¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Ford Think? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Ford - Logo

Sobre la marca de coches Ford

Ford es una marca que combina tradición industrial y enfoque práctico en la conducción diaria. Al volante, sus modelos transmiten una dirección precisa y una respuesta equilibrada, pensadas para viajar con seguridad y confort tanto en ciudad como en carretera. En esta guía repasamos su historia, la gama actual y las claves de su tecnología, para ayudarte a entender qué ofrece Ford y cómo encaja en tu forma de conducir.

Versiones de Ford Think

Concept (2001 )

Ford Think - Concept - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Eléctrico
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.798 cc
Cilindros
-
Tipo motor
electric
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
128 CV
Potencia (kW)
96 kW
Potencia (PS)
130 PS
Par
183 Nm
Peso
1208 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Ford Think

¿Qué es el Ford Think y qué tipo de coche propone?

El Ford Think (Think City) es un urbano eléctrico nacido en Noruega bajo la órbita de Ford a finales de los 90 y principios de los 2000, pensado para la ciudad pura. Compacto y ligero, prioriza visibilidad, radio de giro y facilidad de aparcamiento. En marcha se siente ágil a baja velocidad, con respuesta inmediata del motor eléctrico, y una conducción “de electrodoméstico premium”: simple, silenciosa y funcional.

¿Cómo se siente al conducirlo por ciudad?

En entornos urbanos, su tamaño y dirección hacen que encadene giros con naturalidad y que las maniobras sean rápidas. El empuje eléctrico desde parado ayuda a salir de semáforos con fluidez, sin cambiar de marchas. A velocidades de barrio transmite calma: poco ruido y vibraciones mínimas. La suspensión suele priorizar lo práctico, así que sobre baches se percibe más la calle, pero siempre con control.

¿Qué rendimiento y prestaciones ofrece en la práctica?

Según versiones, montó motores eléctricos en el entorno de 30–50 kW, suficientes para un uso metropolitano. La aceleración es más vivaz de lo que sugieren los números gracias al par inmediato, aunque en vías rápidas se nota que está pensado para ritmos tranquilos. La velocidad máxima suele rondar 100–110 km/h dependiendo del modelo, pero su hábitat natural son rondas urbanas y trayectos cortos.

¿Qué autonomía real puedes esperar y cómo condiciona la conducción?

En función de batería y generación, la autonomía típica se movió en rangos aproximados de 80 a 160 km. En conducción real manda el estilo: aceleraciones suaves y velocidad contenida alargan el margen, mientras que frío, calefacción y trayectos rápidos lo recortan. Con el Think se conduce “con anticipación”: gestionas inercias, aprovechas retenciones y planificas recargas, lo que reduce estrés en ciudad y mejora eficiencia.

¿Cómo es la recarga y qué hábitos convienen?

La recarga fue pensada para enchufes domésticos y puntos AC, con tiempos que varían según capacidad y cargador: desde varias horas en toma doméstica hasta menos en puntos dedicados. En el día a día funciona bien con rutina nocturna: llegas, enchufas y al día siguiente tienes margen urbano. Conviene mantener la batería en rangos saludables y evitar apurarla sistemáticamente, porque se nota en consistencia de autonomía y entrega.

¿Qué tal es el interior, la postura y la visibilidad?

El enfoque es práctico: postura elevada para su tamaño, cristalería generosa y sensación de control sobre el tráfico. Los mandos suelen ser sencillos, con instrumentación centrada en información útil: carga, consumo y velocidad. No es un salón rodante, pero sí un espacio honesto para moverse a diario. En marcha, la ausencia de ruido del motor hace que percibas más la rodadura y el entorno, favoreciendo conducción relajada.

¿Es un coche seguro para su tamaño y uso?

Como urbano eléctrico de primera época, su seguridad depende mucho del año y especificación. La conducción transmite ligereza, y eso invita a conducir con margen: distancias, velocidad moderada y lectura de tráfico. Su mejor baza es la maniobrabilidad para evitar conflictos y su visibilidad. Para quien prioriza seguridad moderna, es clave revisar equipamiento concreto (airbags, ABS) y el estado estructural, porque entre unidades puede haber diferencias notables.

¿Qué mantenimiento exige y qué se revisa con más atención?

El mantenimiento mecánico es menor que en un térmico: no hay aceite de motor, embrague ni escape. Aun así, exige disciplina: frenos, neumáticos, suspensión y, sobre todo, sistema de batería y electrónica de potencia. En conducción se nota cuando algo no está fino: frenada irregular, ruidos de tren delantero o caídas de autonomía. Un diagnóstico de batería y una revisión de cargador/conectores suelen ser decisivos antes de comprar.

