Berkeley QB: ligereza con 49 CV y 692 cc

Con 49 CV, el Berkeley QB convierte cada aceleración en una sensación directa y viva, perfecta para enlazar curvas con precisión. Su motor de 2 cilindros y 692 cc entrega la potencia de forma inmediata, con un tacto mecánico cercano que se nota en el volante. La cilindrada contenida favorece un ritmo fluido, mientras la ligereza del conjunto transmite confianza en carreteras reviradas y trayectos cortos.

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Berkeley - Logo

Sobre la marca de coches Berkeley

Berkeley es una marca británica que supo destilar la esencia del deportivo ligero: tamaño compacto, peso contenido y una respuesta directa a cada gesto del conductor. Con líneas de aire clásico y una filosofía centrada en la agilidad, sus modelos transmiten una conexión mecánica muy pura. Al volante, se disfruta mejor en carreteras secundarias, donde la dirección comunica, el chasis acompaña y cada curva se siente cercana y precisa.

Versiones de Berkeley QB

105 (1959 )

Berkeley QB - 105 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
692 cc
Cilindros
2
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
49 CV
Potencia (kW)
37 kW
Potencia (PS)
50 PS
Par
61 Nm
Peso
381 kg
Longitud
3.400 mm
Anchura
1.380 mm
Altura
1.170 mm
Batalla
1.990 mm
Depósito
25 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

95 (1959 )

Berkeley QB - 95 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
691 cc
Cilindros
2
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
39 CV
Potencia (kW)
29 kW
Potencia (PS)
40 PS
Par
58 Nm
Peso
381 kg
Longitud
3.400 mm
Anchura
1.380 mm
Altura
1.170 mm
Batalla
1.990 mm
Depósito
25 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Berkeley QB

¿Qué es el Berkeley QB y qué lo hace diferente?

El Berkeley QB fue un microcoche británico de finales de los 50, pensado para moverse con agilidad en calles estrechas y costes contenidos. Su carrocería ligera y tamaño mínimo se traducen en una conducción viva a baja velocidad: se siente directo, casi como un kart urbano. Es un coche de colección por su rareza y enfoque práctico, ideal para paseos tranquilos y exhibiciones.

¿Cómo se siente al conducir un Berkeley QB en ciudad?

En ciudad, el Berkeley QB transmite ligereza: los cambios de dirección son rápidos y el coche “entra” en huecos donde otros no. Con un peso muy bajo y una potencia modesta (típica de microcoches de la época), la aceleración es progresiva y suficiente para ritmos urbanos. La visibilidad suele ser buena por su tamaño, y el tacto general es mecánico y cercano.

¿Qué puedes esperar del motor y del rendimiento del Berkeley QB?

El Berkeley QB se asocia a mecánicas pequeñas, con cilindradas reducidas propias de los años 50, priorizando consumo y sencillez. En carretera no busca velocidad, sino constancia: mantiene cruceros moderados y pide anticipación al adelantar. Esa falta de inercia hace que responda con inmediatez al gas en tramos lentos, ofreciendo una sensación ágil y ligera, más de paseo que de viaje largo.

¿Es cómodo el Berkeley QB para trayectos largos?

Para trayectos largos, el Berkeley QB es más una experiencia clásica que una solución moderna. La insonorización es limitada, las suspensiones suelen ser sencillas y el habitáculo compacto, por lo que el cuerpo nota más el asfalto. A cambio, cada kilómetro se vive con intensidad: vibraciones, sonido mecánico y dirección comunicativa. Encaja mejor en rutas cortas, secundarias y a ritmo calmado.

¿Qué tal es su comportamiento en curvas y carreteras secundarias?

En carreteras secundarias, el Berkeley QB destaca por su baja masa: cambia de apoyo con rapidez y se siente fácil de colocar. En curvas lentas, la dirección transmite mucho y el coche invita a una conducción fluida, sin brusquedades. Eso sí, por su época, conviene respetar los límites: neumáticos estrechos, frenos modestos y estabilidad condicionada por su diseño. Se disfruta anticipando y trazando fino.

¿Qué consumo y costes de uso son habituales en un Berkeley QB?

Como microcoche clásico, el Berkeley QB suele moverse con consumos contenidos, especialmente a ritmos suaves y con recorridos cortos. Los costes reales dependen más del estado y de la restauración que del uso diario: mantenimiento preventivo, ajuste de carburación y revisión de frenos son clave. Conducirlo sin exigirlo alarga su salud mecánica y hace que cada salida sea económica y agradable, sin estrés.

