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Sobre la marca de coches Datsun

Hablar de Datsun es volver a una automoción directa y sin artificios: coches ligeros, fáciles de entender y pensados para durar. Al volante, esa filosofía se traduce en maniobras ágiles, visibilidad clara y una conducción sencilla que invita a fluir entre calles y carreteras secundarias. Repasamos su historia, los modelos que marcaron época y las claves de su regreso en mercados emergentes, siempre con la practicidad como hilo conductor.

Versiones de Datsun Laurel

2.4 (1979 )

Datsun Laurel - 2.4 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.393 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
113 CV
Potencia (kW)
85 kW
Potencia (PS)
115 PS
Par
175 Nm
Peso
1188 kg
Longitud
4.630 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.4 Automatic (1979 )

Datsun Laurel - 2.4 Automatic - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.393 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
113 CV
Potencia (kW)
85 kW
Potencia (PS)
115 PS
Par
176 Nm
Peso
1185 kg
Longitud
4.630 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.410 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

200 L Coupe (1973 )

Datsun Laurel - 200 L Coupe - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
1.988 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
124 CV
Potencia (kW)
93 kW
Potencia (PS)
126 PS
Par
171 Nm
Peso
1775 kg
Longitud
4.500 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.420 mm
Batalla
2.680 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
171 km/h
0-100
13,9 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Datsun Laurel

¿Qué es el Datsun Laurel y qué lugar ocupa en la historia de Nissan?

El Datsun Laurel fue una berlina japonesa de enfoque confortable y elegante, nacida a finales de los 60 como escalón por encima de compactos como Sunny/Bluebird. Según generación, montó motores de 4 y 6 cilindros y propulsión trasera, priorizando suavidad y aplomo. Al volante se percibe como un coche “de carretera”: dirección tranquila, marcha larga y un rodar que invita a viajar con calma.

¿Qué sensaciones transmite al conducir un Laurel clásico de propulsión trasera?

La arquitectura de motor delantero y tracción trasera aporta una conducción equilibrada, con un tren delantero que guía con progresividad y una zaga que empuja con nobleza. No es un deportivo, pero sí un coche que “respira” en curva: balancea con suavidad y avisa antes de perder adherencia. En autopista se siente estable, con un aplomo que premia la conducción fluida y sin brusquedades.

¿Qué motores se montaron y cómo se sienten en uso real?

El Laurel ofreció desde mecánicas de 4 cilindros hasta 6 cilindros en línea en generaciones posteriores, buscando más finura que agresividad. Los cuatro cilindros suelen sentirse elásticos y suficientes a ritmo legal, con entrega progresiva. Los seis cilindros destacan por suavidad y sonido redondo, especialmente a medio régimen: aceleras y el coche gana velocidad sin tensión, ideal para adelantar con serenidad.

¿Cómo es su confort de marcha y la calidad percibida en un Laurel?

El Laurel se concibió como berlina cómoda, con suspensiones orientadas al filtrado y un habitáculo pensado para viajar. En marcha transmite una sensación de “alfombra” típica de la época: absorbe baches con recorrido y prioriza la comodidad frente a la precisión. Los mejores ejemplares conservan ajustes correctos, tapicerías agradables y una insonorización razonable, aunque la aerodinámica clásica deja más rumor a alta velocidad.

¿Qué tal frena y gira comparado con estándares actuales?

En un Laurel clásico, la frenada se siente más “larga” y requiere anticipación, sobre todo si mantiene frenos de especificación antigua o neumáticos estrechos. En curva, la dirección suele ser menos rápida, con más vueltas y asistencia suave: invita a trazar redondo, sin entradas bruscas. A ritmo moderado es agradable y predecible; a ritmo alto aparece subviraje y balanceo, pidiendo conducción fina.

¿Qué versiones y carrocerías fueron más habituales en el Datsun/Nissan Laurel?

A lo largo de su vida hubo distintas generaciones (C30, C31, C32, C33, C34, C35), normalmente en formato berlina de 4 puertas y, en etapas tempranas, también coupé. Las variantes mejor valoradas por aficionados suelen ser las de seis cilindros y propulsión, por tacto y refinamiento. En conducción se distinguen por mayor empuje a medio régimen y una pisada más “seria” en carretera.

¿Es un coche recomendable como clásico para uso ocasional o diario?

Como clásico para fines de semana, el Laurel encaja muy bien: ofrece conducción relajada, presencia elegante y un carácter rutero. Para uso diario depende del estado y de la disponibilidad de recambios: consumos más altos, seguridad pasiva limitada y frenos/suspensión que requieren mantenimiento. Con una puesta a punto correcta, se disfruta especialmente en recorridos interurbanos, donde su estabilidad y suavidad brillan.

¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar un Laurel?

En estos modelos es clave revisar óxidos en bajos, pasos de rueda y uniones del chasis, además de fugas de aceite en motor y transmisión. Comprueba holguras de dirección y suspensión, y el estado del sistema de refrigeración, vital en motores veteranos. En prueba dinámica, busca una aceleración limpia, cambios sin rascadas y frenada recta: el Laurel debe sentirse suave, no cansado.

