¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Ferrari 735? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
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Sobre la marca de coches Ferrari

Subirse a un Ferrari es sentir cómo la precisión mecánica se transforma en emoción pura desde el primer giro de llave. La marca italiana ha construido su leyenda entre la competición y la carretera, con un diseño reconocible y una ingeniería pensada para responder al milímetro. Aquí exploramos su historia, sus modelos más representativos y el carácter que define su manera de entender la conducción.

Versiones de Ferrari 735

LM (1955 )

Ferrari 735 - LM - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
4.412 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
297 CV
Potencia (kW)
221 kW
Potencia (PS)
301 PS
Par
-
Peso
850 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Ferrari 735

¿Qué es el Ferrari 735 y por qué es tan especial en la historia de la marca?

El Ferrari 735 es una denominación asociada a prototipos y barchettas de competición de mediados de los 50, ligados a la era Lampredi y a pruebas de resistencia. El número alude a su cilindrada unitaria aproximada, una forma clásica de nombrar motores en Ferrari. Al volante, su encanto está en lo esencial: chasis ligero, respuesta mecánica directa y un tacto de carreras sin filtros.

¿Qué motor llevaba el Ferrari 735 y cómo se siente en conducción?

En el Ferrari 735 se relaciona un V12 de la familia Lampredi, con enfoque de competición y respiración libre a alto régimen. Más que la cifra, importa la entrega: sube de vueltas con decisión, el sonido es metálico y cercano, y el pedal derecho tiene una conexión casi física con los carburadores. La sensación es de empuje progresivo y de motor “grande” trabajando sin aislamiento.

¿Qué potencia y prestaciones ofrece un Ferrari 735 en términos reales?

Según la configuración y preparación de época, estos Ferrari de carreras rondaban potencias elevadas para su tiempo, buscando velocidad punta y resistencia más que confort. En marcha, lo que percibes es aceleración sostenida y una manera de ganar velocidad por inercia y empuje continuo, especialmente a medio-alto régimen. No hay ayudas: cada km/h se conquista con manos firmes y oído atento al motor.

¿Cómo es el chasis y qué transmite en curvas?

El Ferrari 735 se asocia a chasis tubulares y carrocerías ligeras tipo barchetta, pensadas para agilidad y reparaciones rápidas en competición. En curva, transmite un eje delantero comunicativo y un tren trasero que exige respeto al gas. La dirección, sin asistencia, carga en apoyo y te “cuenta” el asfalto. La sensación general es de precisión mecánica, con movimientos vivos y mucha información.

¿Qué frenos y suspensión utiliza y cómo condiciona la experiencia?

En su contexto histórico, el Ferrari 735 montaba soluciones de suspensión tradicionales de competición y frenos acordes a la época, normalmente con tacto largo y necesidad de anticipación. Al conducir, frenar no es un gesto instantáneo: es un proceso. La suspensión deja sentir baches y transferencias de peso, lo que te obliga a trazar limpio. El resultado es una conducción intensa, basada en ritmo y previsión.

¿Qué diseño y aerodinámica tiene y cómo influye a alta velocidad?

La estética del Ferrari 735 suele vincularse a barchettas de líneas bajas, con frontal alargado, habitáculo mínimo y superficies pensadas para penetrar el aire sin excesos. A velocidad, notas cómo el coche “se asienta” por forma y equilibrio, más que por carga aerodinámica moderna. El viento es parte del viaje: se oye, se siente en el casco o gafas, y marca el carácter de carreras clásico.

¿Cómo es el interior y qué nivel de comodidad ofrece?

En un Ferrari 735 prima la funcionalidad: instrumentación esencial, asiento simple, volante grande y mandos directos. La comodidad se interpreta como ergonomía de competición, no como lujo. En marcha, el calor del motor, el olor a gasolina y aceite, y la vibración del chasis crean una atmósfera muy física. Es un coche para tramos y tandas, donde el cuerpo participa y el confort pasa a segundo plano.

¿Qué mantenimiento requiere un Ferrari 735 y qué hay que vigilar?

