BMW 520 167 CV 6 cilindros 2.170 cc
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Sobre la marca de coches BMW
Ponerte al volante de un BMW es sentir una dirección precisa y una respuesta inmediata, ya sea en ciudad o en carretera. La marca alemana combina un diseño sobrio con ingeniería orientada al conductor, ofreciendo motores eficientes y un chasis equilibrado. Su apuesta por la innovación se traduce en conectividad y asistentes avanzados, pensados para viajar con confianza y disfrutar cada kilómetro.Versiones de BMW 520
2.0L 4 cil 113 cv Manual Sedán (1972 )
2.0L 6 cil 120 cv Manual Sedán (1977 )
d (1977 )
d Touring (1978 )
i (1972 - 2005 )
i Automatic (1988 )
i Touring (2003 )
i Touring Automatic (2003 )
Touring (1992 - 2004 )
Información sobre BMW 520
¿Qué es el BMW 520 y para quién tiene sentido?
El BMW 520 es la puerta de entrada a la Serie 5: una berlina ejecutiva pensada para hacer muchos kilómetros con calma y precisión. Con cerca de 4,96 m de largo y una batalla amplia, ofrece aplomo real en autopista y un habitáculo que aísla bien del ruido. Al volante se percibe ligero para su tamaño, con dirección precisa y tacto premium.¿Cómo se siente el BMW 520 en carretera y ciudad?
En ciudad, el BMW 520 se mueve con suavidad gracias a una entrega de par progresiva y una caja automática (según versión) que prioriza el confort. En carretera, su equilibrio destaca: suspensión firme sin ser seca, buena pisada y estabilidad a alta velocidad. La tracción trasera (o xDrive en algunas variantes) aporta un guiado fino en curvas largas y rápidas.¿Qué motores tiene el BMW 520 y qué cifras marcan la diferencia?
Según generación y mercado, el BMW 520 suele ofrecer mecánicas 2.0 de cuatro cilindros, en gasolina (520i) o diésel (520d), con potencias típicas alrededor de 184–190 CV. En marcha, lo importante es el empuje medio: adelantamientos sin dramatismo y cruceros sostenidos con poco esfuerzo. La eficiencia suele ser su punto fuerte, especialmente en diésel, con consumos reales contenidos.¿Cómo acelera y qué sensaciones transmite al exigirle?
No es un coche de cifras agresivas, sino de ritmo fácil. El 520 responde mejor a medio régimen que arriba: al hundir el pie, la respuesta es limpia y lineal, con una sensación de empuje constante. El aislamiento acústico filtra bien, pero deja pasar el tono del motor lo justo para percibir que hay trabajo mecánico. Es una aceleración serena y eficaz.¿Qué tal es el confort de marcha y el aislamiento?
El BMW 520 está pensado para viajar: asientos con buen apoyo, postura baja y un rodar que prioriza la estabilidad. El aislamiento aerodinámico suele ser notable a velocidades de autopista, y el chasis filtra juntas y asfaltos rugosos con madurez. Con llantas grandes se nota más el firme, pero mantiene una sensación de coche “plantado” y sólido, muy de berlina premium.¿Cómo es el interior del BMW 520: calidad, ergonomía y tecnología?
El interior del BMW 520 mezcla materiales de buen tacto y un diseño orientado al conductor. La posición de conducción es excelente, con volante, pedales y asiento alineados para conducir muchas horas sin fatiga. En tecnología, destaca por instrumentación digital según año, pantalla central con iDrive y mandos físicos que facilitan el uso sin apartar la vista. Se nota pensado para conducir, no solo para lucir.¿Qué espacio ofrece para pasajeros y maletero?
Por tamaño, el BMW 520 ofrece plazas traseras adecuadas para adultos, especialmente en piernas gracias a su batalla larga. La anchura es correcta para dos, más justa para tres en viajes largos. El maletero suele rondar los 530 litros (según generación), con formas aprovechables para equipaje grande. En uso real, es un coche que permite viajar con familia o trabajo sin compromisos cotidianos.¿Qué consumo puedes esperar en uso real?
En un 520i, el consumo real suele moverse en cifras moderadas para su tamaño si se rueda suave, mientras que el 520d tiende a brillar en autopista con registros bajos para una berlina grande. Más allá del número, se nota en la autonomía: viajes largos con menos paradas y un ritmo de crucero relajado. La eficiencia se percibe como “despreocupación” en ruta.¿Qué equipamiento y ayudas a la conducción son más relevantes?
El BMW 520 suele destacar por asistentes de seguridad y confort: control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, frenada automática y cámaras/sensores de aparcamiento según acabado. En conducción diaria, lo más valioso es cómo reduce carga mental: mantener distancia en tráfico, maniobrar con precisión y viajar con menos correcciones. Son sistemas que encajan con su enfoque de berlina rutera.¿Qué mantenimiento y puntos a revisar conviene tener en cuenta?
Como berlina premium, el BMW 520 exige historial claro: cambios de aceite rigurosos, estado de neumáticos y frenos acordes a su peso, y revisión de caja automática si equipa. En diésel, conviene comprobar EGR/DPF y uso previo (mejor si ha hecho carretera). En gasolina turbo, vigilar mantenimiento y posibles consumos de aceite según edad. Bien cuidado, transmite solidez y finura.¿Qué generaciones del BMW 520 existen y qué cambia entre ellas?
