Austin A135 con 150 CV: 6 cilindros y 3993 cc
Con 150 CV, el Austin A135 se mueve con una soltura que se siente en cada incorporación: acelera con calma firme, sin tirones, y mantiene cruceros con menos esfuerzo. Su 6 cilindros de 3993 cc entrega un empuje continuo desde bajas vueltas, ideal para viajar con pasajeros y equipaje. En marcha transmite un tacto clásico: progresivo, refinado y con un sonido lleno que acompaña sin cansar.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Austin A135? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Austin
Austin es sinónimo de tradición británica y soluciones inteligentes que marcaron una época. Desde sus berlinas familiares hasta sus compactos más populares, la marca dejó una huella clara en el diseño y la movilidad del siglo XX. Al conducir un Austin clásico, se percibe una dirección comunicativa y un tacto mecánico directo, con un ritmo sereno que invita a disfrutar la carretera.Versiones de Austin A135
Princess (1950 - 1958 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
3.993 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
150 CV
Potencia (kW)
112 kW
Potencia (PS)
152 PS
Par
308 Nm
Peso
2080 kg
Longitud
5.110 mm
Anchura
1.860 mm
Altura
1.680 mm
Batalla
3.100 mm
Depósito
34 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Austin A135
¿Qué es el Austin A135 y qué lugar ocupa en la historia de la marca?
El Austin A135 fue la gran berlina británica de posguerra asociada a la representación y los viajes largos, comercializada a finales de los 40 y primera mitad de los 50. Con carrocerías de cuatro puertas y variantes más exclusivas, proponía amplitud real para cinco o seis ocupantes. Al volante se siente como un “salón rodante”: dirección pausada, aplomo de coche grande y una marcha pensada para devorar carreteras sin prisa.¿Qué motor monta el Austin A135 y cómo se percibe en conducción?
El A135 se apoyó en un seis cilindros en línea de la familia “big Austin”, conocido por su entrega suave y progresiva, normalmente en torno a los 4.0 litros según versión y año. No busca aceleraciones fulgurantes: empuja con par desde abajo y transmite serenidad mecánica. La experiencia es de motor elástico, con rumor grave y constante, ideal para mantener cruceros sostenidos y mover la masa del coche sin brusquedades.¿Cómo es la conducción del Austin A135 en ciudad y en carretera?
En ciudad impone por tamaño y por una dirección más lenta, con un radio de giro que exige anticipación, pero compensa con una posición de conducción alta y buena lectura del tráfico. En carretera se entiende su carácter: es estable, de reacciones nobles y con un balanceo suave propio de suspensión confortable. La sensación es de “barco elegante”: filtra irregularidades y anima a conducir con ritmo redondo y continuo.¿Qué transmisión y sensación de cambio ofrece el Austin A135?
Lo habitual es encontrar cajas manuales de la época, con relaciones largas y un tacto mecánico, más de precisión tranquila que de rapidez. La palanca requiere gesto deliberado y un punto de paciencia, especialmente en reducciones, pero encaja con el planteamiento del coche: viajar. En marcha, el escalonamiento favorece el confort acústico a velocidad sostenida, dejando al seis cilindros girar relajado y con menos vibración percibida.¿Qué confort ofrece el Austin A135 y por qué era un coche de representación?
El A135 prioriza el bienestar: asientos generosos, habitáculo ancho y una suspensión orientada a aislar a los ocupantes. En trayectos largos transmite calma, con una rodadura más blanda que deportiva. Su enfoque de representación se nota en la sensación de espacio y en el “tempo” del coche: invita a conversaciones y a viajar sin fatiga. Incluso hoy, su cabina se percibe como un refugio sobrio y señorial.¿Cómo es el interior del Austin A135: ergonomía, materiales y ambiente?
El interior mezcla funcionalidad británica con detalles de época: instrumentación clara, mandos grandes y una disposición pensada para conducir con guantes. Los materiales tienden a lo robusto y a lo cálido, con tapicerías amplias y presencia de elementos decorativos clásicos según acabado. La experiencia es envolvente: se conduce desde una butaca más que desde un asiento, con visibilidad dominante y un ambiente que favorece la conducción serena.¿Qué tal frena y qué sensación transmite el pedal en el Austin A135?
