¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Ferrari 599 GTB Fiorano? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Ferrari
Subirse a un Ferrari es sentir cómo la precisión mecánica se transforma en emoción pura desde el primer giro de llave. La marca italiana ha construido su leyenda entre la competición y la carretera, con un diseño reconocible y una ingeniería pensada para responder al milímetro. Aquí exploramos su historia, sus modelos más representativos y el carácter que define su manera de entender la conducción.Versiones de Ferrari 599 GTB Fiorano
6.0L 12 cil 612 cv Manual Coupé (2007 )
Información sobre Ferrari 599 GTB Fiorano
¿Qué es el Ferrari 599 GTB Fiorano y qué sensaciones transmite?
El Ferrari 599 GTB Fiorano es un gran turismo de motor delantero V12 pensado para devorar kilómetros a ritmo alto sin perder tacto de coche de carreras. Con 620 CV y 608 Nm, estira con una progresión continua hasta 8.400 rpm. Al volante se siente largo, estable y muy preciso: pisa fuerte, apoya con confianza y entrega una aceleración elástica, más contundente cuanto más alto giras.¿Cómo es su motor V12 6.0 y cómo suena en conducción real?
Su V12 atmosférico de 5.999 cm³ respira sin filtros: responde inmediato al gas, sin el escalón típico del turbo. Los 620 CV llegan a 7.600 rpm, pero lo mejor es la textura del empuje desde medio régimen, con 608 Nm a 5.600 rpm. El sonido cambia de grave metálico a aullido agudo al estirar, llenando el habitáculo y afinando tu manera de acelerar.¿Qué prestaciones ofrece el 599 GTB Fiorano (0-100, velocidad punta) y cómo se perciben?
Acelera de 0 a 100 km/h en torno a 3,7 s y supera los 330 km/h de velocidad máxima. Más allá de la cifra, lo que notas es la manera en que gana velocidad: no hay pausa entre marchas con la caja F1, y el V12 sigue empujando cuando muchos ya aflojan. En autopista se siente imperturbable, con una reserva de potencia que intimida.¿Qué cambio monta y cómo influye en la experiencia de conducción?
La mayoría equipa la transmisión F1 SuperFast de 6 marchas, con levas fijas al volante y cambios muy rápidos para su época. En modo deportivo, la transición es seca y directa, reforzando la sensación mecánica; en conducción tranquila puede resultar más brusca que una automática moderna. Con el motor delante y el cambio atrás (transaxle), el coche se siente equilibrado al acelerar a la salida.¿Cómo es su chasis y el equilibrio de pesos en carretera de curvas?
El 599 usa un esquema transaxle que ayuda a repartir masas (aprox. 47/53), algo clave en un V12 delantero. En curvas rápidas transmite aplomo y una dirección comunicativa, con una zaga que se insinúa de forma progresiva si entras fuerte. No es un coche nervioso: invita a trazar largo, apoyarte en el par y abrir gas pronto, con sensación de gran estabilidad.¿Qué tecnologías de dinámica incorpora (F1-Trac, SCM, frenos) y qué aportan?
Incorpora control de tracción F1-Trac derivado de la F1, suspensión magnetorreológica SCM y, en muchas unidades, frenos carbocerámicos. En la práctica, el F1-Trac te deja acelerar antes sin cortar en exceso, la suspensión adapta firmeza y mantiene la carrocería plana, y los carbocerámicos ofrecen mordiente constante tras varios apoyos fuertes. Todo se traduce en confianza: puedes ir rápido sin pelearte con el coche.¿Cómo es la dirección y el tacto del tren delantero en el 599 GTB?
La dirección destaca por rapidez y precisión, con un frente que se siente más ligero de lo que su tamaño sugiere. Al entrar en curva percibes bien el agarre disponible y cómo el morro “muerde” el ápice, especialmente con neumáticos en buen estado. No es un kart, pero sí muy comunicativo para un GT. A alta velocidad la asistencia se integra bien y el coche queda asentado.¿Es cómodo para viajar y cómo se vive el habitáculo?
Es un GT real: puedes viajar rápido con más confort del que imaginas en un Ferrari de 620 CV. La postura es baja, el capó largo marca el horizonte y el habitáculo te envuelve con cuero y mandos orientados al conductor. La suspensión, sobre todo con SCM en modo suave, filtra razonablemente. A ritmo constante hay estabilidad y silencio relativo; cuando abres gas, el V12 domina la escena.¿Qué consumo tiene y qué autonomía puedes esperar en uso real?
El consumo depende del pie: en uso mixto es habitual moverse en torno a 15–20 l/100 km, y en conducción alegre puede subir claramente. Con un depósito grande (alrededor de 105 litros), la autonomía puede ser buena si mantienes ritmo de autopista, pero cae rápido en carreteras de montaña. En sensaciones, la eficiencia importa menos: el coche te invita a jugar con el régimen y escuchar el motor.¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene revisar antes de comprar uno?
