¿Tuviste uno?

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Sobre la marca de coches Daimler

Daimler representa una forma de entender el automóvil desde la precisión alemana y la ingeniería orientada al confort. Al ponerse al volante, se percibe una respuesta suave, una pisada estable y un ambiente pensado para viajar con serenidad, incluso a ritmos altos. En esta guía repasamos su historia, su papel en la evolución de la marca y las claves técnicas que definen su carácter en carretera.

Versiones de Daimler Super Eight

4.2L 8 cil Automática (2006 )

Daimler Super Eight - 4.2L 8 cil Automática - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
4.200 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
553 Nm
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
249 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Daimler Super Eight

¿Qué es el Daimler Super Eight y qué lugar ocupa en la gama?

El Daimler Super Eight es la interpretación más aristocrática del Jaguar XJ (X350/X358), con enfoque en lujo clásico y rodadura de gran turismo. Monta un V8 4.2 sobrealimentado (aprox. 400–420 CV) y tracción trasera, asociado a cambio automático de 6 marchas. Se siente largo, silencioso y solemne, como una berlina pensada para devorar autopista sin esfuerzo.

¿Qué motor lleva y cómo se percibe su entrega de potencia?

Bajo el capó hay un 4.2 V8 con compresor, de respuesta inmediata y empuje continuo desde muy abajo. La cifra ronda 400–420 CV y un par cercano a 550 Nm, por lo que acelera con una progresión densa, sin estridencias. No invita a “apretarlo” todo el tiempo: su virtud es ese golpe de par que te saca de cualquier situación con serenidad.

¿Cómo acelera y qué sensaciones transmite en carretera?

Pese a su porte, hace el 0–100 km/h en torno a 5,7–6,0 s según versión y año. La sensación no es de nervio, sino de empuje sostenido, como si el coche tuviera reservas infinitas. En adelantamientos, apenas necesitas reducir: el cambio automático interpreta tu pie y el compresor rellena el vacío. Todo ocurre con un aislamiento notable.

¿Qué tal es el cambio automático y cómo acompaña la conducción?

Suele montar una automática ZF de 6 velocidades, suave en maniobra y rápida cuando se le exige. En conducción tranquila, busca marchas largas para mantener el V8 en un murmullo bajo. Si hundes el acelerador, reduce con decisión y entrega ese par contundente sin tirones. Es una caja pensada para confort: prima el flujo continuo sobre la sensación deportiva.

¿Cómo es su conducción en ciudad y en maniobras?

En ciudad se nota grande: la longitud y el radio de giro obligan a planificar, aunque la dirección es asistida y amable. El motor tiene tanta reserva que circula “en tercera sin darte cuenta”, siempre relajado. La suspensión filtra tapas y badenes con tacto, pero conviene vigilar llantas y neumáticos. El verdadero hábitat del Super Eight es la vía rápida, no el centro urbano.

¿Qué comportamiento tiene en autopista y viajes largos?

Es donde brilla: a 120–140 km/h viaja con el V8 en régimen bajo, casi sin vibraciones, y con una pisada que transmite aplomo. La carrocería (con estructura de aluminio en esta generación) se siente rígida y silenciosa. La suspensión busca aislar, no marcar el asfalto. Es un coche que “reduce el cansancio”: acabas el viaje con menos fatiga por ruido y balanceo.

¿Qué suspensión y chasis utiliza y cómo afecta al confort?

En la generación X350/X358, el chasis de aluminio reduce peso y mejora la rigidez, lo que se traduce en una rodadura más precisa. La suspensión neumática (según configuración) aporta ese efecto “alfombra” en baches largos y mantiene nivelada la carrocería. No es un deportivo: en curvas rápidas se apoya con dignidad, pero su prioridad es que el habitáculo permanezca sereno y estable.

¿Cómo es la dirección y el tacto del freno en conducción real?

La dirección tiende a ser ligera, pensada para maniobrar con facilidad y para que el coche se lleve con dos dedos. En carretera ofrece suficiente consistencia, aunque no busca transmitir cada textura del asfalto. Los frenos, acordes a sus prestaciones, entregan potencia con un pedal progresivo. La sensación global es de control sin drama: todo está calibrado para viajar rápido con calma.

¿Qué consumo se puede esperar y cómo influye en el uso diario?

Con un V8 con compresor, el consumo es parte del carácter: en uso mixto es razonable esperar 12–15 l/100 km, y en ciudad puede subir más. En autopista, a ritmo estable, puede bajar hacia 10–12 l/100 km según tráfico y neumáticos. La experiencia es la de un gran turismo: gastas más, pero a cambio el coche te “acompaña” con suavidad constante.

¿Qué equipamiento y tecnología destacan en el Daimler Super Eight?

Suele incluir cuero de alta calidad, asientos eléctricos con memoria y calefacción (a veces ventilación), climatización bizona, equipo de audio premium y abundante aislamiento acústico. En muchos casos añade detalles Daimler: más madera, acabados más clásicos y presencia más formal. La tecnología está orientada al confort, no a pantallas modernas: su valor es cómo reduce ruido, vibración y esfuerzo al conducir.

¿Cómo es el interior y qué sensación de lujo transmite?

