Bentley T: V8 6.749 cc, elegancia y aplomo

El Bentley T combina artesanía británica y una mecánica de gran cilindrada. Su V8 de 8 cilindros y 6.749 cc ofrece un empuje constante que se percibe como una aceleración progresiva, sin brusquedades, ideal para deslizarse en autopista y moverse con autoridad en ciudad. La entrega de par se traduce en silencio de marcha y una sensación de solidez en cada apoyo.

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Bentley - Logo

Sobre la marca de coches Bentley

Ponerte al volante de un Bentley es deslizarte en silencio con una reserva de potencia siempre lista, mientras cada detalle transmite tradición británica. La marca equilibra artesanía y tecnología para ofrecer un gran turismo de alto nivel, con estabilidad aplomada y una respuesta suave, pero firme, cuando el ritmo aumenta. Bentley es sinónimo de elegancia, presencia y rendimiento refinado en carretera.

Versiones de Bentley T

6.7L 8 cil Automática (1977 )

Bentley T - 6.7L 8 cil Automática - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
6.749 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
2235 kg
Longitud
5.210 mm
Anchura
1.830 mm
Altura
1.530 mm
Batalla
3.040 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

6.8L 8 cil Automática (1978 - 1980 )

Bentley T - 6.8L 8 cil Automática - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
6.750 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
2235 kg
Longitud
5.210 mm
Anchura
1.830 mm
Altura
1.530 mm
Batalla
3.040 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Bentley T

¿Qué es el Bentley T y por qué es especial?

El Bentley T (1965–1977) es la interpretación de Crewe del gran turismo de lujo basado en el Rolls-Royce Silver Shadow. Comparte plataforma monocasco, suspensión independiente y frenos de disco, pero aporta una presencia más discreta y deportiva. Al volante se percibe como una alfombra densa: silencio, aplomo y dirección suave, con una calidad de rodadura que aísla del mundo sin desconectar del asfalto.

¿Qué motor lleva el Bentley T y qué se siente al acelerar?

Monta un V8 de 6,23 litros (posteriormente 6,75 litros en los últimos años), diseñado para entregar par con suavidad. No busca estirar vueltas: empuja desde abajo con una oleada continua, como si el coche ganara velocidad “sin esfuerzo”. Con cambio automático de 3 marchas, la experiencia es de progreso sereno: adelantamientos largos, sin brusquedad, y una reserva de empuje que se nota más que se oye.

¿Cómo es la conducción del Bentley T en ciudad y maniobras?

Pese a su tamaño, el Bentley T se mueve con una docilidad sorprendente gracias a la asistencia de dirección y a la progresividad del acelerador. En ciudad se siente como un salón rodante: visibilidad razonable, controles suaves y un giro amplio pero predecible. Eso sí, su longitud y su radio de giro exigen anticipación en parkings, donde se agradecen espejos bien ajustados y paciencia.

¿Qué tal va en carretera y autopista?

En autopista, el Bentley T brilla: a cruceros sostenidos, el V8 gira relajado y el aislamiento acústico convierte los kilómetros en una cadencia tranquila. La suspensión, de enfoque confortable, filtra juntas y asfalto rugoso con una serenidad poco común. En curvas rápidas transmite estabilidad y peso bien asentado; no incita a enlazar, pero sí a trazar limpio y con confianza.

¿Cómo es la suspensión y el confort de marcha?

La suspensión independiente y el tarado orientado al confort ofrecen una pisada pesada y refinada. El coche flota lo justo: absorbe baches sin rebotes secos, manteniendo la carrocería controlada para su época. Se percibe una sensación de “amortiguación profunda”, como si el chasis trabajara en una capa intermedia entre el asfalto y el habitáculo. Ideal para largas distancias sin fatiga.

¿Qué diferencia al Bentley T del Rolls-Royce Silver Shadow?

La base técnica es prácticamente la misma, pero el Bentley T suele percibirse con un carácter ligeramente más sobrio y conductor. Cambian detalles de parrilla, emblemas y cierto posicionamiento, tradicionalmente con un punto más discreto. En conducción, las diferencias reales son sutiles: el “tacto” depende más del estado de la unidad que del emblema, pero el Bentley transmite un lujo menos ceremonioso.

¿Cómo es el interior y la sensación a bordo?

Dentro, el Bentley T es cuero, madera y moqueta gruesa en clave clásica. Los mandos tienen recorrido suave, con una sensación mecánica elegante, y el ambiente invita a viajar sin prisas. La butaca es más de salón que de deportivo: te envuelve y a la vez te deja respirar. Con el V8 apenas presente, el sonido dominante suele ser el del propio rodar, muy amortiguado.

