¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Dodge Dart? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Dodge
Dodge es sinónimo de carácter americano y sensaciones directas al volante. Desde el primer giro de llave se percibe una puesta a punto enfocada al rendimiento: aceleraciones contundentes, sonido con personalidad y una dirección que invita a trazar con decisión. Su diseño transmite fuerza y herencia racing, mientras la tecnología acompaña con un enfoque práctico. Una marca para quien busca emoción diaria y presencia en carretera.Versiones de Dodge Dart
3.2L 6 cil (1972 )
3.2L 6 cil 100 cv (1971 )
3.2L 6 cil 101 cv (1970 )
3.2L 6 cil 105 cv (1969 )
3.7 (1969 - 1972 )
4.5 GT Convertible (1968 )
5.2 (1969 )
5.2L 8 cil 150 cv Manual (1968 )
5.6 (1969 - 1972 )
Demon (1972 )
Información sobre Dodge Dart
¿Qué es el Dodge Dart y qué lugar ocupa en la gama?
El Dodge Dart es un compacto de 4 puertas (segmento C) pensado para quien busca tacto “americano” con medidas urbanas. Con unos 4,67 m de largo y batalla cercana a 2,70 m, se siente estable en autovía y fácil de ubicar en ciudad. Su puesta a punto prioriza aplomo y pisada consistente, transmitiendo una conducción segura y predecible, más rutera que juguetona.¿Cómo se siente al conducir en ciudad?
En entorno urbano, el Dart se percibe sólido y con buen aislamiento para su categoría, lo que reduce la fatiga en tráfico. La dirección, de asistencia eléctrica, tiende a ser suave a baja velocidad, facilitando maniobras. Su tamaño exige algo de atención al aparcar, pero la visibilidad y la posición de conducción ayudan. La suspensión filtra bien juntas y badenes, dando sensación de coche “hecho”.¿Qué tal va en carretera y autopista?
En carretera abierta, la batalla larga y el peso contenido para un sedán compacto aportan estabilidad lineal: mantiene carril con serenidad y transmite confianza en cambios de apoyo. La suspensión busca equilibrio entre comodidad y control, con reacciones progresivas. A ritmos legales, el coche invita a viajar: dirección consistente, buen aplomo y un aislamiento que hace que el motor “se oiga” menos de lo esperado.¿Qué motores ofrece y qué carácter tiene cada uno?
Según mercado y año, el Dart montó gasolina 2.0 atmosférico (≈160 CV), 1.4 turbo MultiAir (≈160 CV) y 2.4 Tigershark (≈184 CV). El 2.0 se siente lineal y fácil, ideal para conducción tranquila. El 1.4 turbo aporta empuje medio y respuesta más elástica. El 2.4 entrega más cuerpo al acelerar, con sensación de mayor solvencia en adelantamientos y rampas.¿Qué consumos reales puedes esperar en uso diario?
En conducción real, el 2.0 suele moverse en torno a 7,5–9,0 l/100 km según tráfico y estilo, con tacto predecible y sin sorpresas. El 1.4 turbo puede bajar a 6,5–8,0 l/100 km si se aprovecha el par, aunque pide atención al ritmo. El 2.4 tiende a 8,0–10,0 l/100 km, compensando con mayor empuje.¿Qué cajas de cambio hay y cómo influyen en la conducción?
Hubo manuales de 6 velocidades y automáticas, incluyendo una automática de doble embrague (DDCT) asociada al 1.4 turbo en varios mercados, además de automáticas convencionales en otras versiones. El manual da una conexión más directa, ideal si disfrutas dosificando par. La DDCT ofrece cambios rápidos, aunque en maniobras puede sentirse más “técnica”. En autopista, el escalonamiento favorece confort y consumo.¿Cómo es el interior: ergonomía, materiales y sensación de calidad?
El interior destaca por su enfoque práctico y una postura de conducción baja, con volante y pedales bien alineados. En versiones con pantalla (≈8,4”), la interacción es sencilla y reduce distracciones. Los materiales varían por acabado: plásticos duros en zonas bajas y mejores ajustes en superiores. La sensación general es de coche robusto: puertas pesadas, buen aislamiento y un ambiente pensado para viajar.¿Qué espacio ofrece para pasajeros y maletero?
Con batalla cercana a 2,70 m, delante se viaja con holgura y buena sujeción si llevas asientos más envolventes. Detrás, el espacio de piernas es correcto para el segmento, aunque la línea de techo puede limitar a adultos altos. El maletero ronda los 370–380 litros según versión, práctico para maletas medianas. En marcha, esa “cabina” se siente sólida y silenciosa.¿Qué equipamiento es relevante y qué se nota en el día a día?
Según acabado, puede incluir pantalla táctil grande, cámara trasera, arranque sin llave, climatización automática y sistemas de conectividad. En el uso diario, lo que más se aprecia es la facilidad para gestionar navegación/multimedia sin apartar la vista, y el confort térmico estable. Los asistentes elevan la confianza en ciudad, y el conjunto transmite una experiencia más “rutera”, con menos estrés en trayectos largos.¿Qué seguridad ofrece y cómo se percibe al volante?
