¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Daihatsu Charade? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Daihatsu
Daihatsu ha construido su reputación alrededor de coches pequeños, ligeros y pensados para moverse con soltura entre calles estrechas. Al volante, se percibe una dirección rápida y una respuesta sencilla, ideal para giros cerrados y maniobras diarias. Su planteamiento prioriza eficiencia y practicidad, con motores contenidos y una filosofía de uso real. Una marca orientada a quien busca movilidad clara y sin complicaciones.Versiones de Daihatsu Charade
1 (1983 )
1.0 CS (1979 )
1.0 CX (2005 )
1.0 CX Automatic (2005 )
1.0 CX Turbo (1993 )
1.0 CXL (2005 )
1.0 CXL Automatic (2005 )
1.0 Diesel (1983 )
1.0L 3 cil 49 cv Manual (1979 )
1.0L 3 cil 50 cv (1984 - 1993 )
1.0L 3 cil 51 cv (1983 - 1992 )
1.3 (1988 )
1.3 GXi (1989 )
1.3L 4 cil 83 cv Manual (1996 - 2000 )
1.5 (1996 )
1.6 (1996 )
Celeb (2009 )
Classic (2009 )
CX (2006 )
CX Automatic (2007 )
CXL (2006 - 2007 )
Diesel (1979 )
EL (2003 )
EL Automatic (2003 )
Sedan SG (1989 )
SL Automatic (2003 )
Turbo (1979 - 1987 )
Turbodiesel (1979 )
XLE (2006 - 2007 )
XLE Automatic (2006 - 2007 )
Información sobre Daihatsu Charade
¿Qué tipo de coche es el Daihatsu Charade y para quién encaja?
El Daihatsu Charade es un utilitario del segmento B, ligero y de enfoque práctico, pensado para ciudad y periferia. Con longitudes habituales en torno a 3,6–3,8 m según generación, se mueve con soltura en calles estrechas y aparcamientos. Al volante se percibe ágil por su bajo peso, con dirección fácil y reacciones nobles, ideal para quien prioriza sencillez, economía y uso diario.¿Qué motores ofrece el Daihatsu Charade y cómo se sienten al conducir?
Según época y mercado, el Charade montó gasolina 1.0–1.3 (3 o 4 cilindros) y también diésel 1.0/1.2 en algunas series. Las potencias suelen moverse entre ~45 y 90 CV, con versiones más vivas como GTti en generaciones concretas. En marcha, los motores pequeños piden jugar con el cambio, pero responden con suavidad y consumos contenidos.¿Cómo es el consumo del Daihatsu Charade en uso real?
Por peso contenido y motores modestos, es frecuente ver consumos reales alrededor de 5,5–7,5 l/100 km en gasolina, dependiendo de la versión, estado y conducción; los diésel pueden bajar más. La sensación al conducir es de coche “desahogado” a ritmos urbanos y comarcales, donde mantiene velocidad con poco esfuerzo. En autopista, el régimen sube y el gasto aumenta.¿Qué tal va en ciudad y qué sensaciones transmite?
En ciudad el Charade destaca por visibilidad y dimensiones compactas, con un radio de giro que facilita maniobras. La suspensión suele ser sencilla, tirando a firme en baches cortos, pero transmite información clara del asfalto. Se siente ligero, con respuestas rápidas al acelerar desde semáforos, especialmente en versiones 1.3. Es un coche que invita a conducir con fluidez y anticipación.¿Cómo se comporta en carretera y autopista?
En carretera secundaria se percibe ágil por su masa reducida, con cambios de apoyo fáciles y una zaga que acompaña sin brusquedades si los neumáticos están en buen estado. En autopista, su punto débil suele ser el aislamiento: a 120 km/h puede haber más ruido aerodinámico y mecánico. Aun así, mantiene el tipo si la suspensión y dirección están bien mantenidas.¿Qué espacio interior y maletero ofrece el Daihatsu Charade?
El habitáculo es funcional: plazas delanteras correctas y traseras justas para adultos en viajes largos, típico de un segmento B clásico. El maletero suele rondar aproximadamente 200–300 litros según generación y carrocería, suficiente para compra semanal o equipaje ligero. La experiencia a bordo es de coche honesto: mandos simples, postura natural y sensación de “todo a mano” sin distracciones.¿Qué equipamiento y tecnología se puede encontrar en este modelo?
Depende mucho del año: en versiones antiguas el equipamiento es básico (radio, elevalunas manuales, ventilación simple), mientras que las últimas generaciones podían incluir aire acondicionado, dirección asistida y ABS en algunas unidades. La sensación es de conducción analógica: menos pantallas, más mecánica. Esto gusta a quien busca control directo y mantenimiento simple, pero implica menos ayudas modernas.¿Qué fiabilidad tiene el Daihatsu Charade y qué puntos conviene revisar?
En general es un modelo reputado por mecánicas resistentes si se respetan aceites y refrigerante. Conviene revisar óxidos en bajos y pasos de rueda, fugas, estado de manguitos, y el sistema de refrigeración en unidades veteranas. En conducción, un Charade sano debe arrancar fino, mantener temperatura estable y cambiar sin ruidos. Una dirección “viva” o vibraciones suelen apuntar a silentblocks o alineado.¿Qué mantenimiento es clave para que conduzca bien hoy?