¿Cómo es el mantenimiento y la disponibilidad de recambios?

El mantenimiento es mecánicamente sencillo si el coche conserva configuraciones originales: aceites, encendido, carburación/inyección según versión y ajuste de frenos y suspensiones. La disponibilidad de recambios varía por generación: en algunas piezas de desgaste hay alternativas compatibles Nissan, mientras que molduras o elementos específicos pueden ser escasos. Un Laurel bien mantenido se nota en ralentí estable, temperaturas controladas y una marcha sin vibraciones.

¿Qué consumo y coste de uso puedes esperar en conducción real?

El consumo depende de motor y puesta a punto: en uso real, un cuatro cilindros puede moverse en cifras moderadas para su época, mientras que un seis cilindros suele pedir más gasolina, sobre todo en ciudad. En carretera a ritmo constante se vuelve razonable gracias a su enfoque rutero. La sensación al volante es de “crucero”: si conduces suave, el coche responde eficiente; si aceleras a menudo, se dispara.

¿Qué aporta el Laurel frente a otras berlinas japonesas clásicas?

Aporta una mezcla de elegancia discreta y tacto confortable, con el atractivo de la propulsión trasera en muchas versiones. Frente a opciones más populares, el Laurel suele sentirse más “señorial”: menos nervioso, más estable y con una entrega de potencia enfocada a la suavidad. Es un coche que premia el disfrute pausado, con una conducción que invita a mirar lejos y mantener un ritmo continuo.

¿Qué detalles hacen que un Laurel esté bien conservado y sea más valioso?

Un buen Laurel destaca por carrocería sin óxido, interior completo y original, y mecánica fina: arranque fácil, ralentí redondo y temperatura estable. Valoran mucho la documentación al día, historial de mantenimiento y piezas específicas presentes (molduras, emblemas, llantas de época). En carretera, un ejemplar sano se reconoce por su rodar silencioso, dirección sin holguras y cambios suaves, transmitiendo sensación de coche “entero”.

Rivales de Datsun Laurel

El Datsun Laurel ocupa un lugar singular en la genealogía de las berlinas japonesas: nace con la ambición de ofrecer un tacto más refinado que el de los sedanes generalistas de la época, sin renunciar a la robustez mecánica que cimentó la reputación de Datsun/Nissan en mercados exigentes. En su planteamiento, el Laurel se mueve en la frontera entre la berlina familiar bien resuelta y el turismo de corte más “gran rutero”, con motores de seis cilindros en algunas etapas, tracción trasera y una puesta a punto pensada para viajar con aplomo.

Su rivalidad natural se escribe contra tres nombres que, por posicionamiento y filosofía, lo obligan a retratarse: el Toyota Corona Mark II (Mark II), el Mazda Luce y el Mitsubishi Galant. Con ellos comparte clientela, tamaño y la promesa de “más coche” sin dar el salto pleno a las grandes berlinas. Frente al Toyota Corona Mark II, el Laurel suele jugar la carta de la suavidad de sus seis cilindros y un carácter más orientado al confort de marcha; el Mark II, por su parte, tiende a equilibrar mejor eficiencia y variedad de configuraciones, además de una imagen de marca muy sólida en el segmento.

Cuando se mide al Mazda Luce, el Laurel se enfrenta a un contrincante con una personalidad técnica peculiar (Mazda coqueteó con soluciones distintas, incluida la rotativa en ciertas generaciones del Luce). Ahí el Laurel destaca por una lectura más conservadora y fácil de mantener: mecánicas de arquitectura clásica, entrega de par predecible y una experiencia de conducción menos “de autor”, pero a menudo más lógica para el uso diario y el kilometraje acumulado. En cambio, el Luce puede seducir por refinamiento percibido y por un enfoque algo más distinguido según la versión.

El duelo con el Mitsubishi Galant es el más “terrenal”: ambos apuntan a un comprador que valora la relación entre tamaño, prestaciones y coste de uso. El Galant, dependiendo de la época y el motor, suele ofrecer una respuesta más directa y una orientación ligeramente más dinámica; el Laurel, en cambio, se defiende con un rodar más pausado, una pisada de berlina clásica y una identidad de gama que, en algunos mercados, se percibía como un escalón por encima del sedán medio convencional.

En conjunto, el Datsun Laurel se entiende mejor como una alternativa de corte sobrio y viajero, especialmente atractivo cuando equipa seis cilindros, y con una arquitectura de propulsión que hoy resulta especialmente apreciada por aficionados a los clásicos japoneses. Sus rivales fueron, cada uno a su manera, respuestas al mismo deseo: ofrecer estatus, comodidad y potencia razonable en formato berlina sin caer en excesos.

Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV) Alimentación
Datsun Laurel 1.988 L6 110 Carburador
Toyota Corona Mark II 1.968 L6 105 Carburador
Mazda Luce 1.798 L4 95 Carburador
Mitsubishi Galant 1.995 L4 105 Carburador

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026