¿Qué consumo tiene y qué esperar en uso real?

Por cilindrada y peso, el consumo es parte del carácter: en uso real es habitual moverse en cifras elevadas, especialmente en ciudad. En carretera, a ritmo constante, puede moderarse, pero sigue siendo un V8 grande alimentando un coche pesado. La experiencia compensa si se entiende como gran turismo clásico: más importante que “ahorrar” es disfrutar de su entrega de par y su serenidad.

¿Qué mantenimiento requiere y qué puntos conviene revisar?

Es un clásico de lujo: mantenimiento preventivo y especialistas marcan la diferencia. Conviene revisar sistema hidráulico (frenos/auto-nivelación según versión), fugas, refrigeración, estado de suspensión y corrosión en zonas críticas de carrocería. También el ajuste de cambio automático y el sistema eléctrico. Cuando está al día, transmite una solidez admirable; cuando no, aparecen síntomas de pesadez y falta de finura.

¿Qué versiones del Bentley T existen (T1, T2) y qué cambia?

Se distinguen principalmente T1 y T2. El T2 (desde 1977) incorporó mejoras como el cremalleras de dirección (más precisa), ajustes en climatización y refinamientos de uso. En los últimos años, el V8 evolucionó a 6,75 litros, con más par y sensación de empuje aún más pleno. En conducción, el T2 se nota un poco más moderno en respuesta y manejabilidad.

¿Es buen coche para coleccionismo y uso ocasional?

Sí, si buscas un clásico para viajar con elegancia y presencia, más que para “salir a correr”. Su valor está en el estado, historial y mantenimiento, no solo en el año. Para uso ocasional, ofrece una experiencia muy diferenciada: conducirlo es un ritual tranquilo, con mandos suaves y un avance constante. Eso sí, requiere espacio, cuidados y presupuesto acorde a su categoría.

¿Qué debes comprobar antes de comprar un Bentley T?

Prioriza historial de mantenimiento y prueba dinámica larga: debe frenar recto, cambiar con suavidad y mantener temperatura estable. Escucha ruidos de suspensión, verifica dirección sin holguras y revisa fugas de fluidos. Comprueba climatización, elevalunas y funcionamiento eléctrico. La carrocería debe estar sana, sin óxidos ocultos. Un Bentley T bueno se siente “tenso” y silencioso; uno descuidado, pesado y fatigado.

Rivales de Bentley T

El Bentley T representa una época en la que el lujo británico se medía en silencio mecánico, madera noble y una presencia que no necesitaba alzar la voz. Lanzado como la interpretación de Bentley del gran sedán de Rolls-Royce de finales de los 60, su rivalidad natural no se entiende sin mirar a su “gemelo” corporativo: el Rolls-Royce Silver Shadow. Ambos comparten plataforma y filosofía de refinamiento, pero el Bentley se posicionaba con un matiz más discreto y ligeramente más orientado al conductor: misma base aristocrática, con un tacto que muchos describen como menos ceremonial y más directo en carretera, especialmente en los Bentley T2 de segunda serie, donde la evolución de la dirección y el detalle del conjunto lo acercaban a un uso más cotidiano dentro de su universo. En el tablero de rivales europeos, el Mercedes-Benz 600 (W100) jugaba en una liga de poder tecnológico y representación institucional. Frente al Bentley, el 600 respondía con un despliegue de ingeniería (y cilindros) que lo convertían en símbolo de Estado y autoridad. Si el Bentley T seduce por su elegancia sobria y su forma de aislar el mundo exterior, el 600 imponía respeto por músculo y complejidad. Más allá, el Jaguar XJ12 aportaba la alternativa británica “de alto linaje” con una interpretación mucho más dinámica del gran turismo en formato berlina. Su V12 ofrecía suavidad y prestaciones con un enfoque más ligero y conductor, situándose como la opción para quien quería una gran berlina con mayor implicación al volante, aunque sin el mismo nivel de artesanía, aislamiento y estatus social del Bentley. En conjunto, la rivalidad del Bentley T se define por contraste: comparte esencia con el Silver Shadow, se mide en autoridad con el Mercedes 600 y se defiende en tacto y tradición frente al Jaguar XJ12. Su victoria no está en los números, sino en cómo entrega el viaje: una alfombra mecánica con pulso clásico.
Modelo Arquitectura Cilindrada (cc) Potencia (CV) Par (Nm)
Bentley T V8 6230 N/D N/D
Rolls-Royce Silver Shadow V8 6230 N/D N/D
Mercedes-Benz 600 (W100) V8 6332 250 503
Jaguar XJ12 (Serie I/II) V12 5343 265 412

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026