: dirección comunicativa, cambio con carácter y una entrega contundente que invitaba a conducir con manos firmes y trazadas limpias. En el mismo tablero de juego aparecía el Triumph TR4, más moderno en planteamiento de chasis y carrocería, con un cuatro cilindros enérgico y una conducción algo más “afilada” en el tren delantero. Frente al Healey, el TR4 tendía a compensar la menor cilindrada con una respuesta viva y un conjunto generalmente más ligero, apelando al conductor que prioriza agilidad y precisión sobre empuje. Otro contendiente natural fue el MG MGA 1600, que ofrecía una experiencia más delicada y progresiva. Su motor, también de cuatro cilindros, no buscaba imponerse por fuerza bruta, sino por equilibrio: una entrega suave, una postura de conducción baja y un comportamiento noble. Donde el Healey se expresa con un tono más grave y musculoso, el MGA seduce con finura y tacto. Y si el debate sube de nivel, el Jaguar E-Type 3.8 aparece como el rival aspiracional: más potencia, más velocidad y una arquitectura de motor y aerodinámica que apuntaban a otra liga. Aun así, la comparación es inevitable porque muchos compradores de la época cruzaban la mirada entre ambos: el Healey como roadster de rendimiento sólido y carácter robusto; el E-Type como gran turismo de altas prestaciones. En carreteras reales, el Austin-Healey 3000 Mk II seguía defendiendo su territorio por sensación de control, par utilizable y una conducción física, muy mecánica, que hoy se percibe auténtica.| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Potencia (CV) |
| Austin-Healey 3000 Mk II | 2912 | 6 cilindros en línea | 132 |
| Triumph TR4 | 2138 | 4 cilindros en línea | 105 |
| MG MGA 1600 | 1588 | 4 cilindros en línea | 80 |
| Jaguar E-Type 3.8 | 3781 | 6 cilindros en línea | 265 |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026