Berkeley B 95: 40 CV y 690 cc con alma clásica

Con 40 CV, el Berkeley B 95 convierte cada aceleración en una sensación directa y ligera, como si el coche leyera el asfalto. Su motor de 2 cilindros y 690 cc entrega una respuesta viva a bajo y medio régimen, ideal para enlazar curvas con precisión y sin esfuerzo. La mecánica sencilla y el tamaño compacto invitan a conducir con tacto fino, disfrutando del sonido y del ritmo.

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Berkeley - Logo

Sobre la marca de coches Berkeley

Berkeley es una marca británica que supo destilar la esencia del deportivo ligero: tamaño compacto, peso contenido y una respuesta directa a cada gesto del conductor. Con líneas de aire clásico y una filosofía centrada en la agilidad, sus modelos transmiten una conexión mecánica muy pura. Al volante, se disfruta mejor en carreteras secundarias, donde la dirección comunica, el chasis acompaña y cada curva se siente cercana y precisa.

Versiones de Berkeley B 95

0.7L 2 cil 40 cv Manual (1959 )

Berkeley B 95 - 0.7L 2 cil 40 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
690 cc
Cilindros
2
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
40 CV
Potencia (kW)
30 kW
Potencia (PS)
41 PS
Par
58 Nm
Peso
363 kg
Longitud
3.130 mm
Anchura
1.280 mm
Altura
1.170 mm
Batalla
1.780 mm
Depósito
25 L
Velocidad máx.
148 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Berkeley B 95

¿Qué es el Berkeley B 95 y por qué es especial en la historia del automóvil?

El Berkeley B 95 es un deportivo británico diminuto de finales de los 50, nacido del mundo de la motocicleta. Su encanto está en la ligereza extrema y en la sencillez: carrocería compacta, dos plazas y un planteamiento pensado para disfrutar de la carretera a baja potencia. Al volante transmite karting clásico: dirección viva, reacciones rápidas y sensación de ir “pegado” al asfalto.

¿Cómo se siente al conducir un Berkeley B 95 en carretera?

Conducir un Berkeley B 95 es ir a ritmo con todo: el coche pesa poco y eso hace que cada cambio de apoyo sea inmediato. En carreteras reviradas se percibe ágil y juguetón, con una respuesta muy directa del eje delantero. No es un coche de velocidad punta, sino de mantener inercia, trazar fino y disfrutar del sonido mecánico cerca del conductor.

¿Qué motor lleva el Berkeley B 95 y qué entrega en sensaciones?

El Berkeley B 95 montaba mecánicas pequeñas de origen motociclista, con cilindradas contenidas y entrega viva en la zona alta. Más que cifras absolutas, lo relevante es cómo empuja: poco par abajo, pero un estirón progresivo que invita a llevarlo alegre y a trabajar el cambio. Su carácter es ligero y mecánico, con vibración presente y sonido metálico, muy “analógico” y cercano.

¿Cómo es el chasis y qué aporta a la dinámica del Berkeley B 95?

Su filosofía de construcción prioriza el bajo peso y la simplicidad estructural, lo que se traduce en reacciones rápidas y una sensación constante de conexión con la carretera. El coche se siente pequeño entre las manos, fácil de colocar y con balanceos contenidos. En apoyos largos transmite mucha información: notas el firme, la carga en cada rueda y cuándo conviene suavizar el gas para mantener la trazada.

¿Qué tal frena y gira un Berkeley B 95 comparado con coches clásicos más grandes?

En un Berkeley B 95, la ligereza juega a favor: frenar requiere menos esfuerzo y el coche se asienta pronto, aunque el tacto es clásico y demanda anticipación. La dirección se siente rápida por tamaño y batalla, con un radio de giro que facilita maniobras. Frente a clásicos más pesados, aquí manda la agilidad: entras antes en curva, corriges fácil y sales manteniendo velocidad.

¿Es un coche cómodo para usarlo hoy? ¿Qué se siente en el día a día?

El Berkeley B 95 es más experiencia que comodidad. El habitáculo es estrecho, la posición de conducción es baja y el aislamiento es mínimo, así que cada bache y cada ruido llegan sin filtro. En ciudad se mueve con soltura por su tamaño, pero exige mimo: embrague, frenos y temperatura de motor piden atención. En paseos tranquilos, la recompensa es una conducción pura y ligera.

¿Qué puntos hay que revisar antes de comprar un Berkeley B 95 clásico?

