Chrysler TC 202 CV: 4 cilindros 2.213 cc
Con 202 CV, el Chrysler TC entrega una aceleración que se siente viva desde medias vueltas, ideal para incorporaciones sin esfuerzo. Su 4 cilindros de 2.213 cc combina respuesta turbo y suavidad, ofreciendo un empuje progresivo que invita a estirar marchas con confianza. En autopista mantiene cruceros altos con serenidad, mientras la dirección transmite un tacto clásico que acompaña su elegante planteamiento gran turismo.
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Sobre la marca de coches Chrysler
Chrysler representa una forma de entender el automóvil centrada en viajar con calma y estilo. Al volante, la respuesta es progresiva y el rodar prioriza el aislamiento y la suavidad, invitando a devorar kilómetros sin esfuerzo. Su diseño de inspiración americana y su enfoque en el confort convierten cada trayecto, del tráfico urbano a la autopista, en una experiencia serena y controlada.Versiones de Chrysler TC
2.2 (1987 )
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.213 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
202 CV
Potencia (kW)
151 kW
Potencia (PS)
205 PS
Par
298 Nm
Peso
1474 kg
Longitud
4.470 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.370 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.2L 4 cil 174 cv Cabrio (1990 )
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
2.213 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
174 CV
Potencia (kW)
129 kW
Potencia (PS)
176 PS
Par
271 Nm
Peso
1474 kg
Longitud
4.470 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.370 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.2L 4 cil 175 cv Cabrio (1987 - 1992 )
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.213 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
175 CV
Potencia (kW)
130 kW
Potencia (PS)
177 PS
Par
271 Nm
Peso
1476 kg
Longitud
4.470 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.370 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.2L 4 cil 176 cv Cabrio (1989 )
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.213 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
176 CV
Potencia (kW)
131 kW
Potencia (PS)
178 PS
Par
271 Nm
Peso
1474 kg
Longitud
4.470 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.370 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Chrysler TC
¿Qué es el Chrysler TC by Maserati y por qué es un Chrysler diferente?
El Chrysler TC by Maserati (1989-1991) es un descapotable 2+2 nacido de una colaboración con Maserati. Comparte base con la plataforma K/Derivados, pero se siente más “gran turismo” por tacto de rodadura y enfoque de confort. Con unos 4,46 m de largo y un peso cercano a 1.500 kg, prioriza viajar con el cielo abierto: dirección suave, suspensión filtrante y una entrega de potencia pensada para cruceros.¿Cómo se conduce: es más deportivo o más “cruiser”?
Al volante es más “cruiser” que deportivo. El chasis está afinado para estabilidad y comodidad: suspensiones con recorrido, aislamiento notable para su época y un balanceo contenido si se conduce con suavidad. En carreteras rápidas se siente aplomado, invitando a mantener un ritmo constante, mientras que en tramos revirados transmite más elegancia que agresividad, con un tren delantero que prefiere trazadas redondas.¿Qué motores montó el Chrysler TC y cómo se sienten en marcha?
Ofreció principalmente un 2.2 Turbo de cuatro cilindros (en distintas evoluciones) y, en el tramo final, un 3.0 V6 atmosférico. El 2.2 Turbo destaca por su empuje a medio régimen: cuando sopla el turbo, la aceleración se vuelve más llena y se percibe un carácter “ochentero” muy marcado. El V6 entrega de forma más lineal y silenciosa, ideal para pasear y autopista.¿Qué prestaciones ofrece y qué sensaciones deja al acelerar?
Según versión, ronda aproximadamente los 141-200 CV y puede moverse en el entorno de 0-100 km/h en 7,5-10 s. Más allá de la cifra, lo que se nota es el tipo de respuesta: en el turbo hay una transición clara entre “modo tranquilo” y empuje más contundente, mientras el V6 prioriza progresividad. No busca dramatismo, sino una aceleración suficiente para adelantar con seguridad.¿Qué caja de cambios es recomendable: manual o automática?
Hubo manual y automática, según año y motor. La manual encaja mejor con el 2.2 Turbo: permite mantener el motor en la zona buena de par y “jugar” con el soplado para una conducción más implicada. La automática combina mejor con el V6, aportando suavidad en ciudad y cruceros. En ambos casos, el TC transmite un enfoque de confort; la manual añade control, la automática suma relajación.¿Cómo es la experiencia descapotable: capota y confort a cielo abierto?
Su planteamiento cabrio prioriza el uso real: capota de lona bien rematada y, en muchas unidades, hardtop desmontable. Con la capota puesta, el habitáculo se siente más “coupé” de lo habitual en su segmento por aislamiento y solidez. Descubierto, el flujo de aire es razonable a ritmos legales, y el coche invita a conducir con calma, disfrutando de la dirección ligera y del sonido del motor sin estridencias.¿Qué tal es el interior: calidad, ergonomía y ambiente?
Dentro se percibe un enfoque clásico estadounidense con guiños italianos en acabados: tapicerías de cuero, ajustes cuidados para su era y un diseño orientado a viajar. La posición de conducción es cómoda, con mandos grandes y lectura clara. No es un interior de deportivo minimalista: busca sensación de “salón rodante” compacto, con una atmósfera agradable para trayectos largos y paseos nocturnos, especialmente con el hardtop puesto.¿Es práctico: plazas traseras y maletero en el día a día?