El Dart suele equipar múltiples airbags, control de estabilidad y tracción, y frenos con tacto progresivo. Algunas versiones añaden asistencias como aviso de ángulo muerto o alerta de tráfico cruzado. En conducción, la seguridad se traduce en calma: el coche frena con consistencia, mantiene compostura en curvas rápidas y corrige con suavidad si el firme cambia. Esa sensación de “apoyo” reduce esfuerzo mental en viajes.¿Qué puntos fuertes tiene frente a otros compactos?
Su mayor fortaleza es el aplomo: se siente más “sedán” que muchos compactos, con pisada estable y buena insonorización. El 1.4 turbo destaca por elasticidad, y el 2.4 por empuje utilizable. Además, el equipamiento tecnológico (especialmente en versiones con pantalla grande) aporta comodidad real. La experiencia resultante es de coche que invita a sumar kilómetros con serenidad, más orientado a confort que a radicalidad.¿Qué puntos débiles conviene conocer antes de comprarlo?
El peso y el enfoque rutero pueden restarle agilidad frente a rivales más ligeros en carreteras reviradas. El tamaño exterior penaliza un poco en plazas estrechas. En algunas combinaciones motor-cambio, el consumo urbano puede subir si se conduce con prisa. También conviene revisar historial de mantenimiento, ya que una caja de doble embrague exige cuidado. En conducción, se nota más cómodo a ritmo constante que en arranca-para.¿Qué mantenimiento básico y costes orientativos requiere?
Como referencia, cambios de aceite y filtros cada 10.000–15.000 km según uso y especificación, y bujías/anticongelante según plan. Los frenos suelen durar razonablemente si haces mucha autopista; en ciudad, el desgaste aumenta. En versiones turbo, es clave respetar calentamiento y enfriamiento para cuidar el conjunto. Bien mantenido, el coche transmite esa sensación de solidez diaria que se aprecia al pasar baches y viajar cargado.¿Qué versión del Dodge Dart es la más recomendable?
Para equilibrio, el 1.4 turbo (≈160 CV) con un buen nivel de equipamiento suele ser la opción más redonda: empuja con soltura sin exigir consumos altos si conduces suave. Si priorizas simplicidad mecánica, el 2.0 atmosférico es agradable y lineal, ideal para uso tranquilo. Si viajas cargado o valoras adelantamientos, el 2.4 aporta músculo. La recomendación final depende de tu ruta diaria: ciudad, mixto o autopista.Rivales de Dodge Dart
El Dodge Dart es uno de esos compactos que, por planteamiento, vive en el territorio más disputado del mercado: el de los coches “para todo”. Nacido para ofrecer una alternativa con carácter dentro del segmento C, su rivalidad natural se construye alrededor de tres ideas: eficiencia realista para el día a día, respuesta suficiente en carretera y un equilibrio entre tamaño exterior y habitabilidad. En ese tablero, el Dart se mide con contrincantes de enfoque muy racional, pero también con propuestas con una impronta dinámica marcada.
Frente al Volkswagen Jetta, el Dart se enfrenta a la escuela de la sobriedad técnica: un rival con tacto de conducción muy depurado y una oferta mecánica tradicionalmente orientada a la elasticidad. Aquí, la batalla suele decidirse por la preferencia entre un carácter más emocional y una ejecución más “alemana” en refinamiento y consistencia.
Con el Honda Civic, la rivalidad gira en torno a la eficiencia mecánica y la fiabilidad percibida, además de una conducción que tiende a ser ligera y precisa. El Dart busca contrapeso en una pisada más asentada y en opciones turbo que aportan par temprano, un punto atractivo para quien prioriza recuperación y facilidad de uso sin necesidad de estirar el motor.
El Ford Focus representa el rival dinámico por excelencia: un chasis que históricamente ha puesto el listón alto en tacto de dirección y equilibrio en curva. En este duelo, el Dart juega la carta de la solvencia y del empuje disponible en determinadas versiones, mientras que el Focus suele apelar a quien disfruta de una conducción más comunicativa.
Por último, el Chevrolet Cruze se mueve en una lógica muy cercana: compacto accesible, honesto y enfocado al coste de uso. Aquí la comparación es directa y práctica, con motores de cifras similares y una elección que suele depender de matices de respuesta, agrado de marcha y preferencia por el planteamiento de cada marca.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Arquitectura | Sobrealimentación | Par (Nm) |
| Dodge Dart 1.4 Turbo MultiAir | 1.368 | 160 | L4 | Turbo | 250 |
| Volkswagen Jetta 1.4 TSI | 1.395 | 150 | L4 | Turbo | 250 |
| Honda Civic 1.5 VTEC Turbo | 1.498 | 182 | L4 | Turbo | 240 |
| Ford Focus 1.5 EcoBoost | 1.498 | 150 | L4 | Turbo | 240 |
| Chevrolet Cruze 1.4 Turbo | 1.399 | 153 | L4 | Turbo | 240 |
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