Bentley S2: V8 de 8 cilindros y 6.230 cc
El Bentley S2 marca el paso de la marca hacia una entrega de potencia más suave y abundante. Su V8 de 8 cilindros y 6.230 cc empuja con una progresión aterciopelada: acelera sin brusquedad y mantiene el ritmo con un murmullo lejano. En marcha, el gran par se traduce en salidas limpias y adelantamientos sin esfuerzo, con una sensación de aislamiento y aplomo propia de una gran berlina clásica.
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Sobre la marca de coches Bentley
Ponerte al volante de un Bentley es deslizarte en silencio con una reserva de potencia siempre lista, mientras cada detalle transmite tradición británica. La marca equilibra artesanía y tecnología para ofrecer un gran turismo de alto nivel, con estabilidad aplomada y una respuesta suave, pero firme, cuando el ritmo aumenta. Bentley es sinónimo de elegancia, presencia y rendimiento refinado en carretera.Versiones de Bentley S2
6.2L 8 cil Automática (1959 - 1961 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
6.230 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1986 kg
Longitud
5.380 mm
Anchura
1.910 mm
Altura
1.560 mm
Batalla
3.130 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
180 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Continental (1959 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
6.223 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1918 kg
Longitud
5.380 mm
Anchura
1.860 mm
Altura
1.560 mm
Batalla
3.130 mm
Depósito
81 L
Velocidad máx.
180 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Bentley S2
¿Qué es el Bentley S2 y qué lugar ocupa en la historia de la marca?
El Bentley S2 (1959-1962) es la evolución refinada del S1, ya con motor V8, y representa el salto de Bentley hacia una entrega más silenciosa y elástica. Con su enfoque de gran turismo de lujo, ofrece una conducción de “alfombra voladora” con mayor reserva de par para mover su gran carrocería sin esfuerzo. Es un Bentley para viajar, no para correr, con aplomo.¿Qué motor lleva el Bentley S2 y cómo se siente al conducirlo?
Monta un V8 de 6,2 litros (aprox. 6.230 cm³), suave y muy lleno desde bajas vueltas, pensado para empujar con discreción. En marcha se percibe como una ola de par: no pide reducir, solo mantener el ritmo con un murmullo grave. La respuesta al acelerador es progresiva, más de continuidad que de golpe, ideal para cruceros largos y carreteras amplias.¿Qué cambio y tracción ofrece, y cómo influye en el confort?
El S2 se asocia habitualmente a una caja automática (de 4 relaciones en muchos ejemplares), que prioriza transiciones sedosas sobre rapidez. La tracción es trasera, con una entrega que se siente estable y noble si conduces con manos suaves. En ciudad, el coche se mueve con sorprendente facilidad para su tamaño; en carretera, el conjunto invita a dejar que el V8 “respire” sin prisas.¿Cómo es la experiencia de conducción: dirección, suspensión y tacto general?
La dirección es asistida y de reacciones pausadas, pensada para guiar más que para “morder” el vértice. La suspensión filtra con un confort muy británico: baches y juntas se convierten en un vaivén controlado. El chasis transmite masa y solidez; no es un coche para enlazar curvas, sino para mantener una trayectoria limpia, con serenidad y poca fatiga al volante.¿Qué prestaciones ofrece en la práctica y qué sensación deja a ritmo de viaje?
Más que cifras, el S2 destaca por cómo gana velocidad sin alboroto. Su V8 permite cruceros altos con menos esfuerzo que un seis cilindros de la época, y eso se nota en adelantamientos largos: empuja con continuidad, sin nervios. La sensación es de poder “reservado”, como si siempre quedara margen. Viajar en él es más sobre silencio y estabilidad que sobre prisa.¿Cómo es el interior del Bentley S2: materiales, ergonomía y ambiente?
El habitáculo es un salón rodante: cuero de grano generoso, madera pulida y mandos con peso mecánico. Todo se siente artesanal, y el aislamiento prioriza la conversación y el descanso. La postura de conducción es elevada y dominante, con gran visibilidad sobre el capó. Los asientos invitan a horas de carretera, y el ambiente transmite una elegancia serena, más clásica que ostentosa.¿Qué carrocerías existen y qué diferencias hay entre Standard Steel y Mulliner?
Hubo berlinas “Standard Steel” (carrocería de fábrica) y variantes con carrocería de coachbuilders como H.J. Mulliner. En conducción, las diferencias se notan más en percepción y exclusividad que en dinámica: las Mulliner pueden tener acabados y detalles más personalizados, con líneas de techo o traseras distintas. Elegir una u otra es elegir carácter: discreción formal o presencia más “de encargo”.¿Qué consumo y uso realista puedes esperar hoy de un S2?
Con un V8 de 6,2 litros y peso elevado, el consumo es una parte del ritual: en uso real puede moverse en cifras de dos dígitos altas (y más en ciudad). Lo importante es cómo lo gasta: no “pide” ir alto de vueltas, sino sostener un ritmo constante. Conduciendo suave y anticipando, el coche recompensa con silencio, temperatura estable y un rodar menos exigente.¿Cómo frena un Bentley S2 y qué hay que tener en cuenta en conducción moderna?
Su capacidad de frenada es correcta para su época, pero hoy exige anticipación: distancias más largas y pedaladas más meditadas. La sensación es de masa que hay que gestionar, no de mordiente inmediato. En tráfico actual conviene mantener margen y planificar. A cambio, el coche transmite estabilidad al frenar recto, con un aplomo que inspira confianza si respetas su ritmo.¿Qué fiabilidad y puntos críticos conviene revisar antes de comprar uno?
