BMW M Roadster: 330 CV y 6 cilindros para disfrutar cada curva

Con 330 CV y un seis cilindros de 3.245 cc, el BMW M Roadster entrega un empuje que se siente pleno desde medio régimen y estira con una alegría que invita a buscar la siguiente curva. La respuesta al acelerador es directa, y el sonido del L6 acompaña con un tono metálico y redondo. A cielo abierto, cada aceleración se vive más cercana y cada apoyo transmite confianza.

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Sobre la marca de coches BMW

Ponerte al volante de un BMW es sentir una dirección precisa y una respuesta inmediata, ya sea en ciudad o en carretera. La marca alemana combina un diseño sobrio con ingeniería orientada al conductor, ofreciendo motores eficientes y un chasis equilibrado. Su apuesta por la innovación se traduce en conectividad y asistentes avanzados, pensados para viajar con confianza y disfrutar cada kilómetro.

Versiones de BMW MM Roadster

3.2L 6 cil 330 cv (2006 )

BMW MM Roadster - 3.2L 6 cil 330 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
2
Cilindrada
3.245 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
330 CV
Potencia (kW)
246 kW
Potencia (PS)
335 PS
Par
355 Nm
Peso
-
Longitud
4.120 mm
Anchura
1.790 mm
Altura
1.310 mm
Batalla
2.500 mm
Depósito
55 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
13,1 L/100
Consumo carretera
8,1 L/100
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre BMW MM Roadster

¿Qué es el BMW M Roadster y qué lo diferencia dentro de la gama?

El BMW M Roadster es la interpretación más visceral del Z3/Z4 en clave Motorsport: dos plazas, capota de lona y un chasis afinado para sentir el asfalto con las manos. Se distingue por vías más anchas, frenos sobredimensionados y una puesta a punto más rígida. En carretera transmite dirección viva y reacciones rápidas, priorizando sensaciones sobre comodidad diaria.

¿Qué motores monta y cómo se percibe su entrega en conducción real?

Según generación, el M Roadster puede montar el 3.2 atmosférico S50 (321 CV) o S54 (325 CV) en Z3 M, y el 3.2 S54 en algunas unidades. La potencia llega alta, con un empuje que crece hasta la zona roja y un sonido metálico. En adelantamientos exige bajar una marcha y estirar, premiando conducción implicada.

¿Cómo acelera y qué sensaciones deja en tramos revirados?

Con alrededor de 321–325 CV y peso contenido, el 0–100 km/h se mueve en torno a 5,0–5,4 s (según versión y medición). La aceleración se siente lineal pero contundente, con una segunda marcha que “tira” largo. En tramos revirados transmite agilidad por batalla corta; el tren trasero empuja con decisión, pidiendo tacto con el gas al salir.

¿Qué tal es la dirección, el chasis y el equilibrio del coche?

La dirección es rápida y comunicativa: notas el cambio de adherencia antes de que llegue el límite. El chasis, más rígido que un Z estándar, enlaza curvas con inmediatez, aunque la batalla corta hace que sea más nervioso en apoyos fuertes. En buen asfalto se siente preciso y ligero; en firme bacheado puede moverse, exigiendo manos finas.

¿Cómo es su comportamiento: sobreviraje, tracción y ayudas electrónicas?

Es un propulsión con carácter: al acelerar pronto en curva aparece el sobreviraje, progresivo si llevas neumáticos en forma y eres suave. El control de estabilidad (según año) ayuda, pero no tapa su naturaleza. El diferencial autoblocante permite traccionar con más consistencia, y también hace que el coche “gire” con el gas, aportando sensaciones de deportivo clásico.

¿Qué caja de cambios lleva y cómo se siente el cambio en uso deportivo?

Habitualmente monta cambio manual de 5 o 6 velocidades (según versión), con recorridos definidos y un tacto mecánico. En conducción alegre invita al punta-tacón por su respuesta inmediata y el escalonamiento pensado para mantener el motor en la zona buena. La palanca transmite más vibración que en un BMW moderno, pero eso refuerza la conexión con el coche.

¿Cómo suena y qué “ambiente” crea a cielo abierto?

El seis cilindros en línea atmosférico combina un ralentí fino con un aullido creciente a altas rpm. Con la capota bajada, el sonido rebota en el habitáculo y te acompaña sin filtros: admisión, escape y resonancias del motor se perciben con claridad. A ritmo constante permite conversación, pero cuando lo estiras el coche se vuelve más presente y emocional.

¿Es cómodo para viajar y cómo es la vida a bordo?

