BMW 128 231 CV: seis cilindros y 2.996 cc para sentir la carretera

El BMW 128 con 231 CV combina un seis cilindros de 2.996 cc con una entrega suave y progresiva que se traduce en aceleraciones que fluyen sin esfuerzo. Al abrir gas, el empuje llega lleno y continuo, acompañado por un sonido grave que invita a estirar cada marcha. Su respuesta inmediata facilita adelantamientos seguros y una conducción precisa, con tacto deportivo sin renunciar al confort en el día a día.

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Sobre la marca de coches BMW

Ponerte al volante de un BMW es sentir una dirección precisa y una respuesta inmediata, ya sea en ciudad o en carretera. La marca alemana combina un diseño sobrio con ingeniería orientada al conductor, ofreciendo motores eficientes y un chasis equilibrado. Su apuesta por la innovación se traduce en conectividad y asistentes avanzados, pensados para viajar con confianza y disfrutar cada kilómetro.

Versiones de BMW 128

i Convertible (2009 )

BMW 128 - i Convertible - Imagen no disponible
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasoline - Premium
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.996 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
231 CV
Potencia (kW)
172 kW
Potencia (PS)
234 PS
Par
271 Nm
Peso
-
Longitud
4.370 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.420 mm
Batalla
2.670 mm
Depósito
53 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
13,1 L/100
Consumo carretera
8,4 L/100
Consumo mixto
11,2 L/100
CO2
-

i Coupe (2009 )

BMW 128 - i Coupe - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasoline - Premium
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.996 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
230 CV
Potencia (kW)
171 kW
Potencia (PS)
233 PS
Par
271 Nm
Peso
1530 kg
Longitud
4.370 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.430 mm
Batalla
2.670 mm
Depósito
53 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
13,1 L/100
Consumo carretera
8,4 L/100
Consumo mixto
11,2 L/100
CO2
-

Información sobre BMW 128

¿Qué es el BMW 128 y qué lugar ocupa en la gama?

El BMW 128 es la puerta de entrada a la Serie 1 con enfoque premium: compacto, ágil y con el tacto típico de BMW en dirección y chasis. Según mercado y año puede aparecer como 128i (gasolina) o 128ti (en Europa, con enfoque deportivo). Su tamaño lo hace fácil en ciudad, pero donde se entiende es enlazando curvas, con reacciones rápidas y buen aplomo.

¿Qué motores puede montar el BMW 128 y cómo se sienten al volante?

En la familia BMW 128 puedes encontrar desde gasolina turbo de 4 cilindros hasta, en generaciones anteriores, seis cilindros atmosféricos en el 128i. En conducción se traduce en empuje lineal, respuesta rápida a medio régimen y una entrega que invita a estirar marchas. Los cuatro cilindros modernos priorizan par y eficiencia; el seis cilindros añade suavidad, sonido redondo y progresividad.

¿Cómo acelera el BMW 128 y qué sensaciones transmite?

La aceleración del BMW 128 se percibe contundente en recuperaciones: el empuje llega pronto y sostiene bien al adelantar. En versiones turbo modernas, el par ayuda a salir de curvas con facilidad sin bajar dos marchas. En versiones más potentes, la progresión se vuelve más intensa a altas vueltas. El resultado es un compacto que se siente ligero, con respuesta inmediata y ritmo alto.

¿Qué tal es el chasis del BMW 128 en curvas y en autopista?

El chasis del BMW 128 destaca por precisión: dirección directa, carrocería bien controlada y sensación de “apoyar” el coche con confianza. En carreteras reviradas transmite lectura clara del asfalto y cambios de apoyo rápidos. En autopista mantiene aplomo y estabilidad, con buena pisada a velocidades sostenidas. Si equipa suspensión deportiva, gana firmeza y agilidad, a costa de notar más juntas y baches.

¿Es cómodo el BMW 128 para usar a diario?

Como coche diario, el BMW 128 combina postura de conducción baja y mandos bien colocados con un tacto general sólido. En ciudad se aprecia el tamaño compacto y la visibilidad correcta, aunque llantas grandes pueden endurecer el paso por badenes. En trayectos largos, asientos con buen soporte y aislamiento suficiente reducen fatiga. Es un coche pensado para conducir, sin castigar demasiado el confort.

¿Qué consumo puedes esperar del BMW 128 en uso real?

El consumo del BMW 128 depende mucho de motor y llanta, pero en conducción real suele moverse en cifras moderadas para un compacto premium. En autopista estable es fácil ver consumos contenidos; en ciudad sube por arranques y tráfico. Si aprovechas el par del turbo y conduces “a vela” en marchas largas, el gasto baja. Si lo llevas alegre en curvas, notarás el incremento.

¿Cómo es el interior del BMW 128 y qué calidad transmite?

El interior del BMW 128 prioriza ergonomía: volante, pedales y pantalla quedan a mano y facilitan una conducción natural. La calidad se percibe en ajustes firmes, mandos con buen tacto y una sensación general de producto bien rematado. En marcha, el habitáculo transmite solidez, sin crujidos y con buen aislamiento a velocidad constante. Es un entorno pensado para viajar y, sobre todo, para conducir.

¿Qué tecnología y asistentes son relevantes en el BMW 128?

En el BMW 128 suele ser clave el paquete de asistentes: control de crucero (a veces adaptativo), mantenimiento de carril, frenada automática y cámaras/sensores para maniobras. En conducción real aportan descanso en autopista y seguridad en tráfico denso. El sistema multimedia (según año, iDrive) destaca por fluidez y lógica, y la conectividad con smartphone facilita rutas y música sin distraerte.

¿Qué tal es el espacio y el maletero del BMW 128?

