¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Ferrari 159S? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
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Sobre la marca de coches Ferrari

Subirse a un Ferrari es sentir cómo la precisión mecánica se transforma en emoción pura desde el primer giro de llave. La marca italiana ha construido su leyenda entre la competición y la carretera, con un diseño reconocible y una ingeniería pensada para responder al milímetro. Aquí exploramos su historia, sus modelos más representativos y el carácter que define su manera de entender la conducción.

Versiones de Ferrari 159S

1.9L 12 cil 123 cv Manual (1947 )

Ferrari 159S - 1.9L 12 cil 123 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.903 cc
Cilindros
12
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
123 CV
Potencia (kW)
92 kW
Potencia (PS)
125 PS
Par
-
Peso
750 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.430 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Ferrari 159S

¿Qué es el Ferrari 159 S y por qué es especial?

El Ferrari 159 S (1947) es uno de los primeros Ferrari de carretera, heredero directo del 125 S. Monta un V12 Colombo de 1,9 litros, pensado más para subir de vueltas con alegría que para empujar a bajas rpm. Con unos 110-125 CV según especificación, transmite ligereza y precisión: dirección viva, chasis sencillo y cada aceleración suena a mecánica artesanal, sin filtros.

¿Qué motor lleva y qué sensaciones ofrece al volante?

Bajo el capó trabaja el V12 “Colombo” de 1.903 cm³, con carburación y arquitectura pensada para girar rápido. La entrega se siente progresiva: no hay patada moderna, sino un crescendo metálico que invita a estirar marchas. La respuesta al acelerador es inmediata, casi nerviosa, y el sonido del V12 domina la experiencia: fino, agudo y muy presente en el habitáculo.

¿Qué prestaciones tiene el Ferrari 159 S?

Con aproximadamente 110-125 CV y un peso muy contenido, el 159 S ofrece una relación peso/potencia que hoy se traduce en agilidad más que en cifras absolutas. La velocidad punta ronda los 170 km/h en configuraciones de época. Lo importante es cómo llega: acelera con ligereza, exige anticipación y premia una conducción fluida, manteniendo el motor alto de vueltas para sacar lo mejor.

¿Cómo es su conducción: dirección, frenos y comportamiento?

La dirección es directa y comunicativa: sientes la carretera en las manos, con reacciones rápidas. Los frenos, típicamente de tambor en esos años, piden tacto y distancia; se conduce mirando lejos y frenando con anticipación. El chasis transmite balanceos y transferencias de peso claras, lo que hace que cada curva sea un diálogo entre volante, acelerador y el agarre disponible.

¿Qué caja de cambios tiene y cómo se utiliza?

El Ferrari 159 S emplea una caja manual clásica, de recorridos marcados y sincronización limitada según especificación. Cambiar es un acto mecánico: hay que acompañar el motor, respetar tiempos y, si procede, hacer doble embrague para suavizar reducciones. En marcha, el coche te pide ritmo: enlazar cambios con precisión mantiene el V12 vivo y la conducción se vuelve más redonda.

¿Qué diseño y carrocería suele llevar el Ferrari 159 S?

En esta etapa temprana, muchas unidades se carrozaban de forma artesanal, con líneas ligeras y proporciones compactas. El capó largo y el habitáculo retrasado subrayan la presencia del V12. Al conducirlo, esa carrocería estrecha te hace sentir cerca del asfalto y del entorno: ves el morro, percibes el viento y notas cómo cada ondulación se transmite, reforzando su carácter analógico.

¿Qué interior ofrece y cómo es la experiencia a bordo?

El habitáculo es minimalista: instrumentación esencial, mandos sencillos y materiales funcionales. No hay aislamiento acústico moderno, así que el V12 y la transmisión forman parte del “ambiente”. La postura suele ser baja, con un volante grande y pedalera que exige precisión. Conduciéndolo, cada vibración y cada ruido te informa de lo que pasa, creando una conexión muy directa con la máquina.

¿Qué contexto histórico tiene dentro de Ferrari?

El 159 S pertenece a la primera generación de Ferrari tras la Segunda Guerra Mundial, cuando la marca definía su identidad técnica: V12 pequeño, ligereza y enfoque deportivo. Es una época en la que carretera y competición se tocaban, y eso se nota al conducir: el coche se siente construido con prioridades dinámicas. Su valor histórico está en ser parte del ADN inicial de Maranello.

