Citroën GSA 64 CV 1.3: datos y sensaciones de conducción
Con 64 CV, el Citroën GSA ofrece una entrega de potencia progresiva que se traduce en salidas suaves y una conducción sin sobresaltos. Su motor de 4 cilindros y 1.299 cc prioriza el ritmo constante: en ciudad se mueve con ligereza y en carretera invita a viajar a velocidad sostenida, con un tacto mecánico agradable y una respuesta pensada para el confort diario.
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Sobre la marca de coches Citroen
Con Citroën, la conducción se vive desde el confort: dirección suave, suspensión enfocada a filtrar baches y una sensación de calma en ciudad y carretera. En esta guía repasamos su gama actual, opciones de motorización y niveles de equipamiento, además de claves de consumo y espacio interior. Te contamos qué esperar al volante y qué modelo encaja mejor con tu día a día.Versiones de Citroen GSA
1.1L 4 cil 56 cv (1979 - 1984 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.129 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
56 CV
Potencia (kW)
42 kW
Potencia (PS)
57 PS
Par
-
Peso
925 kg
Longitud
4.190 mm
Anchura
1.640 mm
Altura
1.360 mm
Batalla
2.560 mm
Depósito
43 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
1.3 (1979 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
-
Cilindrada
1.299 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
63 CV
Potencia (kW)
47 kW
Potencia (PS)
64 PS
Par
98 Nm
Peso
940 kg
Longitud
4.190 mm
Anchura
1.640 mm
Altura
1.360 mm
Batalla
2.560 mm
Depósito
43 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
X1 Berline (1979 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.299 cc
Cilindros
4
Tipo motor
boxer
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
64 CV
Potencia (kW)
48 kW
Potencia (PS)
65 PS
Par
94 Nm
Peso
920 kg
Longitud
4.200 mm
Anchura
1.620 mm
Altura
1.360 mm
Batalla
2.560 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
156 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Citroen GSA
¿Qué es el Citroën GSA y por qué sigue siendo especial hoy?
El Citroën GSA (1979-1986) fue la evolución del GS: compacto familiar, aerodinámico (Cx aprox. 0,32-0,33) y con suspensión hidroneumática. En carretera se siente como “flotar” sobre el asfalto, filtrando baches con una suavidad poco habitual incluso hoy. Su enfoque era el confort real: estabilidad, silencio de rodadura y un tacto de viaje largo que invita a conducir relajado.¿Cómo se siente al volante el Citroën GSA en ciudad?
En ciudad destaca por la suspensión: badenes y adoquines pasan con una calma poco común. La dirección resulta ligera y el coche gira con facilidad, ayudado por una buena visibilidad y una carrocería compacta. El bóxer delantero y el capó bajo hacen que el morro se “lea” bien al maniobrar. Es un clásico amable para el día a día si está bien mantenido.¿Qué motores llevaba el Citroën GSA y qué carácter tienen?
Montó motores bóxer de 4 cilindros refrigerados por aire, normalmente 1.1 y 1.3 (según mercado, alrededor de 55 a 65 CV aprox.). No empujan con contundencia, pero entregan de forma suave y progresiva, con un sonido mecánico particular. En conducción tranquila se siente equilibrado y redondo; pide mantener ritmo constante más que aceleraciones bruscas, ideal para carreteras secundarias.¿Qué tal es el Citroën GSA en carretera y autopista?
A ritmo de crucero es donde más brilla: la suspensión hidroneumática mantiene la carrocería estable y aploma el coche, reduciendo balanceos. El GSA transmite una sensación de “planear” que relaja al conductor en trayectos largos. Aerodinámica cuidada para su época y buen aislamiento hacen que el viaje sea sereno, aunque las recuperaciones son modestas en pendientes o adelantamientos.¿Cómo es la suspensión hidroneumática del GSA y qué se nota conduciendo?
La hidroneumática combina esferas de gas y circuito hidráulico para regular altura y amortiguación. Conduciendo se traduce en un filtrado muy fino de irregularidades: el coche no rebota, “absorbe”. También ofrece estabilidad al ir cargado, manteniendo altura y geometrías. La sensación es de comodidad continua, como si la carretera estuviera recién asfaltada, especialmente a velocidades medias y altas.¿Qué consumo tiene el Citroën GSA y cómo se percibe en uso real?
En condiciones reales suele moverse en cifras aproximadas de 7 a 9 l/100 km, según motor, puesta a punto y tipo de conducción. A ritmos constantes el bóxer es eficiente para su época, pero en ciudad o con carburación desajustada sube. En conducción, el consumo se “siente” estable cuando mantienes velocidad uniforme; si exiges aceleración, la aguja baja más rápido.¿Qué caja de cambios ofrecía el GSA y cómo influye en la conducción?
