Bristol Britannia: V8 de 8 cilindros y 5898 cc
El Bristol Britannia combina distinción clásica con un V8 de 8 cilindros y 5898 cc que se siente como una ola de par constante. Cada aceleración es progresiva y silenciosa, pensada para devorar kilómetros con calma y autoridad. El gran cubicaje aporta respuesta inmediata a medio gas, ideal para adelantar sin estrés y mantener cruceros altos con una suavidad que invita a viajar.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Bristol Britannia? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Bristol
Hablar de Bristol es entrar en un mundo de gran turismos británicos donde prima la artesanía, la sobriedad y una mecánica con carácter. Al volante, su conducción se siente serena y sólida: dirección precisa, aplomo a alta velocidad y una entrega de par que invita a viajar lejos sin esfuerzo. Su historia, marcada por la exclusividad y la producción limitada, convierte cada modelo en una declaración de estilo clásico y refinado.Versiones de Bristol Britannia
5.9L 8 cil Automática (1980 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
5.898 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1752 kg
Longitud
5.010 mm
Anchura
1.780 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.910 mm
Depósito
82 L
Velocidad máx.
225 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Bristol Britannia
¿Qué es el Bristol Britannia y qué lo hace especial?
El Bristol Britannia es una gran berlina británica de lujo (años 80) construida a mano por Bristol Cars, con producción muy limitada. Usa un V8 Chrysler de 5,9 litros (360 cui) con cambio automático TorqueFlite, pensado para viajar con autoridad. Al volante se percibe como un “gran turismo” silencioso: empuja con suavidad desde abajo y filtra el mundo exterior con una calma muy inglesa.¿Cómo se siente el motor V8 5.9 en conducción real?
El V8 Chrysler 5,9 litros ofrece par abundante y entrega progresiva, más de “ola” que de estirada. No busca la deportividad, sino la reserva: adelanta sin reducir con facilidad y mantiene cruceros altos con poco esfuerzo. La sonoridad es grave y contenida, más presente al acelerar que en carretera constante. Es un coche que invita a conducir con la muñeca, no con el pie.¿Qué prestaciones y velocidad ofrece el Bristol Britannia?
Dependiendo de puesta a punto y año, suele situarse en el entorno de 170–200 CV, con una velocidad punta aproximada de 190–200 km/h. Más que el dato, impresiona cómo llega: acelera con continuidad, sin nervios, y a 120–140 km/h parece ir “desahogado”. La sensación es de gran estabilidad lineal y empuje lleno, ideal para autopista y largas distancias.¿Cómo es la conducción: dirección, suspensión y confort?
La dirección prioriza aplomo y precisión suficiente, con un tacto clásico: comunica sin resultar nerviosa. La suspensión está afinada para absorber irregularidades y mantener la carrocería asentada, más confortable que deportiva. En baches largos flota con elegancia; en cambios de apoyo pide anticipación. Es un coche para viajar: reduce fatiga, aísla vibraciones y transmite una serenidad mecánica muy marcada.¿Cómo frena y qué sensación transmite en carretera?
Con un peso elevado y enfoque de lujo, los frenos están pensados para una deceleración progresiva, no para “morder” como un deportivo moderno. En conducción real se siente mejor con anticipación: frena recto, con pedal largo y dosificable. En puerto o uso intenso conviene respetar inercias. La experiencia es de control y compostura, más que de contundencia inmediata.¿Cómo es el interior y qué ambiente crea?
El habitáculo del Britannia se centra en cuero y madera, con una ergonomía clásica y mandos de tacto mecánico. La posición de conducción es alta y dominante, con buena visibilidad hacia delante. Lo que destaca es el ambiente: huele a artesanía, suena a puertas pesadas y el coche “respira” lujo sobrio. En marcha, el aislamiento y la suavidad hacen que el tiempo pase distinto.¿Qué tamaño tiene y cómo afecta a maniobras y uso urbano?
Es una berlina grande, con morro largo y presencia. En ciudad se nota: radios de giro y aparcamiento exigen espacio y paciencia, especialmente por la longitud del capó. A cambio, en vías rápidas su tamaño se traduce en estabilidad y seguridad percibida. La conducción urbana es tranquila, con un automático que facilita el ritmo, pero no es un coche para calles estrechas.¿Qué consumo puede esperarse del Bristol Britannia?