¿En qué se diferencia del Ferrari 125 S y de otros primeros Ferrari?

El 125 S es el punto de partida con V12 de 1,5 litros; el 159 S crece en cilindrada y gana empuje, haciendo la conducción menos “puntiaguda” y más elástica. Frente a modelos posteriores, sigue siendo más ligero y crudo: menos potencia total, pero mayor sensación de velocidad. En carretera, se percibe más delicado y comunicativo, con un tacto genuinamente de época.

¿Qué mantenimiento y cuidados requiere un Ferrari 159 S hoy?

Es un clásico de ingeniería artesanal: requiere especialistas, ajustes finos de carburación, control de lubricación y vigilancia del sistema de refrigeración. La disponibilidad de piezas puede implicar fabricación a medida. En conducción, eso se traduce en calentar con paciencia, escuchar el motor y evitar exigencias en frío. Cuando está bien afinado, responde con suavidad y un funcionamiento sorprendentemente fino para su edad.

¿Para qué tipo de conductor o coleccionista es recomendable?

Es ideal para quien busca historia viva, no comodidad. El 159 S encaja con coleccionistas que disfrutan del ritual mecánico y de conducir con técnica: anticipar frenadas, respetar inercias y mantener el motor en su zona buena. En eventos de clásicos y recorridos selectos, ofrece una experiencia muy sensorial. No se “usa” como un moderno: se interpreta y se cuida.

¿Qué valor y rareza tiene el Ferrari 159 S en el mercado?

La producción es extremadamente limitada y su relevancia histórica eleva la demanda entre coleccionistas. El valor depende de procedencia, originalidad, historial y documentación, más que de kilometraje. En la práctica, esto implica que se compra también por acceso a eventos y prestigio histórico. Al volante, esa rareza se siente: todo en el coche recuerda que fue construido en una era fundacional de Ferrari.

Rivales de Ferrari 159S

Ferrari 159S es una denominación poco habitual incluso dentro de la etapa más artesanal de Maranello, asociada al universo de los Ferrari de competición de finales de los años 40 y primeros 50, cuando el motor V12 “Colombo” era el corazón de múltiples evoluciones y las cifras exactas podían variar según especificación, carrera y preparación. En ese contexto, hablar de sus rivales es hablar de una época de carreras de resistencia y pruebas ruteras donde el rendimiento se medía tanto por potencia como por elasticidad, fiabilidad mecánica y velocidad punta sostenida. Enfrente, la gran referencia natural era Jaguar XK120, un deportivo británico de calle con aspiraciones de circuito: más pesado y menos sofisticado en planteamiento, pero con un seis cilindros en línea de gran cilindrada y un equilibrio excelente para alta velocidad. Su virtud era la contundencia del par y la facilidad de uso; su punto débil, frente a un Ferrari de vocación deportiva, era la finura del conjunto y la respuesta más viva de un V12 ligero y de giro rápido. Otro antagonista de época es Maserati A6GCS, rival italiano directo en espíritu: chasis ligero, enfoque de competición y una puesta a punto pensada para enlazar curvas con precisión. Frente al V12, el seis cilindros de Maserati solía jugar la carta de la simplicidad y el equilibrio, con una entrega menos exuberante arriba pero muy aprovechable en tramos revirados. Donde Maserati ganaba en “sensación de bisturí”, Ferrari solía imponer su capacidad de estirar y su punta cuando el escenario se abría. Y para completar el triángulo de rivalidades, Alfa Romeo 1900 (en sus variantes deportivas de la época) representa el contrapeso racional: una arquitectura más orientada a producción, con buenas prestaciones y comportamiento noble. En comparación, el Ferrari vive en otra dimensión de refinamiento mecánico y propósito, pero el Alfa respondía con robustez, facilidad de mantenimiento y una competitividad notable según preparación. Dado lo raro del nombre Ferrari 159S y la variabilidad histórica de fichas técnicas en ese periodo, las cifras a continuación deben entenderse como orientativas dentro de los rangos habituales de los Ferrari V12 “Colombo” de pequeña cilindrada y sus contemporáneos más directos.
Modelo Arquitectura motor Cilindrada (cc) Potencia (CV) Cilindros
Ferrari 159S V12 atmosférico 1590 110 12
Jaguar XK120 L6 atmosférico 3442 160 6
Maserati A6GCS L6 atmosférico 1985 170 6
Alfa Romeo 1900 L4 atmosférico 1884 90 4

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026