Chevrolet Intimidator: 291 CV en V6 3.8
Con 291 CV, el Chevrolet Intimidator entrega una aceleración que se siente contundente desde el primer toque de gas, ideal para adelantamientos limpios y seguros. Su 6 cilindros de 3.800 cc aporta un empuje progresivo y una elasticidad que invita a mantener el ritmo sin esfuerzo. En carretera, el sonido del V6 acompaña con un tono grave y constante, reforzando la sensación de control.
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Sobre la marca de coches Chevrolet
Chevrolet lleva décadas afinando un carácter muy reconocible: presencia robusta, enfoque práctico y una puesta a punto pensada para viajar con confianza. Al volante, se percibe una dirección que invita a rodar con calma, buena estabilidad en autopista y una respuesta progresiva que facilita el día a día en ciudad. Repasamos su historia, su identidad de marca y qué esperar de su gama actual.Versiones de Chevrolet Intimidator
Concept (1998 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
4
Cilindrada
3.800 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
291 CV
Potencia (kW)
217 kW
Potencia (PS)
295 PS
Par
380 Nm
Peso
1535 kg
Longitud
5.040 mm
Anchura
1.860 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.860 mm
Depósito
58 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Chevrolet Intimidator
¿Qué es el Chevrolet Intimidator y qué lo hace especial?
El Chevrolet Intimidator es una edición especial ligada a la estética NASCAR, normalmente basada en el Monte Carlo de principios de los 2000 y asociada al legado de Dale Earnhardt. Se reconoce por su imagen oscura, emblemas específicos y un enfoque más emocional que técnico: volante en manos, transmite esa sensación “stock car” de carretera, con capó largo, postura baja y una conducción que invita a rodar con ritmo constante.¿Qué motor suele montar y qué se siente al acelerar?
En la mayoría de Intimidator de esa época lo habitual es un V6 3.4 litros, a veces acompañado por un V6 3.8 según mercado y año, con potencias en torno a 180–200 CV. No busca patada brusca, sino empuje progresivo y suave, ideal para autopista. Al hundir el acelerador, responde con un tono grave y una entrega lineal que facilita adelantar sin estrés.¿Cómo es su conducción en ciudad y en carretera?
En ciudad se nota como un coupé grande: buena estabilidad, radio de giro correcto, y una dirección pensada para maniobrar con calma. En carretera es donde encaja: suspensión confortable, aplomo a alta velocidad y una pisada que invita a mantener cruceros sostenidos. No es un deportivo de cambios de apoyo rápidos; se disfruta más enlazando curvas amplias, con un tacto de “gran turismo” americano.¿Qué tracción y caja de cambios ofrece normalmente?
Lo más común es tracción delantera, con cambio automático de 4 velocidades en muchas unidades, aunque existieron variantes según año. En la práctica, esto se traduce en una conducción relajada: el coche filtra el esfuerzo, prioriza suavidad y estabilidad. En aceleraciones fuertes puede aparecer cierta tendencia a “tirar” del tren delantero, pero a cambio ganas confianza en lluvia y firme frío.¿Qué consumos esperar en uso real?
Con V6 atmosférico y peso de coupé grande, lo habitual es moverse alrededor de 9–12 l/100 km según conducción, tráfico y estado mecánico. En autopista a ritmo constante puede bajar, mientras que en ciudad sube con facilidad. La experiencia es la de un coche que premia la conducción fluida: cuanto menos bruscos sean acelerador y frenada, más redondo se siente… y menos bebe.¿Cómo es el interior y qué sensación transmite?
El interior suele ser amplio delante, con butacas cómodas y una postura de conducción baja, muy “coupé”. Los acabados son los típicos GM de la época: plásticos duros pero robustos, mandos grandes y ergonomía clara. Al conducir, la sensación es de coche honesto y funcional: instrumentación legible, buen apoyo de asiento para viajes largos y un habitáculo pensado para sumar kilómetros sin fatiga.¿Qué equipamiento suele incluir una edición Intimidator?
Estas ediciones acostumbran a sumar llantas específicas, detalles en negro, emblemas conmemorativos, tapicería y acabados diferenciados. En equipamiento, lo normal es encontrar aire acondicionado, control de crucero y equipo de sonido solvente para su época, además de elevalunas y cierre centralizado. En carretera, el crucero y el confort acústico marcan la diferencia: te invita a viajar con un ritmo estable, sin tensión.¿Qué tal va de seguridad para su generación?
