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¿Tuviste un Holden Jackaroo? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
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Sobre la marca de coches Holden

Hablar de Holden es pensar en carreteras abiertas y en esa dirección firme que transmite un coche hecho para recorrer grandes distancias. La marca, nacida en Australia, dejó huella con berlinas, coupés y deportivos de enfoque popular, capaces de combinar músculo y comodidad. Repasamos su historia, los modelos más emblemáticos y el legado que aún se siente en cada aceleración y en su identidad.

Versiones de Holden Jackaroo

3.0 D (2002 )

Holden Jackaroo - 3.0 D - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Diésel
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.998 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
158 CV
Potencia (kW)
118 kW
Potencia (PS)
160 PS
Par
333 Nm
Peso
2045 kg
Longitud
4.780 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.850 mm
Batalla
2.770 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

3.5L 6 cil 212 cv (2002 )

Holden Jackaroo - 3.5L 6 cil 212 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
3.494 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
212 CV
Potencia (kW)
158 kW
Potencia (PS)
215 PS
Par
310 Nm
Peso
1920 kg
Longitud
4.780 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.850 mm
Batalla
2.770 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

3.5L 6 cil 213 cv (2005 )

Holden Jackaroo - 3.5L 6 cil 213 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
3.494 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
213 CV
Potencia (kW)
159 kW
Potencia (PS)
216 PS
Par
310 Nm
Peso
1920 kg
Longitud
4.780 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.850 mm
Batalla
2.770 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Holden Jackaroo

¿Qué es el Holden Jackaroo y qué lugar ocupa en la gama de todoterrenos?

El Holden Jackaroo fue el gran 4x4 familiar de Holden en Australia, derivado del Isuzu Trooper/Bighorn. Se posicionó como un todoterreno robusto, de chasis resistente y enfoque práctico: viajar cargado, remolcar y llegar donde el asfalto se termina. Al volante se siente alto, con buena visibilidad y una pisada “de hierro”, más pensada para aguantar kilómetros que para ir ligero.

¿Cómo se siente el Jackaroo en carretera y a ritmo de viaje?

En autopista transmite estabilidad por su tamaño y peso, con una dirección más lenta que la de un SUV moderno y una carrocería que deja notar el viento lateral. Su enfoque es el confort de marcha “de largo recorrido”: suspensión con recorrido generoso y asientos pensados para horas. A 100–110 km/h el motor trabaja relajado en versiones diésel, favoreciendo una conducción serena y constante.

¿Qué motores son habituales en el Holden Jackaroo y qué carácter tienen?

Según año y mercado, montó V6 gasolina (3.2/3.5 litros en varias etapas) y diésel 3.0, con potencias típicas en el entorno de 120–160 kW en gasolina y alrededor de 110–130 kW en diésel. En conducción, el V6 entrega suavidad y respuesta progresiva; el diésel aporta empuje a medio régimen, ideal para cargar, adelantar sin apurar y mantener un ritmo sólido.

¿Qué consumo realista puedes esperar y cómo influye en la experiencia?

Por su aerodinámica “cuadrada” y peso, el Jackaroo no es un coche de consumos bajos. En gasolina es razonable pensar en cifras de dos dígitos (aprox. 12–16 L/100 km según uso), mientras que en diésel puede moverse en torno a 9–12 L/100 km. En práctica, invita a conducir con anticipación: ritmo constante, pocas frenadas y aprovechar el par para ahorrar.

¿Qué tal es fuera del asfalto: tracción, reductora y sensaciones 4x4?

Con tracción 4x4, altura generosa y, en muchas versiones, caja de transferencia con reductora, el Jackaroo transmite confianza en pistas rotas y barro moderado. La sensación es de “tractor civilizado”: avanza con calma, apoyándose en el par y el control del gas. En zonas técnicas se agradece el recorrido de suspensión y la robustez del conjunto, más que la agilidad de un SUV ligero.

¿Es un coche práctico para familia y carga: espacio, plazas y maletero?

Es grande por dentro y se nota: plazas amplias, postura alta y un maletero pensado para equipaje voluminoso. En versiones de 5 puertas ofrece un acceso cómodo y una segunda fila utilizable para adultos. En marcha, con el coche cargado, la suspensión mantiene compostura y el motor (sobre todo el diésel) agradece llevar peso: se conduce mejor “trabajando”, estable y asentado.

¿Qué tal remolcando: aptitudes y comportamiento con caravana o tráiler?

El Jackaroo se usó mucho para remolque por su arquitectura robusta y su entrega de par, especialmente en diésel. Con un tráiler se percibe una conducción más “seria”: conviene dosificar el acelerador y mantener velocidades constantes para no calentar frenos ni transmisión. La batalla y el peso aportan aplomo, y la postura alta facilita vigilar el conjunto. Ideal para viajes largos con carga.

¿Qué equipamiento y confort ofrece frente a SUV actuales?

Dependiendo del acabado y año, suele incluir aire acondicionado, control de crucero, elevalunas eléctricos y, en etapas posteriores, mejoras en seguridad y audio. No tiene el refinamiento digital de un SUV moderno, pero su confort es “analógico”: mandos simples, buena visibilidad y una sensación de coche honesto. En ciudad se nota voluminoso; en carretera y pista, su ergonomía funciona por pura lógica.

¿Qué puntos débiles o averías típicas conviene vigilar antes de comprar?

