Chrysler Charger: V8 5.561 cc y 276 CV, carácter clásico

Con 276 CV bajo el pie derecho, el Chrysler Charger acelera con una respuesta llena desde bajas vueltas y un empuje que se mantiene sin esfuerzo. Sus 8 cilindros aportan un sonido grave y constante que acompaña cada cambio de ritmo, mientras los 5.561 cc se traducen en suavidad al ganar velocidad y en una conducción relajada en carretera. Un clásico de gran cilindrada pensado para disfrutar del par y la presencia.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Chrysler Charger? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Chrysler - Logo

Sobre la marca de coches Chrysler

Chrysler representa una forma de entender el automóvil centrada en viajar con calma y estilo. Al volante, la respuesta es progresiva y el rodar prioriza el aislamiento y la suavidad, invitando a devorar kilómetros sin esfuerzo. Su diseño de inspiración americana y su enfoque en el confort convierten cada trayecto, del tráfico urbano a la autopista, en una experiencia serena y controlada.

Versiones de Chrysler Charger

4.0 VH (1971 )

Chrysler Charger - 4.0 VH - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
4.015 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
163 CV
Potencia (kW)
121 kW
Potencia (PS)
165 PS
Par
318 Nm
Peso
1360 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.0 VJ (1973 )

Chrysler Charger - 4.0 VJ - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
4.014 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
163 CV
Potencia (kW)
121 kW
Potencia (PS)
165 PS
Par
318 Nm
Peso
1330 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.3 VH (1971 )

Chrysler Charger - 4.3 VH - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
4.341 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
200 CV
Potencia (kW)
149 kW
Potencia (PS)
203 PS
Par
355 Nm
Peso
1390 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.3 VJ (1973 )

Chrysler Charger - 4.3 VJ - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
4.342 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
200 CV
Potencia (kW)
149 kW
Potencia (PS)
203 PS
Par
355 Nm
Peso
1330 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

5.2 VH (1971 )

Chrysler Charger - 5.2 VH - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
5.211 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
227 CV
Potencia (kW)
169 kW
Potencia (PS)
230 PS
Par
461 Nm
Peso
1440 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

5.2 VJ (1973 )

Chrysler Charger - 5.2 VJ - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
5.211 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
227 CV
Potencia (kW)
169 kW
Potencia (PS)
230 PS
Par
461 Nm
Peso
1380 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

5.6 VH (1972 )

Chrysler Charger - 5.6 VH - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
5.561 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
276 CV
Potencia (kW)
206 kW
Potencia (PS)
280 PS
Par
459 Nm
Peso
1440 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

5.9 VJ (1973 )

Chrysler Charger - 5.9 VJ - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
5.899 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
252 CV
Potencia (kW)
188 kW
Potencia (PS)
256 PS
Par
486 Nm
Peso
1380 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

VH (1971 - 1972 )

Chrysler Charger - VH - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
3.523 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
138 CV
Potencia (kW)
103 kW
Potencia (PS)
140 PS
Par
272 Nm
Peso
1360 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

VJ (1973 - 1975 )

Chrysler Charger - VJ - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
3.521 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
138 CV
Potencia (kW)
103 kW
Potencia (PS)
140 PS
Par
272 Nm
Peso
1330 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.890 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Chrysler Charger

¿Qué es el Chrysler Charger y dónde encaja en la historia del modelo?

El nombre “Chrysler Charger” suele generar confusión: el Charger es, históricamente, un modelo de Dodge (grupo Chrysler). Como referencia más buscada, el Dodge Charger moderno es una gran berlina deportiva de enfoque americano. Su propuesta combina carrocería amplia, postura baja y una conducción de aplomo. En carretera transmite sensación de “muscle sedan”: estabilidad a alta velocidad y presencia contundente.

¿Cómo se siente al volante: postura, visibilidad y control?

La experiencia típica del Charger se define por una posición de conducción baja y ancha, con un volante grande y un salpicadero envolvente. La visibilidad delantera es generosa por el capó largo, mientras que detrás se perciben pilares más marcados, aportando sensación de “coche serio” a ritmos altos. En maniobras, el tamaño se nota, pero la dirección acompaña con suavidad.

¿Qué motores suele asociar el público al Charger y qué sensaciones dan?

En la mente del comprador, el Charger se vincula a V6 3.6 y V8 HEMI 5.7/6.4, además de versiones sobrealimentadas en etapas recientes. El V6 entrega empuje progresivo y conducción relajada; los V8 añaden respuesta inmediata y una entrega de par que “empuja” desde abajo. En autopista se percibe como una locomotora: reserva constante, sin esfuerzo.

¿Es un coche para viajar: confort, ruido y estabilidad?

Sí, su planteamiento de gran berlina favorece el turismo: batalla generosa, asientos amplios y una pisada estable. A 120-140 km/h la sensación habitual es de coche asentado, con balanceos contenidos y dirección tranquila. El ruido aerodinámico suele quedar bien filtrado para su enfoque, y el motor gira desahogado, reforzando esa impresión de “crucero” americano.

¿Cómo es su comportamiento en curvas y qué esperar del chasis?

No busca ser un deportivo ligero, sino un coche grande con buenas maneras. En curvas rápidas transmite confianza por anchura y masa bien apoyada; en enlazadas se percibe el peso, pidiendo anticipación y trazadas limpias. La dirección prioriza estabilidad más que nervio. Con motores V8, el acelerador condiciona el equilibrio: potencia sobrada, mejor dosificar saliendo.

