¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Ford GT 500? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Ford
Ford es una marca que combina tradición industrial y enfoque práctico en la conducción diaria. Al volante, sus modelos transmiten una dirección precisa y una respuesta equilibrada, pensadas para viajar con seguridad y confort tanto en ciudad como en carretera. En esta guía repasamos su historia, la gama actual y las claves de su tecnología, para ayudarte a entender qué ofrece Ford y cómo encaja en tu forma de conducir.Versiones de Ford GT 500
5.4L 8 cil 493 cv Manual (2007 )
Carrocería
-
Combustible
Gasoline - Premium
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
5.409 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
493 CV
Potencia (kW)
368 kW
Potencia (PS)
500 PS
Par
678 Nm
Peso
1520 kg
Longitud
4.650 mm
Anchura
1.960 mm
Altura
1.130 mm
Batalla
2.720 mm
Depósito
66 L
Velocidad máx.
300 km/h
0-100
3,9 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
5,3 L/100
CO2
-
Información sobre Ford GT 500
¿Qué es el Ford Mustang Shelby GT500 y qué lo define?
El Ford Mustang Shelby GT500 es la cara más radical del Mustang moderno: un coupé musculoso con motor V8 5.2 “Predator” sobrealimentado. Con 760 CV y 847 Nm, su carácter se siente desde el primer toque de gas: empuje inmediato, sonido grave y una aceleración que te pega al asiento. La caja automática de doble embrague y 7 marchas prioriza rapidez y contundencia.¿Cómo se siente el motor V8 5.2 sobrealimentado al conducir?
El V8 5.2 con compresor entrega potencia de forma explosiva, pero con una progresión controlable gracias al par: 847 Nm aparecen con fuerza y te catapultan al salir de curvas. La respuesta del acelerador es directa y el rugido mecánico llena el habitáculo, especialmente en modos más agresivos. En autopista, mantiene un pulso relajado; al exigirle, transforma cada recta en pura tensión.¿Qué prestaciones ofrece en aceleración y velocidad?
El Shelby GT500 combina 760 CV con una transmisión DCT de 7 marchas capaz de cambios fulminantes. En sensaciones, el 0-100 km/h ronda los 3,5 segundos, con una salida que exige respeto por la motricidad. Su velocidad máxima se sitúa cerca de 290 km/h, y lo más llamativo no es el número: es cómo gana velocidad, sin pausas, con empuje constante y sonoro.¿Cómo es la conducción en curvas y el paso por apoyo?
Pese a su potencia, el GT500 sorprende por aplomo. El chasis trabaja para que el morro entre con decisión, y la suspensión adaptativa MagneRide filtra y endurece según el ritmo. En apoyo se siente ancho y estable; puedes modular el gas para redondear la trayectoria, notando el peso pero también el control. Con el paquete Track, la precisión y la confianza aumentan claramente.¿Qué tal frena y qué confianza transmite en conducción rápida?
Los frenos Brembo con discos grandes (hasta 420 mm delante según configuración) son parte del carácter del GT500: muerden con potencia y resisten bien el esfuerzo repetido. En sensaciones, el pedal es firme y dosificable, clave para apurar frenadas antes de una curva. En tramos rápidos, el coche inspira seguridad por estabilidad y aerodinámica; frena recto, sin drama, y vuelve a acelerar con rabia.¿Qué transmisión lleva y cómo afecta a la experiencia?
La caja automática de doble embrague (Tremec) de 7 velocidades convierte la potencia en velocidad con una inmediatez casi física. En conducción, los cambios son secos y precisos cuando vas fuerte, reduciendo con punta-tacón automático y manteniendo el motor en su zona buena. En modo tranquilo, suaviza la entrega y hace el coche más fácil de llevar. Es una transmisión que prioriza rendimiento y sensaciones.¿Cómo suena y qué sensaciones transmite el escape?
El GT500 tiene un sonido grave y metálico que evoluciona con las rpm: al ralentí vibra con presencia, en medios ruge con cuerpo y arriba se vuelve más afilado. Con escape activo, puedes elegir entre discreción relativa o una voz más abierta, ideal para conducción dinámica. No es solo volumen: es textura mecánica, compresor insinuándose y un V8 que acompaña cada aceleración con intención clara.¿Qué consumo realista puedes esperar en uso diario?
Es un coche de altas prestaciones y se nota en el depósito. Homologa en torno a 14–15 l/100 km (según ciclo), pero en conducción real puedes ver 12–13 l/100 km en autopista estable y 16–20 l/100 km si disfrutas del par y del sonido. La experiencia es la de un gran V8: cada aceleración se paga, pero también se disfruta con un empuje lleno.¿Es utilizable a diario o es más de fin de semana?