Para ser un M descapotable, permite viajar, pero con matices: suspensión firme, habitáculo compacto y aislamiento moderado. A 120 km/h la capota de lona filtra correctamente, aunque el ruido aerodinámico es mayor que en un coupé. La posición de conducción es baja y enfocada, con mandos a mano. En rutas largas, el asiento y la postura importan mucho.

¿Qué consumo real y autonomía puedes esperar en uso mixto?

En conducción mixta, es razonable esperar 10–12 l/100 km, subiendo a 14–16 l/100 km si aprovechas altas vueltas con frecuencia. En autopista estable puede bajar algo, pero el desarrollo y la aerodinámica de un roadster penalizan. Con un depósito típico de la época, la autonomía se siente correcta para escapadas, aunque en rutas rápidas tocará planificar repostajes.

¿Qué mantenimiento es clave y qué puntos conviene revisar antes de comprar?

Revisa historial completo: aceite frecuente, sistema de refrigeración, estado de embrague y fugas. En motores S50/S54, atención a VANOS, sensores y posibles consumos de aceite; en S54 es importante comprobar casquillos de biela y campañas realizadas según mercados. Mira silentblocks, amortiguadores y alineación. Un M Roadster bien mantenido se conduce tenso y preciso; uno descuidado se vuelve impreciso.

¿Qué tal frenada, neumáticos y coste de uso en conducción exigente?

La frenada es potente para su peso, con buen mordiente inicial, pero en puertos largos exige pastillas y líquido de calidad. Los neumáticos anchos dan agarre, aunque el eje trasero puede gastar rápido si conduces fuerte. En uso deportivo, lo que más se nota es el mantenimiento preventivo: gomas, frenos y alineación. Bien puesto a punto, transmite seguridad al atacar.

¿Para quién tiene sentido hoy y qué alternativas cercanas existen?

Tiene sentido para quien busca sensaciones analógicas: atmosférico, manual, propulsión y tamaño compacto. Es menos práctico que un M3, pero más directo y “a piel” que muchos deportivos modernos. Como alternativas: BMW Z4 M, Porsche Boxster S de época, Honda S2000 o Mercedes SLK 32 AMG. El BMW destaca por el seis en línea y su respuesta alta de vueltas.

Rivales de BMW MM Roadster

El BMW M Roadster —conocido por muchos entusiastas como el Z3 M Roadster— es una interpretación purista del deportivo biplaza: motor delantero, propulsión trasera, dos plazas y una puesta a punto nacida para disfrutar del tacto mecánico por encima de cualquier artificio. Su rivalidad natural no se mide solo en cifras, sino en sensaciones: dirección comunicativa, batalla corta, un tren trasero que exige respeto y una entrega de potencia muy “a la vieja escuela”. En el mercado, se enfrentó a descapotables de planteamiento similar, cada uno con su propia lectura del placer de conducción. En esa liga, el Porsche Boxster S (986) fue el antagonista más directo: un enfoque de chasis más equilibrado gracias a su motor central, una compostura superior cuando el ritmo sube y una precisión casi quirúrgica. Frente a él, el BMW M Roadster respondía con más carácter en la entrega (especialmente en las unidades con seis cilindros en línea atmosférico de mayor cilindrada), una sensación más “muscular” desde abajo y una estética de roadster clásico con una dosis extra de agresividad. El Mercedes-Benz SLK 32 AMG (R170) jugó otra carta: potencia contundente y par abundante desde muy bajas vueltas, con el plus de un techo duro retráctil que lo hacía más polivalente en uso diario. Donde el AMG imponía empuje y facilidad, el BMW M Roadster seducía por su conexión directa con la carretera, su menor filtro entre manos y asfalto y una experiencia más analógica. Por su parte, el Audi TT Roadster 3.2 V6 quattro (8N) representó la alternativa tecnológica: tracción total, mucha seguridad de pisada y un comportamiento que prioriza la eficacia antes que la improvisación. En comparación, el BMW M Roadster es menos neutro y más exigente, pero también más expresivo cuando se conduce con intención: aquí el piloto no solo va rápido, también participa.
Modelo Cilindrada (cc) Configuración Potencia (CV) Par (Nm) Tracción 0–100 km/h (s)
BMW M Roadster (S54, aprox. 2001–2002) 3.246 L6 atmosférico 325 350 Trasera 5,0
Porsche Boxster S (986) 3.179 B6 atmosférico 252 305 Trasera 5,9
Mercedes-Benz SLK 32 AMG (R170) 3.199 V6 compresor 354 450 Trasera 5,2
Audi TT Roadster 3.2 V6 quattro (8N) 3.189 V6 atmosférico 250 320 Total (quattro) 6,4

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026