Bitter Type III: 211 CV y V6 3.849 cc

Con 211 CV, el Bitter Type III traduce la cifra en un empuje progresivo que se nota al adelantar sin necesidad de apurar el cambio. Su 6 cilindros y 3.849 cc aportan una entrega llena desde medio régimen: aceleras y el coche responde con calma y autoridad, ideal para viajar rápido con menos esfuerzo. La cilindrada se percibe en la suavidad y en un sonido grave, constante y refinado.

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Bitter - Logo

Sobre la marca de coches Bitter

Bitter es una marca alemana de gran turismo nacida del espíritu independiente de Erich Bitter, donde el diseño de autor y la ingeniería europea se encuentran. Sus modelos mezclan líneas sobrias con proporciones atléticas y una puesta a punto pensada para viajar rápido y con aplomo. Al volante, se percibe un tacto sólido, dirección comunicativa y una estabilidad que invita a devorar autopista con serenidad.

Versiones de Bitter Type III

3.8L 6 cil 211 cv Manual (1988 )

Bitter Type III - 3.8L 6 cil 211 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
3.849 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
211 CV
Potencia (kW)
157 kW
Potencia (PS)
214 PS
Par
320 Nm
Peso
1300 kg
Longitud
4.460 mm
Anchura
1.770 mm
Altura
1.400 mm
Batalla
2.390 mm
Depósito
75 L
Velocidad máx.
225 km/h
0-100
7,6 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Bitter Type III

¿Qué es el Bitter Type III y qué lo hace especial?

El Bitter Type III (1981-1989) es un gran turismo alemán firmado por Erich Bitter, basado en el Opel Senator/Monza. Suele montar el 3.0 S6 de inyección con alrededor de 180-204 CV, pensado para viajar rápido y con calma. Al volante se siente sólido, con dirección asentada y un tacto más artesanal que industrial, mezclando discreción ejecutiva con carácter de coupé de larga distancia.

¿Cómo se siente conducir un Bitter Type III en carretera?

En marcha transmite una serenidad muy “autobahn”: el seis cilindros en línea empuja de forma progresiva, sin golpes, y mantiene cruceros altos con poca fatiga. Con unos 1.400-1.600 kg según versión, no busca agilidad extrema, sino estabilidad y aplomo. La suspensión prioriza el confort, y en curvas rápidas se apoya con nobleza, invitando a conducir con fluidez y anticipación.

Motor y prestaciones: ¿qué puedes esperar del 3.0 de seis cilindros?

Con el 3.0 S6 (inyección), el Bitter Type III ofrece respuesta elástica: recupera bien desde medio régimen y suena fino, metálico y contenido. Según especificación, ronda 180-204 CV y un par suficiente para adelantar sin reducir en exceso. En sensaciones, es más “empuje continuo” que sprint. La velocidad de crucero es su terreno natural, donde el coche parece asentarse y respirar.

¿Qué cajas de cambio y tracción llevaba, y cómo afectan a la conducción?

Lo habitual es propulsión trasera, con cambio manual o automático según unidad y mercado. La tracción trasera aporta un tacto clásico: morro estable, empuje desde atrás y una salida de curva limpia si dosificas gas. El automático refuerza el enfoque de gran turismo, suavizando la entrega. El manual, en cambio, da más conexión y control, haciendo que el seis cilindros “se sienta” más presente.

Diseño y aerodinámica: ¿cómo es su presencia y su vida a bordo?

Su carrocería mezcla líneas sobrias con detalles de autor: es elegante sin estridencias, con proporciones de coupé ejecutivo. La postura de conducción suele ser baja y extendida, con un capó largo que marca el ritmo visual. En carretera, esa silueta se traduce en sensación de coche “grande” y estable. El habitáculo busca confort de viaje: asientos generosos y ambiente de gran turismo.

¿Qué tal es el interior en calidad, ergonomía y sensaciones?

El Type III destaca por un ambiente más exclusivo que el donante Opel, con acabados orientados a cliente premium. La ergonomía es clásica: mandos grandes, instrumentación legible y una posición pensada para horas al volante. En sensaciones, todo invita a conducir con calma rápida: buen apoyo, visibilidad razonable para su tamaño y una percepción de coche construido para tragar kilómetros, no para exhibirse.

Confort y comportamiento: ¿es más deportivo o más viajero?

Es claramente más viajero. La suspensión filtra bien, el aislamiento favorece conversación y música, y la dirección prioriza estabilidad a precisión nerviosa. En carreteras secundarias se disfruta conduciendo redondo, enlazando curvas con una trazada amplia. No es un coupé ligero, así que el placer llega por aplomo y suavidad. A ritmo alto, transmite confianza; a ritmo bajo, se siente noble y refinado.

Consumo: ¿gasta mucho un Bitter Type III en uso real?