Conviene revisar historial completo, embrague en unidades F1 (desgaste y calibración), estado de frenos carbocerámicos, suspensión SCM (posibles fugas/actuadores), y electrónica de confort. También es clave comprobar refrigeración, radiadores y fugas, además de neumáticos y alineado: el 599 castiga si se ha usado fuerte. Un coche bien mantenido se siente tenso y preciso; uno descuidado transmite holguras y cambios más bruscos.¿Qué versiones destacadas existen y cómo cambia su carácter (HGTE, GTO)?
Dentro del 599, el paquete HGTE afina el GT: suspensión más firme, barras estabilizadoras y puesta a punto para mayor precisión, dando un tacto más directo en curva. En el extremo está el 599 GTO, más ligero y enfocado, con respuesta más viva y una experiencia más intensa. El GTB “base” es el equilibrio: muy rápido, utilizable y con el V12 como protagonista sin tanta radicalidad.¿Qué rivales tenía y por qué el 599 GTB sigue siendo relevante hoy?
Compitió con GT V12 y V10 de alto nivel (Aston Martin DBS, Lamborghini Murciélago, Porsche 911 Turbo de la época), pero su receta de V12 atmosférico delantero y chasis transaxle le dio un carácter muy particular. Hoy sigue siendo relevante por la respuesta lineal del atmosférico, el sonido y la sensación analógica en el mando, incluso con ayudas modernas. Es un coche que premia la técnica y la finura al acelerar.Rivales de Ferrari 599 GTB Fiorano
El Ferrari 599 GTB Fiorano nació con una misión clara: llevar el concepto de gran turismo de motor delantero a un territorio donde la palabra “equilibrio” no es un compromiso, sino un método. Con su V12 atmosférico y un chasis afinado en Fiorano, este Ferrari combina la tradición de los doce cilindros de Maranello con una puesta a punto pensada para viajar rápido, lejos y con una precisión casi quirúrgica cuando la carretera se retuerce.
Su rivalidad natural se escribe en dos frentes. Por un lado, están los gran turismo británicos de alto linaje, donde el lujo y la velocidad conviven con una entrega de potencia más rotunda que explosiva. Por otro, los superdeportivos de enfoque más técnico, que priorizan la efectividad y la tracción total para convertir la potencia en progreso inmediato. En ese tablero, el Ferrari 599 GTB Fiorano destaca por su arquitectura clásica (V12 delantero-central y propulsión), por una respuesta de acelerador propia de la era atmosférica y por una sensación de dirección que invita a “conducir con las yemas” en lugar de apoyarse en la electrónica.
Frente al Aston Martin DBS, el 599 plantea una interpretación más radical del GT: menos énfasis en la puesta en escena y más en el rendimiento sostenido, con un motor que sube de vueltas con una linealidad de competición. El DBS responde con una experiencia más ceremonial, un aplomo de gran turismo tradicional y una banda sonora profunda, pero el Ferrari suele inclinar la balanza cuando lo que importa es el ritmo y la precisión.
El Bentley Continental GT Speed representa la visión opuesta: masa, lujo y un empuje descomunal gracias a su W12 biturbo, además de tracción total para digerir el par con facilidad. El 599, más ligero y más incisivo, juega la carta de la agilidad y del tacto: donde el Bentley avanza como un expreso de alta velocidad, el Ferrari se siente más “coche”, más comunicativo, especialmente en cambios de apoyo y frenadas largas.
Y si el duelo es con el Lamborghini Murciélago LP640, el contraste se vuelve casi filosófico. El Lamborghini, con su V12 central y carácter de superdeportivo, apuesta por la teatralidad mecánica y la sensación de “máquina grande” pegada al suelo. El 599, sin renunciar a prestaciones de primer nivel, es más versátil: puede ser refinado en autopista y, al mismo tiempo, extremadamente serio en una carretera rápida, con un equilibrio que premia al conductor que busca finura además de potencia.
En conjunto, el Ferrari 599 GTB Fiorano se mueve con autoridad en una categoría donde el exceso es habitual: su arma no es solo la cifra de caballos, sino la forma en que los entrega y cómo su plataforma acompaña al conductor. Es un gran turismo para quienes valoran la ingeniería tanto como la emoción, y que entienden la velocidad como una experiencia sostenida, no como un instante.
| Modelo | Arquitectura | Cilindrada (cc) | Cilindros | Alimentación | Potencia (CV) | Par (Nm) | Tracción | Transmisión |
| Ferrari 599 GTB Fiorano | V12 delantero-central | 5999 | 12 | Atmosférico | 620 | 608 | Trasera | Manual 6 / Autom. secuencial 6 (F1) |
| Aston Martin DBS | V12 delantero | 5935 | 12 | Atmosférico | 517 | 570 | Trasera | Manual 6 |
| Bentley Continental GT Speed | W12 delantero | 5998 | 12 | Biturbo | 610 | 750 | Total (AWD) | Automática 6 |
| Lamborghini Murciélago LP640 | V12 central-trasero | 6496 | 12 | Atmosférico | 640 | 660 | Total (AWD) | Manual 6 / Autom. e-gear 6 |
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