¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Daimler DE 27? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Daimler
Daimler representa una forma de entender el automóvil desde la precisión alemana y la ingeniería orientada al confort. Al ponerse al volante, se percibe una respuesta suave, una pisada estable y un ambiente pensado para viajar con serenidad, incluso a ritmos altos. En esta guía repasamos su historia, su papel en la evolución de la marca y las claves técnicas que definen su carácter en carretera.Versiones de Daimler DE 27
4.1L 6 cil 110 cv Manual (1946 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
4.095 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
110 CV
Potencia (kW)
82 kW
Potencia (PS)
112 PS
Par
-
Peso
2540 kg
Longitud
5.490 mm
Anchura
1.870 mm
Altura
-
Batalla
3.520 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
132 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Daimler DE 27
¿Qué es el Daimler DE 27 y qué lugar ocupa en la historia de la marca?
El Daimler DE 27 fue una gran berlina británica de lujo de posguerra, asociada a la tradición de suavidad y refinamiento de Daimler. Con su enfoque en el confort y la marcha silenciosa, se posicionaba como alternativa distinguida a otras berlinas de representación. En carretera se siente como un coche pensado para “deslizar”, con mandos progresivos y una entrega de potencia serena.¿Qué motor monta el Daimler DE 27 y cómo se percibe al volante?
Bajo el capó suele encontrarse un seis cilindros en línea de 2,5 litros (≈2.522 cc) alimentado por carburación, orientado a la elasticidad más que a la brusquedad. La respuesta es redonda desde bajo régimen: empuja con continuidad y sin asperezas, ideal para rodar a ritmo constante. En conducción transmite calma mecánica, con un sonido contenido y una forma de ganar velocidad más “señorial” que deportiva.¿Qué transmisión ofrece y qué sensaciones deja en ciudad y carretera?
El DE 27 se asocia a soluciones de cambio pensadas para la suavidad, con desarrollos que favorecen la conducción descansada. En ciudad prima el avance progresivo y el control a baja velocidad, con transiciones poco dramáticas entre relaciones. En carretera invita a mantener un crucero estable, aprovechando la elasticidad del seis cilindros. La experiencia es de conducción fluida, más basada en el ritmo que en la aceleración.¿Cómo es su comportamiento dinámico: dirección, suspensión y aplomo?
Es un coche de enfoque confortable: suspensión orientada a filtrar y carrocería pensada para viajar sin fatiga. La dirección se percibe más comunicativa por inercia y peso que por rapidez, y el coche pide anticipación en maniobras. En carretera abierta transmite aplomo a ritmo medio, con balanceo contenido para su época. La sensación general es de “alfombra” sobre asfalto irregular.¿Qué tal frena un Daimler DE 27 y qué hay que tener en cuenta?
En un clásico de este periodo, la frenada exige lectura del tráfico y espacio: el pedal pide una presión sostenida y una conducción preventiva. A ritmo tranquilo resulta coherente, pero en bajadas o situaciones repetidas conviene dosificar para evitar fatiga. La sensación es más mecánica y progresiva que contundente. Para uso actual, una puesta a punto meticulosa del sistema es clave para confianza.¿Cómo es por dentro: ergonomía, materiales y ambiente de viaje?
El habitáculo está concebido como un salón rodante: asientos amplios, postura elevada y una atmósfera de lujo clásico, con maderas y tapicerías acordes a su rango. Los mandos se sienten “a mano” y piden movimientos deliberados, no rápidos. En marcha, el aislamiento relativo y la serenidad del motor refuerzan la idea de viajar sin prisa. Es un interior que favorece conversaciones y trayectos largos.¿Qué carrocerías y usos eran habituales en el Daimler DE 27?
El DE 27 se orientaba a la representación: berlinas amplias, a menudo con configuraciones pensadas para confort de pasajeros. Era un coche para hoteles, servicio con chófer o familias que buscaban discreción con prestigio. En carretera, su tamaño y enfoque invitan a trazar con suavidad, priorizando líneas limpias. Más que para puertos a ritmo alto, está hecho para avenidas, nacionales y viajes ceremoniosos.¿Qué consumo y autonomía se pueden esperar en uso real?
Con un seis cilindros carburado de 2,5 litros, el consumo depende mucho del ajuste y del ritmo: en conducción tranquila puede ser razonable para su época, pero en ciudad y arranques frecuentes sube con facilidad. La sensación es que “bebe” cuando se le exige, y recompensa cuando se rueda constante. Planificar paradas y usar gasolina de calidad acorde a la preparación del motor ayuda a mejorar la experiencia.¿Qué mantenimiento requiere y cuáles son los puntos críticos a revisar?