¿Qué ventajas tiene frente a un urbano convencional?

En ciudad ofrece una experiencia más limpia y suave: salida inmediata, silencio en semáforos y facilidad para moverse sin “tirones” de caja. El coste energético por kilómetro suele ser bajo, y el uso diario se simplifica con recarga doméstica. Además, su tamaño permite aparcar donde otros sufren. La conducción invita a ritmos fluidos y eficientes, con menos fatiga. Como contrapartida, la versatilidad fuera de ciudad es limitada.

¿Para quién es buena idea hoy y en qué escenarios encaja mejor?

Encaja con quien hace trayectos repetitivos, urbanos o periurbanos, con posibilidad de cargar en casa o trabajo. Es ideal como segundo coche: recados, colegio, desplazamientos cortos y aparcamiento fácil. En conducción recompensa la suavidad: aceleras poco, anticipas y llegas con sensación de control. No es el vehículo para viajes largos ni autopista diaria. Su valor está en la rutina, donde se vuelve cómodo y muy eficiente.

Rivales de Ford Think

El Ford Think ocupa un lugar peculiar en la historia del automóvil: más que un “modelo” convencional, fue el intento de Ford (a través de su participación en Think Nordic) de explorar la movilidad eléctrica urbana cuando el mercado aún no estaba preparado. Su enfoque era claro: tamaño compacto, funcionamiento silencioso, mecánica sencilla y un planteamiento eminentemente ciudadano. En ese terreno, sus rivalidades no se miden tanto por prestaciones puras, sino por equilibrio entre agilidad, autonomía realista y facilidad de uso en trayectos cortos. En su ecosistema natural —centros urbanos y desplazamientos periurbanos— el Ford Think se cruza con eléctricos ligeros y de primera generación que apostaron por la practicidad antes que por la potencia. El Citroën Saxo Electric y el Peugeot 106 Electric fueron alternativas con un planteamiento similar, pero derivadas de turismos ya conocidos: eso les dio una sensación de “coche tradicional” superior, a cambio de un peso normalmente más elevado y una arquitectura menos optimizada para ser eléctrica desde el inicio. Ambos destacaron por una conducción fácil y por su carácter utilitario, con el atractivo añadido de una red de servicio más convencional en su época. Otro rival relevante por concepto es el REVAi (antecesor de lo que muchos conocieron después como G-Wiz): más minimalista, muy enfocado a ciudad, y con una lectura aún más radical de la ligereza. Frente a él, el Ford Think suele percibirse como un producto algo más “automóvil” en acabados y seguridad percibida, aunque la brecha depende mucho de año, versión y homologación concreta. Por filosofía y cronología, el Nissan Hypermini representa el contrapunto tecnológico japonés: un eléctrico urbano refinado para su tiempo, muy escaso fuera de programas específicos. Comparado con el Ford Think, tiende a ofrecer una ejecución más pulida, aunque su disponibilidad y soporte fueron incluso más limitados. En conjunto, el Ford Think se entiende mejor cuando se valora como herramienta urbana: discreto, racional y adelantado a su momento. Sus rivales directos comparten esa esencia pionera, con diferencias marcadas en plataforma (nativa o derivada), tipo de batería y potencia, que condicionan el carácter en uso real.
Modelo Cilindrada Potencia (CV) Potencia (kW) Par (Nm) Batería (tipo) Capacidad batería (kWh) Voltaje sistema (V) Tracción
Ford Think (Think City, aprox. 2008–2011) 0 cc (eléctrico) ≈ 54 CV ≈ 40 kW ≈ 120 Nm Ion-litio ≈ 23 kWh ≈ 300–330 V Delantera
Citroën Saxo Electric (aprox. 1996–2003) 0 cc (eléctrico) ≈ 41 CV ≈ 30 kW ≈ 110–127 Nm Ni-Cd ≈ 11–12 kWh ≈ 120 V Delantera
Peugeot 106 Electric (aprox. 1995–2003) 0 cc (eléctrico) ≈ 41 CV ≈ 30 kW ≈ 110–127 Nm Ni-Cd ≈ 11–12 kWh ≈ 120 V Delantera
REVAi (aprox. 2001–2009) 0 cc (eléctrico) ≈ 13–17 CV ≈ 10–12 kW ≈ 60–80 Nm Plomo-ácido (según versión) ≈ 8–10 kWh ≈ 48 V Trasera
Nissan Hypermini (aprox. 1999–2001) 0 cc (eléctrico) ≈ 44 CV ≈ 33 kW ≈ 84–90 Nm Ion-litio ≈ 15 kWh ≈ 300 V Delantera

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026