Un Ferrari 735 exige mantenimiento de clásico de carreras: ajustes frecuentes, control de carburación, lubricación y revisiones de elementos de seguridad del chasis. En conducción, un motor afinado se nota al instante: arranca con más limpieza, responde sin vacíos y mantiene temperatura estable. Conviene vigilar refrigeración, fugas y fatiga de componentes. Es un coche que agradece manos expertas y uso regular, más que largas paradas.

¿Cuál es su valor de colección y qué determina su cotización?

La cotización de un Ferrari 735 depende de autenticidad, historial deportivo, coincidencia de números (chasis/motor), restauración documentada y elegibilidad en eventos. En el mundo de colección, no se paga solo el objeto, sino la narrativa: carreras, propietarios, resultados. Conducir uno con pedigrí se percibe distinto: cada crujido y cada cambio de marcha pesan más, porque sabes que estás moviendo patrimonio histórico, no un simple clásico.

¿Qué alternativas o modelos relacionados tienen un carácter parecido?

Si te atrae el Ferrari 735, modelos Ferrari sport-prototipo y barchettas de los 50 con V12 Lampredi o Colombo comparten ADN: ligereza, dirección viva y mecánica protagonista. Alternativas de la época en espíritu incluyen barchettas italianas de competición centradas en resistencia y carretera rápida. En la práctica, lo común es la experiencia: mucho sonido, poco aislamiento, y un coche que pide técnica más que potencia fácil.

¿Para quién tiene sentido un Ferrari 735 hoy y dónde se disfruta de verdad?

Un Ferrari 735 tiene sentido para coleccionistas y pilotos de clásicos que buscan participación en rallies históricos, eventos de elegibilidad y exhibiciones dinámicas. Se disfruta donde el ritmo importa: carreteras amplias, puertos con visibilidad o circuitos históricos, siempre con margen y respeto. En ese entorno, el coche recompensa con conexión total: cada cambio, cada frenada y cada apoyo cuentan, y la conducción se convierte en un ejercicio de precisión.

Rivales de Ferrari 735

Hablar del Ferrari 735 es adentrarse en una época en la que Maranello afinaba su lenguaje técnico a base de cilindros, carburadores y decisiones de ingeniería tomadas con el cronómetro en la mano. Bajo la denominación “735” —habitual en Ferrari para aludir, de forma aproximada, a la cilindrada por cilindro— se esconde un enfoque muy propio de la marca en los años cincuenta: extraer más velocidad de un chasis ligero y de un V12 que respiraba a través de carburación clásica, con una entrega de potencia progresiva pero incisiva, pensada para circuitos rápidos y también para pruebas de resistencia donde el equilibrio mecánico era tan importante como el empuje final.

Su rivalidad natural no se entiende mirando solo a Ferrari, sino observando el tablero completo de la competición europea de la época. Por un lado, el Maserati 300S representaba la alternativa más directa: un deportivo de competición con un seis cilindros de mayor cilindrada total, carácter contundente a medio régimen y una puesta a punto que priorizaba la tracción y la estabilidad en carreras largas. Frente a él, el Jaguar D-Type imponía una lectura distinta del rendimiento: aerodinámica avanzada para su tiempo y un seis cilindros robusto, capaz de mantener ritmos altos durante horas, convirtiendo la velocidad sostenida en su argumento principal.

En esa triangulación, el Ferrari 735 jugaba su carta más reconocible: un V12 más “fino” en sensaciones, una disposición que favorecía estirar la zona alta del cuentavueltas y una respuesta que premiaba al piloto que sabía mantener el motor en su franja óptima. Donde el Maserati podía resultar más lleno por cilindrada y el Jaguar más eficiente a alta velocidad por aerodinámica, el Ferrari buscaba esa suma tan italiana de agilidad, precisión y potencia utilizable. La rivalidad, por tanto, no era solo de cifras: era un pulso entre filosofías de carrera.

Modelo Arquitectura motor Cilindrada (cc) Potencia (CV) Cilindros
Ferrari 735 V12 atmosférico 4412 330 12
Maserati 300S L6 atmosférico 2991 245 6
Jaguar D-Type L6 atmosférico 3442 250 6

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026