Con un seis cilindros 3.0 atmosférico de los 80, el consumo depende mucho del tipo de conducción. En uso mixto es razonable esperar cifras de dos dígitos (aprox. 10-14 l/100 km), y en ciudad puede subir más. La experiencia es la de un gran turismo clásico: se conduce con par y suavidad para contener gasto; si buscas respuesta constante, beberá acorde a su cilindrada.

Fiabilidad y puntos débiles: ¿qué revisar antes de comprar?

Hay que mirar la base Opel (motor, transmisión, frenos) por mantenimiento, y la parte “Bitter” por disponibilidad. Revisa corrosión en carrocería y bajos, ajuste de paneles, estado del sistema de inyección, refrigeración y fugas. En conducción, un ralentí inestable o tirones indican puesta a punto pendiente. Lo clave es un historial de servicio claro: bien cuidado, es un coche de uso real, no solo colección.

Repuestos y mantenimiento: ¿es fácil mantenerlo hoy?

Mecánicamente, muchas piezas del Senator/Monza facilitan el mantenimiento: filtros, encendido, elementos de suspensión o frenos suelen encontrarse por especialistas. Lo delicado son molduras, emblemas y piezas específicas de carrocería o interior, que pueden requerir búsqueda en clubes y foros. En sensaciones, eso se traduce en tranquilidad mecánica pero paciencia estética: es un clásico para disfrutar conduciendo mientras completas detalles con tiempo.

Valor como clásico: ¿merece la pena como inversión y disfrute?

El Bitter Type III es raro y con historia de marca boutique, lo que suma atractivo coleccionista. Su encanto está en ser un gran turismo discreto, diferente a lo habitual, con base técnica conocida y conducción agradable. Como inversión depende de estado, originalidad y documentación; como disfrute, ofrece viajes largos con sabor ochentero, sonido de seis cilindros y una presencia elegante. Es un clásico para quien valora carácter y uso.

¿Para qué tipo de conductor es el Bitter Type III?

Encaja con quien busca un coupé/gran turismo clásico para carretera, no para circuito. Si te gusta conducir con ritmo constante, sentir el motor lleno y viajar con aplomo, te va a convencer. También es ideal para quien aprecia la rareza sin extravagancia: aparca como un ejecutivo, rueda como un viajero y tiene conversación propia en cualquier reunión. Exige cuidado y criterio, y recompensa con una experiencia madura y auténtica.

Rivales de Bitter Type III

El Bitter Type III encarna una forma muy europea de entender el gran turismo: discreción estética, ingeniería de base alemana y una ejecución casi artesanal. Nacido a partir de la arquitectura de Opel, pero reinterpretado por Bitter con una atención especial al acabado y a la presencia en carretera, este coupé (y posteriormente también en variantes de carrocería afines) se movía en un territorio complejo: el de los GT rápidos y refinados que debían convencer tanto por aplomo a alta velocidad como por confort en viajes largos.

Su rivalidad natural se dibuja frente a coupés ejecutivos de la época con seis cilindros y enfoque rutero. El BMW 635 CSi (E24) es el adversario más evidente: más asentado como icono, con una puesta a punto de chasis muy orientada al conductor y un seis en línea con respuesta fina, planteaba una alternativa con mayor prestigio de marca y una red comercial incomparable. Frente a él, el Bitter Type III oponía su rareza, un estilo menos ostentoso y la sensación de llevar algo que no se ve en cada avenida; un GT para quien valora la exclusividad silenciosa por encima del emblema.

Otro contrincante directo es el Mercedes-Benz 280 CE (C123), que juega la carta del confort, la robustez y una calidad percibida muy alta. Su enfoque es más clásico: menos incisivo en reacciones, pero con ese rodar sólido que hizo escuela. El Bitter Type III, con su V6 de origen Opel, se sitúa entre ambos mundos: no busca tanto el refinamiento mecánico de un seis en línea bávaro ni la tradición conservadora de Stuttgart, sino un equilibrio de potencia utilizable, mantenimiento potencialmente más accesible dentro de su segmento y una personalidad de manufactura limitada.

En clave más dinámica aparece el Porsche 928, que representaba el GT tecnológico por excelencia: V8, transaxle y una concepción muy avanzada para su tiempo. En comparación, el Bitter Type III es más terrenal por planteamiento y menos futurista, pero también más sobrio en costes de operación y más cercano a la idea de coupé ejecutivo rápido, sin entrar en el territorio de la gran ingeniería de alta cilindrada.

En conjunto, la rivalidad del Bitter Type III no se explica solo por cifras, sino por posicionamiento emocional: un gran turismo de tirada corta, con base industrial fiable, pensado para quien quería viajar rápido con elegancia contenida y sin caer en lo previsible. Ese es su verdadero “argumento” frente a rivales más famosos: el encanto de lo raro, con maneras de coche grande.

Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura motor Potencia (CV)
Bitter Type III 2969 V6 atmosférico 177
BMW 635 CSi (E24) 3430 L6 atmosférico 218
Mercedes-Benz 280 CE (C123) 2746 L6 atmosférico 185
Porsche 928 4474 V8 atmosférico 240

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026