¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Daihatsu Fourtrak TDX? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Daihatsu - Logo

Sobre la marca de coches Daihatsu

Daihatsu ha construido su reputación alrededor de coches pequeños, ligeros y pensados para moverse con soltura entre calles estrechas. Al volante, se percibe una dirección rápida y una respuesta sencilla, ideal para giros cerrados y maniobras diarias. Su planteamiento prioriza eficiencia y practicidad, con motores contenidos y una filosofía de uso real. Una marca orientada a quien busca movilidad clara y sin complicaciones.

Versiones de Daihatsu Fourtrak TDX

2.8L 4 cil 101 cv (1993 )

Daihatsu Fourtrak TDX - 2.8L 4 cil 101 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
-
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
7
Cilindrada
2.765 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
101 CV
Potencia (kW)
75 kW
Potencia (PS)
102 PS
Par
245 Nm
Peso
1670 kg
Longitud
4.170 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.930 mm
Batalla
2.540 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
135 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Daihatsu Fourtrak TDX

¿Qué tipo de coche es el Daihatsu Fourtrak TDX y para quién tiene sentido?

El Daihatsu Fourtrak TDX es un todoterreno clásico de chasis de largueros, pensado para trabajo y campo más que para postureo urbano. Su planteamiento prioriza robustez y mecánica sencilla, con tracción total conectable y reductora según versiones. Al volante se siente alto, con visión dominante y mandos “de hierro”. Es ideal si buscas un 4x4 utilitario, fiable y fácil de mantener.

¿Cómo se siente al conducir: carretera, ciudad y pistas?

En asfalto transmite sensaciones de 4x4 de la vieja escuela: dirección más lenta, balanceo perceptible y una pisada que invita a conducir con calma. En ciudad su tamaño es manejable para ser un TT, aunque el radio de giro y la suspensión firme se notan en badenes. Donde encaja es en pistas: la suspensión trabaja con recorrido y el chasis filtra golpes con honestidad.

¿Qué motores monta el Fourtrak TDX y qué carácter tienen?

El Fourtrak se asocia sobre todo a motores diésel 2.8 de origen Toyota (según mercado y año), conocidos por su empuje a bajo régimen y durabilidad. No buscan estirar arriba, sino empujar con par desde pocas vueltas, algo que se traduce en salidas fáciles en rampas y buen control a baja velocidad. En conducción, el sonido es “industrial” y la entrega, constante.

¿Qué tal es su sistema 4x4 y cómo influye en la experiencia?

Su tracción total conectable (part-time) permite circular en 4x2 y acoplar el 4x4 cuando el terreno lo pide; con reductora, el coche cambia de carácter: avanza despacio, con precisión y mucha sensación de control. En barro o roca, el conductor nota cómo el par se multiplica y la mecánica “tira” sin prisas. En asfalto seco, conviene usar 4x2 para evitar tensiones.

Consumo y uso real: ¿es razonable hoy?

Por aerodinámica cuadrada, peso y desarrollos orientados al campo, el consumo no será de turismo moderno. En uso real, es habitual moverse en cifras de dos dígitos (especialmente en ciudad o con 4x4), y bajar algo en carretera a ritmo constante. La sensación es la de un motor trabajando “con margen” más que apurado, pero con un coste de combustible acorde a su concepto.

¿Cómo es el interior: ergonomía, confort y vida a bordo?

Dentro prima lo funcional: mandos grandes, lectura clara y una postura de conducción elevada que da confianza en pistas. Los materiales suelen ser duros y pensados para aguantar trato, no para impresionar al tacto. En marcha, el aislamiento es correcto para su época, pero notarás más rumor de rodadura y viento que en un SUV actual. El confort mejora a ritmos tranquilos y con neumáticos adecuados.

Capacidades todoterreno: ¿qué puede hacer de verdad?

Su combinación de chasis de largueros, 4x4 conectable y reductora le permite afrontar pistas rotas, vadeos moderados y subidas complicadas con más solvencia que la mayoría de SUV. La experiencia es muy “mecánica”: eliges marcha, dosificas gas y dejas que el par haga el trabajo. Con neumáticos mixtos, gana tracción y seguridad. Eso sí, el peso y la altura exigen anticipación en inclinaciones.

Fiabilidad y puntos críticos: ¿qué conviene revisar antes de comprar?

La reputación general es buena si ha tenido mantenimiento constante. Antes de decidir, revisa óxidos en chasis y bajos (especialmente si ha vivido en zonas húmedas), holguras en dirección y suspensiones, y el funcionamiento de la caja transfer y la reductora. En diésel, comprueba fugas, humos y temperatura estable. La sensación de un buen ejemplar es “sólida”: engrana con precisión y no vibra de más.

Mantenimiento y disponibilidad de recambios: ¿es fácil convivir con él?

