¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Ferrari 456M? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
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Sobre la marca de coches Ferrari

Subirse a un Ferrari es sentir cómo la precisión mecánica se transforma en emoción pura desde el primer giro de llave. La marca italiana ha construido su leyenda entre la competición y la carretera, con un diseño reconocible y una ingeniería pensada para responder al milímetro. Aquí exploramos su historia, sus modelos más representativos y el carácter que define su manera de entender la conducción.

Versiones de Ferrari 456M

GT (1998 - 2009 )

Ferrari 456M - GT - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
5.473 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
435 CV
Potencia (kW)
324 kW
Potencia (PS)
441 PS
Par
550 Nm
Peso
1695 kg
Longitud
4.770 mm
Anchura
1.930 mm
Altura
1.310 mm
Batalla
2.590 mm
Depósito
110 L
Velocidad máx.
300 km/h
0-100
5,2 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

GTA (1992 - 2002 )

Ferrari 456M - GTA - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
5.499 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
400 CV
Potencia (kW)
299 kW
Potencia (PS)
406 PS
Par
551 Nm
Peso
1770 kg
Longitud
4.740 mm
Anchura
1.930 mm
Altura
1.310 mm
Batalla
2.660 mm
Depósito
110 L
Velocidad máx.
-
0-100
5,2 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Ferrari 456M

¿Qué es el Ferrari 456M y qué lugar ocupa en la historia de Ferrari?

El Ferrari 456M es la evolución “Modificata” del gran turismo 2+2 de Maranello, producido a finales de los 90 y principios de los 2000. Mantiene la receta clásica: motor V12 delantero, tracción trasera y carrocería elegante. Sus cifras rondan los 436 CV y un 0-100 km/h cercano a 5,0 s, pero lo importante es su carácter: aplomo, refinamiento y velocidad sostenida.

¿Cómo se siente su motor V12 5.5 atmosférico al volante?

El V12 atmosférico de 5,5 litros entrega su potencia con una progresión sedosa y una respuesta limpia al acelerador. Con unos 436 CV y par abundante, empuja desde medio régimen y estira con una nota metálica que acompaña sin invadir. En carretera abierta transmite una sensación de reserva infinita: no necesitas ir “a cuchillo”, porque el empuje aparece con naturalidad y mantiene el ritmo sin esfuerzo.

¿Qué tal es la conducción: más deportivo o más gran turismo?

Es un gran turismo con fondo deportivo. La dirección comunica con suavidad y el chasis prioriza estabilidad y confianza a alta velocidad, más que cambios de apoyo fulminantes. Con un reparto de pesos cuidado para su arquitectura y suspensión pensada para viajar rápido, el 456M invita a trazar redondo, con gas sostenido. No busca nervio; busca precisión y un ritmo constante que desgasta poco.

¿Cómo es viajar en un Ferrari 456M: confort, aislamiento y uso real?

Viajar en el 456M se siente “de largo recorrido”: postura baja, mandos firmes y un confort más cercano a una berlina rápida que a un superdeportivo. Es un 2+2 utilizable, con plazas traseras adecuadas para trayectos cortos o niños, y un maletero correcto para escapadas. A velocidad de crucero, el V12 va relajado y el coche transmite solidez, no tensión.

¿Manual o automático: qué cambia en la experiencia?

Con caja manual, el 456M ofrece la conexión clásica: tacto mecánico, recorridos definidos y una sensación de control que encaja con su V12 atmosférico. El automático prioriza fluidez y comodidad, ideal para uso turístico y ciudad, aunque resta participación cuando buscas ritmo. En ambos casos la entrega es progresiva; la diferencia está en la implicación: manual para conducir, automático para dejar que el coche “respire”.

¿Qué prestaciones ofrece y cómo se traducen en sensaciones?

Hablamos de unos 436 CV, 0-100 km/h alrededor de 5,0 s y una punta que supera los 300 km/h según configuración. En sensaciones, no es un coche de “latigazo”, sino de empuje continuo: adelantas con una presión estable en la espalda y una reserva de potencia que parece no acabarse. A alta velocidad, el 456M se asienta y transmite calma, no dramatismo.

¿Qué cambios trae la versión “M” respecto al 456 original?

El 456M introduce mejoras de puesta a punto y detalles de diseño, además de una evolución en equipamiento y acabados. Mantiene el V12 5.5, pero con ajustes que afinan respuesta y usabilidad, y un interior actualizado para una sensación más moderna sin perder el clasicismo. En conducción se percibe como un GT más cohesionado: todo parece trabajar con mayor armonía, especialmente en ritmo alto sostenido.

¿Cómo es el interior y qué calidad percibida tiene?

