BMW M28i: 250 CV, 6 cilindros y 3.201 cc

Con 250 CV bajo el pie derecho, el BMW M28i entrega una aceleración que se siente inmediata y constante, ideal para adelantamientos sin esfuerzo. Su 6 cilindros aporta una entrega de par suave y una sonoridad grave que acompaña cada subida de vueltas sin fatigar. Los 3.201 cc se traducen en empuje pleno desde medio régimen y una conducción equilibrada, precisa y muy comunicativa en curvas rápidas.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un BMW M28i? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
BMW - Logo

Sobre la marca de coches BMW

Ponerte al volante de un BMW es sentir una dirección precisa y una respuesta inmediata, ya sea en ciudad o en carretera. La marca alemana combina un diseño sobrio con ingeniería orientada al conductor, ofreciendo motores eficientes y un chasis equilibrado. Su apuesta por la innovación se traduce en conectividad y asistentes avanzados, pensados para viajar con confianza y disfrutar cada kilómetro.

Versiones de BMW M28i

3.2 (1999 )

BMW M28i - 3.2 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
3.201 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
250 CV
Potencia (kW)
186 kW
Potencia (PS)
253 PS
Par
355 Nm
Peso
1700 kg
Longitud
4.780 mm
Anchura
1.810 mm
Altura
1.440 mm
Batalla
2.840 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
212 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre BMW M28i

¿Qué es el BMW “M28i” y a qué modelo se refiere realmente?

BMW no comercializa oficialmente un “M28i” como denominación de serie; normalmente se trata de una confusión con BMW M235i/M240i o con un BMW 228i (Serie 2). Aun así, la idea detrás del nombre suele ser clara: un Serie 2 compacto, deportivo y de propulsión, pensado para disfrutar. En marcha se traduce en un morro ágil, dirección rápida y un tacto muy “BMW”.

¿Cómo se siente su motor en conducción real (empuje, sonido y elasticidad)?

En los Serie 2 “28i/40i” el carácter cambia según motor: el 228i (2.0 turbo) ofrece respuesta viva y empuje lleno desde medio régimen; el M240i (3.0 seis cilindros turbo) suma una entrega más sedosa y contundente. En ambos, la elasticidad permite adelantar sin esfuerzo, con un sonido más redondo en el seis cilindros y una sensación de aceleración constante.

¿Qué potencia y rendimiento puedo esperar en carretera y ciudad?

Como referencia, un 228i ronda los 245 CV (según mercado/año), mientras que un M240i se mueve en torno a 340-374 CV (según generación). Eso se traduce en incorporaciones rápidas y una reserva de potencia que da seguridad al adelantar. En ciudad se conduce con facilidad, pero pide tacto con el acelerador: el coche responde con inmediatez y el chasis invita a ir “un poco más alegre”.

¿Cómo es su comportamiento: más cómodo o más deportivo?

El Serie 2 prioriza equilibrio: carrocería compacta, batalla contenida y reparto de masas que favorece la agilidad. Con suspensión M o adaptativa, notas una pisada más tensa y directa, con menos balanceo, ideal para enlazar curvas. En asfalto roto puede transmitir más, pero a cambio te “cuenta” lo que pasa bajo las ruedas. Es un coche que se conduce con las manos.

¿Tracción trasera o xDrive: qué cambia en sensaciones?

En propulsión trasera el coche se siente más ligero de morro y más comunicativo al acelerar en salida de curva, con una transición progresiva si fuerzas. Con xDrive gana tracción y confianza en lluvia o firme frío: permite abrir gas antes y salir más catapultado. La diferencia clave está en el tacto: RWD premia la finura; xDrive convierte el ritmo en algo más fácil y consistente.

¿Qué tal es la caja automática y la manual en este tipo de BMW?

La automática ZF de 8 marchas, habitual en estos modelos, destaca por rapidez y suavidad: en conducción tranquila “desaparece” y en modo Sport reduce con decisión, dando sensación de motor siempre en su zona buena. La manual, cuando existe, añade conexión: cada reducción se siente más mecánica y participativa. Para diario, la ZF es más redonda; para disfrute, la manual tiene más ritual.

¿Cómo frena y qué confianza transmite a ritmo alto?

Con frenos M (según versión), el mordiente inicial es más firme y la resistencia a la fatiga mejora en tramos exigentes. En carretera de curvas, esa consistencia se traduce en confianza: puedes apurar un poco más la frenada sin que el pedal se vuelva esponjoso. A ritmo normal, el tacto es fácil de dosificar. Es un coche que permite frenar tarde sin sensación de improvisación.

¿Qué consumo real puedo esperar y de qué depende más?