Para su época, suele contar con airbags frontales y estructura pensada para impactos comunes, aunque no puede compararse con estándares modernos de asistencias. La seguridad “real” se siente en su estabilidad y previsibilidad: es un coche noble, con reacciones progresivas. Aun así, en unidades antiguas conviene revisar frenos, neumáticos y suspensión; ahí es donde el coche recupera precisión y confianza.¿Cuáles son los puntos débiles y qué revisar antes de comprar?
En coches de principios de los 2000, es clave revisar fugas, estado de la transmisión automática, sensores, sistema de refrigeración y óxidos si ha vivido en zonas húmedas. También silentblocks, amortiguadores y frenos: cambian por completo el tacto. Un Intimidator sano se siente firme y silencioso; uno descuidado transmite vibraciones, deriva en frenada y cambios menos finos, rompiendo su carácter rutero.¿Es un coche cómodo para viajar y usar a diario?
Sí, especialmente si valoras confort y suavidad. Su tamaño favorece aplomo y un rodar estable, y el V6 trabaja a bajas revoluciones en crucero, lo que reduce cansancio. Para el día a día, el punto a considerar es el consumo en ciudad y el aparcamiento por longitud. A cambio, te da una experiencia clásica americana: asientos amplios, respuesta suave y sensación de “coche grande”.¿Qué valor tiene como coche de colección o aficionado?
Su atractivo está en la conexión NASCAR y en ser una edición con identidad, más que en prestaciones puras. Para un aficionado, la gracia es conservarlo original: detalles estéticos, emblemas y estado general. Bien mantenido, ofrece una experiencia muy de época: capó largo, rodar estable, y un carácter que no depende de la potencia máxima, sino de cómo te acompaña en carretera y en eventos.¿Qué alternativas similares existen si busco una experiencia parecida?
Si te atrae el concepto, alternativas cercanas son otros coupés americanos de la época: Chevrolet Monte Carlo estándar, Pontiac Grand Prix coupé/sedán, o incluso algunos Impala con V6/V8 según año. La experiencia que comparten es la de confort, empuje lineal y rodar aplomado. El Intimidator, sin embargo, añade esa capa emocional de edición conmemorativa: más presencia visual y un guiño claro a la competición.Rivales de Chevrolet Intimidator
El Chevrolet Intimidator es una de esas denominaciones que aparecen ligadas más al imaginario de las ediciones especiales y a la cultura popular del motor —muy especialmente al universo NASCAR— que a una ficha de producto “convencional” mantenida durante años en el catálogo generalista. En la práctica, cuando se habla de “Intimidator” en clave Chevrolet, el foco suele dirigirse a series especiales asociadas a Dale Earnhardt (apodado “The Intimidator”), normalmente construidas sobre berlinas estadounidenses de gran presencia y planteamiento rutero. Su rivalidad natural, por concepto, se entiende mejor frente a otras grandes berlinas V8 de tracción trasera (o planteamiento similar) de su época: coches de batalla larga, motores de gran cilindrada y un enfoque claro en el confort a alta velocidad y la contundencia mecánica. En ese terreno, el Chevrolet Intimidator se enfrenta a adversarios clásicos por filosofía y cliente objetivo. El Ford Crown Victoria representa la alternativa pragmática: robusto, de mantenimiento sencillo y con una puesta a punto pensada para durar; menos orientado a la gestualidad “performance” y más a la resistencia. El Dodge Charger R/T (en su interpretación moderna V8) desplaza la rivalidad hacia una estética más agresiva y una respuesta más inmediata, con un carácter dinámico más marcado. Y el Pontiac GTO (en su etapa moderna con V8 LS) se sitúa como opción de corte más pasional, con un enfoque más cercano al “muscle car” contemporáneo: menos solemnidad de berlina tradicional y más énfasis en prestaciones. En conjunto, la rivalidad del Chevrolet Intimidator se define por una pregunta muy americana: ¿prefieres una gran berlina V8 de porte clásico y empuje lineal, o un enfoque más deportivo/actual en chasis y respuesta? Donde el “Intimidator” seduce es en esa narrativa de coche grande, motor generoso y aura de edición con guiño a competición, algo que no se mide solo en números, pero que sí se sostiene —como debe— sobre especificaciones con cilindradas serias y arquitectura V8.| Modelo | Motor / arquitectura | Cilindrada (cc) | Potencia (cv) | Par (Nm) | Tracción |
| Chevrolet Intimidator | V8 atmosférico (LS-series, según base) | 5.328 | 300 | 447 | Trasera |
| Ford Crown Victoria | V8 atmosférico | 4.601 | 239 | 390 | Trasera |
| Dodge Charger R/T | V8 atmosférico | 5.654 | 340 | 529 | Trasera |
| Pontiac GTO | V8 atmosférico | 5.967 | 400 | 542 | Trasera |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026