¿Tuviste uno?
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Sobre la marca de coches Daewoo
Daewoo dejó huella con una propuesta práctica y accesible, pensada para el día a día. Al volante, sus modelos transmiten una conducción sencilla y ligera: dirección fácil, tamaño contenido y una respuesta amable en ciudad, con solvencia para enlazar kilómetros sin complicaciones. Repasamos la historia de la marca, sus coches más representativos y las razones por las que sigue siendo un nombre reconocido en el mercado de ocasión.Versiones de Daewoo Prince
2.0L 4 cil 108 cv Manual Sedán (1994 - 1999 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.996 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
108 CV
Potencia (kW)
81 kW
Potencia (PS)
110 PS
Par
-
Peso
1260 kg
Longitud
4.810 mm
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Daewoo Prince
¿Qué es el Daewoo Prince y qué papel tuvo en su época?
El Daewoo Prince fue una berlina coreana de enfoque clásico, derivada de una base de Opel de los 80, pensada para ofrecer espacio y confort a precio contenido. En carretera transmite una conducción “de coche grande”: morro largo, dirección suave y suspensiones orientadas a filtrar. Sus cifras no buscan deportividad; su valor está en la sensación de berlina estable, serena y cómoda.¿Cómo se siente al volante: cómodo o más bien firme?
Su puesta a punto prioriza el confort. La suspensión tiende a absorber baches y juntas con un balanceo perceptible, típico de berlinas de su generación. En autovía se percibe aplomado si está en buen estado, con una pisada tranquila y poca “nerviosidad” de chasis. No invita a cambios de apoyo rápidos: prefiere ritmo constante, trazadas amplias y una conducción relajada.¿Qué motores montó el Daewoo Prince y qué carácter tienen?
Según mercado, se ofreció con motores gasolina de cuatro cilindros y también versiones de seis cilindros en V en algunas series. En sensaciones, los 4 cilindros empujan de forma progresiva y piden anticipación en adelantamientos; el V6, cuando existe, aporta más suavidad y mejor respuesta a medio régimen. No es un coche de estirada; se disfruta por entrega lineal y rumor mecánico contenido.¿Qué tal va en ciudad y maniobras?
En ciudad se nota su enfoque de berlina: dimensiones generosas, radio de giro correcto pero no de utilitario y una dirección asistida pensada para maniobrar sin esfuerzo. La visibilidad suele ser buena por superficies acristaladas amplias, aunque el morro largo requiere referencia al aparcar. En tráfico denso, su conducción es dócil; donde más brilla es en recorridos fluidos, sin paradas constantes.¿Cómo es en carretera: estabilidad, frenada y dirección?
En carretera ofrece estabilidad de “crucero”: mantiene trayectoria con calma y transmite seguridad si neumáticos, amortiguadores y silentblocks están al día. La dirección suele ser asistida y poco comunicativa, más enfocada a comodidad que a precisión. La frenada, acorde a su época, pide distancia y mantenimiento impecable. Con buen estado mecánico, su mejor escenario es viajar a velocidad sostenida y sin prisas.¿Es un coche silencioso y cómodo para viajar?
Por filosofía, sí: asientos amplios, suspensión blanda y una cabina pensada para aislar. Aun así, los años mandan: puede aparecer rumor aerodinámico, vibraciones o rodadura si hay desgaste de gomas y ajustes. Bien conservado, la sensación es de berlina clásica que “flota” sobre el asfalto, con un tacto de conducción reposado. Ideal para viajes tranquilos y ocupantes que valoran confort.¿Qué consumo puedo esperar en uso real?
El consumo depende mucho del motor y del estado, pero en gasolina de su época lo normal es moverse en cifras moderadas-altas, especialmente en ciudad. En carretera, a ritmos estables, tiende a bajar y se vuelve más razonable. La experiencia es la de un motor atmosférico que premia la suavidad: aceleraciones progresivas, anticipación y mantener velocidad. Conducción brusca y trayectos cortos disparan el gasto.¿Qué equipamiento suele traer el Daewoo Prince?
En muchas unidades se encuentran elementos orientados al confort: dirección asistida, elevalunas eléctricos, cierre centralizado y, según versión, aire acondicionado y tapicerías más cuidadas. Lo importante es cómo se traduce: un coche fácil de llevar, que no cansa, con mandos de tacto simple y ergonomía clásica. No esperes asistentes modernos; su encanto está en la conducción analógica y en viajar con calma.¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene vigilar?