El “520” ha existido en varias Series 5: E39, E60/E61, F10/F11 y G30/G31, entre otras. Con cada salto mejora el aislamiento, la electrónica y el tacto de chasis: los más modernos son más silenciosos y eficientes, con más asistentes; los anteriores suelen sentirse más “mecánicos” en dirección y reacciones. La elección depende de si priorizas tecnología y confort o tacto clásico.¿Es mejor elegir BMW 520i o 520d según tu uso?
Si haces mucha autopista y kilómetros anuales altos, el 520d suele tener más sentido por par y consumo, dando un empuje fácil a baja vuelta y gran autonomía. Si tu uso es mixto con ciudad y trayectos cortos, el 520i evita complicaciones típicas del diésel moderno y ofrece una respuesta más suave y silenciosa en frío. Ambos comparten el sello rutero del Serie 5.¿Con qué rivales compite y qué aporta diferente?
Sus rivales naturales son Mercedes Clase E y Audi A6. El BMW 520 suele diferenciarse por un equilibrio muy “de conductor”: dirección precisa, chasis comunicativo y una sensación de control que aparece incluso a ritmos normales. Frente a alternativas más orientadas al confort blando, el Serie 5 transmite más conexión con la carretera sin renunciar a aislamiento y calidad de marcha.¿Qué versiones y configuraciones merecen la pena?
En el BMW 520, una configuración equilibrada suele incluir caja automática, buenos faros (LED adaptativos según año), asistentes de aparcamiento y un paquete de asientos más completos. La suspensión adaptativa, si está disponible, amplía el rango entre confort y firmeza, algo que se nota mucho en carreteras rotas y autopista. En llanta, mejor priorizar medida moderada: gana confort y silencio sin perder presencia.¿Qué BMW 520 comprar: nuevo, seminuevo o segunda mano?
Nuevo o seminuevo interesa si valoras tecnología, garantía y asistentes avanzados; además, los G30 suelen destacar por aislamiento y refinamiento. En segunda mano, un F10 bien mantenido ofrece gran berlina a coste contenido, con tacto sólido y buen viaje. La clave está en el historial: en un Serie 5, los kilómetros importan menos que el mantenimiento y el tipo de uso previo.Rivales de BMW 520
El BMW 520 es, desde hace décadas, una de las puertas de entrada más sensatas —y a la vez más representativas— a la filosofía de la Serie 5: berlina ejecutiva, tacto refinado y una puesta a punto que prioriza el equilibrio entre confort a alta velocidad y precisión en carretera. En su versión “520”, el modelo suele apoyarse en mecánicas de cuatro cilindros (según mercado y generación, gasolina o diésel) con potencias en la franja de los 180–190 CV, pensadas para cubrir grandes kilometrajes con solvencia, contener el consumo y mantener el aplomo propio de un chasis con vocación rutera.
En el tablero competitivo, sus rivales naturales se mueven en la misma liga de berlinas premium: el Mercedes-Benz E 200 (o su equivalente de acceso según gama), el Audi A6 40 TDI como alternativa de enfoque tecnológico y rodador, y el Volvo S90 B4 como propuesta escandinava de confort sereno y diseño sobrio. La rivalidad se entiende rápido: el BMW 520 suele seducir por dirección, equilibrio dinámico y una entrega de par muy aprovechable; el Mercedes-Benz E 200 responde con una pisada de corte más aislante y una orientación clara al confort; el Audi A6 40 TDI contrapone un rodar muy asentado y eficiencia en diésel con un interior de estética tecnológica; y el Volvo S90 B4 apuesta por suavidad, seguridad y una experiencia de conducción más relajada, con hibridación ligera como aliada.
Para visualizar la comparativa de forma directa, a continuación se resumen especificaciones técnicas típicas de estas versiones (pueden variar por año, mercado y generación concreta):
| Modelo | Motorización | Cilindrada (cc) | Cilindros | Potencia (CV) | Par (Nm) | Electrificación | Tracción | Cambio |
| BMW 520d | Diésel turbo | 1.995 | 4 | 190 | 400 | Mild Hybrid (según versión/año) | Trasera / xDrive (según versión) | Automático |
| Mercedes-Benz E 200 | Gasolina turbo | 1.999 | 4 | 197 | 320 | Mild Hybrid (según versión/año) | Trasera / 4MATIC (según versión) | Automático |
| Audi A6 40 TDI | Diésel turbo | 1.968 | 4 | 204 | 400 | Mild Hybrid (según versión/año) | Delantera / quattro (según versión) | Automático |
| Volvo S90 B4 | Gasolina turbo | 1.969 | 4 | 197 | 300 | Mild Hybrid | Delantera / AWD (según versión) | Automático |
Si me confirmas si te refieres al BMW 520i o al BMW 520d, y el año aproximado (por ejemplo, G30 pre-restyling, LCI o la nueva generación), ajusto la tabla a las cifras exactas de esa versión y mercado.
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