Como todoterreno veterano, lo crítico es el mantenimiento y el trato previo: revisar óxidos en bajos, fugas, estado de la transferencia, crucetas, diferenciales y suspensión. En diésel 3.0 se suele recomendar comprobar historial de inyección/turbo y temperaturas; en V6, revisar refrigeración y consumo de aceite. La prueba dinámica debe ser silenciosa de transmisión: sin golpes, vibraciones ni tirones.

¿Qué debes comprobar en una prueba de conducción para acertar con un Jackaroo?

En carretera, busca una dirección sin holguras, frenada recta y ausencia de vibraciones a 90–110 km/h. En baja velocidad, escucha golpes al cambiar de D a R o al soltar gas, típicos de transmisiones fatigadas. Activa 4H/4L (si procede) y verifica que engrana suave. El motor debe subir de vueltas limpio, sin humo excesivo ni tirones: sensaciones “redondas” y constantes.

¿Qué versión elegir: gasolina V6 o diésel, y por qué?

Si haces viajes largos cargado, pistas y remolque frecuente, el diésel suele encajar por par y consumo más contenido, con una conducción de “empuje” a medio régimen. El V6 es más suave y agradable si priorizas respuesta lineal, uso mixto y menos dependencia del turbo. En ambos casos, elige por estado y mantenimiento: un Jackaroo cuidado se siente firme y coherente; uno descuidado, pesado y áspero.

¿Para quién tiene sentido hoy un Holden Jackaroo como coche de uso real?

Tiene sentido para quien quiere un 4x4 grande, mecánicamente sencillo comparado con SUV modernos, y valora la resistencia para campo, carga y viajes. Es un coche que pide conducción tranquila: mirar lejos, trazar amplio y dejar trabajar a la suspensión. No busca ir “deportivo”; busca llegar siempre, con una sensación de herramienta fiable. Bien mantenido, sigue siendo un compañero sólido para aventuras prácticas.

Rivales de Holden Jackaroo

El Holden Jackaroo representa una etapa muy definida del 4x4 “de verdad” en Australia: chasis de largueros, reductora, mecánicas pensadas para durar y una puesta a punto orientada a cargar kilómetros por pistas, remolcar y atravesar zonas donde un SUV moderno se queda sin argumentos. Derivado de la familia Isuzu Trooper/Bighorn, el Jackaroo se ganó su sitio por robustez y por una arquitectura que prioriza la resistencia estructural y la tracción antes que la sofisticación.

Su rivalidad natural se entiende en dos frentes. Por un lado, la “guerra de los todoterreno familiares” de finales de los 90 y primeros 2000: vehículos amplios, con cinco puertas, buen maletero y una conducción suficientemente civilizada para el uso diario, pero con una base técnica preparada para campo serio. Por otro, la comparación con los iconos japoneses que dominaban el imaginario off-road: modelos con reputación de fiabilidad, gran red de recambios y una demanda sostenida en el mercado de segunda mano.

En ese contexto, el Toyota Land Cruiser (J90 Prado) aparece como antagonista directo por concepto: tamaño similar, enfoque familiar y un equilibrio muy trabajado entre carretera y fuera de asfalto. Frente al Jackaroo, el Prado solía jugar la carta de la refinación y de una percepción de calidad muy asentada; el Holden respondía con una sensación más “industrial” y una mecánica de planteamiento sencillo, especialmente atractiva para quien prioriza mantenimiento y resistencia.

El Mitsubishi Pajero (Gen 2/3) compite desde una filosofía parecida, aunque con un matiz importante: Mitsubishi apostó fuerte por sistemas de tracción versátiles (según versiones y mercados) y un comportamiento rutero más pulido. Donde el Pajero tendía a sentirse más turismo en autopista, el Jackaroo reforzaba su identidad de herramienta: dirección, suspensiones y respuesta general más orientadas a aguantar trato y carga.

Por último, el Nissan Patrol (Y61) representa el rival “de músculo”: un todoterreno grande, con aptitudes sobresalientes en uso duro y una presencia muy marcada. En la comparación, el Patrol suele imponerse por porte y por capacidades, pero el Jackaroo puede resultar más fácil de convivir en el día a día por tamaño/gestión y por una propuesta menos centrada en el extremo.

En resumen, el Holden Jackaroo es el todoterreno para quien busca una base tradicional, mecánicas probadas y una conducción con sabor auténtico. Sus rivales más directos le discuten el equilibrio (Prado), el refinamiento y la polivalencia (Pajero) o la contundencia off-road (Patrol). La elección termina siendo una cuestión de prioridades: tacto “herramienta”, facilidad de mantenimiento y robustez frente a mayor sofisticación o imagen de icono.

Modelo Cilindrada Configuración Potencia (CV) Par (Nm) Combustible Tracción Cambio
Holden Jackaroo (3.0 TD, aprox. 1999-2004) 2.999 cc L4 turbo diésel aprox. 160 CV aprox. 333 Nm Diésel 4x4 con reductora Manual 5v / Auto 4v (según versión)
Toyota Land Cruiser Prado (J90) (3.0 TD) 2.982 cc L4 turbo diésel aprox. 125-163 CV aprox. 287-343 Nm Diésel 4x4 con reductora Manual 5v / Auto 4v (según versión)
Mitsubishi Pajero (3.2 DI-D) 3.200 cc L4 turbo diésel aprox. 160-165 CV aprox. 373 Nm Diésel 4x4 con reductora (según versión) Manual 5v / Auto 5v (según versión)
Nissan Patrol (Y61) (3.0 Di) 2.953 cc L4 turbo diésel aprox. 158 CV aprox. 354 Nm Diésel 4x4 con reductora Manual 5v / Auto 4v (según versión)

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026