BMW 324: 113 CV, 6 cilindros y 2.443 cc con sabor clásico

Con 113 CV, el BMW 324 entrega una aceleración serena que invita a conducir con suavidad, sin prisas. Sus 6 cilindros aportan un giro redondo y un sonido fino que se percibe más como una caricia mecánica que como una exigencia. La cilindrada de 2.443 cc se traduce en empuje progresivo desde abajo, ideal para rodar a ritmo constante y enlazar curvas con elegancia.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un BMW 324? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
BMW - Logo

Sobre la marca de coches BMW

Ponerte al volante de un BMW es sentir una dirección precisa y una respuesta inmediata, ya sea en ciudad o en carretera. La marca alemana combina un diseño sobrio con ingeniería orientada al conductor, ofreciendo motores eficientes y un chasis equilibrado. Su apuesta por la innovación se traduce en conectividad y asistentes avanzados, pensados para viajar con confianza y disfrutar cada kilómetro.

Versiones de BMW 324

d (1985 )

BMW 324 - d - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.494 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
85 CV
Potencia (kW)
63 kW
Potencia (PS)
86 PS
Par
152 Nm
Peso
1260 kg
Longitud
4.330 mm
Anchura
1.650 mm
Altura
1.390 mm
Batalla
2.580 mm
Depósito
55 L
Velocidad máx.
161 km/h
0-100
15,5 s
Consumo ciudad
8,9 L/100
Consumo carretera
7,1 L/100
Consumo mixto
5,6 L/100
CO2
-

td (1987 )

BMW 324 - td - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Diésel
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.443 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
113 CV
Potencia (kW)
85 kW
Potencia (PS)
115 PS
Par
214 Nm
Peso
1260 kg
Longitud
4.330 mm
Anchura
1.650 mm
Altura
1.390 mm
Batalla
2.580 mm
Depósito
55 L
Velocidad máx.
-
0-100
11,9 s
Consumo ciudad
8,9 L/100
Consumo carretera
6,9 L/100
Consumo mixto
5,7 L/100
CO2
-

Información sobre BMW 324

¿Qué es el BMW 324 y qué lugar ocupa en la historia de la marca?

El BMW 324 es una berlina/cabrio de finales de los años 30 (presentado en 1937) que consolidó a BMW en el segmento medio-alto antes de la guerra. Con su seis cilindros en línea y un enfoque claramente rutero, ofrecía refinamiento más que cifras puras. Al volante se percibe como un coche “de distancia”: progresivo, estable a ritmo sostenido y con un tacto mecánico muy presente.

¿Qué motor lleva el BMW 324 y cómo se siente en marcha?

Monta un seis cilindros en línea de 2,0 litros (aprox. 1.971 cm³) con unos 50 CV, pensado para empujar con suavidad desde bajas vueltas. La conducción se vive con un zumbido fino y constante, sin brusquedades, y una entrega de par que invita a enlazar carreteras secundarias con calma. No busca aceleraciones fulminantes; convence por elasticidad y por cómo acompasa el ritmo.

¿Qué prestaciones ofrece y qué ritmo de viaje permite?

Con una velocidad máxima en torno a 100–110 km/h según carrocería y estado, el 324 se disfruta más por inercia que por punta. En carretera, el ritmo natural es sostenido y sereno: 70–90 km/h resultan una zona cómoda para escuchar el motor y leer el asfalto. Las recuperaciones exigen anticipación y espacio, lo que transforma cada adelantamiento en un ejercicio de conducción planificada.

¿Cómo es la experiencia de cambio y transmisión en el BMW 324?

Suele equipar caja manual de 4 marchas, de accionamiento largo y mecánico, típica de la época. El conductor siente cada engrane con resistencia y recorrido, y eso añade ceremonia a cada reducción. La relación entre motor y transmisión favorece llevarlo “con par”, sin estirar demasiado. Con práctica, el ritmo se vuelve fluido y gratificante, especialmente en carreteras reviradas a velocidad moderada.

¿Cómo se comporta el chasis y la suspensión en curvas?

El 324 utiliza un esquema clásico de su tiempo, con suspensión delantera independiente y eje trasero rígido, buscando estabilidad más que agilidad. En curva se apoya con balanceo visible, pero comunica con honestidad: notas el peso trasladarse y el neumático trabajar. La clave es trazar redondo, sin cambios bruscos. Conduciéndolo fino, transmite una calma firme y una sensación “gran turismo” vintage.

¿Qué tal frena el BMW 324 y qué debes esperar?

Emplea frenos de tambor, eficaces si están bien ajustados, pero con fatiga más acusada que un sistema moderno. En conducción real, el pedal requiere presión y previsión: frenar es una acción planificada, no un recurso de último momento. En bajadas prolongadas conviene dosificar y apoyarse en el freno motor. Cuando todo está en orden, ofrece una deceleración progresiva y controlable.

¿Cómo es el interior, la postura de conducción y la ergonomía?