Para recuperar sensaciones de coche ágil, lo prioritario suele ser: neumáticos de calidad, amortiguadores, frenos y alineación. Un cambio de aceite y filtros al día mejora respuesta y suavidad. En cajas manuales, un embrague cansado se nota en aceleraciones en tercera y cuarta. Cuando todo está correcto, el Charade vuelve a sentirse ligero, preciso y fácil, con un tacto mecánico agradable.¿Es un buen coche para comprar de segunda mano como clásico utilitario?
Sí, si buscas un utilitario sencillo, de coste contenido y con carácter noventero/ochentero según generación. Su atractivo está en el peso bajo, consumo razonable y mantenimiento relativamente directo. Al probarlo, busca un ralentí estable, frenada recta y ausencia de golpes de transmisión. Un buen ejemplar transmite esa sensación de coche pequeño “bien armado”, ideal para trayectos cotidianos y escapadas cortas.¿Qué versiones del Charade son más interesantes y por qué?
Las más recomendables suelen ser las gasolina 1.3 por equilibrio: mejor elasticidad y menos necesidad de estirar marchas, manteniendo consumos moderados. En generaciones concretas, las variantes deportivas (como GTti en algunos mercados) destacan por prestaciones y tacto más directo, aunque son más raras y exigentes de conservar. En conducción, la 1.3 se siente más relajada y aprovechable a diario.¿Qué alternativas comparables existen y qué aporta el Charade?
Alternativas naturales son Toyota Starlet, Honda Civic antiguos, Nissan Micra K10/K11 o Suzuki Swift de época. El Charade aporta una conducción ligera y un enfoque práctico, con mecánicas que suelen tolerar bien el uso si se cuidan. Frente a rivales, su valor está en la sencillez: menos complejidad, más sensación de coche “de toda la vida”, fácil de entender y de mantener.¿Qué debería comprobar en una prueba de conducción antes de comprar?
En la prueba, escucha ruidos de suspensión en badenes, comprueba que el motor sube de vueltas sin tirones y que la temperatura se mantiene estable en tráfico. En carretera, suelta el volante brevemente para ver si tiende a irse a un lado (alineación/frenos). El cambio debe entrar con precisión. Un buen Charade se siente ligero, estable y sin vibraciones al frenar.Rivales de Daihatsu Charade
El Daihatsu Charade es uno de esos utilitarios que explican muy bien la filosofía japonesa de finales de los 80 y 90: máxima eficiencia con un planteamiento mecánico sencillo, compacto y honesto. Su batalla siempre fue la misma: ofrecer un coste de uso bajo, un tamaño ideal para ciudad y, según versiones, una sorprendente sensación de ligereza. En Europa destacó especialmente por dos caminos técnicos: los gasolina de pequeña cilindrada —enfocados a consumo y agilidad— y, en determinadas generaciones y mercados, propuestas más prestacionales que buscaban plantar cara a rivales con mayor presencia comercial.
En su entorno natural, el Daihatsu Charade se mide con utilitarios generalistas de enfoque práctico. Frente al Toyota Starlet, el Charade suele jugar la carta del “coche pequeño de verdad”: compacto, fácil de colocar en tráfico y con motores modestos pensados para durar. El Starlet, por su parte, acostumbra a responder con una refinación mecánica y una percepción de robustez muy reconocida, además de una red de servicio históricamente más amplia.
Si el rival es el Suzuki Swift, la comparación se vuelve más dinámica. El Swift tradicionalmente ha tenido un tacto vivaz, con dirección y chasis que invitan a una conducción más ligera. El Charade contrarresta con su enfoque funcional: buena accesibilidad mecánica, mantenimiento contenido y una puesta a punto pensada para el día a día, sin pedir demasiadas concesiones al conductor.
Y cuando en la ecuación aparece el Nissan Micra (especialmente en su etapa K11), la rivalidad se centra en la usabilidad moderna: el Micra aporta una sensación de coche “redondo” en ciudad, con una ergonomía y suavidad de uso muy conseguidas. El Charade responde desde la simplicidad: menos artificio, peso contenido y una mecánica que, en sus versiones más comunes, prioriza economía y facilidad de convivencia.
En resumen, el Daihatsu Charade compite desde la lógica: tamaño contenido, motores pequeños y una propuesta que pone el foco en el coste por kilómetro. Sus rivales pueden ofrecer mayor refinamiento, imagen o tacto de conducción según versión, pero el Charade mantiene su atractivo cuando lo que se busca es movilidad eficiente y sin complicaciones.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Arquitectura | Nº cilindros | Aspiración |
| Daihatsu Charade | 1295 | 90 | Gasolina | 4 | Atmosférico |
| Toyota Starlet | 1331 | 75 | Gasolina | 4 | Atmosférico |
| Suzuki Swift | 1298 | 68 | Gasolina | 4 | Atmosférico |
| Nissan Micra | 1275 | 75 | Gasolina | 4 | Atmosférico |
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