Se puede usar a diario si aceptas su enfoque: es ancho, llama la atención y la visibilidad trasera es justa. A cambio, la caja DCT facilita ciudad y la suspensión adaptativa puede suavizarse para baches. El maletero es correcto para un coupé y las plazas traseras son simbólicas. En el día a día se siente robusto; en carretera, se vuelve adictivo por respuesta y sonido.¿Cómo es el interior: calidad, postura y tecnología?
El habitáculo mezcla deportividad y funcionalidad: asientos con buen agarre, postura baja y volante que invita a sujetarlo fuerte. La instrumentación digital permite priorizar datos de rendimiento, y el sistema SYNC ofrece conectividad moderna según año y mercado. La calidad percibida es sólida, con detalles Shelby y una atmósfera centrada en el conductor. No busca lujo clásico: busca que te sientas en una máquina hecha para ir rápido.¿Qué versiones y paquetes existen (Track, Carbon Fiber) y qué cambian?
El GT500 puede equipar el paquete Track, que afila el comportamiento con aerodinámica más efectiva, neumáticos más enfocados y ajustes orientados a circuito. El Carbon Fiber Track Pack reduce peso con llantas de fibra de carbono y añade componentes para mejorar respuesta y frenada sostenida. En sensaciones, la dirección parece más inmediata, el coche apoya con más convicción y resiste mejor el calor de tandas, sacrificando algo de comodidad.¿Qué puntos clave revisar al comprar uno de segunda mano?
Revisa historial de mantenimiento, estado de neumáticos (sufren por par), desgaste de frenos y uso en circuito. Comprueba posibles vibraciones, alineación y que la transmisión DCT haga cambios limpios sin tirones extraños. Inspecciona aerodinámica y bajos por roces, y verifica que no haya modificaciones mal ejecutadas en admisión/escape. Un GT500 bien cuidado se nota al conducir: entrega lineal, frena recto y transmite seguridad sin ruidos parásitos.Rivales de Ford GT 500
El Ford GT500 ocupa un lugar de privilegio en el imaginario de los deportivos de alto rendimiento de ADN americano: músculo, presencia y una entrega de potencia pensada para emocionar tanto en recta como cuando el asfalto exige precisión. En la conversación sobre “muscle cars” modernos con vocación de circuito, su rivalidad natural se dibuja contra modelos que, desde enfoques distintos, persiguen la misma promesa: prestaciones contundentes y carácter. El primer duelo evidente es con el Chevrolet Camaro ZL1. Ambos representan la interpretación contemporánea del V8 sobrealimentado, pero con matices: el Ford GT500 se apoya en una puesta a punto más orientada a exprimir el cronómetro, con una entrega explosiva y una arquitectura pensada para sostener el esfuerzo cuando la exigencia es continua. El Camaro ZL1, por su parte, equilibra agresividad y usabilidad, con una base muy seria para conducción rápida y un enfoque técnico que lo ha convertido en referencia en rendimiento por euro en su segmento. La otra rivalidad inevitable es con el Dodge Challenger SRT Hellcat. Aquí el pulso es menos de bisturí y más de martillo: potencia descomunal y sensación de “gran turismo musculado”. Frente a ese enfoque, el Ford GT500 suele sentirse más compacto en sus reacciones y más centrado en la eficacia cuando se enlazan curvas, mientras el Hellcat pone el acento en la contundencia y en el empuje a baja y media velocidad, con una personalidad marcada por su cilindrada y su entrega masiva. Como alternativa “premium” desde Europa, el BMW M4 Competition entra en escena con otra receta: seis cilindros turbo, menor cilindrada, una gestión de par muy moderna y un compromiso distinto entre precisión, tracción y refinamiento. No busca replicar la teatralidad de un V8 compresor, pero sí plantar cara en cifras, tecnología y capacidad dinámica, especialmente cuando el objetivo es combinar prestaciones con un uso más polivalente. A continuación, una comparativa técnica centrada en especificaciones clave (las cifras pueden variar según año/mercado y versión concreta):| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Sobrealimentación | Potencia (CV) | Par (Nm) | Transmisión | Tracción |
| Ford GT500 | 5.163 | V8 | Compresor | 771 | 847 | Automática DCT 7 | Trasera |
| Chevrolet Camaro ZL1 | 6.162 | V8 | Compresor | 659 | 881 | Manual 6 / Automática 10 | Trasera |
| Dodge Challenger SRT Hellcat | 6.166 | V8 | Compresor | 717 | 881 | Automática 8 | Trasera |
| BMW M4 Competition | 2.993 | L6 | Biturbo | 510 | 650 | Automática 8 | Trasera / Total (xDrive) |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026