Austin Princess 124 CV, 6 cilindros y 3990 cc

Con 124 CV, el Austin Princess entrega una aceleración serena que invita a conducir sin prisas y con control. Su 6 cilindros de 3990 cc transforma cada salida en una sensación de empuje continuo, con un sonido redondo y discreto que acompaña sin cansar. En carretera se siente estable y aplomado, ideal para recorrer kilómetros con comodidad y ese toque de distinción británica.

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Austin - Logo

Sobre la marca de coches Austin

Austin es sinónimo de tradición británica y soluciones inteligentes que marcaron una época. Desde sus berlinas familiares hasta sus compactos más populares, la marca dejó una huella clara en el diseño y la movilidad del siglo XX. Al conducir un Austin clásico, se percibe una dirección comunicativa y un tacto mecánico directo, con un ritmo sereno que invita a disfrutar la carretera.

Versiones de Austin Princess

1.7L 4 cil Manual (1975 - 1982 )

Austin Princess - 1.7L 4 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
1.698 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1160 kg
Longitud
4.460 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.420 mm
Batalla
2.690 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2 (1975 )

Austin Princess - 2 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
1.991 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1160 kg
Longitud
4.460 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.420 mm
Batalla
2.690 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.2 (1975 )

Austin Princess - 2.2 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.223 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1245 kg
Longitud
4.460 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.420 mm
Batalla
2.690 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.0L 6 cil 124 cv Manual (1951 )

Austin Princess - 4.0L 6 cil 124 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
3.990 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
124 CV
Potencia (kW)
93 kW
Potencia (PS)
126 PS
Par
288 Nm
Peso
1955 kg
Longitud
4.880 mm
Anchura
1.860 mm
Altura
1.710 mm
Batalla
3.030 mm
Depósito
34 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Limousine (1952 - 1964 )

Austin Princess - Limousine - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
-
Cilindrada
3.993 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
119 CV
Potencia (kW)
89 kW
Potencia (PS)
121 PS
Par
251 Nm
Peso
2180 kg
Longitud
5.470 mm
Anchura
1.900 mm
Altura
1.780 mm
Batalla
3.360 mm
Depósito
72 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Austin Princess

¿Qué es el Austin Princess y a qué público iba dirigido?

El Austin Princess fue una berlina británica de enfoque familiar y ejecutivo, nacida para ofrecer confort por encima de la deportividad. Con carrocería amplia y un diseño pensado para viajar, prioriza el espacio y la suavidad. Al volante se percibe como un coche “de paso largo”: invita a conducir con calma, dejando que la suspensión filtre baches y que el habitáculo se sienta como un salón rodante.

¿Qué motores montaba el Austin Princess y cómo se sienten en marcha?

Según versiones y años, el Princess recurrió a motores de cuatro y seis cilindros de la British Leyland, buscando elasticidad más que aceleración. En conducción real, empuja mejor a medio régimen que arriba, ideal para carreteras secundarias y cruceros constantes. No pide ir alto de vueltas: su carácter es progresivo, con una respuesta tranquila y un sonido mecánico discreto, más de “berlina” que de coche pasional.

¿Cómo es el confort de suspensión y la calidad de rodadura?

Una de sus señas es la orientación al confort, con un tarado que prioriza absorber irregularidades. En ciudad, el coche se siente blando y amable con badenes; en carretera, transmite aplomo si se conduce a ritmo sostenido. La sensación es de aislamiento: menos vibración, más serenidad. A cambio, en curvas enlazadas no busca precisión, sino estabilidad y una pisada segura, sin sobresaltos.

¿Qué tal es el espacio interior y la posición de conducción?

El Austin Princess destaca por un habitáculo amplio, especialmente en plazas traseras, pensado para viajar con comodidad. La postura es más “berlina clásica” que deportiva: asiento mullido, buena altura y un salpicadero orientado a la funcionalidad. En uso real, se agradece en trayectos largos porque reduce la fatiga. La visibilidad es correcta para su época, con una carrocería que se siente grande al aparcar.

¿Cómo se comporta en carretera: dirección, frenos y estabilidad?

En carretera, su conducción encaja con un estilo suave. La dirección suele sentirse más asistida por calma que por rapidez: no es de reacciones instantáneas, sino de trazadas amplias. Los frenos cumplen con una respuesta progresiva, y el coche inspira confianza si se anticipan las maniobras. En autopista, el Princess premia la constancia: mantiene el rumbo y filtra el asfalto, haciendo fácil “devorar kilómetros”.

¿Qué consumo y costes de uso se pueden esperar hoy?

