Chrysler E 141 CV: potencia, motor y conducción

El Chrysler E combina un motor de 141 CV con 4 cilindros y 2213 cc para ofrecer una respuesta lineal y fácil de dosificar. Esa cifra se traduce en aceleraciones progresivas, ideales para incorporaciones sin sobresaltos y adelantamientos medidos. La cilindrada aporta una sensación de empuje sostenido a medio régimen, con un funcionamiento redondo que invita a viajar a ritmo constante y con menos necesidad de cambiar de marcha.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Chrysler E? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Chrysler - Logo

Sobre la marca de coches Chrysler

Chrysler representa una forma de entender el automóvil centrada en viajar con calma y estilo. Al volante, la respuesta es progresiva y el rodar prioriza el aislamiento y la suavidad, invitando a devorar kilómetros sin esfuerzo. Su diseño de inspiración americana y su enfoque en el confort convierten cada trayecto, del tráfico urbano a la autopista, en una experiencia serena y controlada.

Versiones de Chrysler E

2.2 Class (1982 )

Chrysler E - 2.2 Class - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.213 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
141 CV
Potencia (kW)
105 kW
Potencia (PS)
143 PS
Par
228 Nm
Peso
1245 kg
Longitud
4.720 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.6 Class (1982 )

Chrysler E - 2.6 Class - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.555 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
93 CV
Potencia (kW)
69 kW
Potencia (PS)
94 PS
Par
179 Nm
Peso
1206 kg
Longitud
4.720 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Chrysler E

¿Qué es el Chrysler E y qué tipo de coche propone?

El Chrysler E se concibe como una propuesta orientada a la eficiencia y la conducción relajada, con enfoque en confort y facilidad de uso. Su planteamiento prioriza suavidad de marcha, buena insonorización y una entrega de potencia progresiva, más pensada para fluir que para exigir. En carretera transmite aplomo a ritmos legales, y en ciudad se siente manejable, con reacciones previsibles y dirección amable.

¿Cómo se siente el motor del Chrysler E en el día a día?

La personalidad mecánica del Chrysler E se percibe en una respuesta dosificable: acelera sin brusquedad y mantiene cruceros con poca tensión, lo que reduce fatiga en viajes. La entrega suele ser lineal, con un punto de empuje útil a medio régimen para incorporaciones y adelantamientos tranquilos. En tráfico urbano destaca por su facilidad para rodar suave, modulando bien el acelerador y evitando tirones.

¿Qué transmite la conducción: confort, estabilidad y dirección?

Al volante, el Chrysler E busca una pisada cómoda, filtrando baches y juntas con un tarado pensado para el bienestar de los ocupantes. En autopista se percibe estable, con carrocería asentada y movimientos contenidos, lo que invita a recorrer kilómetros sin tensión. La dirección suele priorizar suavidad y precisión suficiente, con un tacto más orientado a maniobras y trazadas limpias que a deportividad.

¿Cómo es su consumo y qué sensación deja en rutas largas?

En uso real, el Chrysler E suele recompensar una conducción constante: mantener velocidad estable y anticipar frenadas se traduce en gasto contenido para su enfoque. En trayectos largos, su eficiencia se nota en la tranquilidad con la que sostiene el ritmo y en la menor necesidad de correcciones. La experiencia es de coche “de viaje”, que invita a conducir con fluidez y a parar menos.

¿Qué tal es en ciudad: tamaño, visibilidad y maniobrabilidad?

En entorno urbano, el Chrysler E se disfruta por su conducción dócil: dirección ligera para giros cerrados y una respuesta del conjunto que no abruma. La visibilidad y el radio de giro condicionan la facilidad de aparcamiento, pero su enfoque prioriza maniobras progresivas, sin nervios. En atascos se agradece el confort de suspensión y la suavidad al avanzar a baja velocidad, reduciendo estrés diario.

¿Cómo es el interior del Chrysler E: espacio, postura y calidad percibida?

El habitáculo del Chrysler E se orienta a viajar cómodo: asientos pensados para sostener bien y una postura natural que ayuda a conducir horas sin cargar espalda. La sensación de calidad llega por ajustes sólidos, mandos accesibles y un aislamiento que amortigua viento y rodadura. En plazas traseras, el confort depende de la batalla y el diseño del asiento, buscando un ambiente sereno y familiar.

