¿Tuviste uno?

¿Tuviste un DKW Reichklasse F8? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
DKW - Logo

Sobre la marca de coches DKW

Hablar de DKW es volver a una conducción directa y ligera, con el sonido característico de sus motores de dos tiempos acompañando cada cambio de ritmo. La marca alemana dejó huella por su ingenio técnico y su enfoque popular en la movilidad, especialmente en Europa. En este repaso exploramos su origen, su evolución y los modelos más representativos que consolidaron su identidad en la historia del automóvil.

Versiones de DKW Reichklasse F8

0.6L 2 cil 18 cv Manual (1941 )

DKW Reichklasse F8 - 0.6L 2 cil 18 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
584 cc
Cilindros
2
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
18 CV
Potencia (kW)
13 kW
Potencia (PS)
18 PS
Par
49 Nm
Peso
835 kg
Longitud
3.900 mm
Anchura
1.490 mm
Altura
1.510 mm
Batalla
2.620 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre DKW Reichklasse F8

¿Qué es el DKW Reichklasse F8 y qué papel jugó en su época?

El DKW Reichklasse F8 (1939-1942) fue un turismo compacto de Auto Union pensado para motorizar a la clase media alemana. Con tracción delantera y motor delantero de dos tiempos, priorizaba sencillez y eficiencia. Al volante se percibe ligero de morro y fácil en ciudad: gira con agilidad, se coloca pronto en la trayectoria y transmite una conducción directa, sin complicaciones mecánicas.

¿Qué motor monta el DKW Reichklasse F8 y cómo se siente conduciendo?

Monta un bicilíndrico en línea de dos tiempos y 684 cm³, con potencias habituales en torno a 20 CV según versión y año. En marcha se nota vivo a bajas y medias: responde con inmediatez al acelerador, con ese pulso característico del 2T. No empuja como un cuatro tiempos moderno, pero mantiene un ritmo constante y agradece llevarlo alegre, enlazando marchas con fluidez.

¿Cuáles son sus prestaciones y qué ritmo permite en carretera?

Su velocidad punta se mueve alrededor de 80-85 km/h, dependiendo de carrocería y desarrollo. En carretera se disfruta mejor en secundarias: el coche pide anticipación, mirar lejos y mantener inercia. La aceleración es progresiva y la sensación de velocidad llega pronto por la insonorización y el tamaño. Si la mecánica está fina, sostiene cruceros moderados con dignidad, sin forzar.

¿Cómo es la tracción delantera del F8 y qué aporta a la conducción?

La tracción delantera era una seña de identidad de DKW y en el F8 aporta mucha seguridad sobre firmes deslizantes. La dirección tiende a “tirar” del coche hacia dentro de la curva, con un comportamiento noble y subvirador. En lluvia o caminos, el tren delantero encuentra motricidad donde otros patinan. La sensación es de control sencillo: apuntas, aceleras suave y el coche progresa.

¿Qué caja de cambios lleva y cómo es su manejo?

Según configuración, emplea una caja manual de 3 velocidades (con variantes y mandos propios de época). El tacto es mecánico, con recorridos largos y necesidad de pausa entre inserciones. Conduce mejor quien sincroniza motor y palanca: levantar, esperar, engranar y volver a gas. Es una experiencia analógica: cada cambio se “siente” en la mano y acompaña el carácter elástico del dos tiempos.

¿Qué consumo tiene y qué hábitos de conducción requiere un dos tiempos?

El consumo típico puede situarse aproximadamente entre 7 y 9 l/100 km, muy condicionado por el estado del motor y la forma de conducir. Al ser dos tiempos, requiere mezcla aceite-gasolina (o sistema equivalente en algunas preparaciones), lo que se nota en el olor y el humo característicos. En conducción suave premia la constancia: acelerador progresivo, pocas frenadas y aprovechar la inercia.

¿Cómo es el chasis y qué sensaciones ofrece en baches y curvas?

Su planteamiento es ligero, con estructura y soluciones simples para la época, y suspensiones orientadas al confort básico. En marcha transmite mucha información: sientes el firme, los cambios de apoyo y el trabajo de las ruedas. No es un coche para entrar fuerte, sino para trazar redondo. En baches puede rebotar y balancear, pero a ritmo adecuado resulta cómodo y sorprendentemente ágil.

¿Qué tipos de carrocería existieron y cómo cambia la experiencia?

El F8 se ofreció en variantes como berlina y cabrio-limousine, con diferencias de peso y rigidez. Las versiones abiertas aportan una conducción más sensorial: aire, sonido del dos tiempos y olores de la mecánica presentes. Las cerradas se sienten algo más asentadas y silenciosas, ideales para paseos largos. En ambas, el tamaño compacto facilita maniobrar y aparcar, con visibilidad generosa para su época.

¿Cómo es el interior del DKW Reichklasse F8 y qué ergonomía ofrece?