Antes de comprar, conviene inspeccionar corrosión y estado estructural, alineación de paneles y posibles reparaciones antiguas. Revisa motor y transmisión por fugas, arranque en frío y estabilidad al ralentí; en coches ligeros cualquier desajuste se nota. Comprueba frenos, holguras de dirección y suspensión. Importa mucho la disponibilidad de piezas y el historial: un mantenimiento constante marca la diferencia en la conducción.

¿Qué valor aporta el Berkeley B 95 como coche de colección y para eventos?

Como clásico, el Berkeley B 95 atrae por rareza, diseño compacto y conducción de “microdeportivo”. En concentraciones genera conversación porque es distinto a los roadsters británicos habituales y su escala sorprende. En rutas, brilla en tramos lentos donde la ligereza manda y puedes ir disfrutando sin grandes velocidades. Bien presentado, es un coche que combina historia, carácter y una presencia muy fotogénica.

¿Qué mantenimiento requiere un Berkeley B 95 para conservar su carácter?

Necesita un mantenimiento preventivo y frecuente: lubricación al día, revisión de carburación/encendido, control de fugas y estado del sistema de refrigeración si aplica a su configuración. Por peso y geometrías, la presión de neumáticos y el estado de silentblocks cambia mucho el tacto. Un ajuste fino devuelve sensaciones: arranque limpio, respuesta viva y un coche que gira redondo, sin vibraciones extra ni deriva.

¿Para qué tipo de conductor es el Berkeley B 95 y qué esperar al volante?

Es ideal para quien busca sensaciones clásicas sin filtros y disfruta conduciendo “a la antigua”: mantener ritmo, anticipar y sentir el asfalto. No es para autopista ni para prisas; es para carreteras secundarias, rallies de regularidad y paseos con buen tiempo. Al volante esperarás ligereza, dirección comunicativa y un motor pequeño que pide alegría. Es un coche que premia la precisión y el tacto.

Rivales de Berkeley B 95

El Berkeley B 95 pertenece a esa estirpe de microdeportivos británicos de posguerra que buscaban sensaciones puras con una receta muy ligera y mecánicas modestas, pero vivas. Su planteamiento era claro: poco peso, tamaño compacto y un motor pequeño que, sin necesidad de grandes cifras, entregaba una conducción ágil y directa, especialmente en carreteras estrechas donde la inercia cuenta tanto como la potencia. En ese contexto, sus rivalidades naturales no se medían tanto por el 0-100 como por el tacto, la facilidad para mantener ritmo y el coste de acceso al placer de conducir. En el mismo tablero aparece el Austin-Healey Sprite Mk1 (Frogeye), quizá el rival más emblemático por filosofía: un biplaza sin concesiones, popular, con un chasis y una comunidad que lo convirtieron en referencia. Frente al Sprite, el Berkeley solía jugar la carta de la ligereza y el carácter “micro” más marcado, mientras que el Healey respondía con una base mecánica más extendida y una robustez de uso que lo hizo muy atractivo para competición amateur y escapadas frecuentes. Otra rivalidad lógica es con el MG Midget Mk1, que en la práctica comparte ADN con el Sprite pero con enfoque ligeramente distinto en acabados y posicionamiento. El Berkeley, más exótico y minoritario, ofrecía ese punto de rareza y simplicidad técnica que seduce al coleccionista; el Midget, por su parte, equilibraba prestaciones con una mayor disponibilidad de recambios y un ecosistema de mantenimiento más cómodo, clave cuando el uso supera el paseo dominical. Si se amplía el foco hacia propuestas continentales con ambición deportiva, el Alpine A108 representa un escalón conceptual diferente: también ligero y con alma de coche de tramo, pero con un planteamiento más “gran turismo” en miniatura y, según versión, motores de mayor cilindrada y potencia. En comparación, el Berkeley se percibe más como un juguete serio: menos músculo, más inmediatez, y una experiencia centrada en la precisión y el ritmo. A continuación, una comparativa técnica orientativa con rivales directos de época y concepto. (Las cifras pueden variar según año, mercado y especificación exacta.)
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (cv) Nº cilindros Alimentación
Berkeley B 95 692 30 2 Carburador
Austin-Healey Sprite Mk1 (Frogeye) 948 43 4 Carburador
MG Midget Mk1 948 46 4 Carburador
Alpine A108 956 51 4 Carburador

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026