Como buen coche de su tiempo, recurre a frenos de tambor, eficaces si están bien ajustados, pero con un tacto más largo y progresivo que en un turismo moderno. La clave es anticipar: el pedal invita a dosificar, no a “clavar”. En carretera se disfruta cuando se conduce con margen, aprovechando el freno motor del seis cilindros y manteniendo distancias. La sensación final es de control, siempre que el sistema esté al día.¿Qué consumos y costes de uso son razonables en un Austin A135 clásico?
Un seis cilindros grande prioriza suavidad sobre eficiencia: en uso realista, los consumos pueden moverse en cifras elevadas para estándares actuales, especialmente en ciudad. A cambio, el coche recompensa con una conducción de baja exigencia mecánica si se mantiene bien. La experiencia de propiedad es más de “ritual” que de movilidad barata: mantenimiento preventivo, carburación afinada y lubricación frecuente para conservar ese rodar sedoso y consistente.¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar un Austin A135?
En una unidad clásica, lo crítico suele ser la corrosión estructural, el estado del chasis y bajos, y la salud del sistema de refrigeración en motores grandes. Revisa holguras de dirección y suspensión, y que la frenada sea recta y consistente. También conviene comprobar instalación eléctrica, fugas y la calidad de restauraciones previas. En prueba, busca una marcha estable, sin calentones y con cambios que entren sin rascado excesivo.¿Qué versiones y carrocerías del Austin A135 existen y cuál se siente más especial?
El A135 se asocia a berlinas amplias y a variantes más exclusivas, a menudo con acabados de mayor representación y, en algunos casos, carrocerías de fabricantes especializados. Las versiones más deseables suelen ser las mejor conservadas y con configuración original, por cómo mantienen el “carácter de época”. En conducción, las carrocerías más pesadas se sienten más solemnes; las algo más ligeras resultan ligeramente más ágiles, sin perder ese confort flotante.¿Para quién es hoy un Austin A135 y qué tipo de uso encaja mejor?
Hoy es un clásico para quien valora la ceremonia de conducir: paseos dominicales, eventos, rutas tranquilas y turismo pausado. No pide prisas; pide carreteras secundarias, cambios de ritmo suaves y conducción anticipativa. La recompensa es sensorial: el murmullo del seis cilindros, el balanceo amable y la sensación de viajar en un coche grande de otra era. Es ideal si buscas presencia, calma y autenticidad mecánica.Rivales de Austin A135
El Austin A135 representa el tramo más señorial de Austin en la posguerra británica: una gran berlina de enfoque clásico, nacida para viajar con calma, con un rodar pesado y aplomado, y con la elegancia discreta de quien no necesita alardes para imponer presencia. En su época, el Austin A135 se movía en un territorio muy concreto: el de las berlinas de seis cilindros destinadas a profesionales, altos cargos y servicios oficiales, donde el confort a velocidad sostenida y la robustez mecánica valían tanto como el estatus. La rivalidad más directa se daba con el Rover P4 90, un contrincante de filosofía parecida pero con un matiz más “de conductor”: dirección precisa para los estándares de la época, un comportamiento más comunicativo y una imagen de prestigio muy asentada. Frente a él, el Austin A135 jugaba la carta de la amplitud y la sensación de coche “grande”, con un seis cilindros pensado para empujar con suavidad más que para estirar. Otro duelo inevitable era con el Humber Hawk, que ofrecía una interpretación más accesible del coche británico serio: menos cilindrada y potencia, pero un conjunto equilibrado y práctico, a menudo elegido por quien buscaba representación sin necesidad de escalar al segmento más alto. El Austin A135 quedaba por encima en motor y empaque, aunque el Humber solía responder con un coste de uso más razonable. Y si el comprador miraba a la élite del refinamiento, el Jaguar Mark VII aparecía como la alternativa emocional: más prestaciones, una ingeniería más ambiciosa y un aura deportiva que transformaba el concepto de berlina grande. En comparación, el Austin A135 era la opción más conservadora, más institucional, menos orientada a la velocidad y más al compromiso entre confort, durabilidad y presencia.| Modelo | Cilindrada (cc) | Configuración | Potencia (CV) |
| Austin A135 | 3995 | 6 cilindros en línea | 125 |
| Rover P4 90 | 2638 | 6 cilindros en línea | 90 |
| Humber Hawk | 2267 | 4 cilindros en línea | 73 |
| Jaguar Mark VII | 3442 | 6 cilindros en línea | 160 |
Opiniones de usuarios
Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.
Galería
Todavía no hay fotos en la galería.
Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026