El habitáculo prioriza espacio y visibilidad, con una posición más erguida y mandos grandes, pensados para usarse con guantes. La dirección y pedales se sienten “físicos”, y el volante marca el ritmo del viaje. La instrumentación es sencilla, con información esencial, y el confort depende mucho de la carrocería y del tapizado. La sensación general es de artesanía y conducción consciente.

¿Qué carrocerías existían y cuál cambia más la experiencia?

El BMW 324 se ofreció como berlina de cuatro puertas y también en variantes abiertas según preparadores/carroceros, lo que modifica mucho el carácter. La berlina aísla mejor y se percibe más sólida, ideal para rodar con aplomo. En un cabrio, el motor se escucha más y el viento forma parte del viaje, aumentando la inmersión a ritmos medios. Ambos comparten una elegancia sobria.

¿Qué consumo y autonomía puede tener un BMW 324?

En un clásico de 2,0 litros y 50 CV, el consumo suele moverse en cifras moderadas para su época, a menudo alrededor de 10–12 l/100 km según ajuste, uso y carburación. En marcha se aprecia cómo el estilo de conducción manda: si mantienes velocidad constante, el motor va relajado y gasta menos. La autonomía depende del depósito, pero invita a planificar paradas y disfrutar del trayecto.

¿Qué fiabilidad tiene y qué puntos conviene revisar antes de comprar?

La fiabilidad depende más del mantenimiento que del diseño: con lubricación, refrigeración y carburación bien puestas, el seis cilindros es noble. Antes de comprar, revisa compresión, pérdidas de aceite, holguras en dirección, estado de frenos de tambor y corrosión en chasis/carrocería. En carretera, un buen 324 debe arrancar fácil, mantener temperatura estable y rodar sin vibraciones excesivas a velocidad de crucero.

¿Qué mantenimiento requiere y qué cuidados mejoran su conducción?

Agradece un mantenimiento preventivo: reglajes periódicos, revisión de encendido, limpieza de circuito de refrigeración y ajuste fino de frenos. En la conducción, la diferencia la marcan neumáticos adecuados, alineación y silentblocks en buen estado: el coche se vuelve más preciso y menos “flotante”. También conviene respetar calentamiento y enfriamiento del motor; cuando lo haces, el 324 responde con suavidad y regularidad.

¿Para qué tipo de conductor y uso encaja hoy un BMW 324?

Encaja con quien busca una experiencia clásica auténtica, más sensorial que rápida: paseos de fin de semana, concentraciones y rutas secundarias. Es un coche que premia la anticipación, el trazo limpio y el respeto por la mecánica. En ciudad puede resultar pesado por dirección y frenos, pero en carretera abierta cobra sentido. Si te atraen los seis en línea y el ritmo pausado, tiene mucho que contar.

Rivales de BMW 324

El BMW 324 representa una etapa muy reconocible de la marca: la transición hacia berlinas más refinadas, de tacto mecánico noble y soluciones técnicas pensadas para viajar con aplomo en carreteras de la época. Con su enfoque de coche “de representación” de preguerra, el 324 se movía en un territorio donde el confort, la elasticidad del motor y la calidad de rodadura pesaban tanto como las cifras puras. Su rivalidad natural se dibuja, por tanto, frente a otras berlinas alemanas y centroeuropeas de seis cilindros que buscaban el mismo equilibrio: presencia, suavidad y solvencia rutera. En ese mapa competitivo aparecen tres nombres con personalidad propia. El Mercedes-Benz 230 (W143) era, para muchos compradores, la alternativa más directa: una berlina de seis cilindros con reputación de robustez, acabados serios y un carácter muy “gran turismo” para su tiempo. Frente al 324, el Mercedes tendía a ofrecer una sensación de solidez y confort muy marcada, mientras que BMW buscaba un tacto algo más ágil y una entrega de potencia con un punto más de viveza. El Opel Super 6 se posicionaba como el rival racional: seis cilindros, planteamiento familiar y una relación coste/prestaciones a menudo más favorable. Donde el 324 ponía énfasis en el empaque y cierta distinción mecánica, el Opel jugaba la carta de la disponibilidad, la sencillez y un mantenimiento menos elitista, sin renunciar a un desempeño solvente para largos desplazamientos. Y como contrapunto centroeuropeo, el Tatra 75 añadía una alternativa con carácter propio, muy ligada a la ingeniería checoslovaca: seis cilindros, enfoque rutero y una personalidad distinta en planteamiento y conducción. No era tanto un rival por volumen de ventas como por posicionamiento: quien miraba un 324 también podía sentirse tentado por opciones menos convencionales, pero con calidad real y capacidad de viaje. A continuación, una comparativa técnica (valores orientativos según versiones y años, al tratarse de modelos históricos con variaciones de especificación):
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV)
BMW 324 1.971 L6 50
Mercedes-Benz 230 (W143) 2.229 L6 55
Opel Super 6 2.472 L6 55
Tatra 75 1.688 L6 30

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026