Chrysler Dart: V8 6400 cc y CV

Con su V8 de 8 cilindros y 6400 cc, el Chrysler Dart transmite una entrega de fuerza constante: pisas y la aceleración llega con una sensación de empuje largo, sin esfuerzo. La cilindrada se nota en la respuesta desde bajas vueltas, ideal para adelantar con seguridad y rodar con solvencia. Sus CV se traducen en un ritmo relajado a velocidad de crucero y en una reserva inmediata cuando el pie lo pide.

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Chrysler - Logo

Sobre la marca de coches Chrysler

Chrysler representa una forma de entender el automóvil centrada en viajar con calma y estilo. Al volante, la respuesta es progresiva y el rodar prioriza el aislamiento y la suavidad, invitando a devorar kilómetros sin esfuerzo. Su diseño de inspiración americana y su enfoque en el confort convierten cada trayecto, del tráfico urbano a la autopista, en una experiencia serena y controlada.

Versiones de Chrysler Dart

6.4L 8 cil Manual (1957 )

Chrysler Dart - 6.4L 8 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
6.400 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Chrysler Dart

¿Qué es el Chrysler Dart y qué lugar ocupa en su segmento?

El Chrysler Dart es una berlina compacta (segmento C) basada en la plataforma Compact US Wide derivada del Alfa Romeo Giulietta. Se vendió principalmente entre 2013 y 2016, con enfoque en confort y aplomo. Al volante se siente más “coche grande” de lo que aparenta: dirección suave, pisada estable en autopista y un aislamiento correcto, pensado para viajar relajado más que para buscar reacciones deportivas.

¿Cómo es conducir un Chrysler Dart en ciudad y en autopista?

En ciudad destaca por una suspensión que filtra bien baches y juntas, dando una marcha amable y silenciosa. Su tamaño compacto ayuda a moverse y aparcar, aunque la visibilidad trasera puede exigir apoyo de sensores o cámara según versión. En autopista transmite serenidad: va asentado, mantiene el rumbo con poco esfuerzo y el habitáculo se percibe sólido, ideal para cruceros constantes.

¿Qué motores tuvo el Chrysler Dart y qué sensaciones ofrece cada uno?

Ofreció tres gasolina principales: 2.0 Tigershark (160 CV), 1.4 Turbo MultiAir (160 CV) y 2.4 Tigershark (184 CV, en GT). El 2.0 es progresivo y fácil, pensado para conducción tranquila. El 1.4 Turbo entrega par antes y se siente más elástico en recuperaciones. El 2.4 aporta empuje real al adelantar, con respuesta más llena en carretera.

¿Qué cambios automáticos y manuales montó, y cómo afectan al tacto?

Según motor, podía montar manual de 6 marchas, automático tradicional de 6 relaciones o el automático de doble embrague (DDCT) de 6 marchas en el 1.4 Turbo. El manual aporta control y mejor lectura del motor en puertos. El automático de 6 prioriza suavidad en ciudad. El DDCT busca rapidez, aunque puede sentirse menos fino a baja velocidad si se conduce a tirones.

¿Qué consumo real puedes esperar del Chrysler Dart?

En uso real, el 2.0 suele moverse alrededor de 7,5–9,0 l/100 km según tráfico y ritmo. El 1.4 Turbo puede bajar a 7,0–8,5 l/100 km si se aprovecha su par sin exigirlo a alto régimen. El 2.4 GT sube con facilidad a 8,5–10,0 l/100 km. La sensación es de coche que premia la conducción constante y penaliza los acelerones.

¿Cómo es la suspensión y el comportamiento en curvas del Dart?

El Dart prioriza estabilidad y confort, con una suspensión que controla bien el balanceo sin volverse seca. En curvas rápidas se percibe aplomado, con reacciones previsibles y un chasis que invita a trazar con suavidad. No es un compacto de tacto agresivo, pero sí transmite seguridad: la carrocería apoya con confianza y la dirección acompaña con un esfuerzo moderado, ideal para carretera diaria.

¿Qué tal es el interior en calidad, ergonomía y sensación al volante?

El interior mezcla diseño moderno con una presentación correcta: mandos a mano, buena postura y un salpicadero orientado al confort. La percepción es de coche bien armado, con aislamiento razonable y rodadura contenida. Según acabados, puede incluir Uconnect con pantalla de 8,4”, uno de sus puntos fuertes por rapidez y claridad. Conduciéndolo, te envuelve en una atmósfera calmada y práctica para el día a día.

¿Qué espacio ofrece para pasajeros y maletero?

Es un compacto cómodo delante y suficiente detrás para adultos de estatura media, con una banqueta que favorece viajes normales. La sensación en plazas traseras es de coche “cerrado” por la línea de cintura, pero el apoyo es bueno. El maletero ronda los 370 litros (según versión), válido para compras grandes o un par de maletas medianas, con boca correcta para uso familiar.

¿Qué equipamiento y tecnología destacan en el Chrysler Dart?

Puede montar Uconnect 8.4, Bluetooth, navegación, cámara trasera, acceso y arranque sin llave, climatizador bizona y asientos calefactables según acabado. En conducción, la tecnología se traduce en menos carga mental: pantalla clara, mandos intuitivos y ayudas que facilitan maniobras. En versiones superiores, el ambiente mejora con mejores tapicerías y detalles, elevando la sensación de coche “bien resuelto” para su precio.