El habitáculo es funcional, con mandos grandes y lectura clara, pensado para uso real. Los asientos suelen ser sencillos, con mullido blando y postura más vertical que en coches actuales. Conducirlo se siente cercano y “de herramienta”: el volante grande ayuda a mover la dirección, y la cabina invita a ir atento al sonido del motor para decidir cambios. Todo ocurre a baja velocidad, pero con mucha presencia.

¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?

Conviene revisar compresión y estanqueidad del motor 2T, estado del sistema de mezcla, carburación y encendido. También corrosión en carrocería y bajos, holguras en dirección y frenos, y la salud del sistema eléctrico. En marcha, un F8 sano debe arrancar con cierta facilidad, mantener ralentí estable y subir de vueltas sin vacíos. Si vibra o ratea, suele pedir ajuste fino o revisión.

¿Qué mantenimiento requiere para disfrutarlo con fiabilidad?

La clave es un mantenimiento preventivo: bujías correctas, carburador limpio, encendido bien calibrado y mezcla de aceite adecuada para evitar gripajes. Un dos tiempos agradece calentamiento progresivo y no ir a plena carga en frío. También es vital revisar frenos, neumáticos y lubricación de transmisión. Bien cuidado, se vuelve un coche agradecido: arrancas, dejas que tome temperatura y te acompaña con un ritmo constante.

¿Qué valor histórico y coleccionista tiene hoy el DKW Reichklasse F8?

Es un clásico relevante por su tracción delantera temprana y por representar la filosofía popular de DKW dentro de Auto Union. Su interés crece si conserva especificación original, números y detalles de época. En conducción, su valor no es la velocidad, sino el viaje en el tiempo: el sonido del dos tiempos, el tacto de los mandos y la manera ligera de rodar hacen que cada kilómetro se sienta “vivido”.

¿Para qué tipo de uso es ideal y qué rutas le sientan mejor?

Encaja en paseos de fin de semana, concentraciones y rutas tranquilas por comarcales. Se disfruta donde el paisaje manda y el tráfico permite mantener un ritmo estable de 50-70 km/h. En ciudad se mueve con soltura por tamaño, pero conviene evitar atascos por temperatura y embrague. La mejor experiencia llega con conducción fluida: curvas amplias, cambios suaves y paradas para escuchar el motor enfriarse.

Rivales de DKW Reichklasse F8

El DKW Reichklasse F8 fue una pieza clave en la motorización europea de preguerra: un turismo compacto, ligero y de planteamiento eminentemente práctico, construido alrededor de una receta que DKW dominaba con precisión industrial. Su motor delantero de dos tiempos, la tracción delantera —todavía poco común en su segmento— y una carrocería pensada para contener costes (a menudo con estructuras mixtas y paneles ligeros) definieron un coche sencillo, pero muy eficaz para el día a día de la época. En carretera, el F8 ofrecía una conducción lógica y noble sobre firmes desiguales gracias a la motricidad del eje delantero, un argumento de peso frente a muchos rivales de tracción trasera que, con potencias parecidas, podían exigir más manos en mojado o sobre adoquín. Su rivalidad natural se escribe con modelos alemanes del mismo periodo y ambición: el Opel Kadett (1937) y el Ford Eifel. El Kadett representaba la visión “moderna” de gran fabricante: cuatro tiempos, respuesta más llena desde abajo y una sensación de funcionamiento más redonda, a cambio de mayor complejidad mecánica y, por lo general, un mantenimiento diferente al de un dos tiempos. Frente a él, el F8 jugaba la carta de la ligereza, la sencillez del dos tiempos y una tracción delantera que ayudaba a aprovechar cada caballo disponible sin necesidad de neumáticos anchos ni desarrollos agresivos. Con el Ford Eifel, el pulso era distinto: el Ford apostaba por robustez y por la inercia industrial de una arquitectura clásica de propulsión trasera, con motores de cuatro tiempos sobrios y una disponibilidad de recambios muy competitiva en su red. El DKW Reichklasse F8, en cambio, se percibía como un coche de enfoque más técnico en su concepción del chasis (por la tracción delantera) y con un carácter mecánico propio del dos tiempos: entrega viva, sonido característico y un mantenimiento que, en manos acostumbradas, podía ser rápido y directo. En conjunto, el F8 no pretendía vencer por cifras absolutas, sino por coherencia: consumo razonable para su tecnología, simplicidad funcional y una capacidad notable para moverse con soltura en condiciones reales de la Europa de finales de los 30. Sus rivales podían ofrecer más “finura” de motor (en el caso de los cuatro tiempos) o una conducción más tradicional, pero el DKW defendía con solvencia su alternativa técnica.
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura / Ciclo Potencia (CV) Tracción Cilindros
DKW Reichklasse F8 684 2T (dos tiempos) 20 Delantera 2
Opel Kadett (1937) 1.074 4T (cuatro tiempos) 23 Trasera 4
Ford Eifel 1.172 4T (cuatro tiempos) 34 Trasera 4

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026