¿Qué tecnología y equipamiento conviene valorar en este modelo?

En un Chrysler E, lo relevante es lo que reduce esfuerzo: climatización eficaz, conectividad estable y ayudas a la conducción que trabajen “en segundo plano”. Elementos como control de crucero, sensores de aparcamiento o cámara mejoran la experiencia diaria, haciendo el coche más fácil y menos estresante. En carretera, sistemas de mantenimiento de carril o frenada automática aportan una sensación de seguridad tranquila y constante.

¿Qué seguridad ofrece y qué se percibe en conducción real?

La seguridad en el Chrysler E se vive más que se enumera: un chasis estable, frenos progresivos y buen control en maniobras repentinas transmiten confianza. Las ayudas electrónicas, cuando están bien calibradas, se sienten como una red discreta que interviene sin sobresaltos. En lluvia o firme irregular, el coche debe comunicar aplomo, con reacciones previsibles al levantar el pie o al frenar, evitando sustos.

¿Qué mantenimiento y fiabilidad esperar para un uso normal?

La experiencia de propiedad del Chrysler E depende de un mantenimiento constante: revisiones de aceite y filtros, control de frenos y neumáticos, y vigilancia de elementos de desgaste para sostener suavidad y consumo. Cuando todo está al día, el coche se siente redondo: arranque fino, cambios sin tirones y rodadura silenciosa. Conviene priorizar recambios de calidad y un taller con experiencia en la marca.

¿Para quién tiene sentido el Chrysler E y qué alternativa de uso sugiere?

El Chrysler E encaja en conductores que valoran confort, conducción sin esfuerzo y una respuesta progresiva antes que sensaciones deportivas. Es una buena elección para commuting, viajes de fin de semana y carretera a ritmo estable, donde su aplomo y aislamiento marcan diferencia. Si buscas un coche para “hacer kilómetros” con calma, la sensación es la de una berlina práctica que acompaña, no que exige.

Rivales de Chrysler E

El Chrysler E es uno de esos nombres que aparecen en conversaciones de aficionados como un rastro de lo que pudo haber sido: una designación escueta, casi de laboratorio, asociada a prototipos y programas internos de Chrysler de finales de los 80 y 90 orientados a la eficiencia (con la “E” como bandera conceptual: economy/efficiency/electric, según el contexto). En la práctica, cuando se busca una “rivalidad” realista y comparable en términos de producto, el terreno más coherente es el de los compactos y medianos norteamericanos y globales que, en esa época, libraban la batalla por el consumo, el coste de uso y la tecnología aplicada a motorizaciones de cilindrada contenida. En ese escenario, el Chrysler E (entendido como ejercicio de eficiencia y racionalidad dentro del universo Chrysler) se enfrenta de forma natural a rivales que definieron el estándar de la movilidad generalista: el Honda Civic por su ingeniería orientada a la fiabilidad y el rendimiento específico; el Toyota Corolla por su enfoque de durabilidad, suavidad y valor de reventa; y el Ford Escort (o equivalentes de la época) por ser el contrapeso doméstico directo en precio, disponibilidad y planteamiento familiar. La rivalidad aquí no es solo de cifras: es de filosofía. Chrysler buscaba hacer “más con menos” desde la arquitectura y la puesta a punto, mientras Japón dominaba el arte de la eficiencia mecánica y Ford sostenía la guerra del volumen con soluciones pragmáticas. Aun así, conviene subrayar un punto clave: “Chrysler E” no está tan estandarizado como un modelo de producción con ficha técnica universal (tipo “Civic EG” o “Corolla E100”), por lo que las especificaciones pueden variar según la fuente y la interpretación (concept, programa, prototipo o denominación interna). Para una comparativa técnica útil y homogénea, tomo como referencia configuraciones típicas de compactos/berlinas eficientes del periodo y sus motorizaciones base más representativas.
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura motor Combustible Potencia (CV)
Chrysler E 2200 L4 atmosférico Gasolina 95
Honda Civic 1493 L4 atmosférico Gasolina 90
Toyota Corolla 1587 L4 atmosférico Gasolina 105
Ford Escort 1597 L4 atmosférico Gasolina 90

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026