Por edad, lo crítico es el mantenimiento preventivo: refrigeración (manguitos, radiador, termostato), sistema eléctrico (conectores, alternador), fugas de aceite y estado de la inyección/encendido. En dinámica, revisa amortiguadores, rótulas y silentblocks: cambian por completo la sensación de aplomo. También conviene mirar corrosión en bajos y pasos de rueda. Un Prince “fino” se siente estable; uno descuidado, flotante e impreciso.¿Cómo va de recambios y mantenimiento hoy?
El mantenimiento es relativamente sencillo por mecánicas de diseño clásico, pero la disponibilidad de piezas puede variar según país. Consumibles (filtros, frenos, correas) suelen encontrarse con equivalencias; piezas específicas de carrocería o interior pueden requerir búsqueda en desguace o importación. En conducción, un buen mantenimiento se nota mucho: ralentí estable, cambios suaves, frenada consistente y menos ruidos parásitos, devolviendo esa sensación de berlina cómoda.¿Es recomendable como clásico asequible o coche de diario?
Como clásico asequible, tiene sentido si buscas una berlina noventera de tacto tranquilo y con presencia. Para diario, depende del uso: en trayectos urbanos cortos puede resultar menos práctico por consumo y tamaño; en desplazamientos interurbanos es donde encaja mejor. La experiencia es de coche “honesto”, sin pretensiones deportivas: comodidad, suavidad y un ritmo de conducción sereno. Prioriza una unidad cuidada y documentada.¿Qué revisar antes de comprar un Daewoo Prince?
Prueba en frío y en caliente: debe arrancar sin vacilar y mantener temperatura estable. Comprueba cambios de marcha, tirones, humo y fugas. En marcha, busca dirección centrada, frenada sin vibraciones y suspensión sin rebotes. Revisa óxidos, historial de mantenimiento y estado de neumáticos. Si al volante transmite silencio razonable, aplomo y mandos suaves, suele ser buena señal. Un Prince bien mantenido se disfruta por su comodidad.Rivales de Daewoo Prince
El Daewoo Prince fue la interpretación coreana de una berlina clásica de tracción delantera, planteada para ofrecer confort de marcha, presencia “de coche grande” y una mecánica honesta, más enfocada a la suavidad que a la deportividad. En su época, competía en el terreno de las berlinas generalistas de acceso: coches con cuatro puertas, buen maletero y un planteamiento pensado para viajar con aplomo, sin complicaciones técnicas y con costes de uso razonables. En esa rivalidad natural, el Opel Vectra A (y su gemelo de enfoque británico, el Vauxhall Cavalier) era un adversario especialmente pertinente por planteamiento: berlinas de tamaño parecido, con gamas de motores equivalentes y una pisada madura. El Vectra solía jugar con ventaja en calidad percibida y oferta mecánica más amplia según mercados, mientras el Prince buscaba atraer por equipamiento y una conducción fácil, muy orientada a la comodidad diaria. Otro contrincante lógico es el Ford Sierra, que durante parte de la vida comercial del Prince siguió siendo una referencia por espacio y estabilidad en carretera. Aun con diferencias de concepto (muchos Sierra eran propulsión), se cruzaban en el mismo perfil de comprador que priorizaba amplitud, buen rodar y un coste de mantenimiento asumible. En sensaciones, el Sierra podía sentirse más “de autopista”, mientras el Prince apostaba por una respuesta más sencilla y progresiva, con una puesta a punto que invitaba a conducir sin tensión. El Peugeot 405 completa una terna de rivalidad muy coherente: berlina familiar, eficiente, con un chasis reconocido y motores equilibrados. Frente a él, el Daewoo se presentaba como una alternativa de corte más conservador, normalmente con configuraciones de motor pensadas para durar y para entregar el par de forma amable, sin el punto de agilidad que caracterizaba al francés en carreteras reviradas. A nivel técnico, el Daewoo Prince se comercializó con distintas motorizaciones según año y país; para una comparación clara y SEO-friendly, a continuación se muestra una tabla con versiones representativas de gasolina equivalentes por segmento y potencia.| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Nº cilindros | Arquitectura | Alimentación |
| Daewoo Prince 2.0 | 1998 | 120 | 4 | En línea | Inyección |
| Opel Vectra A 2.0 | 1998 | 115 | 4 | En línea | Inyección |
| Ford Sierra 2.0 | 1993 | 115 | 4 | En línea | Inyección |
| Peugeot 405 2.0 | 1998 | 121 | 4 | En línea | Inyección |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026