¿Qué consumo y costes de uso suelen esperarse en conducción real?

Por tamaño y cilindrada, el consumo real depende mucho del motor y del pie derecho. Un V6 puede moverse en cifras contenidas en autopista si se rueda constante, mientras que los V8 elevan el gasto en ciudad y aceleraciones. La sensación es clara: a ritmo tranquilo puede ser razonable para su categoría, pero cuando se explota el par, el depósito baja rápido.

¿Qué tal es por dentro: calidad percibida y tecnología?

El interior suele mezclar robustez con un enfoque funcional: mandos grandes, pantallas generosas según año, y una ergonomía pensada para uso diario. La calidad percibida varía por generación y acabado, pero la sensación general es de cabina sólida, con asientos cómodos y buen espacio. En conducción nocturna, la iluminación ambiental y el cuadro refuerzan el carácter rutero.

¿Qué espacio ofrece: plazas traseras y maletero en el día a día?

Como berlina grande, destaca por habitabilidad: plazas delanteras amplias y traseras aprovechables para adultos, especialmente en anchura. El maletero suele ser útil para equipaje de viaje, con boca correcta y formas aprovechables. En uso familiar, la sensación es de coche “grande de verdad”, que absorbe kilómetros con gente y carga sin ir apretado, priorizando confort.

¿Qué versiones o acabados son más buscados y por qué?

Las versiones asociadas a enfoque deportivo (R/T, Scat Pack o similares, según mercado y año) atraen por su respuesta al acelerador y sonoridad V8, además de frenos y puesta a punto más firme. Los acabados más turísticos se buscan por equilibrio: potencia suficiente, mejor consumo y mayor suavidad. En conducción real, la diferencia se siente en cómo acelera y cómo sostiene el ritmo.

¿Qué debo comprobar antes de comprar uno usado (puntos clave)?

Conviene revisar historial de mantenimiento, estado de frenos y neumáticos (por peso y potencia sufren), y funcionamiento de caja automática en cambios y reducciones. También verificar ruidos de suspensión, alineación y posibles golpes en bajos. En V8, observar fugas y consumo de aceite, y confirmar que no haya modificaciones mal hechas. La prueba dinámica debe transmitir cambios suaves y dirección centrada.

¿Qué alternativas tiene si busco sensaciones similares?

Si quieres una berlina grande con carácter, alternativas habituales son Chevrolet SS (donde exista), BMW Serie 5 potente usado, Mercedes Clase E V6/V8 de años similares, o incluso un Dodge Challenger si prefieres coupé. La diferencia se nota en el tacto: las alemanas suelen ser más precisas; el Charger aporta ese “empuje” relajado y una presencia de muscle car en formato cuatro puertas.

Antes de afinar el contenido, ¿a qué “Chrysler Charger” te refieres exactamente?

Para que el texto sea exacto (motores, años, consumo, equipamiento y problemas típicos), necesito que me confirmes mercado y generación: ¿hablas del Dodge Charger (2006-2010, 2011-2023, o 2024+), o de algún modelo local con ese nombre? Con ese dato puedo ajustar cifras reales y especificaciones, y convertirlas en una guía de compra y conducción más precisa.

Rivales de Chrysler Charger

El Chrysler Charger es uno de esos nombres que obligan a matizar antes de comparar: “Charger” es, históricamente, un emblema asociado a Dodge, y cuando aparece vinculado a Chrysler suele hacerlo por confusiones habituales en búsquedas, referencias cruzadas en mercados concretos o por reinterpretaciones no oficiales. Aun así, si el usuario está persiguiendo la experiencia “Charger” —una berlina de gran tamaño, enfoque rutero, mucha reserva de par y una puesta a punto pensada para devorar kilómetros— la rivalidad real se entiende mejor enfrentándolo a sus adversarios naturales dentro del universo de berlinas potentes norteamericanas modernas. En esa lectura, el rival más directo es el Dodge Charger, porque marca el patrón: plataforma grande, V6 o V8 según versión, y una filosofía de muscle sedan donde el motor manda en el carácter. Frente a él, el Chrysler 300 aporta una interpretación más sobria y elegante del mismo concepto: comparte arquitectura y parte de la técnica (según año y versión), pero se posiciona con un tacto más burgués, priorizando aislamiento y aplomo antes que agresividad. Y cuando el criterio de compra pivota en “prestaciones con empaque” más que en tradición muscle, aparece el Cadillac CTS (en su etapa V6 atmosférica): una alternativa con otro acento dinámico, normalmente más europeo en reacciones, con direcciones más comunicativas y un enfoque algo más afinado en chasis. Dicho de forma práctica: quien busca el “Charger” como idea —presencia, potencia y carretera abierta— tenderá a elegir el Dodge Charger si quiere la lectura más fiel y contundente; mirará al Chrysler 300 si desea esa misma base con mayor discreción y refinamiento; y considerará el Cadillac CTS si prioriza equilibrio dinámico y una respuesta más precisa. La decisión final suele depender de dos factores: el motor (V6 frente a V8) y la intención de uso (viaje cómodo y silencioso frente a conducción más emocional).
Modelo Cilindrada Configuración Potencia (CV) Par (Nm)
Chrysler Charger N/D N/D N/D N/D
Dodge Charger 5.654 cc V8 372 CV 535 Nm
Chrysler 300 5.654 cc V8 363 CV 524 Nm
Cadillac CTS 3.564 cc V6 311 CV 374 Nm

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026