Buick Roadmaster: 257 CV, V8 5.7 y confort gran turismo

Con 257 cv, el Buick Roadmaster entrega una fuerza constante que se siente como un empuje sereno al pisar el acelerador. Su V8 de 8 cilindros y 5.733 cc no busca la brusquedad, sino una respuesta llena y redonda, ideal para incorporaciones fluidas y cruceros largos. A ritmo de autopista transmite aplomo y silencio, invitando a conducir relajado mientras el motor acompaña sin esfuerzo.

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Buick - Logo

Sobre la marca de coches Buick

Buick combina herencia norteamericana y una visión premium centrada en el confort. Al volante, su propuesta se siente serena: dirección suave, rodadura bien filtrada y un aislamiento que invita a viajar sin esfuerzo. Desde sus berlinas clásicas hasta su apuesta moderna por los SUV, la marca prioriza la calidad percibida y una conducción relajada, pensada para recorrer kilómetros con calma y confianza.

Versiones de Buick Roadmaster

5.7 (1993 - 1996 )

Buick Roadmaster - 5.7 - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
5.733 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
257 CV
Potencia (kW)
192 kW
Potencia (PS)
261 PS
Par
447 Nm
Peso
1850 kg
Longitud
5.490 mm
Anchura
1.990 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.950 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

5.7 Wagon (1990 - 1995 )

Buick Roadmaster - 5.7 Wagon - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
5.733 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
177 CV
Potencia (kW)
132 kW
Potencia (PS)
179 PS
Par
406 Nm
Peso
2030 kg
Longitud
5.490 mm
Anchura
2.040 mm
Altura
1.540 mm
Batalla
2.950 mm
Depósito
62 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

5.7L 8 cil 177 cv Automática Sedán (1990 )

Buick Roadmaster - 5.7L 8 cil 177 cv Automática Sedán - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
5.731 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
177 CV
Potencia (kW)
132 kW
Potencia (PS)
179 PS
Par
393 Nm
Peso
1840 kg
Longitud
5.490 mm
Anchura
1.990 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.950 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Wagon (1990 - 1992 )

Buick Roadmaster - Wagon - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
5.000 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
168 CV
Potencia (kW)
125 kW
Potencia (PS)
170 PS
Par
346 Nm
Peso
2000 kg
Longitud
5.540 mm
Anchura
2.040 mm
Altura
1.540 mm
Batalla
2.950 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Buick Roadmaster

¿Qué es el Buick Roadmaster y qué lugar ocupa en la historia de Buick?

El Buick Roadmaster fue el gran buque insignia de la marca, especialmente icónico entre 1936-1958 y en su regreso 1991-1996. Nació para ofrecer lujo americano de largo recorrido: carrocerías grandes, tacto suave y una reserva de par pensada para viajar sin esfuerzo. En carretera transmite aplomo y comodidad, con una dirección relajada y una sensación de “salón rodante” enfocada a devorar kilómetros.

¿Cómo se siente al conducir un Buick Roadmaster clásico (años 40-50)?

En los Roadmaster de posguerra el protagonismo es la suavidad: motores de gran cilindrada, entrega progresiva y una conducción que prioriza el confort. El coche se mueve con una inercia elegante, pidiendo anticipación en frenadas y giros. La suspensión filtra y balancea, pero mantiene un ritmo sereno. Es un coche para pasear con autoridad, escuchando el motor trabajar sin prisas.

¿Qué transmite el Buick Roadmaster de los 90 en marcha?

El Roadmaster 1991-1996 se siente como un gran cruiser americano: aislamiento acústico, asiento ancho y una suspensión que redondea el asfalto. Con el V8 5.7 (LT1 en muchos mercados) ofrece empuje lleno desde abajo y adelantamientos sin drama. A velocidad constante va “flotando” con estabilidad, y en autopista su tamaño juega a favor, con mucha sensación de seguridad.

¿Qué motores son los más buscados y por qué?

En los 90, el V8 5.7 LT1 es el más deseado por su mezcla de par y disponibilidad de piezas: alrededor de 260 CV y 447 Nm en especificaciones típicas, entrega contundente y sonido grave a baja carga. En los clásicos, los “Nailhead” V8 de mediados de los 50 destacan por su carácter suave y su empuje elástico, ideal para conducción relajada.

¿Qué consumo y uso realista puedes esperar de un Roadmaster?

Es un coche grande y eso se nota en el bolsillo. En el Roadmaster de los 90, lo habitual es moverse en el entorno de 12-15 l/100 km según ciudad/autopista y estado del motor; en uso tranquilo puede bajar algo en carretera. La experiencia compensa con una conducción sin esfuerzo: el motor gira bajo, pide pocas reducciones y hace del viaje algo reposado.

¿Es cómodo para viajar hoy y qué tal el aislamiento?

Sí, especialmente el Roadmaster moderno: asientos tipo sofá, batalla larga y un tarado de suspensión que prioriza el confort. En autopista el aislamiento es notable para su época; a 120 km/h se siente estable y poco estresante. En los clásicos, el confort es más “vintage”: más ruido mecánico y aerodinámico, pero una amortiguación blanda que invita a pasear.

¿Qué espacio interior y maletero ofrece, especialmente el familiar?

