Citroën ID 19: 66 CV y 1911 cc de confort clásico

El Citroën ID 19 combina un 4 cilindros de 1911 cc con 66 CV que se sienten como una entrega tranquila y constante, ideal para rodar con suavidad. Su potencia invita a mantener un ritmo fluido, con aceleraciones progresivas y una respuesta amable en ciudad y carretera. En marcha, el motor prioriza la serenidad y el confort, haciendo que los kilómetros pasen con menos esfuerzo y más calma al volante.

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Sobre la marca de coches Citroen

Con Citroën, la conducción se vive desde el confort: dirección suave, suspensión enfocada a filtrar baches y una sensación de calma en ciudad y carretera. En esta guía repasamos su gama actual, opciones de motorización y niveles de equipamiento, además de claves de consumo y espacio interior. Te contamos qué esperar al volante y qué modelo encaja mejor con tu día a día.

Versiones de Citroen ID 19

1.9L 4 cil 66 cv Manual (1956 )

Citroen ID 19 - 1.9L 4 cil 66 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.911 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
66 CV
Potencia (kW)
49 kW
Potencia (PS)
67 PS
Par
133 Nm
Peso
1234 kg
Longitud
4.810 mm
Anchura
1.800 mm
Altura
1.530 mm
Batalla
3.130 mm
Depósito
64 L
Velocidad máx.
140 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Citroen ID 19

¿Qué es el Citroën ID 19 y qué lugar ocupa en la historia de la marca?

El Citroën ID 19 es la versión más accesible del DS presentada a finales de los 50, compartiendo su silueta aerodinámica y gran parte de su concepto. Frente a un turismo convencional, se siente como un “coche grande” por aplomo y comodidad. Su planteamiento prioriza viajar sin fatiga: dirección ligera, suspensión pensada para filtrar y una manera de rodar que invita a mantener ritmos constantes y fluidos.

¿Cómo se siente al conducirlo en ciudad y maniobrando?

En ciudad, el ID 19 transmite una ligereza poco habitual en un clásico de su tamaño. La visibilidad y el morro bajo ayudan a colocar el coche, y su tacto de mandos invita a conducir con suavidad, anticipando. No es un coche para cambios bruscos: su carácter premia la conducción redonda. En adoquines o asfalto roto, destaca por cómo “despega” la carrocería del bache.

¿Qué motor lleva el Citroën ID 19 y qué prestaciones ofrece en la práctica?

Según año y mercado, el ID 19 montó motores gasolina de 1,9 litros (familia “DS/ID”), con potencias que rondan aproximadamente los 60–80 CV en distintas evoluciones. En la conducción real, no se percibe como un coche rápido, sino elástico: empuja mejor a medio régimen que a altas vueltas. A ritmo de carretera, su fuerte es sostener velocidad con serenidad y pocas vibraciones.

¿Cómo es la suspensión del ID 19 y qué sensación deja en carretera?

La suspensión hidroneumática es la firma sensorial del ID 19: el coche flota sin rebotar, separando al conductor del asfalto. Donde otros clásicos transmiten cada junta, aquí llega una amortiguación continua y “alfombrada”, especialmente en firmes irregulares. En curvas enlazadas, se percibe balanceo progresivo, pero con mucho aplomo. Es un coche que anima a trazar limpio, sin brusquedad.

¿Qué diferencia al Citroën ID 19 del DS en uso diario y equipamiento?

El ID 19 nace para simplificar: menos sofisticación y, según versiones, elementos más convencionales frente al DS. En uso, eso se traduce en una relación más directa con el coche: menos asistencias o automatismos según unidad, y un mantenimiento potencialmente más sencillo. Conserva, aun así, la esencia de viajar cómodo y con personalidad. Conduce como un gran rutero, no como un deportivo clásico.

¿Cómo es el interior, la postura de conducción y la experiencia a bordo?

El interior del ID 19 prioriza espacio y confort, con asientos pensados para horas de carretera. La postura es relajada, con mandos de tacto clásico y una conducción más “de pulso” que de agresividad. En marcha, el ruido mecánico está presente pero no resulta áspero; acompaña. Es un coche que invita a mirar lejos y sostener un ritmo constante, disfrutando de la sensación de aislamiento del firme.

¿Qué consumo puede esperarse y cómo se traduce en autonomía?

En términos reales, un ID 19 suele moverse en consumos propios de su época: aproximadamente 9–12 l/100 km según motor, carburación, estado y tipo de uso. Con depósitos habituales en la gama, permite plantear viajes con paradas razonables, aunque no “modernas”. La clave es conducir con suavidad: aceleraciones progresivas y velocidad estable. Así se disfruta su fuerte, que es rodar sin estrés.