En un Daimler clásico, el mantenimiento es más de precisión que de prisas: carburación afinada, encendido en buen estado, refrigeración impecable y lubricación frecuente. Hay que vigilar fugas, manguitos, bomba de agua y estado del sistema eléctrico, además de frenos y suspensión por desgaste. Con todo en orden, transmite una conducción suave y fiable. Un historial de restauración documentado vale tanto como la estética.¿Qué disponibilidad de recambios y soporte existe hoy para un DE 27?
La disponibilidad suele pasar por especialistas británicos, clubes de marca y fabricación bajo pedido para piezas específicas. Consumibles y elementos de mantenimiento se encuentran con más facilidad que molduras o componentes raros. La experiencia de propiedad es de “clásico con red”: requiere planificación, pero hay canales. Con recambio correcto, el coche mantiene su tacto original, evitando soluciones improvisadas que alteren la suavidad de marcha.¿Cómo se siente conducirlo hoy frente a un coche moderno?
Conducir un DE 27 hoy es volver a una lógica de conducción anticipativa: dirección menos rápida, frenos que piden distancia y una aceleración más progresiva. A cambio, ofrece una cadencia de viaje tranquila, con un motor que acompaña sin brusquedades. En vías secundarias transmite elegancia dinámica, y en ciudad pide paciencia. No compite en cifras; seduce en sensaciones, presencia y forma de rodar.¿Para quién tiene sentido comprar un Daimler DE 27 y qué uso es el ideal?
Tiene sentido para quien valore el lujo clásico y disfrute del ritual: calentar, escuchar, dosificar y viajar con calma. Es ideal para rutas de fin de semana, eventos, bodas o salidas de club, donde su presencia y suavidad encajan. En uso diario urbano puede resultar exigente por maniobra y mantenimiento. Bien cuidado, ofrece una experiencia de conducción ceremonial, con confort y distinción sin estridencias.Rivales de Daimler DE 27
El Daimler DE 27 representa una forma muy británica de entender la gran berlina de preguerra: presencia solemne, mecánica de seis cilindros con entrega progresiva y una puesta a punto pensada para devorar millas con una calma casi ceremonial. En su época, no competía por ser el más ligero ni el más rápido en términos absolutos; su terreno natural era el del confort de marcha, el refinamiento y la capacidad de mantener ritmos elevados con baja fatiga, especialmente en carrocerías largas y bien insonorizadas. En el tablero de rivalidades, el Bentley 3½ Litre aparece como antagonista directo por concepto: lujo, seis cilindros y la posibilidad de viajar con distinción, pero con una interpretación más orientada a la respuesta y al tacto “gran turismo”. Frente al aplomo del Daimler, el Bentley suele percibirse como más dispuesto a la conducción activa, con un carácter más prestacional dentro de los estándares de los años treinta. El Lagonda 3 Litre se sitúa como alternativa británica de enfoque elegante y deportivo a la vez, con un tamaño y una potencia que lo colocan en la conversación de las berlinas/“tourers” refinadas. En comparación con el Daimler DE 27, el Lagonda tiende a jugar la carta de la agilidad y del compromiso dinámico, mientras que el Daimler apuesta por una entrega más reposada y una sensación de coche grande de representación. Por último, el Rolls-Royce 20/25 funciona como la referencia aspiracional en el escalón del lujo clásico: seis cilindros, funcionamiento sedoso y una filosofía claramente orientada a la calidad de rodadura y al silencio mecánico. El Daimler DE 27 se mide con él en el terreno del señorío y la comodidad, aunque el Rolls-Royce acostumbra a imponerse por reputación de refinamiento y por el ecosistema de carroceros a medida que lo rodeaba. Aun así, el Daimler conserva una personalidad propia: menos ostentación, más discreción británica y un equilibrio muy coherente para quien prioriza viajar “bien” por encima de la cifra pura.| Modelo | Arquitectura | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) |
| Daimler DE 27 | L6 | ≈ 2727 | ≈ 75 |
| Bentley 3½ Litre | L6 | ≈ 3669 | ≈ 110 |
| Lagonda 3 Litre | L6 | ≈ 2954 | ≈ 90 |
| Rolls-Royce 20/25 | L6 | ≈ 3699 | ≈ 75 |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026