El Roadmaster Wagon de los 90 es un icono por practicidad: tres filas en algunas versiones, portón amplio y una capacidad que permite viajar con equipaje voluminoso. La sensación a bordo es la de una sala de estar: plazas generosas y mucha anchura. En el sedán también hay una habitabilidad destacable, con una segunda fila pensada para adultos cómodos en trayectos largos.

¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?

En los 90: estado del sistema de refrigeración, fugas en juntas, transmisión automática suave y sin tirones, y electrónica de confort propia de la edad. Revisa óxidos en bajos y pasos de rueda según clima. En clásicos: corrosión estructural, frenos y dirección, sistema eléctrico y disponibilidad de piezas específicas. Un Roadmaster bien mantenido debe rodar fino, sin vibraciones ni calentones.

¿Qué mantenimiento necesita y cómo es la disponibilidad de recambios?

El Roadmaster de los 90 comparte mecánica con otros GM, lo que facilita recambios y reparaciones si se respeta el mantenimiento: aceite, refrigerante, correas, bujías y revisión de suspensión. En clásicos, la disponibilidad depende del año: hay reproducción de piezas, pero conviene comprar unidades completas y documentadas. Bien atendido, es un coche resistente, pensado para rodar mucho y con suavidad.

¿Qué tal frenos, dirección y comportamiento en curvas?

No es un coche de curvas, sino de trazar con calma. La dirección suele ser asistida y ligera, con menos precisión que un coche moderno, pero muy descansada. Los frenos en los 90 cumplen bien si están al día, aunque el peso exige anticipación. En carreteras reviradas se siente el balanceo; en vías rápidas, en cambio, destaca el aplomo y la estabilidad lineal.

¿Qué versiones y carrocerías existen y cuál encaja mejor?

En los 90 encontrarás principalmente sedán y Wagon; el familiar es el más carismático por capacidad y presencia. En la era clásica hubo sedanes, coupés y descapotables según año, orientados al lujo tradicional. Si buscas uso frecuente, el 1991-1996 es más compatible con tráfico actual. Si quieres experiencia emocional y coleccionismo, un 50s ofrece estética y tacto de época.

¿Por qué el Buick Roadmaster es relevante hoy como coche clásico o youngtimer?

Porque representa una forma de viajar que ya casi no existe: grandes dimensiones, motores de par generoso y una puesta a punto centrada en el confort. En un mundo de coches tensos y firmes, el Roadmaster invita a conducir con calma, con una sensación de autoridad silenciosa. Además, el Roadmaster de los 90 combina carácter clásico con una mecánica relativamente accesible, ideal para disfrutarlo sin obsesión.

Rivales de Buick Roadmaster

El Buick Roadmaster es un nombre con peso propio en la historia del automóvil estadounidense: una gran berlina —y, en su etapa final, también un familiar de enfoque claramente rutero— concebida para devorar millas con una sensación de aplomo que prioriza el confort, la reserva de par y la suavidad de marcha. En el imaginario de la “full-size car” americana, el Roadmaster (especialmente el de los años 90) compite en una liga donde el tamaño, la entrega de potencia a bajo y medio régimen y la capacidad de carga importan tanto como la cifra de caballos.

Su rivalidad natural se entiende mejor mirando a los modelos que compartían filosofía y, en muchos casos, incluso arquitectura: grandes propulsores V8, tracción trasera y una orientación clara a viajar sin prisas, pero con autoridad. Frente al Chevrolet Caprice, el Roadmaster se posiciona como la alternativa más orientada al refinamiento dentro del mismo universo técnico, con un enfoque más “Buick” en calidades y puesta a punto. El duelo con el Cadillac Fleetwood se vuelve una cuestión de jerarquía: el Fleetwood juega la carta del lujo clásico y la presencia, mientras que el Roadmaster propone un equilibrio entre empaque, comodidad y una mecánica muy solvente para su tamaño.

En el terreno de los familiares, la rivalidad con el Chevrolet Caprice Wagon es directa: misma receta de coche grande para familias o para quien necesita capacidad real de carga sin renunciar al empuje de un V8 atmosférico. Y si miramos hacia Ford, el Ford Crown Victoria representa el contrapeso: una interpretación algo más contenida en cilindrada y planteamiento, muy ligada a la robustez y al uso intensivo, con una entrega menos rotunda que la de los V8 de mayor cubicaje que solían encontrarse en el entorno GM de la época.

En conjunto, el Buick Roadmaster destaca por una personalidad de gran turismo a la americana: motor grande, conducción serena, y una manera de desplazarse que convierte el viaje en un ejercicio de calma mecánica y comodidad.

Modelo Motor / Cilindrada Potencia Arquitectura
Buick Roadmaster V8 5.7 (5.733 cc) 260 CV V8 atmosférico
Chevrolet Caprice V8 5.7 (5.733 cc) 260 CV V8 atmosférico
Cadillac Fleetwood V8 5.7 (5.733 cc) 260 CV V8 atmosférico
Chevrolet Caprice Wagon V8 5.7 (5.733 cc) 260 CV V8 atmosférico
Ford Crown Victoria V8 4.6 (4.601 cc) ≈200–215 CV V8 atmosférico

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026