Caterham 1700: 168 CV de pureza al volante
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Caterham 1700? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Caterham
Conducir un Caterham es volver al origen: manos firmes en el volante, respuesta inmediata y el asfalto hablándote en cada curva. La marca británica ha hecho de la ligereza su identidad, combinando mecánicas vivas con una puesta a punto sin filtros. En esta guía repasamos su historia, su filosofía “menos es más” y las claves de sus modelos para quienes buscan sensaciones auténticas.Versiones de Caterham 1700
1.7L 4 cil 168 cv Manual (1986 )
Super Sprint (1985 )
Información sobre Caterham 1700
¿Qué es el Caterham 1700 y qué filosofía transmite?
El Caterham 1700 es un deportivo ultraligero de planteamiento clásico: motor delantero, propulsión trasera y una carrocería mínima. Su razón de ser es reducir masa para que cada aceleración, frenada y cambio de apoyo se sienta inmediato. En conducción, el aire, el ruido mecánico y la dirección directa crean una conexión casi física con el asfalto, priorizando sensaciones por encima del aislamiento.¿Cómo es el motor del Caterham 1700 y qué se siente al acelerar?
El “1700” alude a una cilindrada cercana a 1,7 litros, generalmente en configuraciones de cuatro cilindros atmosférico según preparación y mercado. Lo importante no es sólo la cifra: al mover muy poco peso, entrega respuesta viva desde medio régimen y estira con carácter. En carretera, cada toque de gas se nota al instante, con un sonido metálico y cercano que acompaña la subida de vueltas.¿Qué rendimiento ofrece y cómo se traduce en sensaciones?
En un coche tan ligero, incluso potencias moderadas se convierten en un ritmo alto. La relación peso/potencia suele ser el dato clave, más que los caballos aislados, y se refleja en adelantamientos rápidos y salidas de curva muy enérgicas. La aceleración se percibe “sin filtros”: el coche empuja, el chasis responde y el conductor siente cada variación de carga como información útil para conducir mejor.¿Cómo es la dirección y el tacto del chasis en curvas?
La dirección en un Caterham de este concepto suele ser muy directa, con poca asistencia o inexistente, y eso se traduce en un volante vivo, informativo. El chasis reacciona rápido a los cambios de apoyo: el morro entra con precisión y la zaga acompaña con transparencia. En conducción, notas el agarre por las manos y el asiento; es un coche que “habla” continuamente.¿Qué tal frena el Caterham 1700 y qué confianza transmite?
Con poca masa que detener, la frenada tiende a ser contundente incluso con sistemas relativamente sencillos. El pedal ofrece tacto firme y lectura clara del límite: puedes modular, sentir cuándo el neumático empieza a deslizar y ajustar la presión con precisión. En tramo o circuito, frenar tarde se vuelve natural porque el coche se asienta rápido y cambia de dirección sin inercia excesiva.¿Cómo es la caja de cambios y la experiencia de conducción?
La caja suele priorizar recorridos cortos y un guiado mecánico, con inserciones que se sienten en la mano. Esa interacción convierte cada cambio en parte del disfrute: reduces, notas el freno motor y el chasis se coloca. En conducción deportiva, el ritmo lo marca el conductor con pequeñas acciones muy efectivas. Es una experiencia analógica donde la coordinación pie-mano se vuelve protagonista.¿Qué suspensión y qué equilibrio ofrece entre carretera y circuito?
La suspensión en este tipo de Caterham suele ser firme, con geometrías pensadas para agilidad y lectura del asfalto. En carretera, transmite textura: juntas, baches y peraltes se perciben, lo que pide conducción atenta. En circuito, esa firmeza se convierte en apoyo estable y cambios de dirección precisos. El equilibrio depende de reglajes (amortiguadores, caídas), pero la base es claramente deportiva.¿Cómo es la sensación de velocidad con techo abierto y poca carrocería?
La sensación de velocidad es alta a ritmos legales porque no hay aislamiento aerodinámico: el viento golpea el casco o la cabeza, el motor suena cerca y el asfalto se oye. A 80-100 km/h ya se percibe como un ritmo serio. Eso permite disfrutar sin necesidad de buscar cifras extremas, porque el coche convierte cada kilómetro por hora en experiencia, con una inmersión difícil de replicar.¿Es un coche cómodo para el día a día y qué compromisos tiene?