Con un V8 5,9 atmosférico y caja automática, lo razonable es pensar en 14–18 l/100 km en uso mixto, pudiendo subir más en ciudad. En autopista a ritmo constante puede moderarse, pero nunca será frugal. La sensación es de “reserva” permanente: el motor va relajado y eso invita a rodar suave, aunque el depósito baja con una cadencia propia de un gran V8 clásico.¿Qué fiabilidad y mantenimiento tiene: qué hay que vigilar?
La base mecánica Chrysler suele ser robusta si se mantiene bien: refrigeración, manguitos, bomba de agua y estado del radiador son claves. La caja TorqueFlite agradece cambios de ATF y ajustes. En un Bristol, la dificultad suele venir por piezas específicas de carrocería, interiores y ajustes artesanales. Un historial de mantenimiento y un especialista familiarizado con la marca valen más que cualquier promesa.¿Qué valor de coleccionista tiene y para quién es?
El Britannia es atractivo por rareza, fabricación artesanal y su carácter de gran turismo discreto. No es un clásico “para eventos”, sino para quien aprecia viajar con un lujo sin ostentación. Su valor depende mucho de estado, documentación y originalidad, con unidades bien mantenidas especialmente buscadas. En conducción, recompensa a quien disfrute del aplomo, la suavidad y el ritual de un V8 clásico.Rivales de Bristol Britannia
Bristol Britannia es uno de esos nombres que evocan una época en la que el lujo británico se entendía como una mezcla de discreción, ingeniería meticulosa y una forma muy particular de hacer gran turismo: rápido, silencioso y con un aire aristocrático. Producido por Bristol Cars a finales de los 90 y primeros 2000, el Britannia se sitúa en la estela de los coupés de representación hechos a mano, con una receta clásica: motor V8 americano de gran cilindrada, puesta a punto orientada al viaje largo y una carrocería de líneas sobrias, casi “a contracorriente” frente a la ostentación de algunos rivales contemporáneos. En el terreno competitivo, el Bristol Britannia se mide con grandes coupés de lujo que comparten propósito —devorar kilómetros con autoridad— pero difieren en filosofía. Frente al Bentley Continental R, el Bristol propone una interpretación más artesanal y minoritaria: menos centrado en la exhibición de potencia y presencia, y más en el carácter de fabricante de nicho con soluciones tradicionales. El Bentley, con su V8 turbo de gran par, juega la carta del empuje contundente y del empaque “club” a gran escala; el Britannia responde con una entrega más lineal propia de un atmosférico de origen Chrysler. Comparado con el Aston Martin DB7 Vantage, el Britannia se aleja del enfoque más deportivo y de la estética emocional de Aston. El DB7 Vantage, con V12, busca una mezcla de prestaciones altas y refinamiento, con una arquitectura claramente enfocada a sensaciones de conducción. El Bristol, en cambio, apuesta por el confort de gran ruta y la facilidad mecánica de un V8 grande y robusto, más orientado a la serenidad que a la tensión deportiva. Y ante el Rolls-Royce Corniche V, el contraste es aún más interesante: Rolls-Royce se define por el aislamiento, la ceremonia y el lujo formal (además, en este caso, con carrocería descapotable), mientras que el Britannia se presenta como un coupé de gran turismo con un lujo menos ceremonial y una voluntad más automovilística: menos “salón rodante”, más “coupé para viajar deprisa sin llamar”. A nivel técnico, el Britannia compite desde la cilindrada y el enfoque de motor grande de pocas complicaciones, mientras que sus rivales suelen apoyarse en sobrealimentación (Bentley) o en arquitecturas más complejas y costosas (V12 de Aston, V8 RR con calibración ultracivilizada). En esa diferencia de planteamiento reside su encanto: un gran turismo británico de tirada corta, con mecánica V8 de escuela americana y acabado de boutique.| Modelo | Arquitectura motor | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Alimentación | Configuración |
| Bristol Britannia | V8 | 7990 | ≈400 | Atmosférico | Delantero longitudinal |
| Bentley Continental R | V8 | 6750 | ≈385 | Turbo | Delantero longitudinal |
| Aston Martin DB7 Vantage | V12 | 5935 | 420 | Atmosférico | Delantero longitudinal |
| Rolls-Royce Corniche V | V8 | 6750 | ≈325 | Atmosférico | Delantero longitudinal |
Opiniones de usuarios
Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.
Galería
Todavía no hay fotos en la galería.
Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026