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Sobre la marca de coches Ferrari

Subirse a un Ferrari es sentir cómo la precisión mecánica se transforma en emoción pura desde el primer giro de llave. La marca italiana ha construido su leyenda entre la competición y la carretera, con un diseño reconocible y una ingeniería pensada para responder al milímetro. Aquí exploramos su historia, sus modelos más representativos y el carácter que define su manera de entender la conducción.

Versiones de Ferrari 599

GTB Fiorano (2008 - 2009 )

Ferrari 599 - GTB Fiorano - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasoline - Premium
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
5.998 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
612 CV
Potencia (kW)
456 kW
Potencia (PS)
620 PS
Par
608 Nm
Peso
1765 kg
Longitud
4.670 mm
Anchura
1.970 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.760 mm
Depósito
105 L
Velocidad máx.
331 km/h
0-100
3,7 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
21,3 L/100
CO2
-

Información sobre Ferrari 599

¿Qué es el Ferrari 599 y qué lo hace especial al volante?

El Ferrari 599 GTB Fiorano (2006-2012) es un gran turismo V12 delantero-centrado con alma de circuito. Sus 620 CV (456 kW) y 608 Nm entregan una respuesta plena desde medio régimen, con un 0-100 km/h en 3,7 s y 330 km/h de punta. Al conducirlo, notas estabilidad de batalla larga y una dirección que transmite peso, precisión y confianza en apoyos rápidos.

¿Qué motor lleva el Ferrari 599 y cómo se siente en conducción real?

Monta el V12 atmosférico 6.0 F140C, heredero técnico del Enzo, con corte cerca de 8.400 rpm. Lo decisivo no es solo la cifra: estira con una progresión limpia, sin turbo-lag, y el empuje aumenta conforme suben las vueltas. En carretera abierta se percibe como una ola continua: de 3.500 a 7.500 rpm llena el habitáculo de un tono metálico, más afinado que ruidoso.

¿Cómo acelera y qué prestaciones ofrece el Ferrari 599?

Sus cifras (0-100 km/h en 3,7 s; 0-200 km/h alrededor de 11 s; 330 km/h) se traducen en una aceleración que no golpea, sino que empuja con linealidad y mucha tracción para ser trasera. En modo Sport, las reducciones del cambio F1 son secas y precisas, y al abrir gas a la salida de curvas largas sientes cómo el eje trasero “muerde” el asfalto antes de liberar toda la potencia.

¿Qué cambio y transmisión tiene, y cómo es su tacto?

El 599 ofrece cambio manual de 6 marchas (raro) o el F1 SuperFast robotizado, con tiempos de cambio anunciados de ~100 ms. En conducción tranquila el F1 puede sentirse algo mecánico, pero cuando aumentas el ritmo encaja: reduce con punta-tacón automático, mantiene el motor en la zona buena y aporta una sensación de coche de competición domesticado. Con levas grandes, el control es intuitivo y adictivo.

¿Cómo se comporta en curvas y qué tecnologías de chasis incorpora?

Estrena en Ferrari el control de tracción F1-Trac y usa amortiguación adaptativa SCM. Con el Manettino ajustas la tolerancia del eje trasero: en Sport es seguro y fluido; en CST Off deja deslizar con progresividad. El balanceo está bien contenido para un GT, y el motor delantero-centrado ayuda a un reparto de masas favorable (aprox. 47/53), dando una entrada en curva más ligera de lo esperado.

¿Qué tal frena el Ferrari 599 y qué se siente en uso exigente?

De serie lleva frenos carbonocerámicos Brembo (CCM), pensados para soportar temperatura y repetición. En conducción rápida, el pedal mantiene consistencia y el coche se asienta al frenar fuerte, con menos cabeceo del que imaginas. La mordida inicial es firme y modulable, ideal para dosificar en apoyo. En puertos o circuito, la resistencia a la fatiga es una de sus grandes virtudes.

¿Es un coche cómodo para viajar o es demasiado radical?

Es un gran turismo de verdad: estable a alta velocidad, con una pisada larga que filtra bien el asfalto rápido. La suspensión adaptativa permite suavizar, y el V12 gira relajado en crucero pese a su carácter. No es blando: notas el ancho de neumático y la rigidez del chasis, pero el habitáculo está pensado para horas al volante. Es de los Ferrari que mejor encajan viajes largos sin renunciar a emoción.

¿Cómo es el interior del Ferrari 599 y qué calidad transmite?

El habitáculo mezcla cuero, aluminio y un enfoque muy conductor: volante con Manettino, botones de arranque y mandos inspirados en competición. La postura es baja, con buena visibilidad frontal para un V12, y el salpicadero envuelve sin agobiar. En marcha, la calidad se percibe en el aislamiento suficiente para viajar y en la respuesta de mandos: cada acción (leva, freno, dirección) tiene peso y propósito.