La mecánica sencilla facilita el mantenimiento y muchas operaciones se resuelven sin herramientas especiales. Aun así, por edad, la clave es el estado: silentblocks, latiguillos, radiador, correas y juntas pueden pedir relevo. Los consumibles suelen encontrarse, pero algunas piezas específicas de carrocería o interior pueden requerir búsqueda en especialistas o desguace. Bien atendido, transmite tranquilidad: arranca, calienta y trabaja sin dramas.

¿Qué ventajas tiene frente a un SUV moderno?

Su mayor ventaja es la honestidad técnica: chasis robusto, 4x4 pensado para uso real y una conducción que comunica lo que pasa bajo las ruedas. En campo, esa conexión se traduce en control y capacidad, especialmente a baja velocidad con reductora. También aporta sencillez mecánica y un coste de reparación potencialmente menor en averías típicas de electrónica moderna. Pierde en seguridad activa, refinamiento y consumos.

¿Qué versiones y detalles de equipamiento definen el acabado TDX?

Según año y mercado, el TDX suele asociarse a un enfoque más completo dentro de la gama, con elementos prácticos para el día a día (mejor tapicería, detalles de confort y, a veces, añadidos exteriores). En conducción, lo importante es que mantiene el mismo ADN: postura alta, mandos claros y un 4x4 listo para entrar en acción. Lo recomendable es confirmar el equipamiento real por unidad, porque hay variaciones.

¿Para qué uso encaja mejor hoy y qué neumáticos elegir?

Encaja muy bien como vehículo de finca, rutas por pistas, remolque ocasional y escapadas rurales donde un SUV se queda corto. Para uso mixto, unos neumáticos AT (All-Terrain) equilibran agarre en tierra y comportamiento en asfalto, mejorando la sensación de apoyo sin penalizar tanto el ruido. Si vas a barro frecuente, MT (Mud-Terrain) aporta tracción, pero notarás más vibración y rumor en carretera.

¿Qué debo mirar en una prueba dinámica para saber si está sano?

En la prueba, busca un ralentí estable y una subida de vueltas sin tirones. La caja debe entrar con tacto firme, sin rascados, y el embrague no debe patinar en marchas largas. Comprueba que el 4x4 conecta y desconecta, y que la reductora engrana sin golpes. En frenada, que no vibre el volante. Un buen Fourtrak se siente “aplomado”: transmite trabajo, no fatiga mecánica.

Rivales de Daihatsu Fourtrak TDX

El Daihatsu Fourtrak TDX pertenece a esa estirpe de todoterrenos japoneses nacidos con una misión clara: resistencia mecánica, chasis robusto y una entrega de par pensada para trabajar más que para lucirse. En el mercado europeo se ganó un hueco entre usuarios rurales, servicios y aficionados a la montaña por su enfoque directo: dimensiones contenidas para moverse por pistas estrechas, y una arquitectura clásica de 4x4 con soluciones sencillas que priorizan la fiabilidad y la reparabilidad. Su rivalidad natural se dibuja frente a todoterrenos de planteamiento similar, donde la capacidad fuera del asfalto importa más que el refinamiento en carretera. Ahí aparecen nombres con un ADN muy cercano: El Suzuki Vitara 1.6 8V fue, durante años, el adversario más lógico por concepto y tamaño. Más ligero y manejable, juega a favor en consumo y agilidad, aunque su enfoque tiende a ser menos “herramienta” cuando las cargas, el uso continuado o el terreno duro se vuelven protagonistas. Donde el Fourtrak suele imponerse es en sensación de robustez general y en una entrega más orientada a la tracción y al trabajo. El Mitsubishi Pajero 2.5 TD representa la alternativa de “clase superior”: mayor presencia, más aplomo a alta velocidad y una tradición muy marcada en viajes y uso mixto. En contrapartida, el tamaño y el peso penalizan en zonas reviradas o estrechas, y el coste de mantenimiento puede ser más elevado según el estado y la unidad. Frente a él, el Fourtrak se defiende con una propuesta más compacta y funcional. Por último, el Nissan Patrol GR 2.8 TD entra como rival por filosofía de todoterreno puro, especialmente si la prioridad es la fortaleza del conjunto y la capacidad en zonas rotas. Sin embargo, es un vehículo claramente más grande y pesado, más orientado a grandes rutas o al uso intensivo con carga. El Daihatsu Fourtrak TDX, sin buscar tanta envergadura, conserva esa sensación de máquina de campo: directa, eficaz y sin adornos. A continuación, una comparativa técnica orientativa con especificaciones clave (pueden variar según año, mercado y versión exacta):
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Nº cilindros Combustible Turbo
Daihatsu Fourtrak TDX 2765 100 4 Diésel
Suzuki Vitara 1.6 8V 1590 80 4 Gasolina No
Mitsubishi Pajero 2.5 TD 2477 99 4 Diésel
Nissan Patrol GR 2.8 TD 2826 129 6 Diésel

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026