Busca historial de mantenimiento y revisa refrigeración, fugas de aceite, estado del sistema eléctrico, carburación y caja automática. En un S2, el “cómo está” pesa más que el kilometraje: un V8 cuidado es muy durable, pero las reparaciones pueden ser costosas. También inspecciona óxidos en bajos y uniones de carrocería. Un buen ejemplar se siente redondo: arranca fino y no vibra.¿Qué mantenimiento requiere y qué tipo de especialista es recomendable?
Necesita mantenimiento preventivo, con cambios de fluidos regulares, ajuste de encendido, revisión de carburación y control de refrigeración. Lo ideal es un taller habituado a Rolls-Royce/Bentley clásicos, por disponibilidad de recambios y conocimiento de tolerancias. Un S2 bien atendido se nota en el tacto: ralentí estable, cambios suaves y temperatura controlada incluso en tráfico lento. Es un coche para cuidar, no para improvisar.¿Cómo es la vida a bordo en viajes largos y por qué es un gran turismo de verdad?
En autopista, el S2 brilla: el motor gira relajado, el ruido queda lejos y el coche “flota” sin desconectar del asfalto. Los kilómetros pasan con poca fatiga, y el confort térmico y acústico crea una burbuja tranquila. Es un gran turismo por temperamento: no te incita a ir rápido, te invita a ir lejos. Llegas menos cansado y con sensación de ceremonia.¿Qué valor coleccionable tiene el Bentley S2 y qué lo hace deseable?
Es deseable por combinar diseño clásico de finales de los 50 con el salto al V8, que mejora el uso real y la suavidad. La rareza relativa, la calidad artesanal y las unidades con carrocerías especiales elevan el interés. En conducción, su valor se entiende al primer kilómetro: el coche transmite peso noble, silencio y una forma de avanzar que hoy casi no existe. Es coleccionismo que se usa, no solo se mira.Rivales de Bentley S2
El Bentley S2 representa una etapa muy particular en la historia de Crewe: la transición hacia la gran cilindrada V8, el refinamiento casi silencioso y una forma de viajar donde la mecánica trabaja con discreción y la carrocería impone presencia sin necesidad de estridencias. Lanzado a finales de los años 50, el S2 fue, en esencia, la respuesta de Bentley a una clientela que exigía más reserva de potencia y mayor suavidad a velocidad de crucero, sin renunciar al tacto clásico de una gran berlina británica. En su entorno competitivo, el Bentley S2 se midió con rivales que atacaban el lujo desde ángulos distintos. El Rolls-Royce Silver Cloud II fue su antagonista más directo, casi un “gemelo” técnico: compartían el salto al V8 de 6,2 litros y una filosofía de confort dominante. La diferencia, más que en cifras, se encontraba en el posicionamiento y en el matiz dinámico: Bentley solía transmitir una intención ligeramente más orientada al conductor, mientras Rolls-Royce elevaba el aislamiento y la ceremonialidad como argumento principal. Desde Alemania, el Mercedes-Benz 300d (W189) “Adenauer” ofrecía un lujo de Estado con ingeniería de precisión y una arquitectura más pequeña en cilindrada, pero muy seria en construcción y comportamiento. Frente a la entrega de par del V8 británico, el Mercedes respondía con una puesta a punto sobria, durabilidad y una imagen institucional que en ciertos mercados pesaba tanto como el cuero y la madera. En Estados Unidos, el Cadillac Fleetwood Series 75 jugaba otra partida: tamaño, presencia y una mecánica V8 de gran desplazamiento, con un enfoque de confort amplio y facilidad de uso. Comparado con el mundo Bentley, el Cadillac era menos artesanal y menos “de club”, pero su propuesta tenía una contundencia industrial y una capacidad de transporte ceremonial que lo convertían en rival natural en el segmento de representación. Finalmente, el Jaguar Mark IX introducía el factor “alto rendimiento británico” a un precio (normalmente) más accesible: seis cilindros en línea, buenas prestaciones y un equilibrio notable. No competía tanto por estatus, sino por ofrecer una experiencia de conducción más viva manteniendo una atmósfera lujosa. Para quien considerase el Bentley S2 por su herencia dinámica, el Jaguar era la alternativa racional y más ágil, aunque sin el mismo peso social ni el mismo nivel de acabado a medida.| Modelo | Motor / Cilindrada | Arquitectura | Potencia | Par | Transmisión |
| Bentley S2 | 6.230 cc | V8 atmosférico | ≈200 CV (según fuente/mercado) | n/d | Automática 4v |
| Rolls-Royce Silver Cloud II | 6.230 cc | V8 atmosférico | ≈200 CV (no siempre declarado) | n/d | Automática 4v |
| Mercedes-Benz 300d (W189) “Adenauer” | 2.996 cc | L6 atmosférico | ≈160 CV | ≈235 Nm | Manual 4v o automática 3v (según versión) |
| Cadillac Fleetwood Series 75 | 6.390 cc | V8 atmosférico | ≈325 CV (según año/especificación SAE) | n/d | Automática |
| Jaguar Mark IX | 3.781 cc | L6 atmosférico | ≈220 CV | ≈325 Nm | Manual 4v o automática 3v (según versión) |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026