¿Tuviste uno?

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Fiat - Logo

Sobre la marca de coches Fiat

Fiat representa el diseño italiano aplicado a la movilidad cotidiana: compacto por fuera, práctico por dentro y pensado para la ciudad. Al volante, transmite una conducción ágil, con dirección ligera y buen radio de giro, ideal para moverse entre calles estrechas y aparcamientos ajustados. En carretera, su enfoque prioriza el confort y la eficiencia, con respuestas suaves que invitan a conducir sin esfuerzo.

Versiones de Fiat Linea

1.3 Multijet (2008 )

Fiat Linea - 1.3 Multijet - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Diésel
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.248 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
90 CV
Potencia (kW)
67 kW
Potencia (PS)
91 PS
Par
200 Nm
Peso
1185 kg
Longitud
4.570 mm
Anchura
1.950 mm
Altura
1.500 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
45 L
Velocidad máx.
170 km/h
0-100
13,8 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
4,7 L/100
CO2
-

Información sobre Fiat Linea

¿Qué es el Fiat Linea y qué propone como berlina compacta?

El Fiat Linea es una berlina compacta de enfoque práctico, basada en la plataforma del Grande Punto, pensada para quien quiere maletero grande y conducción sencilla. Sus 4,56 m aprox. se traducen en aplomo en recta y buena pisada en vías rápidas. La postura al volante es natural, la dirección prioriza suavidad y el coche transmite una sensación de “hacer kilómetros” sin complicaciones.

¿Cómo se siente al conducir en ciudad y en maniobras?

En ciudad el Linea se mueve con una sensación ligera: dirección asistida suave y un radio de giro que facilita cambios de sentido. La visibilidad es correcta, aunque la zaga larga obliga a coger referencias al aparcar; si lleva sensores, se agradecen mucho. La suspensión filtra bien badenes y juntas, dejando un tacto confortable. Es un coche que invita a conducir sin esfuerzo diario.

¿Qué tal va en carretera: estabilidad, confort y ruido?

En carretera el Linea destaca por estabilidad progresiva y un confort orientado a viajar. A ritmos legales se percibe asentado, con una suspensión que prioriza suavidad antes que firmeza deportiva. La aerodinámica y el aislamiento dependen del acabado, pero en general el ruido de rodadura aparece antes que el viento. El resultado es una experiencia de conducción tranquila, pensada para mantener velocidad con poca fatiga.

¿Qué motores son los más habituales y qué sensaciones ofrecen?

Según mercado y año, son comunes gasolina 1.4 (alrededor de 77-95 CV) y turbo T‑Jet (aprox. 120 CV), además de diésel Multijet 1.3 (90-95 CV) y 1.6 (105-120 CV). El 1.4 atmosférico es suave pero pide bajar marchas. Los T‑Jet empujan con más brío. Los Multijet entregan par utilizable y sensación de “tirar” desde abajo.

¿Qué consumo real puedes esperar del Fiat Linea?

En uso real, un 1.3 Multijet suele moverse en torno a 5–6 l/100 km si se conduce con suavidad, y el 1.6 Multijet puede quedar parecido con más reserva de par. En gasolina 1.4 es habitual ver 7–8 l/100 km; el T‑Jet puede subir si se aprovecha el turbo. En marcha, el consumo se siente en forma de relajación: menos repostajes y más autonomía.

¿Cómo es el interior: postura, materiales y ergonomía?

El interior del Linea prioriza ergonomía simple: mandos grandes, instrumentación clara y postura al volante cómoda para talla media. Los materiales son correctos en ajustes, con plásticos duros habituales en su época, lo que se traduce en una sensación funcional más que lujosa. En carretera se agradece el enfoque: todo cae a mano y no distrae. Los asientos suelen ser confortables para trayectos largos.

¿Qué espacio y maletero ofrece para familia y equipaje?

Uno de sus puntos fuertes es el maletero, normalmente alrededor de 500 litros, que se nota al cargar maletas grandes sin jugar al “tetris”. Detrás, el espacio es correcto para dos adultos, con buena altura y piernas razonables, aunque la plaza central es más justa. En uso diario, esa zaga larga se traduce en una sensación práctica: compras, carrito o equipaje entran con facilidad y sin renuncias.

¿Qué equipamiento suele encontrarse: clima, conectividad y extras?

Por años y acabados, es habitual encontrar aire acondicionado o climatizador, control de crucero, elevalunas, y equipos de audio con USB/Bluetooth en versiones más equipadas (según mercado). Algunos montan llantas y antinieblas, mejorando la pisada visual y el apoyo en mojado. En conducción, el control de crucero aporta descanso en autovía y el climatizador mantiene una cabina constante, elevando la sensación de coche “de viajar”.