¿Qué fiabilidad tiene y qué puntos conviene revisar antes de comprar?

La fiabilidad depende mucho del mantenimiento, especialmente del sistema hidráulico/hidroneumático. Conviene revisar fugas, estado de esferas, bomba, tuberías y comportamiento al subir/bajar la carrocería. También frenos, dirección y posibles corrosiones en bajos. Un ID 19 bien atendido transmite seguridad y confort; uno descuidado se siente impreciso y puede resultar caro de poner al día. La prueba dinámica es determinante.

¿Qué mantenimiento requiere la hidroneumática y cómo afecta a la conducción?

Un sistema hidroneumático en forma se nota al instante: altura estable, baches filtrados y frenada consistente. Para lograrlo, es clave el fluido correcto según generación, el estado de esferas (presión), y la ausencia de fugas en retornos y conductos. Cuando necesita atención, aparecen rebotes, dureza o tiempos anómalos de nivelación. Mantenerlo al día no es solo fiabilidad: es recuperar la esencia del ID 19.

¿Cómo se comporta en carretera abierta y qué ritmo es el ideal?

En carretera, el ID 19 brilla a ritmos constantes: se siente asentado, con una pisada muy estable para su época y una comodidad que reduce la fatiga. El ritmo ideal es aquel que no obliga a exprimir el motor: aceleraciones largas, cambios tranquilos y trazadas limpias. En puertos, pide anticipación y mantener inercia. Su placer está en la fluidez, no en la urgencia.

¿Qué versiones y carrocerías existen y cuál conviene buscar?

A lo largo de su vida, el ID 19 tuvo distintas evoluciones de potencia, acabados y detalles, además de carrocerías asociadas a la familia DS/ID (berlina principalmente, con variaciones por año). La elección depende del uso: para paseos y eventos, una unidad original y sana de chapa es prioritaria; para viajar, interesa una mecánica afinada y sistema hidráulico revisado. Historial y estado mandan más que el año.

¿Es un buen clásico para empezar y cómo es su valor en el mercado?

Como clásico, el ID 19 puede ser una gran puerta de entrada si se compra con criterio: es cómodo, usable y con comunidad de especialistas. Su valor varía por estado, originalidad, historial y calidad de restauración; una unidad barata suele esconder trabajo en hidráulica o corrosión. Con uno bien mantenido, la experiencia es refinada y viajera. Es un clásico para disfrutar conduciendo, no solo para mirar.

Rivales de Citroen ID 19

El Citroën ID 19 nació como la interpretación más accesible del gran salto tecnológico que supuso la familia DS/ID. Donde el DS convertía la vanguardia en un manifiesto, el ID la aterrizaba con una mecánica más sencilla y un planteamiento menos complejo de mantener, sin renunciar a la esencia: una berlina de gran confort, diseñada para devorar kilómetros con una serenidad poco común en su época. Su receta combinaba tracción delantera, una aerodinámica muy trabajada para los años 50 y una puesta a punto enfocada a la estabilidad y la comodidad, rasgos que lo situaron como una alternativa muy distinta a las berlinas tradicionales.

Su rivalidad natural se entiende mejor al mirar a las grandes berlinas europeas que dominaban el asfalto en los 50 y 60. Frente al Peugeot 403, el ID 19 ofrecía una experiencia más refinada en rodadura y una concepción más moderna del coche familiar, con un enfoque menos conservador. En comparación con el Renault Frégate, el Citroën jugaba la carta de la eficiencia de la tracción delantera y de un comportamiento más neutro, mientras que el Renault apostaba por la tradición de las berlinas grandes con arquitectura más clásica. Y ante el Mercedes-Benz 190 (W121), el ID 19 oponía innovación y comodidad de marcha frente a la precisión alemana y una calidad percibida muy sólida, con un posicionamiento de prestigio distinto.

En conjunto, el Citroën ID 19 no compitió tanto por potencia bruta como por concepto: era el coche para quien buscaba viajar mejor, con una sensación de flotación controlada y una manera de entender la ingeniería que, incluso hoy, se percibe adelantada a su tiempo. Sus rivales podían igualarlo en robustez o sencillez, pero pocos replicaban esa mezcla de confort, estabilidad y personalidad técnica.

Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Cilindros Arquitectura Tracción
Citroën ID 19 1911 ≈69 4 Motor delantero Delantera
Peugeot 403 1468 ≈58 4 Motor delantero Trasera
Renault Frégate 1996 ≈77 4 Motor delantero Trasera
Mercedes-Benz 190 (W121) 1897 ≈75 4 Motor delantero Trasera

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026