El BMW 128 es compacto: delante se viaja cómodo, con buena altura y ajuste de asiento, pero detrás el espacio es correcto sin ser enorme, especialmente para piernas en trayectos largos. El maletero resulta práctico para uso diario y escapadas, con formas aprovechables y buena boca de carga. Es un coche para dos adultos con frecuencia, o cuatro con un uso más ocasional y organizado.

¿Qué diferencia al BMW 128ti del resto y qué se nota conduciendo?

Si hablamos del BMW 128ti (en mercados europeos), la receta suele centrarse en un compacto deportivo de tracción delantera, con puesta a punto más firme y mayor potencia. En carretera se nota en la respuesta más inmediata, en la capacidad de tracción a la salida de curva y en una dirección con más carga. La suspensión transmite más el asfalto, pero también más precisión y control del balanceo.

¿Cómo es la tracción y qué comportamiento puedes esperar?

Según generación, el BMW 128 puede ser tracción trasera (128i clásico) o delantera (gama actual). En tracción trasera se siente más equilibrado: el coche “gira” con el gas y permite una conducción fina. En delantera, el comportamiento es muy eficaz: entra rápido y sale con seguridad, con tendencia a priorizar estabilidad. En ambos casos, el control de estabilidad está bien calibrado para uso real.

¿Qué mantenimiento y puntos a revisar conviene tener presentes?

En el BMW 128 conviene seguir mantenimiento preventivo: aceite de calidad y cambios puntuales, filtros, bujías en gasolina y revisión de frenos si se conduce fuerte. Revisa historial, campañas y estado de neumáticos, porque el chasis invita a exigirlos. En turbos, vigila posibles consumos de aceite y el trato en frío/caliente. Un mantenimiento meticuloso se traduce en suavidad, respuesta limpia y fiabilidad.

¿Para quién tiene sentido el BMW 128 hoy?

El BMW 128 encaja si buscas un compacto premium que no solo transporte, sino que comunique lo que pasa bajo las ruedas. Es para quien valora una dirección precisa, un chasis que acompaña y una posición de conducción “de coche” más que de utilitario. También para quien quiere calidad y tecnología sin irse a tamaños grandes. Es un coche que premia el conductor atento y el uso diario.

Rivales de BMW 128

El BMW 128 se mueve en un territorio muy definido dentro del compacto premium: el del conductor que prioriza el tacto del chasis, la respuesta del motor y una puesta a punto con sello bávaro. En función de la generación a la que nos refiramos, el “128” puede significar dos filosofías distintas: en el Serie 1 E87/E82 (especialmente como 128i en algunos mercados) representa la receta clásica de BMW con motor longitudinal y propulsión trasera; en el Serie 1 F40 (como 128ti) adopta la arquitectura moderna de tracción delantera, buscando eficacia, ligereza y una dinámica más directa en el día a día. En ambos casos, su rivalidad se entiende como una disputa por la conducción emocional dentro del formato compacto.

En el panorama actual, el BMW 128ti encuentra su antagonista natural en el Volkswagen Golf GTI: dos maneras de interpretar el “GT” europeo. El BMW apuesta por un enfoque más afilado, con un carácter de chasis que invita a enlazar curvas con precisión y una entrega turbo contundente, mientras que el Golf responde con una finura generalista muy pulida, equilibrio de suspensiones y un tren delantero de referencia por facilidad de uso. La elección suele decidirse por matices: el BMW tiende a ser más expresivo en apoyo, el Volkswagen más redondo como herramienta total.

El siguiente duelo inevitable es con el Mercedes-Benz A 250 (o A 250 Sport según año/mercado). Aquí la rivalidad gira alrededor de la sofisticación y el empuje. El Mercedes suele destacar por la sensación de refinamiento, una respuesta turbo llena en medios y un confort bien resuelto, mientras que el BMW busca mayor comunicación entre volante y asfalto. Son dos compactos premium que miran al mismo cliente, pero seducen por caminos distintos: uno por aplomo y ambiente, el otro por tacto dinámico.

Si el enfoque se vuelve aún más pasional, aparece el Honda Civic Type R como rival “por filosofía”, aunque juegue en otra liga de radicalidad. Es una comparación relevante porque marca el techo del rendimiento con tracción delantera: el Honda ofrece una ingeniería orientada a circuito (potencia, aerodinámica funcional, diferencial y chasis), frente a un BMW 128 que se posiciona como deportivo utilizable a diario, sin exigir el mismo grado de compromiso. Para quien busca emoción sin convertir cada trayecto en un evento, el BMW resulta más habitable; para quien prioriza cronómetro y precisión extrema, el Honda impone su lógica.

A continuación, una comparativa técnica centrada en especificaciones clave (referencias típicas en Europa; pueden variar según año, mercado y homologación):

Modelo Motor Cilindrada (cc) Potencia (CV) Par (Nm) Cilindros Tracción Caja
BMW 128ti (F40) 2.0 Turbo (gasolina) 1.998 265 400 4 Delantera Automática 8 vel.
Volkswagen Golf GTI (Mk8) 2.0 Turbo (gasolina) 1.984 245 370 4 Delantera Manual 6 vel. / Automática 7 vel.
Mercedes-Benz A 250 2.0 Turbo (gasolina) 1.991 224 350 4 Delantera (4Matic según versión) Automática 7 vel.
Honda Civic Type R (FL5) 2.0 Turbo (gasolina) 1.996 329 420 4 Delantera Manual 6 vel.

Si me indicas si te refieres al BMW 128ti actual o al BMW 128i (generación anterior, enfoque más “clásico”), adapto la rivalidad y la tabla con sus rivales directos de época y sus cifras exactas por año/modelo.

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026