La mayoría montó cambio manual, con desarrollos pensados para viajar sin fatiga. También existió la versión “C-Matic” (semiautomática) en algunos mercados, muy orientada a confort. Con la manual, la conducción es tranquila: se busca fluidez y anticipación, aprovechando el par disponible sin estirar demasiado. El GSA no pide conducción agresiva, sino una cadencia suave y continua.¿Cómo es el interior del Citroën GSA y qué experiencia ofrece?
El interior es típico Citroën: diseño funcional, instrumentos peculiares y una ergonomía enfocada a conducir sin estrés. Asientos amplios y postura cómoda favorecen los viajes. El salpicadero, con mandos de estilo “satélite” en algunas versiones, refuerza la sensación de coche adelantado a su tiempo. En marcha, destaca la calma: vibraciones contenidas y una atmósfera de turismo confortable.¿Qué carrocerías del Citroën GSA existen y cuál conviene más?
Se ofreció como berlina/hatchback de 5 puertas y como Break (familiar). El Break es la elección práctica: maletero aprovechable, gran acceso y buena capacidad sin penalizar demasiado el confort. En carretera, ambos se sienten estables, pero el Break destaca por su aptitud viajera: carga sin hundirse gracias a la hidroneumática, manteniendo el mismo tacto suave con pasajeros y equipaje.¿Qué puntos débiles y averías típicas hay que vigilar en un Citroën GSA?
Lo crítico es el estado del sistema hidráulico: fugas, esferas fatigadas y mantenimientos incompletos. También hay que vigilar corrosión en bajos y aletas, instalación eléctrica envejecida y carburación/encendido. Un GSA bien afinado se siente sedoso y estable; uno descuidado transmite lo contrario: suspensión dura, altura irregular y frenada menos consistente. La diferencia al conducir es inmediata.¿Qué mantenimiento clave necesita para que conduzca como debe?
Requiere mantenimiento preventivo del circuito hidráulico: revisar fugas, estado de esferas, filtros y fluido correcto según versión. También conviene ajustar encendido y carburación para suavidad y consumo, además de vigilar frenos y neumáticos. Cuando todo está al día, el coche recupera su “magia” dinámica: dirección ligera, frenada progresiva y ese confort continuo que define al modelo.¿Es buena idea comprar un Citroën GSA clásico hoy?
Sí si buscas confort clásico y tecnología diferente, y aceptas que requiere atención especializada. No es un deportivo: su encanto está en la forma de viajar, en la suspensión y en la sensación de rodar sin esfuerzo. Para uso ocasional, concentraciones o escapadas, es muy gratificante. La clave es comprar la unidad más sana y documentada: al volante se nota en cada kilómetro.Rivales de Citroen GSA
El Citroën GSA ocupa un lugar muy particular en la historia del automóvil europeo: nació como una evolución lógica del GS, refinando su planteamiento de berlina compacta de enfoque cómodo y tecnológico. En una época en la que el segmento se definía por soluciones sencillas —motor delantero, suspensión convencional y dirección sin artificios—, el Citroën GSA defendía una personalidad distinta: un confort de marcha muy alto para su tamaño, un comportamiento estable sobre firmes irregulares y una aerodinámica cuidada para el estándar de finales de los 70 y primeros 80. Su rivalidad natural se entiende por concepto y por mercado. Frente a él, el Renault 14 proponía una receta práctica y racional, con motor transversal y un enfoque muy orientado al uso diario, pero sin el mismo grado de sofisticación en rodadura. El Peugeot 305 jugaba la carta de la sobriedad burguesa: tacto de conducción más “clásico”, buena habitabilidad y una oferta mecánica amplia que, en potencia, podía superar al GSA dependiendo de la versión, aunque sin su enfoque tan marcado en confort. Y el Volkswagen Golf Mk1, convertido en referencia del compacto moderno, contraponía al GSA una conducción más directa, una plataforma más ligera y una gama de motores muy competitiva; su fortaleza era la eficacia general, mientras que el Citroën respondía con una sensación de suspensión y filtrado que priorizaba la serenidad. En términos técnicos, el Citroën GSA se asocia sobre todo a motores bóxer de aire de cilindradas contenidas (1.1–1.3), buscando elasticidad y eficiencia razonable para la época, más que cifras contundentes. Esa elección mecánica —junto con su concepción de chasis orientada al confort— define el tipo de comparación: no es un coche que busque imponerse por potencia, sino por calidad de marcha, estabilidad y personalidad técnica.| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Arquitectura motor | Alimentación |
| Citroën GSA | 1015–1299 | 50–65 | Bóxer (4 cil.) | Carburador |
| Renault 14 | 1218–1360 | 57–70 | En línea (4 cil.) | Carburador |
| Peugeot 305 | 1290–1580 | 65–80 | En línea (4 cil.) | Carburador |
| Volkswagen Golf Mk1 | 1093–1588 | 50–110 | En línea (4 cil.) | Carburador / Inyección (según versión) |
Opiniones de usuarios
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026