¿Qué seguridad ofrece el Chrysler Dart (airbags y ayudas a la conducción)?

Suele contar con múltiples airbags (frontales, laterales y de cortina) y controles de estabilidad y tracción. Según versiones, podía equipar monitor de ángulo muerto, alerta de tráfico cruzado y sensores de aparcamiento. En marcha, estas ayudas aportan una conducción más relajada: cambios de carril con más información y maniobras menos tensas. Es un coche pensado para proteger y acompañar, no para exigir atención constante.

¿Cuáles son los acabados más conocidos y qué carácter tiene cada uno?

En mercados como EE. UU. se vieron SE, SXT, Aero, Limited y GT. Los SE/SXT son racionales: confort y equipamiento suficiente. Aero buscaba eficiencia con el 1.4 Turbo. Limited sube la sensación de calidad con más tecnología y detalles. GT es el más lleno de carácter por el 2.4 y puesta a punto más enfocada, dando un paso extra en respuesta al acelerar y en presencia estética.

¿Qué mantenimiento requiere y qué puntos conviene revisar antes de comprar uno?

Antes de comprar, revisa historial de cambios de aceite y filtros, estado de la transmisión (especialmente si es DDCT), funcionamiento de Uconnect y que no haya testigos de motor. Comprueba también frenos, silentblocks y neumáticos: por su peso, agradece componentes en buen estado. En conducción, un Dart bien mantenido se nota por su suavidad al cambiar, ausencia de vibraciones y una pisada “redonda” en autopista.

¿Para quién es recomendable el Chrysler Dart hoy?

Es recomendable si buscas un compacto diferente, cómodo y estable, con buen nivel de tecnología en ciertas versiones y una conducción descansada. Encaja en conductores que priorizan viajes tranquilos, uso mixto y una sensación de berlina “seria” sin aspiraciones deportivas. Si haces mucha ciudad, valora sensores/cámara. Si haces carretera, el Dart recompensa con aplomo y un ritmo fácil, de esos que invitan a sumar kilómetros sin fatiga.

Rivales de Chrysler Dart

El Chrysler Dart es uno de esos nombres con historia dentro del universo Chrysler, pero en su etapa moderna (2013–2016) se convirtió en una berlina compacta de enfoque eminentemente racional: tamaño contenido, buena pisada para el segmento y una oferta mecánica pensada para cubrir desde el uso urbano diario hasta el kilometraje de autopista. Su rivalidad natural se dio en el corazón del mercado C estadounidense —donde el cliente exige eficiencia, coste de uso razonable y cierta sensación de solidez—, compitiendo contra referencias consolidadas que jugaban con ventaja por reputación y continuidad generacional.

Frente al Honda Civic, el Chrysler Dart apostaba por una puesta a punto más asentada y una gama con alternativas turbo que, sobre el papel, aportaban más nervio a medio régimen. El Civic, por su parte, construía su fortaleza en la consistencia: motores muy probados, tacto general equilibrado y una percepción de fiabilidad difícil de igualar en el imaginario del comprador.

Con el Toyota Corolla la batalla era todavía más estratégica: el Corolla no necesitaba convencer con cifras llamativas, porque su argumento era la confianza a largo plazo y un planteamiento sin aristas. El Dart intentaba ganar terreno ofreciendo un abanico mecánico más variado y un carácter algo más europeo en la conducción, especialmente en versiones 1.4 Turbo, aunque el Corolla jugaba con una ventaja clara en valor de reventa y adopción masiva.

La rivalidad con el Ford Focus se situaba en el terreno dinámico. El Focus era, tradicionalmente, el compacto con un chasis más comunicativo y un tacto de dirección que atraía a quien disfruta conduciendo. El Dart respondía con una sensación de aplomo y un enfoque confortable que encajaba con conductores que priorizan estabilidad y refinamiento cotidiano, pero el Focus mantenía el pulso cuando el recorrido se vuelve sinuoso.

Por último, el Chevrolet Cruze era el antagonista más directo por posicionamiento: compacto americano, orientado a la relación valor-precio y a la practicidad. Aquí el Dart se diferenciaba por su diversidad de motores —incluida una opción turbo pequeña—, mientras que el Cruze competía con simplicidad mecánica y una propuesta muy alineada con flotas y usuarios pragmáticos.

En conjunto, el Chrysler Dart se definió como una alternativa sensata y con matices propios dentro de un segmento dominado por nombres que no perdonan: rivales con décadas de continuidad y una presencia abrumadora. Su mejor lectura hoy es la de un compacto con personalidad discreta, interesante cuando se valora la variedad mecánica y una conducción estable, siempre comparándolo en frío con los clásicos del segmento.

Modelo Cilindrada (cc) Potencia (cv) Arquitectura Alimentación
Chrysler Dart 2.0 Tigershark 1.998 160 L4 Atmosférico
Chrysler Dart 1.4 MultiAir Turbo 1.368 160 L4 Turbo
Chrysler Dart 2.4 Tigershark 2.360 184 L4 Atmosférico
Honda Civic 1.8 i-VTEC (aprox. era equivalente) 1.798 143 L4 Atmosférico
Toyota Corolla 1.8 (aprox. era equivalente) 1.798 132 L4 Atmosférico
Ford Focus 2.0 (aprox. era equivalente) 1.999 160 L4 Atmosférico
Chevrolet Cruze 1.4 Turbo 1.364 138 L4 Turbo

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026