El interior del 456M apuesta por cuero, superficies amplias y un enfoque artesanal. La sensación es de lujo discreto: mandos sólidos, buen mullido y un ambiente que invita a viajar. No es un habitáculo “digital”; es analógico y táctil, con instrumentos que se leen de un vistazo. En marcha, esa calidad se traduce en menos fatiga: ruidos contenidos, buen apoyo y ergonomía pensada para horas.

¿Es un coche adecuado para usarlo a menudo o solo para colección?

Es de los Ferrari clásicos más compatibles con un uso frecuente si está bien mantenido. Su planteamiento GT, el 2+2 y la estabilidad lo vuelven práctico para escapadas y eventos sin sentirlo extremo. Eso sí, su valor está en la unidad concreta: historial, mantenimiento y estado. Con todo al día, el 456M se disfruta en carretera real, donde su V12 y su aplomo hacen sentido.

¿Qué puntos de mantenimiento y fiabilidad conviene vigilar?

En un 456M es clave priorizar historial: revisiones, correas/servicios programados y estado del sistema eléctrico y climatización. También conviene inspeccionar suspensión, frenos y posibles fugas por edad, además del estado del cuero interior. No es un coche para “apurar” mantenimientos: cuando todo está en orden, se siente fino y silencioso; cuando no, aparecen vibraciones y pequeños fallos que rompen su esencia de gran turismo.

¿Qué rivales tenía y por qué elegirlo frente a otras opciones?

Sus rivales naturales eran otros GT V12 o grandes coupés de lujo de la época. El 456M se elige por su mezcla de elegancia, motor delantero V12 y tacto Ferrari sin la crudeza de un deportivo puro. Donde otros apuestan por aislamiento total, aquí hay comunicación y carácter mecánico. Es un coche para quien valora viajar rápido con estilo, escuchando el motor como parte del paisaje.

¿Qué detalles lo hacen especial en carretera de curvas y autopista?

En curvas, destaca por su tracción trasera y su equilibrio: entra con nobleza y permite acelerar pronto con una entrega progresiva, sin sobresaltos. En autopista, su aerodinámica y su batalla aportan estabilidad, y el V12 trabaja con holgura, transmitiendo un “crucero” muy alto. La sensación global es de coche grande pero preciso: no va pidiendo correcciones, va dibujando la línea con calma.

Rivales de Ferrari 456M

El Ferrari 456M representa una rara combinación dentro de Maranello: un gran turismo 2+2 de motor delantero V12 pensado para devorar kilómetros con una elegancia contenida, sin renunciar al pulso mecánico de un atmosférico de alta cilindrada. Es un Ferrari para quien entiende el viaje como parte esencial de la experiencia: entrega progresiva, sonido lleno y una estabilidad natural a alta velocidad propia de un coche concebido para autopista rápida, puertos amplios y largas etapas. En su ecosistema competitivo, el Ferrari 456M se midió con una generación de grandes coupés de doce cilindros y enfoque aristocrático, donde el rendimiento importaba tanto como la forma de entregarlo. Frente a él, el Aston Martin DB7 V12 Vantage plantea una alternativa británica: también V12, también coupé de prestigio, con un carácter más clásico en sensaciones y un planteamiento donde el refinamiento del conjunto y la imagen “gentleman” pesan tanto como la cifra final. En la práctica, el 456M suele sentirse más “Ferrari” en su respuesta al acelerador y en la vivacidad del motor, mientras el Aston apuesta por una puesta a punto que prioriza la compostura y la distancia emocional. El BMW 850CSi (E31) es un rival diferente, pero muy pertinente: un V12 alemán de gran cilindrada, ingeniería seria y filosofía de gran rutero de alta velocidad. No busca la teatralidad, sino la eficacia sostenida, el aplomo y la solidez. Frente al 456M, el 850CSi ofrece una interpretación más técnica y menos pasional, con un peso de coche “gran clase” que se deja notar, mientras el Ferrari responde con una sensación de ligereza relativa y un temperamento más ligado a la deportividad italiana. Por último, el Mercedes-Benz CL 600 (C140) encarna la lectura más lujosa del V12 noventero: potencia abundante, entrega suave y un aislamiento propio de una gran berlina convertida en coupé. En comparación, el 456M juega en un terreno más sensorial: dirección, motor y chasis se comunican con mayor claridad, y aunque también sabe ser confortable, su prioridad está más cerca del conductor que del pasajero. Dicho de otro modo: el Mercedes es un salón rápido; el Ferrari, un viaje con pulso mecánico constante.
Modelo Arquitectura / Cilindros Cilindrada (cc) Potencia (CV)
Ferrari 456M V12 atmosférico 5.474 442
Aston Martin DB7 V12 Vantage V12 atmosférico 5.935 420
BMW 850CSi (E31) V12 atmosférico 5.576 380
Mercedes-Benz CL 600 (C140) V12 atmosférico 5.987 408

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026