Como clásico, su consumo depende del motor y del estado, pero su planteamiento no es de eficiencia moderna. En la práctica, conviene asumir cifras de berlina grande de época: más gasto en ciudad y mejor a ritmo constante. El coste real está en el mantenimiento preventivo: mangueras, encendido, refrigeración y frenos. Bien afinado, ofrece una conducción relajada sin exigir ir “peleando” con la mecánica.

¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene vigilar?

En modelos británicos de su generación es clave revisar corrosión en bajos, pasos de rueda y puntos estructurales, además de instalaciones eléctricas envejecidas. También conviene inspeccionar el sistema de refrigeración y posibles fugas de aceite. En marcha, señales como temperatura inestable o dirección con holguras afectan directamente a la sensación de seguridad. Un Princess sano se percibe sólido; uno descuidado transmite flotación y ruido.

¿Qué debo comprobar antes de comprar un Austin Princess clásico?

Prioriza una unidad con historial de mantenimiento y chapa en buen estado: la carrocería manda en coste. En la prueba, busca ralentí estable, temperatura controlada y cambios suaves. En carretera, debe ir recto sin correcciones constantes y frenar sin vibraciones. Escucha ruidos de suspensión en baches: un tren rodante afinado es la diferencia entre “berlina cómoda” y coche cansado. Mejor original y cuidado que restaurado a medias.

¿Es un coche recomendable para uso habitual o mejor para ocio?

Encaja mejor como clásico de ocio o uso ocasional, donde su confort y presencia se disfrutan sin presiones de tráfico moderno. Puede usarse a diario si está muy puesto al día, pero su tamaño, consumo y recambios requieren planificación. Donde brilla es en rutas tranquilas: carreteras abiertas, ritmo constante y conversación a bordo. Es un coche que invita a conducir con tacto, sin prisas.

¿Qué valor aporta el Austin Princess como clásico y qué lo hace especial al conducir?

Su atractivo está en la experiencia: una berlina amplia, cómoda y con sabor británico, más enfocada al bienestar que a la velocidad. Conduce como se diseñó: aceleración progresiva, suspensión pensada para aislar y una manera de viajar que hoy casi no existe. En concentraciones llama la atención por su carácter de “coche serio” de otra época. Es un clásico para quien valora el confort y la calma al volante.

Rivales de Austin Princess

La Austin Princess ocupa un lugar muy particular en la historia del automóvil británico: nació con vocación de berlina grande y confortable para familias y flotas, pero con el reto de medirse a rivales que, en aquellos años, ya afinaban mejor el equilibrio entre refinamiento, imagen de marca y puesta a punto. Su planteamiento se apoyaba en una carrocería de gran presencia, una pisada pensada para viajar con aplomo y una gama mecánica que buscaba cubrir desde el uso cotidiano hasta versiones más capaces para carretera abierta. En el mercado, su rivalidad natural se dibuja con claridad frente a berlinas generalistas de tamaño similar y enfoque familiar. La Ford Granada era el contrapeso más evidente: una alternativa muy asentada en flotas y en largos recorridos, con motores de mayor cilindrada disponibles y una reputación de robustez que conectaba bien con el conductor que priorizaba sencillez y disponibilidad de versiones. Frente a ella, la Austin Princess apostaba más por el confort y por un enfoque de berlina amplia, intentando seducir desde la habitabilidad y una conducción orientada al descanso en marcha. La Vauxhall Carlton (en su generación contemporánea de finales de los 70) jugaba la carta del equilibrio: tamaño similar, gama de motores amplia y un carácter de berlina racional, con una puesta a punto generalmente bien resuelta para uso mixto. Ahí la Austin Princess encontraba un rival directo en la decisión de compra más pragmática, donde contaban mucho el coste total de uso, la facilidad de mantenimiento y la consistencia dinámica. Y para quien miraba un escalón por encima en imagen y calidad percibida, el Rover SD1 aparecía como alternativa aspiracional dentro del entorno británico: líneas más ambiciosas, un posicionamiento más próximo al ejecutivo y opciones mecánicas que, según versión, ofrecían más margen prestacional. En esa comparación, la Austin Princess defendía su propuesta desde el espacio a bordo y la vocación de gran turismo doméstico, mientras el Rover SD1 trataba de conquistar por estatus y variedad de configuraciones. A continuación, una comparativa técnica orientativa con versiones representativas de la época (las cifras podían variar por año, mercado y especificación exacta):
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV)
Austin Princess 1800 1798 L4 ~84
Austin Princess 2200 2227 L6 ~110
Ford Granada 2.0 1993 L4 ~90
Vauxhall Carlton 2.0 1979 L4 ~100
Rover SD1 2300 2305 L6 ~123

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026