El habitáculo mezcla cuero y madera con un enfoque británico tradicional: la sensación es de club privado, más que de “cockpit” moderno. Los asientos son mullidos, pensados para horas de viaje, y la postura es relajada. En marcha, lo que más se percibe es el silencio y la suspensión trabajando lejos. Es un coche que invita a bajar el ritmo emocional aunque vayas deprisa.

¿Qué diferencias hay entre Daimler Super Eight y Jaguar XJR?

Comparten base, motor sobrealimentado y enfoque de alto rendimiento, pero el Daimler prioriza refinamiento y etiqueta. El XJR suele presentar una estética más deportiva y un ambiente más “driver-focused”. En el Super Eight, la calibración y la atmósfera apuntan a lujo clásico: más aislamiento, más presencia ceremonial y detalles Daimler. La sensación al volante es menos agresiva y más señorial, sin perder aceleración.

¿Qué fiabilidad tiene y qué puntos conviene revisar antes de comprar?

Como gran berlina sobrealimentada, exige historial claro. Revisa compresor y su mantenimiento, sistema de refrigeración, estado de la caja automática y posibles fugas. Si equipa suspensión neumática, comprueba compresor, balonas y nivelación; cuando falla, el coche “cambia de carácter” y se vuelve torpe. También revisa electrónica de confort y módulos. Un Super Eight cuidado se siente sólido; uno descuidado, cansado.

¿Qué mantenimiento y costes habituales puede tener este modelo?

Aceite y filtros con especificación correcta, bujías y correas según plan, y atención especial al sistema de refrigeración por la carga térmica del V8. Neumáticos y frenos son de berlina potente: no son baratos, pero marcan la calidad de rodadura. La suspensión neumática puede ser el gran capítulo si toca renovar componentes. Bien mantenido, el coche recompensa con una finura de marcha difícil de igualar.

¿Para quién es el Daimler Super Eight y qué alternativa podría valorar?

Es para quien busca lujo clásico, potencia sin aspavientos y viajes largos con sensación de “salón rodante”. Encaja si te atrae la elegancia discreta y valoras más la rodadura que la conectividad moderna. Alternativas naturales: Jaguar XJR (más deportivo), Mercedes S55 AMG de época (más contundente), BMW 760i (más tecnológico), o Bentley Arnage (más ceremonial y costoso de mantener).

Rivales de Daimler Super Eight

El Daimler Super Eight representa una forma muy británica de entender la gran berlina: presencia solemne, rodar de largo recorrido y una entrega de potencia refinada, más basada en el par y el silencio mecánico que en la teatralidad. Nacido bajo el paraguas técnico de Jaguar, su propuesta combina un V8 sobrealimentado con un enfoque claramente orientado al confort, el aislamiento y la calidad percibida. En carretera se siente como un transatlántico: dirección serena, reacciones progresivas y una capacidad notable para devorar kilómetros con una sensación de autoridad tranquila. En su terreno natural aparecen rivales que, aun compartiendo filosofía de “berlina de representación”, se diferencian por matices claros. El Jaguar XJR es, por parentesco directo, el rival más lógico: comparte base, pero suele inclinarse hacia una puesta a punto algo más incisiva y una imagen más deportiva. Es, en esencia, la lectura felina de la misma receta: similar músculo mecánico, pero con un énfasis mayor en la respuesta y el carácter dinámico. Frente a ellos, el Mercedes-Benz S 55 AMG (W220) aporta la interpretación alemana del V8 compresor: aceleraciones contundentes y una capacidad de recuperación que marca el ritmo del segmento. Su planteamiento combina lujo con una ingeniería que prioriza la eficacia, y en autopista ofrece esa estabilidad de alta velocidad tan propia de la clase S. Por su parte, el BMW 750i (E65) juega otra carta: V8 atmosférico, suavidad y una conducción que, aun siendo confortable, acostumbra a sentirse más “conectada” al conductor. Menos énfasis en la sobrealimentación y más en la elasticidad progresiva, con un equilibrio que tradicionalmente ha sido seña de identidad de BMW en el segmento. Finalmente, el Audi A8 4.2 quattro (D3) compite desde la sofisticación tecnológica: carrocería ligera de aluminio (según versión/mercado), tracción total y una pisada muy segura. Su fortaleza suele estar en la motricidad y en la facilidad para mantener ritmos altos con poco esfuerzo, especialmente en condiciones de baja adherencia. A nivel de posicionamiento, el Daimler Super Eight se entiende como la alternativa para quien busca distinción clásica, tacto de gran turismo y un V8 con compresor que entrega su empuje con elegancia. Sus rivales pueden ser más directos (AMG), más dinámicos (BMW), más tecnológicos (Audi) o sencillamente su espejo más deportivo (Jaguar), pero el Daimler juega su baza en el terreno de la tradición y el refinamiento.
Modelo Cilindrada Arquitectura Alimentación Potencia Tracción
Daimler Super Eight 4.2 L (4196 cc) V8 Compresor aprox. 400 CV Trasera
Jaguar XJR (X350) 4.2 L (4196 cc) V8 Compresor aprox. 400 CV Trasera
Mercedes-Benz S 55 AMG (W220) 5.4 L (5439 cc) V8 Compresor aprox. 500 CV Trasera
BMW 750i (E65) 4.8 L (4799 cc) V8 Atmosférico aprox. 367 CV Trasera
Audi A8 4.2 quattro (D3) 4.2 L (4172 cc) V8 Atmosférico aprox. 335 CV Total (quattro)

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026