¿Qué diseño y aerodinámica tiene el Ferrari 599?

Diseñado por Pininfarina, combina capó largo y cola corta con aerodinámica funcional. La carrocería incluye soluciones para estabilidad a alta velocidad y refrigeración del V12, y el coche genera apoyo sin recurrir a alerones exagerados. En conducción rápida, esa aerodinámica se nota como aplomo: a 200 km/h parece más “plantado” que nervioso, con una direccionalidad que invita a mantener el ritmo en autopista alemana o circuito.

¿Qué versiones existen del Ferrari 599 y cuáles son las más deseadas?

Además del 599 GTB, destacan el 599 HGTE (puesta a punto más firme y directa), el 599 GTO (más ligero y orientado a pista) y el 599 SA Aperta (descapotable muy limitado). En sensaciones, el HGTE afila dirección y control de carrocería; el GTO aumenta inmediatez, ruido y reacciones, pidiendo manos. El GTB es el equilibrio: rápido, utilizable y más amable para carretera.

¿Qué consumo y uso diario puede esperarse de un Ferrari 599?

Un V12 atmosférico de 6.0 litros no busca ahorrar: el consumo real puede moverse en torno a 15-20 l/100 km según ritmo, y subir más si exploras altas vueltas. En ciudad se siente ancho y con visibilidad trasera justa, pero en vías rápidas es sorprendentemente fácil. Lo que compensa es el “cómo” entrega: cada adelantamiento es instantáneo, sin necesidad de reducir dos marchas.

¿Qué fiabilidad y mantenimiento requiere el Ferrari 599?

Es un Ferrari moderno, pero exige mantenimiento preventivo: revisiones anuales, control de frenos carbonocerámicos, estado de neumáticos de altas prestaciones y atención a la transmisión F1 (actuadores, embrague según uso). Conduciendo mucho en ciudad, el embrague sufre más; en carretera, dura más. La experiencia mejora cuando está al día: un 599 bien mantenido se siente tenso, preciso, sin ruidos parásitos ni cambios bruscos.

¿Para quién tiene sentido el Ferrari 599 hoy y qué alternativa emocional ofrece?

Tiene sentido para quien quiera un V12 atmosférico “clásico moderno”: rápido, estable y con carácter analógico en el tacto, aunque sea tecnológico. Frente a superdeportivos más extremos, el 599 permite disfrutar de potencia alta sin ir siempre al límite. Es un coche para conducir lejos, rápido y con intención: te recompensa por ser fino con freno y gas, y te regala una banda sonora que escala con tus decisiones.

Rivales de Ferrari 599

El Ferrari 599 GTB Fiorano representa una de las interpretaciones más puras del gran turismo moderno con motor delantero y alma de pista. Nacido para devorar kilómetros a ritmo alto con la misma naturalidad con la que se luce en un tramo rápido, su V12 atmosférico conecta con la tradición más emocional de Maranello, mientras su puesta a punto y aerodinámica —pulida en Fiorano— le dan ese punto de precisión que separa a un gran turismo rápido de un deportivo de referencia.

Su rivalidad natural se escribe en dos frentes. Por un lado, contra los grandes cupés V12 de enfoque aristocrático pero contundente, donde el Aston Martin DBS contrapone carisma británico y un V12 de gran par, con un tacto más gran turismo clásico. Enfrente, el Lamborghini Murciélago LP640 propone una lectura más radical: motor central, tracción total y una conducción más física, con una estética y presencia que apelan a lo teatral. Y, como contrapeso germano de altas prestaciones, el Porsche 911 Turbo (997) aporta eficacia tecnológica: menos cilindros, sí, pero una capacidad de acelerar y traccionar en cualquier circunstancia que obligaba a cualquiera a tomárselo en serio.

En ese escenario, el Ferrari 599 GTB Fiorano destaca por su equilibrio: la elasticidad del V12, la velocidad de crucero, la confianza del chasis y una entrega de potencia lineal y envolvente. No es el más discreto ni el más cómodo en sentido estricto, pero sí uno de los que mejor logra que el conductor se sienta parte del mecanismo, especialmente cuando el asfalto se abre y el coche empieza a “respirar” a alta velocidad.

Modelo Cilindrada Arquitectura Potencia Par Alimentación Tracción Cambio
Ferrari 599 GTB Fiorano 5.999 cc V12 620 CV 608 Nm Atmosférico Trasera Manual 6 v / F1-SuperFast 6 v
Aston Martin DBS 5.935 cc V12 517 CV 570 Nm Atmosférico Trasera Manual 6 v / Automática 6 v
Lamborghini Murciélago LP640 6.496 cc V12 640 CV 660 Nm Atmosférico Total (AWD) Manual 6 v / e-gear 6 v
Porsche 911 Turbo (997) 3.600 cc Bóxer 6 480 CV 620 Nm Biturbo Total (AWD) Manual 6 v / Tiptronic 5 v

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026