En el día a día, el compromiso es claro: poca protección contra clima, acceso estrecho, maletero limitado y ruido elevado. La ergonomía es simple y la suspensión firme puede cansar en ciudad. A cambio, trayectos cortos se sienten especiales: el coche convierte recados en conducción. Si tu uso es urbano intensivo, hay alternativas más prácticas; si buscas emoción frecuente, encaja mejor.¿Qué consumo y mantenimiento cabe esperar en el Caterham 1700?
El consumo depende de motor y preparación, pero el peso reducido ayuda: en conducción tranquila puede ser razonable; en conducción rápida sube por régimen alto y aerodinámica mínima. El mantenimiento suele ser más sencillo que en deportivos complejos, aunque exige atención: aprietes, alineación, estado de neumáticos y frenos. Conduciendo, esa “mecánica accesible” se traduce en confianza y en una relación más directa con el coche.¿Qué neumáticos y puesta a punto marcan la diferencia en su comportamiento?
En un ultraligero, el neumático define el coche: compuestos deportivos mejoran agarre, pero también hacen más brusco el límite. Presiones correctas son clave para tacto de dirección y estabilidad. Una alineación con caída moderada delante y convergencia ajustada puede afinar entrada en curva y tracción. En sensaciones, un buen setup transforma el coche: más precisión, más comunicación y un deslizamiento más progresivo.¿Para quién tiene sentido el Caterham 1700 y qué alternativas considerar?
Tiene sentido para quien prioriza conducción pura: rutas de fin de semana, puertos de montaña y tandas, con gusto por el control manual y el feedback. No es el coche para quien busca confort, conectividad o viajes largos sin fatiga. Como alternativas, deportivos ligeros tipo roadster compacto o coupés de bajo peso ofrecen más comodidad, pero rara vez igualan la intensidad sensorial de un Caterham bien afinado.Rivales de Caterham 1700
El Caterham 1700 encarna una idea muy británica del automóvil: ligereza por encima de todo, mecánica sencilla y una conexión directa entre manos, pies y asfalto. En el universo Caterham, donde cada kilo cuenta y cada relación de cambio se siente, este modelo se sitúa en la órbita de los Seven más “clásicos” por planteamiento: potencia contenida, respuesta viva y una experiencia que premia la precisión más que la cifra absoluta de caballos.
Su rivalidad natural no se mide tanto contra deportivos modernos de chasis sofisticado y ayudas electrónicas, sino contra otros roadsters ultraligeros y de filosofía analógica. En ese terreno, los duelos se vuelven muy claros: ¿quién ofrece más pureza por kilo, mejor tacto de dirección y una entrega de potencia más aprovechable en carreteras reviradas?
Frente al Lotus Seven S2, el Caterham 1700 representa la evolución artesanal del mismo concepto: misma receta base (biplaza mínimo, propulsión trasera y poco peso), pero con el enfoque Caterham hacia la utilización contemporánea y la disponibilidad de componentes. El Lotus original, por su parte, juega la carta del valor histórico y la simplicidad de época.
Si miramos al Westfield SE, el enfrentamiento es el de dos interpretaciones muy cercanas: chasis tubular, estética Seven y un abanico de motorizaciones tradicionalmente amplio. Westfield suele destacarse por la variedad de configuraciones y por un carácter algo más “gran turismo” dentro de lo posible en este formato; el Caterham, en cambio, suele inclinar la balanza hacia el tacto más incisivo y el minimalismo funcional.
Con el Donkervoort S8, la rivalidad se vuelve más interesante por el enfoque: Donkervoort tiende a combinar ligereza con una construcción muy cuidada y, a menudo, motores más serios en cifras. Aun así, comparten lo esencial: reacciones rápidas, sensación de kart grande y un diálogo constante con el firme. El Caterham 1700 se defiende por pureza de concepto y por cómo estira cada caballo gracias al peso contenido.
Nota editorial: En modelos de producción limitada, clásicos o de pequeñas series, las especificaciones pueden variar según año, mercado, preparación y motor instalado. La siguiente tabla recoge configuraciones típicas/referenciales para ubicar al Caterham 1700 frente a rivales de filosofía equivalente.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Arquitectura | Alimentación | Tracción | Cambio |
| Caterham 1700 | 1700 | ≈ 135 | L4 | Carburación | Trasera | Manual |
| Lotus Seven S2 | 1498 | ≈ 75 | L4 | Carburación | Trasera | Manual |
| Westfield SE | 1998 | ≈ 150 | L4 | Inyección | Trasera | Manual |
| Donkervoort S8 | 1994 | ≈ 150 | L4 | Inyección | Trasera | Manual |
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