Citroën Saxo 117 CV: 1.586 cc en formato ligero
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Sobre la marca de coches Citroen
Con Citroën, la conducción se vive desde el confort: dirección suave, suspensión enfocada a filtrar baches y una sensación de calma en ciudad y carretera. En esta guía repasamos su gama actual, opciones de motorización y niveles de equipamiento, además de claves de consumo y espacio interior. Te contamos qué esperar al volante y qué modelo encaja mejor con tu día a día.Versiones de Citroen Saxo
1.0L 4 cil 49 cv Manual Compacto (1998 - 2005 )
1.1 (1998 )
1.1L 4 cil 59 cv Manual Compacto (1997 )
1.4 (1996 - 1998 )
1.5 D (1996 )
1.6 (1996 - 1998 )
Información sobre Citroen Saxo
¿Qué es el Citroën Saxo y qué lugar ocupa entre los utilitarios?
El Citroën Saxo fue un utilitario ligero (segmento B) producido entre 1996 y 2003, con carrocerías de 3 y 5 puertas. Su baza es el bajo peso —en torno a 850-950 kg según versión—, que se traduce en agilidad real a baja velocidad y sensación de coche “directo”. En ciudad gira fácil, aparca sin esfuerzo y transmite simplicidad mecánica, justo lo que buscas en un urbano clásico.¿Cómo se siente al volante y qué puedes esperar en curvas?
Por su masa contenida y batalla corta, el Saxo se percibe vivo: entra en curva con rapidez y cambia de apoyo con inmediatez. La dirección, generalmente sin excesivo filtro, comunica el asfalto y permite colocar el morro con precisión. En carretera revirada da confianza, aunque a alta velocidad pide manos firmes por su ligereza. Es un coche de sensaciones sencillas: leve, ágil y honesto.¿Qué motores hubo y cómo cambia la experiencia de conducción entre ellos?
La gama incluyó gasolina 1.0, 1.1 y 1.4, además del 1.6 en versiones VTS, y diésel 1.5D. Los pequeños priorizan suavidad y coste: empujan mejor en ciudad que en adelantamientos. El 1.5D destaca por consumo bajo y ritmo constante. El 1.6 VTS, con 16 válvulas y alrededor de 120 CV, convierte cada aceleración en respuesta inmediata.¿Qué consumos reales puedes esperar en uso diario?
En conducción normal, un Saxo gasolina suele moverse alrededor de 6-7,5 l/100 km, dependiendo de motor y estado. El 1.5D puede bajar a 4,5-5,5 l/100 km con facilidad si mantienes velocidades constantes. Esa eficiencia se siente en la conducción: puedes estirar marchas sin miedo al surtidor, y el coche invita a un uso práctico, sin penalizarte en cada trayecto urbano.¿Cómo es la vida a bordo: calidad, ergonomía y equipamiento?
El interior es sencillo y funcional: mandos directos, buena visibilidad y una postura de conducción alta para su tamaño. Los materiales son duros, pensados para durar más que para lucir, y eso se nota al tacto. Según acabado, podía montar elevalunas, cierre centralizado, aire acondicionado y, en algunos, ABS. Es un habitáculo de uso: te subes y conduces, sin distracciones ni complicaciones.¿Qué tal es el maletero y la practicidad para el día a día?
Ofrece un maletero contenido, en torno a 250-270 litros según versión, suficiente para compra semanal o una maleta de cabina y bolsas. La clave está en su forma: carga baja y acceso cómodo. Con los asientos traseros abatidos ganas volumen para bultos largos, y el coche sigue siendo pequeño por fuera. En ciudad se siente como una herramienta: práctica y fácil de aprovechar.¿Es un coche adecuado para autopista y viajes largos?
Puede viajar, pero su personalidad es urbana. A 120 km/h el motor va más presente en el habitáculo y la ligereza hace que el viento se note. En gasolina pequeños, las recuperaciones exigen planificar adelantamientos. Aun así, con neumáticos y suspensión en buen estado, mantiene trayectoria con dignidad. En viajes largos se valora su consumo y simplicidad, pero no esperes aislamiento moderno ni grandes apoyabrazos.¿Qué fiabilidad tiene el Citroën Saxo y qué averías son habituales?
Suele ser fiable si se mantiene, gracias a mecánicas simples y recambios abundantes. Lo más común por edad: desgaste de suspensión (silentblocks, rótulas), frenos cansados, escapes y sensores. En algunos casos aparecen fugas en refrigeración o problemas eléctricos menores (cierres, elevalunas). La sensación al conducir te lo delata: ruidos en baches, vibraciones o dirección imprecisa indican que toca renovar elementos, más que temer una rotura grave.¿Qué mantenimiento conviene priorizar para que vaya fino?