En el 2.0 turbo es habitual moverse en cifras contenidas si conduces suave, pero el consumo sube con rapidez cuando aprovechas el par y el turbo. En el seis cilindros, el gasto es mayor, aunque su elasticidad permite ir “desahogado” sin pisar tanto. La clave es el tipo de ruta: autopista estabilizada favorece buenos promedios; ciudad y puertos elevan la media por inercias y aceleraciones.

¿Es un coche práctico para el día a día (plazas, maletero y visibilidad)?

Como Serie 2, prima el formato compacto: delante se viaja bien, con buena posición de conducción y sensación de coche “encajado” a tu medida. Detrás, el espacio depende de si es Coupé/Gran Coupé y de tu altura; suele ser correcto para usos puntuales. El maletero es suficiente para escapadas y compra, aunque la practicidad total mejora en carrocerías de cuatro puertas.

¿Qué equipamiento merece la pena priorizar para disfrutarlo de verdad?

Para sensaciones, prioriza suspensión adaptativa o paquete M, asientos deportivos con buen agarre y diferencial (si está disponible), porque cambia la forma de traccionar al salir de curva. En uso diario, faros LED/laser (según año), cámara y asistentes reducen estrés. Un buen equipo de sonido y una pantalla con CarPlay/Android Auto mejoran el tiempo a bordo, pero lo que más se nota es chasis y asiento.

¿Qué alternativas directas tiene y por qué elegir este BMW?

Alternativas típicas: Audi S3/TT (más tracción y facilidad), Mercedes-AMG A35/CLA35 (mucho empuje y estética), o Toyota GR86 (más ligero y purista). El Serie 2 suele destacar por tacto de dirección, equilibrio de chasis y sensación de “coche de conductor” sin renunciar a calidad de rodadura. Si buscas un compacto que invite a conducir fino, suele encajar por naturalidad dinámica.

¿Qué debo revisar antes de comprar uno (usado) para evitar sorpresas?

Confirma exactamente el modelo real (228i, M235i, M240i, 230i…) por VIN, historial y ficha técnica. Revisa mantenimiento documentado, estado de neumáticos (dicen mucho del trato), frenos y posibles vibraciones. En turbo, comprueba respuesta lineal y ausencia de tirones; en automático, cambios suaves sin resbalamiento. Una prueba en frío y en caliente es clave: el coche debe sentirse redondo, sin ruidos parásitos.

Rivales de BMW M28i

El BMW M28i es un modelo que suele despertar confusión por su denominación: dentro de la nomenclatura histórica de BMW, “M28i” no es una referencia comercial oficial y estandarizada como sí lo son BMW M2, BMW M3 o BMW M5. En la práctica, cuando se busca “M28i” normalmente se está aludiendo a un BMW Serie 2 con motor “28i” (muy asociado al 2.0 turbo N20 en ciertos mercados y años) o a una configuración/denominación utilizada en listados, importaciones o incluso errores de catalogación en portales. Aun así, si lo que se pretende es una comparativa “realista” del posicionamiento que sugiere ese nombre —un coupé compacto de tracción trasera o total, enfoque deportivo, potencia en el entorno de los “28i” y alternativa a versiones de corte más radical “M”— la rivalidad natural se construye frente a deportivos compactos premium con 4 cilindros turbo y, por arriba, frente a escalones deportivos más serios dentro del propio ecosistema BMW. En ese terreno, el BMW 228i (que sería la lectura más probable del “M28i”) se enfrenta por filosofía a propuestas como el Audi TT 45 TFSI, que combina rendimiento y usabilidad diaria con un chasis muy eficaz, o el Mercedes-Benz CLA 250, que apuesta por una deportividad más de “gran turismo” compacto con una puesta a punto muy orientada a la estabilidad. Si el comprador, en cambio, está buscando el salto emocional y prestacional que sugiere la “M” de BMW, la conversación inevitable lleva al BMW M2, que ya no juega a la insinuación: es una máquina concebida desde la ingeniería M, con un tren delantero más incisivo, un eje trasero más comunicativo y una entrega de potencia que cambia el guion en carretera. Así, la rivalidad del “BMW M28i” (entendido como BMW 228i/coupé compacto “28i”) se decide entre dos mundos: el del deportivo premium equilibrado —rápido, refinado, válido para todo— y el del deportivo con prioridades más claras —más exigente, más directo y con un margen dinámico superior—. La elección no es solo técnica; es una declaración de intenciones sobre qué tipo de conducción se quiere vivir cada día.
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV) Inducción Tracción
BMW M28i 1997 L4 245 Turbo RWD / AWD (según versión)
BMW 228i 1997 L4 245 Turbo RWD / AWD (según versión)
Audi TT 45 TFSI 1984 L4 245 Turbo AWD (según versión/mercado)
Mercedes-Benz CLA 250 1991 L4 224 Turbo FWD / AWD (según versión)
BMW M2 2979 L6 370 Turbo RWD

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026