¿Qué debo revisar antes de comprar un Berkeley QB?

Antes de comprar un Berkeley QB, lo más importante es el estado de la carrocería y estructura, la disponibilidad de piezas y la calidad de la restauración. Revisa corrosión, alineaciones, holguras de dirección, frenada recta y funcionamiento del motor en frío y en caliente. Un buen ejemplar transmite suavidad dentro de lo clásico: arranca con facilidad, mantiene ralentí estable y no “flota” en línea recta.

¿Cómo es la vida a bordo: espacio, postura y visibilidad?

La vida a bordo del Berkeley QB es íntima: espacio justo, postura cercana al volante y mandos simples. Esa cercanía hace que conduciendo sientas el coche “puesto”, con reacciones inmediatas. La visibilidad suele ser favorable por el tamaño reducido y la posición relativamente elevada respecto al volumen total. En ciudad se agradece para maniobrar y aparcar, aunque conviene asumir un confort básico, de otra época.

¿Es fácil encontrar recambios y mantener un Berkeley QB hoy?

Mantener un Berkeley QB depende del mercado clásico: algunos consumibles pueden adaptarse y otras piezas requieren especialistas o clubes. La buena noticia es que su mecánica tiende a ser simple, lo que facilita ajustes y reparaciones. Lo ideal es comprar una unidad con documentación clara y soporte de comunidad. Con recambios al día, la conducción se vuelve más fiable y se disfruta sin la preocupación de paradas inesperadas.

¿Para quién tiene sentido un Berkeley QB en 2026?

El Berkeley QB tiene sentido para quien busca un clásico ligero, raro y con conducción sensorial, más que prestaciones. Es perfecto para coleccionistas, eventos, rutas cortas y escapadas tranquilas por carreteras secundarias. No es un coche para autopista ni para uso diario intensivo. Su valor está en la experiencia: sonido, tacto y simplicidad, con esa conexión directa que los coches modernos filtran.

Rivales de Berkeley QB

El Berkeley QB pertenece a esa estirpe británica de microdeportivos de posguerra concebidos con una idea muy clara: maximizar sensaciones con la mínima masa posible. Ligero, compacto y de planteamiento casi artesanal, su propuesta se entiende mejor cuando se coloca frente a sus rivales naturales: otros biplazas diminutos, de enfoque lúdico y mecánicas modestas —a menudo de origen motociclista— que, sin buscar cifras absolutas, sí perseguían agilidad, respuesta inmediata y un coste de acceso relativamente contenido. En esa misma órbita aparece el Berkeley SE328, rival interno y, a la vez, alternativa directa dentro de la propia marca: misma filosofía de ligereza y formato, pero con una evolución de concepto y oferta mecánica. Compararlo con el QB permite apreciar cómo Berkeley fue afinando el equilibrio entre prestaciones utilizables y facilidad de conducción, manteniendo el tamaño como argumento central. Si ampliamos el foco a rivales británicos de época, el Austin-Healey Sprite Mk1 introduce una lectura distinta del “deportivo asequible”: sigue siendo pequeño y divertido, pero con una base más convencional en términos de producción y con un motor de automóvil más “clásico”. Frente al QB, el Sprite suele jugar la carta de la robustez y una disponibilidad de recambios históricamente más sencilla, mientras que el Berkeley responde con una sensación de ligereza y simplicidad mecánica muy marcada. Por último, el Bond Minicar Mark G representa la vertiente más utilitaria y minimalista del microcoche británico. Aunque su enfoque no es tan abiertamente deportivo, en la práctica compite en el mismo terreno de tamaño, cilindradas reducidas y experiencia de conducción directa. En comparación, el QB tiende a situarse un peldaño más arriba en intención dinámica y presentación como biplaza recreacional, mientras que el Bond enfatiza economía y solución de movilidad ligera.
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Arquitectura / cilindros Alimentación Tracción Cambio
Berkeley QB N/D N/D N/D N/D N/D N/D
Berkeley SE328 328 N/D 2T (bicilíndrico, típicamente) Carburador Delantera (FWD, típico en Berkeley) Manual
Austin-Healey Sprite Mk1 948 N/D L4 Carburador Trasera Manual
Bond Minicar Mark G N/D N/D N/D N/D N/D N/D

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026