Prioriza aceite y filtros al día, refrigerante correcto y una distribución hecha en plazo si el motor lo requiere. En un Saxo, la puesta a punto se siente: bujías, bobina y cuerpo de mariposa limpios mejoran el ralentí y la respuesta. Revisa amortiguadores y alineación; con pocos kilos, cualquier holgura se nota en curva. Un mantenimiento preventivo lo convierte en un coche suave, estable y agradable de usar a diario.¿Qué diferencias hay entre un Saxo normal y un Saxo VTS?
El VTS, especialmente el 1.6 16v (~120 CV), cambia el carácter: acelera con más intención, estira mejor y pide un estilo más activo. Suele llevar ajustes de chasis más firmes y frenos acordes, lo que se traduce en mayor control en tramo y mejor tacto al límite. Un Saxo “normal” es ligero y práctico; el VTS añade un punto de tensión mecánica y precisión al acelerar.¿Cómo va de seguridad frente a estándares actuales?
Por época, su seguridad es básica comparada con coches modernos: estructuras, airbags y ayudas electrónicas son limitados según año y versión. Algunos montaban ABS y airbag, pero no esperes control de estabilidad. En conducción esto implica más responsabilidad: distancias de frenado más sensibles a neumático y estado de frenos, y menos margen ante imprevistos. Bien mantenido y con buenos neumáticos, es predecible, pero conviene conducir con anticipación.¿Qué deberías revisar antes de comprar un Citroën Saxo de segunda mano?
Comprueba óxidos en bajos, estado de subchasis y puntos de anclaje, y busca holguras en dirección y suspensión con una prueba en baches. Revisa embrague, fugas y temperatura estable en marcha. Mira historial de distribución, frenos y amortiguadores. En carretera, debe ir recto al soltar volante y frenar sin vibraciones. Si se siente “flotante” o hace ruidos secos, calcula inversión inmediata en tren delantero.Rivales de Citroen Saxo
El Citroën Saxo fue uno de esos utilitarios europeos que entendieron muy bien qué pedía el conductor urbano de finales de los 90 y primeros 2000: tamaño contenido, coste de uso razonable y una gama lo bastante amplia como para cubrir desde un uso puramente ciudadano hasta versiones con carácter claramente dinámico. Su propuesta se apoyaba en una base ligera y sencilla, ideal para moverse con soltura entre semáforos y calles estrechas, pero también para ofrecer sensaciones directas en carretera, especialmente en las variantes más prestacionales.
En su terreno natural, el Peugeot 106 aparece como su rival más directo: comparten filosofía e incluso mucha ingeniería, pero el enfoque del 106 tendía a sentirse algo más “afilado” en tacto y puesta a punto, mientras que el Saxo jugaba con una conducción franca, ágil y con un punto de comodidad cotidiana muy propio de Citroën. La rivalidad aquí no era tanto por cifras puras, sino por matices: respuesta de dirección, sensación de chasis y personalidad de marca en un formato prácticamente gemelo.
Si el rival a batir se mide por popularidad y equilibrio general, el Renault Clio de la época fue un adversario constante. El Clio acostumbraba a ofrecer una percepción de coche “más grande” por aislamiento, estabilidad y calidad de rodadura, algo que seducía a quien hacía más kilómetros o buscaba un utilitario con mayor empaque. El Saxo respondía con un argumento muy sólido: menor peso, mecánicas simples y un comportamiento que, en versiones equivalentes, se sentía vivo y directo.
En el frente más dinámico, el Ford Fiesta ponía sobre la mesa un chasis muy trabajado y un tacto de conducción con sello propio, especialmente en dirección y control de carrocería. Frente a él, el Saxo se defendía por su ligereza y por una relación entre prestaciones y sencillez mecánica que le dio una reputación destacada entre quien valoraba la conducción sin filtros. No era un duelo de lujo o tecnología, sino de sensaciones: cómo entra el coche en curva, cómo transmite el asfalto y cómo se deja llevar por un conductor con ganas.
En conjunto, el Citroën Saxo compite en una liga donde el equilibrio entre peso, mecánica y coste de mantenimiento pesa tanto como los números. Por eso, su rivalidad con 106, Clio y Fiesta se entiende mejor desde el uso real: ciudad, escapadas, carreteras secundarias y el tipo de conducción que cada uno premia.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Arquitectura | Combustible |
| Citroën Saxo VTS 1.6 16v | 1.587 | 120 | 4L atmosférico | Gasolina |
| Peugeot 106 S16 1.6 16v | 1.587 | 120 | 4L atmosférico | Gasolina |
| Renault Clio 16v 1.6 | 1.598 | 110 | 4L atmosférico | Gasolina |
| Ford Fiesta Zetec-S 1.6 16v | 1.596 | 103 | 4L atmosférico | Gasolina |
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