¿Qué seguridad ofrece: airbags, ABS/ESP y comportamiento?

Dependiendo de versión, suele incluir ABS y múltiples airbags; el ESP puede variar por año/mercado, así que conviene confirmarlo en cada unidad. En marcha, la seguridad se percibe en reacciones nobles: el coche avisa de manera progresiva y la suspensión busca estabilidad antes que agilidad extrema. Con neumáticos en buen estado, transmite confianza en lluvia y frenadas, especialmente en autopista y carreteras amplias.

¿Cuáles son los puntos débiles y averías típicas a vigilar?

En diésel, vigila EGR, turbo y posibles síntomas de filtro de partículas si la unidad lo equipa y se usa mucho en ciudad. En gasolina T‑Jet, atención a mantenimiento y posibles fugas o manguitos. También es común revisar suspensión (bielas/silentblocks) y electrónica menor (elevalunas, sensores). En conducción, estos fallos se notan como tirones, falta de empuje o ruidos en baches; una prueba en frío ayuda a detectarlos.

¿Qué mantenimiento recomienda y cómo influye en el tacto al volante?

Aceite de calidad y cambios a tiempo son clave, especialmente en Multijet y T‑Jet; junto con filtros y refrigerante, mantienen la respuesta fina. Un embrague en buen estado se nota en salidas limpias y cambios suaves. Revisar amortiguadores y alineación devuelve ese aplomo de berlina: menos rebotes, más precisión y frenada más estable. Es un coche que “se siente bien” cuando el mantenimiento está al día, sin ruidos ni vibraciones extra.

¿Para quién es buena compra el Fiat Linea hoy y qué alternativa considerar?

Es buena compra si priorizas maletero grande, uso familiar y una conducción cómoda, sin buscar deportividad. Ideal como coche de diario con viajes ocasionales, donde su estabilidad y autonomía (en diésel) encajan muy bien. Como alternativas por concepto: Fiat Tipo Sedán, Hyundai Accent/Verna o Renault Symbol según mercado. La clave es elegir una unidad cuidada: cuando está bien mantenido, el Linea transmite serenidad y utilidad real.

Rivales de Fiat Linea

El Fiat Linea se mueve en ese territorio donde la compra racional manda: una berlina compacta de corte clásico, pensada para quien prioriza maletero, confort de marcha y coste de uso por encima de las modas SUV. Su planteamiento —tres volúmenes, buena habitabilidad delantera y un enfoque mecánico eficiente— lo enfrenta de forma natural a rivales que, en su momento, ofrecían una receta similar: motores contenidos, mantenimiento asumible y una conducción fácil para el día a día urbano y periurbano.

En esta rivalidad, el Renault Symbol juega la carta de la sencillez práctica: mecánicas modestas pero probadas, y una orientación clara a flotas y conductores que buscan un coche sin complicaciones. El Chevrolet Aveo Sedán aporta una alternativa de enfoque generalista, normalmente con motores de gasolina atmosféricos y una respuesta suave, con una puesta a punto más pensada para la comodidad que para el dinamismo. Por su parte, el Hyundai Accent (en carrocería sedán) y el Kia Rio Sedán suelen destacar por una relación entre rendimiento y consumo equilibrada en gasolina, y por una percepción de solidez mecánica que ha sido un argumento recurrente en este segmento.

Donde el Fiat Linea intenta marcar perfil propio es en la variedad de motores disponibles según mercado, con opciones diésel de bajo consumo (típicamente 1.3 Multijet) y gasolina turbo (según versiones), además de un enfoque de rodadura amable para viajes. En la práctica, la elección frente a sus rivales se decide por el uso: si el kilometraje anual es alto, las versiones diésel del Fiat Linea o del Renault Symbol suelen tener más sentido por par y eficiencia; si el recorrido es más urbano y de mantenimiento simple, las variantes gasolina del Accent, Rio o Aveo encajan por progresividad y coste de entrada.

Nota técnica: las especificaciones pueden variar por año y país. A continuación se comparan configuraciones habituales y representativas del modelo y sus principales rivales.

Modelo Motor (combustible) Cilindrada (cc) Potencia (CV) Arquitectura Turbo
Fiat Linea 1.3 Multijet (diésel) 1248 90 L4
Renault Symbol 1.5 dCi (diésel) 1461 85 L4
Chevrolet Aveo Sedán 1.4 (gasolina) 1399 100 L4 No
Hyundai Accent 1.6 (gasolina) 1591 122 L4 No
Kia Rio Sedán 1.4 (gasolina) 1396 109 L4 No

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026