Es un 2+2: las plazas traseras son simbólicas, útiles para niños o trayectos cortos, y mejor como espacio extra para chaquetas o bolsas. El maletero es correcto para escapadas de fin de semana, aunque la capota/hardtop condicionan el uso según configuración. En ciudad se agradecen dimensiones contenidas para ser un cabrio de su época, y el confort de suspensión ayuda en firmes rotos.¿Qué consumo realista puede esperarse y qué implica en uso?
El consumo varía mucho por motor y cambio: el 2.2 Turbo suele moverse aproximadamente en 9-12 l/100 km según ritmo, y el 3.0 V6 puede situarse en 10-13 l/100 km. En conducción tranquila se contiene, pero si se busca el empuje del turbo o se rueda rápido, el depósito cae con rapidez. El TC se disfruta más a ritmo constante, donde se siente más fino.¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene vigilar?
Hay que revisar electrónica y sensores propios de finales de los 80, fugas de aceite, estado del turbo en las versiones sobrealimentadas, y el sistema de refrigeración. En unidades V6, atención a mantenimiento de distribución y posibles pérdidas. La capota y sellos deben estar sanos para evitar filtraciones. También conviene comprobar disponibilidad de recambios específicos y el estado de suspensión y frenos, clave para conservar su tacto confortable.¿Qué debo mirar al comprar un Chrysler TC: checklist rápido?
Historial de mantenimiento (aceite, refrigerante, correas), funcionamiento de turbo y presión estable, cambios suaves de caja y ausencia de tirones, temperatura de trabajo constante y ventiladores operativos. Revisar capota, luneta, drenajes y hardtop si lo incluye. Comprobar óxidos en bajos, estado de frenos y amortiguadores, y que todos los elementos eléctricos funcionen. Una prueba en carretera debe mostrar estabilidad, sin vibraciones ni “flaneo”.¿Cuánto vale hoy y cómo influye su rareza en la compra?
Su valor depende mucho del estado, originalidad y si incluye hardtop: suele verse en el rango aproximado de 8.000-20.000 € en Europa (más en ejemplares muy cuidados o con historial). Es un coche de nicho: no siempre es fácil venderlo rápido, pero quien lo busca valora su historia Chrysler-Maserati. La rareza aporta conversación y carácter, más que una revalorización garantizada.¿Para quién tiene sentido el Chrysler TC hoy y qué ofrece frente a otros clásicos?
Tiene sentido para quien quiere un cabrio clásico cómodo, con estética ochentera y una historia industrial curiosa. Frente a roadsters más ligeros, el TC aporta aislamiento, aplomo y una conducción “de paseo”, ideal para rutas panorámicas y eventos. No es el más afilado ni el más rápido, pero sí un gran compañero para disfrutar del aire libre sin renunciar a una sensación de coche “serio” y bien plantado.Rivales de Chrysler TC
El Chrysler TC by Maserati es una pieza singular de la historia industrial de los años 80: un descapotable de vocación “gran turismo” concebido para situarse por encima del confort típicamente americano y acercarse a una sensibilidad más europea, con puesta a punto y sello de carrocería vinculados a Maserati. Su rivalidad no se entiende tanto por volumen de ventas como por posicionamiento: un biplaza de lujo, de ritmo pausado pero con ambición técnica (turbo, electrónica y enfoque premium) que buscaba seducir a quien quería viajar descapotado con refinamiento y distinción, sin caer en el purismo deportivo. En ese terreno, el primer contrincante natural es el Cadillac Allanté. Ambos nacen de una idea parecida: unir lujo estadounidense y “saber hacer” italiano para dar forma a un cabriolet halo. El Cadillac empuja con más cilindrada y una entrega de par muy acorde al estilo norteamericano, mientras que el TC responde desde la sobrealimentación y una filosofía algo más europea en tacto y planteamiento. Es una rivalidad de concepto: dos formas de interpretar el lujo a cielo abierto en una década donde la imagen y la ingeniería de colaboración internacional pesaban tanto como las prestaciones puras. Más cerca en formato y en intención “driver-oriented” aparece el Mercedes-Benz 560 SL (R107), referencia de calidad percibida, solidez estructural y valor de marca. Frente al alemán, el TC juega la carta del exotismo italoamericano y la tecnología turbo, pero el Mercedes impone su V8 de funcionamiento sedoso, una reputación de durabilidad y un equilibrio general muy trabajado. Aquí la rivalidad se decide por prioridades: aura y consistencia alemana contra personalidad de proyecto y un enfoque más experimental. Por último, el BMW 635CSi (E24) no es un cabrio (en versión oficial de fábrica), pero sí uno de los grandes “GT” de la época en precio y aspiración: seis cilindros atmosférico, precisión de chasis y una conducción con más protagonismo del eje delantero y del conductor. En la comparación, el TC destaca por su configuración abierta y su comodidad orientada al paseo rápido; el BMW, por su dinámica y por una cadena cinemática más clásica y lineal. Si el comprador quiere “gran turismo” en el sentido europeo más estricto, el 635CSi marca el compás; si lo quiere descapotable, con una narrativa industrial distinta, el TC ofrece ese matiz.| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Sobrealimentación | Potencia (CV) |
| Chrysler TC by Maserati | 2.217 | L4 | Turbo | 200 |
| Cadillac Allanté | 4.101 | V8 | Atmosférico | 200 |
| Mercedes-Benz 560 SL (R107) | 5.547 | V8 | Atmosférico | 230 |
| BMW 635CSi (E24) | 3.430 | L6 | Atmosférico | 218 |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026